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Aceite de oliva

Ningún viaje culinario a Europa estaría completo sin un poco de aceite de oliva. El sabor y el aroma de este producto tradicional transportan a cualquiera a las soleadas costas del Mediterráneo.

El poeta griego Homero llamó al aceite de oliva "oro líquido", y con justa razón, pues no solo es delicioso, sino que ocupa un lugar destacado en la lista de las personas que quieren mantener una dieta saludable, ya que el aceite de oliva contiene ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado que ayuda a mantener el corazón sano y protege contra la diabetes y otras enfermedades. Gracias a sus métodos de producción tradicionales, el aceite de oliva también es altamente valorado por su bajo impacto en el medio ambiente en comparación con otros aceites.

Sol mediterráneo en una botella

El Mediterráneo es la principal región productora de aceite de oliva de Europa, pues su clima es ideal para el cultivo de aceitunas ricas en sabor. Los principales productores de la región son España, Italia, Grecia y Portugal, y las sutiles diferencias de sabores y aromas de los aceites de estos países ofrecen un crucero por las costas del Mediterráneo.

Muchos aceites de oliva extra virgen de producción regional y aceites de oliva virgen están marcados con indicaciones geográficas (IG) que certifican su alta calidad y protegen sus métodos de producción auténticos. De los 159 aceites de oliva y otros aceites con protección de denominación de origen e indicación geográfica, 30 están contemplados en el Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea.

Sol mediterráneo en una botella Sol mediterráneo en una botella

Los aceites de oliva y la amplia gama de otros aceites producidos en toda la región mediterránea se pueden usar como una deliciosa y saludable alternativa a otros tipos de grasas usadas en los platillos mexicanos, como los frijoles refritos, para freír camarones o pollo, como un delicioso aderezo para ensaladas, en salsas o simplemente para disfrutar con unas deliciosas aceitunas de mesa Elia Kalamatas (DOP) o Prasines Elies Chalkidikis (DOP).

Sabroso, saludable y tradicional

Un viaje de descubrimiento por los aceites de oliva de la Unión Europea solo está limitado por la variedad disponible, sin embargo, esta es extremadamente diversa. Virgen, extra virgen, orgánico, no orgánico, dorado o verde ... la gama de aceites de oliva de la Unión Europea es una delicia para los sentidos. El aceite de oliva es un tesoro altamente resguardado en Europa y muchos aceites están protegidos geográficamente, como el Aprutino Pescarese (DOP), un aceite de oliva extra virgen y afrutado de la región italiana de Abruzzo o el deslumbrante y consistente Sitia Lasithiou Kritis (DOP) de Grecia, para el cual las aceitunas se cosechan con pequeños palitos de madera que evitan que el fruto se magulle.

Con tonos que varían de un luminoso dorado a verde, el aceite de Antequera (DOP) español es un aceite ligero con toques sutiles amargos y picantes, mientras que los Azeites da Beira Interior (DOP) de Portugal se caracterizan por su color rico, aroma distintivo y matices afrutados.

Otros países de la Unión Europea también tienen una tradición ancestral de cultivo de aceitunas y son destinos imperdibles en nuestro crucero por el Mediterráneo. Con un sabor ligeramente amargo y aroma afrutado, el aceite extra virgen Slovenske Istre (DOP) de Eslovenia es especialmente rico en antioxidantes naturales. Otra opción deliciosa es el aceite de oliva de Istria, proveniente de Croacia, el cual es verde brillante y fragante, con un aroma complejo de frutas verdes y hierbas aromáticas.

Sabroso, saludable y tradicional Sabroso, saludable y tradicional

Una cultura de seguridad y excelencia

A lo largo de los siglos, los productores de aceite de oliva de Europa han perfeccionado las técnicas de cultivo y producción de aceite de oliva. Con una rica historia de producción de aceite de oliva de alta calidad, no es ninguna sorpresa que Europa sea el principal productor a nivel mundial, con más de dos tercios de los suministros globales.

Una cosa que todos los aceites de oliva europeos tienen en común son los altos niveles de seguridad en su producción. Europa cuenta con normas estrictas de rastreabilidad que les permiten a los consumidores seguir el camino de cada lote de aceite de oliva hasta su lugar de origen. Además, muchos de los productores europeos también aplican estándares de producción orgánica cuando cultivan sus aceitunas. La Unión Europea también coopera estrechamente con el Consejo Oleícola Internacional para limitar la cantidad de contaminantes en el aceite de oliva, y así los consumidores de todo el mundo puedan disfrutar de los ricos sabores y texturas del aceite de oliva europeo, confiando en que no solo es delicioso, sino seguro.