La política regional tiene como objetivo impulsar el crecimiento económico en las regiones y ciudades de la UE y mejorar la calidad de vida a través de inversiones estratégicas. Además, es un mecanismo de solidaridad activa que orienta las ayudas hacia las regiones menos desarrolladas.
La política regional de la UE concentra las ayudas en cuatro ámbitos prioritarios:
Sus resultados son cuantificables. Gracias a la política regional, entre 2007 y 2012 los países de la UE:
La política regional se aplica a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y el Fondo de Cohesión. Las autoridades nacionales y regionales realizan la gestión detallada de los fondos, en cooperación con la Comisión Europea. Las "autoridades de gestión" seleccionan, financian y supervisan los proyectos que mejor se adaptan a las necesidades a nivel local. Además, informan de las posibilidades de financiación a los beneficiarios potenciales, entre los que se encuentran: