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Actualizado : 12/2011
Para estancias breves en otros países de la UE, ya sea por motivos de vacaciones, negocios o estudios, antes de emprender viaje solicita a tu organismo de seguro médico obligatorio una Tarjeta Sanitaria Europea
. La Tarjeta te permitirá recibir cualquier tipo de atención médica durante tu viaje.
La Tarjeta Sanitaria Europea demuestra que tienes derecho a recibir asistencia sanitaria. Es la prueba palpable de que tienes seguro médico en un país de la UE.
Si en una estancia breve en el extranjero te pones repentinamente enfermo, la Tarjeta Sanitaria Europea te garantiza el mismo derecho a asistencia médica que tienen las personas aseguradas allí, de modo que puedes ir a un médico del país en el que estés.
Nota: los ciudadanos de países no miembros de la UE no pueden utilizar la Tarjeta Sanitaria Europea para recibir tratamiento médico en Dinamarca.
Los ciudadanos búlgaros y rumanos no pueden utilizar la Tarjeta Sanitaria Europea en Suiza.
En el caso poco probable de que no se acepte tu Tarjeta Sanitaria Europea, puedes pedir ayuda.
Aún en caso de no llevarla encima, tienes el mismo derecho a recibir atención sanitaria, aunque los trámites de pago y reembolso pueden ser más complicados. En caso de urgencia -por ejemplo, si hay que hospitalizarte-, tu seguro médico puede facilitar las cosas enviando por fax o correo electrónico un certificado sustitutorio.
Anna está afiliada al seguro médico obligatorio en el país de la UE "A" y pasa unos meses en el país de la UE "B" para terminar sus estudios. Lleva su Tarjeta Sanitaria Europea, emitida en el país A. Está embarazada y termina dando a luz en el país B. El embarazo y el parto se consideran urgencias, de modo que a Anna le basta presentar su Tarjeta Sanitaria Europea y el carné de identidad para recibir atención médica en el país B.
Anna recibirá en el país B la misma asistencia médica que si estuviera asegurada allí: es decir, si el tratamiento es gratuito para los asegurados de ese país, también lo será para ella. Si es un sistema en el cual el paciente paga y después solicita el reintegro de los gastos, Anna pagará lo mismo que los asegurados de ese país y después solicitará el reembolso. Tendrá que hacerlo en el país B, donde se le reintegrarán los gastos según el mismo baremo que a los asegurados nacionales. A continuación, la administración del país B se pondrá en contacto con la del país A, donde está asegurada Anna, para obtener a su vez el reintegro de los gastos.
Pero atención: si Anna viaja al país B expresamente para dar a luz, el país B puede no aceptar su Tarjeta Sanitaria Europea. En ese caso, tendría que hacer los trámites para dar a luz en el extranjero antes de emprender viaje. De ese modo sabrá con antelación qué gastos están cubiertos.
Hay países donde la Tarjeta Sanitaria Europea es idéntica a la nacional, mientras que en otros hay que pedirla. En cualquier caso, siempre es gratuita. Solicítala a tu organismo asegurador antes de emprender viaje.
Hay páginas web creadas por personas sin escrúpulos donde se vende la Tarjeta Sanitaria Europea. Se trata de una estafa: no hagas caso y pídesela directamente a la seguridad social.
Más información sobre la Tarjeta Sanitaria Europea en:
Nota: la Comisión Europea no se hace responsable del contenido de webs externas.
Pregunta a tu organismo de seguro obligatorio hasta qué punto están cubiertos tus familiares, tanto si viajan contigo como si se quedan en casa, pues puede haber diferencias entre los países.
Que pagues o no dependerá de las normas del país donde te encuentres. En caso de tener que pagar un tratamiento imprevisto en el extranjero, solicita su reembolso en el mismo país. Si por cualquier motivo no puedes hacerlo, pídelo a tu regreso al país donde estés asegurado. El procedimiento de reembolso será más sencillo si presentas tu Tarjeta Sanitaria Europea al personal sanitario que te atienda en el extranjero.
¿Necesitas ayuda?En este caso, los 27 Estados miembros de la UE + Islandia, Liechtenstein y Noruega