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Comisión Europea - Hoja informativa

Nuevo plan de acción de la UE sobre resistencia a los antimicrobianos: preguntas y respuestas

Bruselas, 29 de junio de 2017

Nuevo plan de acción de la UE sobre resistencia a los antimicrobianos: preguntas y respuestas

Ver también: Nota de prensa

¿Cuál es la causa del aumento de la resistencia a los antimicrobianos en la UE?

El aumento de la resistencia a los antimicrobianos se debe a factores como el uso excesivo e inadecuado de los antibióticos en medicina, el abuso de ellos en veterinaria y las malas condiciones de higiene en centros sanitarios o en la cadena alimentaria. La falta de sensibilización también sigue siendo un factor clave: un 57 % de los europeos no saben que los antibióticos no son eficaces contra los virus; un 44 % no saben que son ineficaces contra los resfriados y la gripe. (Fuente: Eurobarómetro, junio de 2016).

¿Cuál es la magnitud del problema de la resistencia a los antimicrobianos en la UE y a escala mundial?

Se considera que la resistencia a los antimicrobianos causa anualmente en la UE unas 25 000 muertes y 1,5 millones EUR en costes adicionales de asistencia sanitaria. En Europa, las infecciones resistentes a la politerapia y a los tratamientos de último recurso han aumentado considerablemente en los últimos años[1].

A escala mundial, se considera que 700 000 personas mueren cada año por infecciones resistentes a los antibióticos, y el Banco Mundial ha advertido de que estas resistencias podrían causar, de aquí a 2050, daños económicos comparables a la crisis financiera de 2008. Si no se hace nada, se prevé que causen anualmente millones de muertes en todo el mundo, y para 2050 la resistencia a los antimicrobianos podría convertirse en una causa de muerte más común que el cáncer.

¿Qué se consiguió con el primer plan de acción (2011-2016)?

El primer plan de acción constituyó un símbolo de compromiso político y estimuló la actuación en los Estados miembros, muchos de los cuales adoptaron planes de acción nacionales, con actividades relativas a la utilización prudente de antimicrobianos, a la vigilancia de su consumo y de la resistencia a los mismos.

En veterinaria, en 2015 la Comisión adoptó propuestas legislativas sobre los medicamentos veterinarios y los piensos medicamentosos, ambos de vital importancia para hacer frente a la resistencia a los antimicrobianos. Estas propuestas son actualmente objeto de debate en el Parlamento Europeo y en el Consejo, de manera que en 2018 se adopten Reglamentos de la UE vinculantes.

Desde 1999, la UE lleva gastados más de 1 300 millones EUR en investigación colaborativa transnacional sobre la resistencia a los antimicrobianos, con vistas a una utilización adecuada de los mismos. La investigación y los proyectos financiados por la UE estudian cómo surge y se propaga la resistencia, y fomentan la invención de pruebas de diagnóstico rápido, nuevos tratamientos antimicrobianos y alternativas, como las vacunas, así como estrategias para el uso responsable de los antibióticos en todas las esferas de actividad.

Como reacción al primer plan de acción, en mayo de 2012 se puso en marcha la mayor asociación público-privada del mundo, el programa New Drugs for Bad Bugs (ND4BB) [«nuevos medicamentos para bichos malos»][2], en el marco de la Iniciativa sobre Medicamentos Innovadores (IMI). En este programa, dotado con un presupuesto global de unos 700 millones EUR, confluyen académicos, otros socios públicos y empresas farmacéuticas para impulsar la invención de nuevos antibióticos. Se creó asimismo la iniciativa de programación conjunta sobre la resistencia a los antimicrobianos (JPIAMR)[3], con el fin de integrar los esfuerzos transnacionales de investigación adecuando su financiación, y de crear un programa común de investigación. En esta iniciativa de programación conjunta participan actualmente 23 países.

¿Qué hay de nuevo en el plan de acción adoptado hoy?

El nuevo plan de acción establece un marco global para una acción más amplia destinada a reducir la aparición y propagación de la resistencia a los antimicrobianos y a incrementar, dentro y fuera de la UE, la invención y la disponibilidad de nuevos antimicrobianos. Se centra en actividades con un claro valor añadido de la UE y, cuando es posible, en resultados concretos y cuantificables. Al tiempo que se garantiza la continuidad de las acciones de la UE que siguen siendo necesarias, el nuevo plan de acción reforzará el apoyo prestado a los Estados miembros para que den respuestas innovadoras, eficaces y sostenibles a la resistencia a los antimicrobianos. Por ejemplo, se pretende intensificar los esfuerzos de colaboración y vigilancia para reducir las carencias de datos y crear más sinergias y coherencia entre las distintas políticas según el planteamiento «Una sola salud».

¿Cómo contribuirá el nuevo plan de acción a que la UE sea una «región de buenas prácticas»?

Existen diferencias significativas entre los Estados miembros en cuanto al uso de antimicrobianos, la aparición de resistencias y la aplicación de políticas nacionales eficaces para hacerles frente. Con el nuevo plan de acción, la Comisión pretende reducir esas diferencias y llevar a todos los Estados miembros al nivel del país que obtiene mejores resultados. A tal fin, y dentro de los límites de las competencias de la UE, las acciones se centrarán en los ámbitos que presenten el mayor valor añadido para Estados miembros concretos: fomento de la utilización prudente de antimicrobianos, mejora de la coordinación y aplicación de la normativa vigente de la UE, mejora de la prevención de infecciones o ampliación de la supervisión del consumo de antimicrobianos y de la resistencia a los mismos.

¿En qué se centrará el pilar de investigación del plan de acción?

Las acciones del pilar de investigación persiguen impulsar la investigación e incentivar más la innovación, sentar la base para establecer políticas con base científica y medidas jurídicas para luchar contra la resistencia a los antimicrobianos y colmar las lagunas de conocimiento, tales como las repercusiones de la resistencia en el medio ambiente. Gracias a diversos instrumentos de financiación y las asociaciones en el ámbito de los programas marco para la investigación y la innovación, actual y futuros, la Comisión velará por que las iniciativas establecidas, como ND4BB y JPIAMR, alcancen su pleno potencial, y prestará apoyo a las actuaciones en los ámbitos de la detección, control y vigilancia de las infecciones, nuevos tratamientos y alternativas, vacunas, diagnóstico, nuevos modelos económicos e incentivos, y también el medio ambiente y la prevención de la transmisión.

¿Por qué está la UE en buena posición para dar forma a la agenda mundial?

En primer lugar, el planteamiento «Una sola salud» ya se acepta a nivel internacional como mejor práctica, y muchas de las políticas de la UE en materia de resistencia a los antimicrobianos, como la prohibición de utilizarlos como promotores del crecimiento en los piensos para los animales destinados a la producción de alimentos, ya contribuyen a los objetivos internacionales.

En segundo lugar, al ser uno de los principales mercados de productos agrícolas, la UE puede desempeñar un papel importante fomentando normas contra las resistencias bacterianas, medidas relativas a la producción de alimentos y normas sobre bienestar animal, especialmente a través de sus acuerdos bilaterales de libre comercio (ALC). Ya es práctica habitual de la Comisión incluir disposiciones contra la resistencia a los antimicrobianos en los nuevos ALC.

En tercer lugar, se han establecido con éxito amplias iniciativas de investigación, como la «Cooperación de los países europeos y de los países en desarrollo sobre ensayos clínicos» (EDCTP)[4] y la JPIAMR, que proyectan su actuación más allá de Europa, por lo que la UE está bien situada para seguir promoviendo el ajuste y la colaboración entre los esfuerzos e iniciativas de investigación sobre la resistencia a los antimicrobianos.

Por último, en los países menos desarrollados, en los cuales la resistencia a los antimicrobianos constituye una amenaza aún mayor para la salud pública y la economía, la UE puede seguir contribuyendo a sensibilizar, y prestar apoyo, siempre que sea posible, al desarrollo de capacidades y a la elaboración de políticas de lucha contra la resistencia a los antimicrobianos.

¿A quién se ha consultado para la elaboración del nuevo plan de acción?

En primer lugar, del 24 de octubre de 2016 al 28 de marzo de 2017, las partes interesadas pudieron dar su opinión sobre la hoja de ruta de la Comisión relativa a un plan de acción contra la resistencia a los antimicrobianos en el marco del planteamiento «Una sola salud».

Después, del 27 de enero al 28 de abril de 2017, la Comisión procedió a una amplia consulta pública sobre las actividades que se podrían incluir en el plan de acción. La consulta iba dirigida a las partes interesadas y a los ciudadanos con interés en las políticas de salud humana, sanidad animal, salud pública, asistencia sanitaria o medio ambiente en Europa. Participaron en la consulta 421 ciudadanos de 22 Estados miembros y de terceros países, así como 163 partes interesadas de administraciones públicas o privadas, ONG, la industria farmacéutica y los profesionales sanitarios.

¿Cómo piensa la Comisión medir el éxito del plan?

Una de las acciones es determinar un número limitado de indicadores clave de resultados, basándose en datos ya recogidos, de modo que los sistemas a escala de la Unión puedan medir los progresos de los Estados miembros y de la UE en su conjunto. Estos indicadores se desarrollarán con el apoyo de las agencias científicas de la UE. Con ayuda de estos indicadores, los Estados miembros evaluarán los progresos en la aplicación de sus planes de acción nacionales en el marco del planteamiento «Una sola salud», establecerán objetivos mensurables de reducción de la resistencia a los antimicrobianos en humanos y en animales destinados a la producción de alimentos, y mejorarán la utilización apropiada de antimicrobianos en ambos sectores. Este progreso se examinará a intervalos regulares en la red sobre la resistencia a los antimicrobianos, en el marco del planteamiento «Una sola salud», con el fin de orientar a cada Estado miembro y determinar si se necesitan nuevas medidas a escala de la UE.

Más información:

Resistencia a los antimicrobianos

Investigación sobre la resistencia a los antimicrobianos

[1] Por ejemplo, la resistencia a los carbapenémicos, antibióticos de última línea para el tratamiento de la neumonía, aumentó de un 6,2 % en 2012 a un 8,1 % en 2015. (Fuente: ECDC).

[2] http://www.imi.europa.eu/content/nd4bb

[3] http://www.jpiamr.eu/

[4] http://www.edctp.org/

MEMO/17/1723

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