Navigation path

Left navigation

Additional tools

Other available languages: EN FR DE

IP/07/1011

Bruselas, 4 de julio de 2007

Defensa de la competencia: La Comisión multa a Telefónica con más de 151 millones de euros por más de cinco años de precios no equitativos en el mercado español de banda ancha

La Comisión Europea ha multado a Telefónica, el operador tradicional de telecomunicaciones español, con 151 875 000 de euros por un abuso muy grave de posición dominante en el mercado español de banda ancha. Telefónica impuso precios no equitativos consistentes en un estrechamiento de márgenes entre los precios mayoristas que cobraba a sus competidores y los precios minoristas que cobraba a sus propios clientes. Con ello, debilitaba a sus competidores, dificultando que mantuvieran su presencia y su crecimiento: los competidores se veían obligados a incurrir en pérdidas si querían igualar los precios minoristas de Telefónica. Con altos costes mayoristas y una débil competencia minorista en el mercado de banda ancha, los consumidores españoles pagan por el acceso a la banda ancha un 20% más que el promedio de la EU-15. El índice de penetración de la banda ancha en España es un 20% inferior al promedio de la EU-15, y su crecimiento es casi un 30% inferior al de la EU-15.

La Comisaria de Competencia, Neelie Kroes, ha comentado al respecto: «Los consumidores españoles están pagando mucho más que la media por el acceso a Internet de alta velocidad y muchos han optado por no pagar ese precio. El estrechamiento de márgenes que impuso Telefónica a sus competidores no sólo incrementó sus costes sino que perjudicó notablemente a los consumidores. Cuando se perjudica a consumidores y empresarios en un mercado tan importante, toda la economía se resiente. No consentiré que las empresas dominantes fijen unos precios que den al traste con la liberalización de las telecomunicaciones».

ADSL – el acceso a Internet de alta velocidad por medio de una línea telefónica fija - es la principal tecnología utilizada en España para la prestación de servicios de acceso a Internet de banda ancha, con un 80% de conexiones de banda ancha a finales de 2006. Al ser el único operador de telecomunicaciones español que cuenta con una red de telefonía fija por todo el territorio nacional, Telefónica controla la totalidad de la cadena de valor de ADSL en España. Duplicar la red de acceso local de Telefónica no es económico, por lo que los operadores de red alternativos que quisieran prestar servicios minoristas de banda ancha no tienen más remedio que comprar los productos de acceso desagregado al bucle local, acceso mayorista regional y acceso mayorista nacional. La Decisión no se refiere al acceso desagregado al bucle local, que no es un sustituto de los otros dos productos mayoristas.

La Decisión de la Comisión establece que, desde septiembre de 2001 hasta diciembre de 2006, el margen entre los precios minoristas de Telefónica y los precios para el acceso mayorista a la banda ancha tanto a nivel nacional como regional eran insuficientes para cubrir los costes en los que un operador tan eficiente como Telefónica habría tenido que incurrir para prestar acceso minorista de banda ancha. Esto significa que un operador que compitiera en la banda ancha y fuera tan eficiente como Telefónica debía elegir entre abandonar el mercado o incurrir en pérdidas.

Telefónica en todo momento podría haber puesto fin a este estrechamiento de márgenes rebajando motu proprio sus precios mayoristas. Sus precios mayoristas nacionales - que representaban en el 2006 el 70% de los precios afectados por esta Decisión - no estaban regulados y sus precios mayoristas regionales - que representaban en el 2006 alrededor del 30% de los precios afectados por la Decisión - sólo estaban sujetos a precios máximos fijados de antemano por el regulador español basándose en las estimaciones de Telefónica de 2001.

En cualquier caso, Telefónica estaba en condiciones de entender muy pronto – si no desde el principio- que esas estimaciones no se ajustaban a sus datos reales. El plan de negocio y las cuentas de costes de Telefónica muestran que la empresa no podía ignorar que estaba aplicando un estrechamiento de márgenes.

Tras la apertura del procedimiento de investigación formal en febrero de 2006, el regulador español analizó los mercados de banda ancha con arreglo al nuevo marco regulador en junio de 2006.. A raíz de dicho análisis, el regulador español decidió imponer un descenso significativo de los precios mayoristas nacionales y regionales de Telefónica en diciembre de 2006. Esta intervención puso fin al abuso señalado en la Decisión de la Comisión.

Por su gravedad y duración, el abuso de Telefónica merece una sanción severa. El abuso tuvo repercusiones muy negativas al obstaculizar la entrada de competidores en este importante mercado. El daño para los consumidores fue considerable.

La Decisión de hoy debería disuadir a otros incumbentes de comportamientos similares, no sólo en el mercado de acceso a Internet de banda ancha sino también por lo que se refiere al posicionamiento de Telefónica y otros operadores tradicionales en el lanzamiento y desarrollo de nuevos servicios, especialmente en las ofertas triples (telefonía, Internet y televisión por banda ancha).

La Decisión sienta un precedente importante en la evaluación de asuntos similares en otros sectores, especialmente en las industrias de red que han sido liberalizadas recientemente o están en proceso de liberalización y en las que los operadores tradicionales podrían intentar abusar de su posición dominante heredada de largos periodos de derechos exclusivos y rentas procedentes de monopolios.

En 2003, la Comisión multó a Wanadoo, la rama de Internet de France Télécom, por abuso de posición dominante consistente en precios predatorios en el mercado francés minorista de banda ancha (véase IP/03/1025). Actualmente, los mercados franceses de banda ancha están entre los más competitivos de Europa: los precios son más bajos y el índice de penetración más elevado desde la Decisión de la Comisión.

La Comisión confía en que la Decisión de hoy contribuya al desarrollo del mercado español de banda ancha y desea seguir colaborando con el regulador español en beneficio de los consumidores españoles.

Para más información véase MEMO/07/274


Side Bar