El transporte es un sector clave de actividad: aporta una importante contribución a la economía (4,8% del valor añadido bruto para el conjunto de los Veintiocho, equivalente a 548.000 millones de euros) y genera más de 11 millones de puestos de trabajo en Europa.
La Comisión Europea tiene como objetivo desarrollar y promover unas políticas de transporte eficientes, seguras y sostenibles, que creen las condiciones para una industria competitiva y generadora de empleo y prosperidad.
A medida que crecen las necesidades de movilidad de nuestra sociedad, las políticas de la UE contribuyen a superar los principales retos a los que se enfrentan los sistemas de transporte.
Estadísticas de transporte: indicadores de transporte, infografías de transporte y cuaderno estadístico "El transporte en la UE en cifras".
Gracias a las políticas de la UE, en los últimos 20 años se ha observado un progreso considerable en el sector europeo de los transportes, que se traduce en:
Transporte por carretera: ahora los camiones pueden prestar servicios fuera de sus países de matriculación, lo que reduce los viajes de vuelta sin carga. Esta nueva flexibilidad fomenta la competencia, aumenta la calidad de los servicios de mercancías y de pasajeros, reduce costes e incrementa la eficiencia de los desplazamientos, reduciendo con ello la contaminación. Además, la adopción de normas técnicas comunes ha permitido mejorar la seguridad.
Transporte aéreo: viajar en avión es cada vez más sencillo y barato, pues surgen nuevas compañías aéreas, aumenta el número de rutas y se prestan cientos de servicios de conexión entre un gran número de aeropuertos europeos. La UE contribuirá a mantener esa evolución a través de su iniciativa de Cielo Único Europeo. Los acuerdos de “cielos abiertos” hacen posible que las compañías aéreas de la Unión Europea vuelen desde cualquier aeropuerto de la UE a destinos de otros países. También existen acuerdos de este tipo con EE. UU., Canadá, Israel, los países de los Balcanes, Marruecos, Jordania, Georgia y Moldavia, y seguirán otros más. Más información sobre la situación por países.
Transporte ferroviario: toda empresa que cuente con una licencia puede prestar ya servicios ferroviarios en cualquier lugar de la UE. La red de alta velocidad se ha desarrollado enormemente en los últimos años, lo que permite a los pasajeros ahorrar tiempo y dinero. Otras mejoras están en camino.
Transporte marítimo: el 75% del comercio europeo con otros países y el 40% del transporte europeo de mercancías se hacen por vía marítima. Además, unos 400 millones de pasajeros utilizan cada año las vías navegables europeas. La apertura del mercado marítimo ha hecho posible que las compañías del sector operen libremente en otros países además de los suyos. En 2014, el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo acordaron impulsar para 2025 el desarrollo de una red principal de puntos de repostaje de gas natural licuado en los puertos marítimos clave de la red transeuropea, además del suministro de electricidad desde la red terrestre.
Quienes viajan por la UE están protegidos por el mayor conjunto de derechos de los pasajeros que hay en el mundo, aplicable a todos los medios de transporte: avión, tren, barco y autobús o autocar.
Derechos de los pasajeros en la UE (aplicación para móviles)
La UE apoya la investigación y la innovación, así como el despliegue eficaz de nuevas tecnologías ecológicas de transporte.
Por ejemplo, las nuevas normas obligan a los países de la UE a fomentar las tecnologías limpias (como los coches eléctricos o de hidrógeno y los camiones, barcazas y barcos con motor de gas) mediante la instalación de un número mínimo de estaciones de recarga y repostaje.
Desde enero de 2014, la UE cuenta con una nueva política de infraestructuras de transporte que conectará el continente de este a oeste y de norte a sur. El objetivo de esta política es cubrir las lagunas entre las redes nacionales de transporte, eliminar los cuellos de botella que todavía dificultan el buen funcionamiento del mercado único y superar obstáculos técnicos como la existencia de normas ferroviarias incompatibles.
Esta política, que recibirá hasta 2020 un presupuesto de 26.000 millones de euros con cargo al Mecanismo "Conectar Europa", también se beneficiará del plan trienal de inversiones de la Comisión, concebido para movilizar como mínimo 315.000 millones de euros de inversión pública y privada de aquí a 2017.