Unión Europea

Aduanas

La unión aduanera de la UE en acción

Creada en 1968, la unión aduanera de la UE facilita el comercio a las empresas de la UE, armoniza los derechos de aduana sobre las mercancías procedentes de fuera de la UE y ayuda a proteger a los ciudadanos, los animales y el medio ambiente de Europa.

En la práctica, la unión aduanera implica que las autoridades aduaneras de los 28 países de la UE trabajan juntas como si fueran una sola. Aplican las mismas tarifas a las mercancías importadas en su territorio procedentes del resto del mundo y no aplican tarifas internas.

En el caso de la UE, esto significa que no hay que abonar derechos de aduana cuando los bienes se transportan de un país de la UE a otro. Los derechos de aduana de las mercancías importadas en la UE representan en torno al 14% del presupuesto total de la UE y forman parte de sus "recursos propios tradicionales".

Los controles aduaneros en las fronteras exteriores de la UE protegen a los consumidores frente a mercancías y productos que podrían ser peligrosos o perjudiciales para su salud. Protegen a los animales y el medio ambiente mediante la lucha contra el comercio ilícito de especies amenazadas y previniendo las enfermedades animales y vegetales.

Las autoridades aduaneras colaboran con la política y los servicios de inmigración en su lucha contra la delincuencia organizada y el terrorismo. Luchan contra el tráfico de personas, drogas, armas y mercancías falsificadas, y comprueban que los viajeros que transportan grandes cantidades de efectivo no estén blanqueando dinero, evadiendo impuestos o incluso financiando a organizaciones delictivas.

Las aduanas de la UE combaten también el fraude fiscal por parte de empresas y particulares, que priva a los gobiernos nacionales de unos ingresos vitales para el gasto público.

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