Los gobiernos nacionales son los responsables de organizar la asistencia sanitaria y garantizar su prestación. El papel de la UE consiste en complementar las políticas nacionales:
La política sanitaria de la UE, aplicada a través de su Estrategia Sanitaria, se centra en:
La salud también afecta a la prosperidad económica, como pone de manifiesto este documento de trabajo sobre la inversión en salud.
Actuación específica de la UE
La UE respalda la acción preventiva contra las enfermedades de diversas maneras:
La UE ayuda a los gobiernos nacionales a prepararse de forma más eficaz frente a las amenazas graves para la salud que afectan a más de un país y a coordinar su respuesta (por ejemplo, mediante la compra conjunta de vacunas y demás material sanitario).
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades, con sede en Estocolmo, evalúa las amenazas emergentes para que la UE pueda reaccionar con rapidez. Recaba conocimientos sobre las amenazas actuales y emergentes y trabaja con sus homólogos nacionales para desarrollar una red europea de vigilancia de las enfermedades.
Antes de que puedan ser introducidos en el mercado, todos los medicamentos deben recibir una autorización a nivel nacional o europeo. La seguridad de un medicamento vendido en la UE se controla a lo largo de toda su vida comercial. Si es peligroso, se actúa con celeridad para suspender su venta o retirarle el permiso de comercialización.
En este sistema intervienen la Comisión Europea, las autoridades nacionales y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), con sede en Londres. La EMA ayuda a los reguladores nacionales al coordinar la evaluación científica de la calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos.
Al término del periodo 2014-2020, la UE habrá destinado casi 7.500 millones de euros a mejorar la asistencia sanitaria europea a través de su programa de investigación Horizonte 2020 .
La UE ayuda cuando es más fácil o necesario desplazarse al extranjero para recibir tratamiento (por ejemplo, cuando el hospital más cercano está justo al otro lado de la frontera o cuando el tratamiento médico especializado solo se dispensa en el extranjero).
Los derechos de los ciudadanos europeos a ser tratados en otro país de la UE se establecen en la normativa comunitaria sobre los derechos de los pacientes en la asistencia transfronteriza, que además:
La tarjeta sanitaria europea facilita la obtención de asistencia sanitaria en los desplazamientos a otros países.
La UE coopera estrechamente con socios estratégicos como la Organización Mundial de la Salud para mejorar la asistencia sanitaria en todo el mundo a través de la investigación, la ayuda al desarrollo, una mayor facilidad de acceso a los medicamentos, etc.