Muchos aspectos de la sociedad (telecomunicaciones, televisión, previsiones meteorológicas, sistemas financieros mundiales) dependen de sistemas espaciales o de tecnologías basadas en el espacio.
La magnitud de los proyectos espaciales, sin embargo, hace imposible que la mayoría de los países puedan emprenderlos en solitario Por eso los países europeos han puesto en común sus recursos tecnológicos y financieros para gestionar la política espacial a través de la Comisión Europea, en colaboración con la Agencia Espacial Europea (agencia intergubernamental dirigida por 20 países europeos).
La política espacial europea tiene cuatro componentes principales:
Copérnico es el programa civil de observación de la Tierra más ambicioso de todos.
Consiste en un conjunto de sistemas complejos que recopila datos sobre la Tierra mediante satélites y sensores en el suelo, el aire y el mar.
Puede proporcionar a los responsables políticos, empresarios y ciudadanos información actualizada y fiable sobre los cambios del planeta y el clima. Esos datos contribuirán a predecir las futuras tendencias climatológicas.
Además, tienen otras muchas utilidades:
Copérnico está coordinado y gestionado por la Comisión Europea. La infraestructura de los satélites es competencia de la Agencia Espacial Europea y el desarrollo de los sensores corresponde a la Agencia Europea de Medio Ambiente y a los países de la UE.
La agencia EUMETSAT de recogida de datos de satélites meteorológicos ofrecerá también apoyo operativo a los servicios de Copérnico relacionados con el mar, la atmósfera y el cambio climático.
Galileo es el sistema global de navegación por satélite de la UE. Es la versión europea del sistema de posicionamiento global estadounidense (GPS) y el Glonass ruso.
Se trata del primer sistema de navegación por satélite de gestión civil, compatible con los sistemas estadounidense y ruso, pero independiente de ellos.
Mucho más preciso que el GPS, permitirá un posicionamiento en tiempo real con un margen máximo de un metro.
El sistema dispondrá de una red de 30 satélites (incluidos seis satélites activos de repuesto), que se completará en 2020. En 2016 Galileo empezará a ofrecer los primeros servicios.
Las aplicaciones potenciales de Galileo son muchas y variadas:
Las inversiones de la UE en Galileo deberían crear nuevas oportunidades de mercados y de trabajo en el sector de los receptores de señales de satélites y las aplicaciones por satélite.
En el programa Galileo colaboran los siguientes socios:
EGNOS es un sistema europeo basado en los satélites que mejora la precisión del GPS, al pasar de los 10 metros que suele ofrecer este sistema a unos 2 metros (95%). También avisa a los usuarios en caso de problemas con las señales de GPS. Es el precursor del programa Galileo.
EGNOS utiliza tres satélites para corregir los errores del GPS y transmite datos de posicionamiento más precisos.
Al contrario que Galileo, EGNOS es un sistema paneuropeo (no global) y depende del sistema GPS.
Es un proyecto conjunto de la Comisión Europea, la Agencia Espacial Europea y Eurocontrol (la organización europea para el control del tráfico aéreo)
EGNOS se utiliza en varios sectores:
La exploración espacial impulsa la innovación tecnológica y los descubrimientos científicos en sectores como el reciclado, la salud, la biotecnología, la gestión de la energía y el seguimiento medioambiental.
Los programas espaciales son muy costosos y por eso es indispensable la cooperación internacional.
La UE contribuye activamente a las conversaciones internacionales sobre cooperación en exploración espacial, principalmente con Estados Unidos, Rusia y China.
Participa en el Foro internacional de exploración espacial (ISEF), una serie de reuniones ministeriales sobre coordinación y cooperación internacional en ese ámbito.
La UE quiere conseguir una industria espacial europea competitiva, independiente y global.
Si Europa quiere conservar y salvaguardar el acceso al espacio y a las operaciones espaciales, es indispensable reforzar el sector espacial impulsando la investigación y la innovación.
La financiación para proyectos de investigación espacial se hace a través del programa Horizonte 2020 , dentro del programa de trabajo sobre liderazgo en tecnologías industriales y de capacitación (LEIT) (13.500 millones de euros).
Sectores de financiación: