Portal Europeo de la Juventud
Información y oportunidades para los jóvenes en Europa.

La enfermedad como camino

¿Por qué nos ponemos enfermos? Hay mil y una causas, sí, por un lado la genética, la predisposición que heredamos de nuestros padres, por otro lado el estilo de vida que llevamos y también los agentes externos.

Vivimos en una sociedad que se preocupa más por tratar la enfermedad que por atajar sus causas reales. En el impresionante libro "La muerte sin llanto", de la antropóloga Nancy Scheper Hughes, nos encontramos ante una situación dramática de los niños de Brasil; se mueren de desnutrición y sin embargo se les achacan enfermedades —se dice que están "nervosos"— y se intenta que se curen con pastillas en lugar de con alimentos. Llega hasta tal punto llega la medicalización de la pobreza, que las madres intentan no alimentar a los niños con su pecho, pues piensan que así les pueden transmitir enfermedades. En su lugar, gastan sus pocos ahorros en preparados artificiales que a duras penas imitan los beneficios de la leche materna. Pero sí, es menos dramático admitir que estamos enfermos, que tenemos depresión o temblores a admitir que los problemas de base son más profundos y relacionados con asuntos políticos y sociales más que médicos.

A nivel personal también ocurre ya que vivimos una vida llena de traumas, y nuestro cuerpo reacciona cuando hay algo que no funciona o que no sabemos asumir o no podemos deshacer.

Desde Jung—médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo— hay toda una corriente de psicólogos que ven la enfermedad como una forma que tiene nuestro cuerpo de comunicarnos que hay algo que no funciona, que nos afecta o que hay temas no resueltos. Dice el propio Jung que "La enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza para curar al hombre", sin embargo no escuchamos, preferimos atajar los síntomas con pastillas, antibióticos (nótese que la palabra significa "anti vida") y sustancias que nos hacen sentirnos inmediatamente bien, pero que no van a la raíz del problema.

Es muy duro asumir cualquier tipo de responsabilidad en nuestra enfermedad y no verla simplemente como mala suerte, casualidad, etc. Y sí, no seré yo quien se ponga en contra de la medicina tradicional, niegue que los medicamentos nos ayudan a superar —aunque sea los síntomas—y nos permitan llevar una vida mejor. Pero es importante también ampliar nuestra perspectiva y tratar de entender lo que nuestro cuerpo nos está tratando de decir. También es importante no conseguir ventajas con las enfermedades, no utilizarlas para que nos cuiden o nos quieran más, no ponerlas de excusa para no ir a un lugar o para no hacer algo que no nos apetece hacer, porque entonces les estaremos dando un matiz positivo al que nuestro cerebro se va a agarrar como un clavo ardiendo.

En el libro "La enfermedad como camino" de Thorwald Dethlefsen y Dahlke Rudiger, tenemos un análisis diferente y muy interesante de lo que significan las enfermedades, de lo que nuestro cuerpo nos está intentando comunicar (por ejemplo cuando no estás diciendo algo que quieres decir y entonces te pones mala de la garganta). Sin llegar a negarnos a un tratamiento es importante entender las causas profundas de nuestra enfermedad; qué "ganamos" con ellas que nos hace agarrarnos a ellas como un clavo ardiendo, cómo imitamos la enfermedad de nuestros padres porque es una forma de sentirnos íntimamente unidos a ellos y cómo a veces es difícil librarnos de una enfermedad que nos ha acompañado toda nuestra vida, no tanto porque sea crónica, sino porque es nuestra manera de definirnos, de identificarnos y de entendernos.

Queda mucho por decir de las enfermedades. Por supuesto que no son algo agradable y bueno, pero forman parte de nuestra forma de estar en el mundo y es por eso que es importante entenderlas, escuchar a nuestro cuerpo y aceptar nuestras propias voluntades. También es importante hacer diagnósticos adecuados con respecto a las enfermedades "sociales", cuya causa dista mucho de ser individual (el histerismo de las mujeres de antaño, el nerviosismo de los niños de las favelas de Brasil, etc.). Una enfermedad no es algo para esconder, sino para entender y sanar, asumiendo toda nuestra responsabilidad en el proceso.

Escrito por Multiplicador Cualificado Eurodesk, Lorca

Publicado: Lun, 19/05/2014 - 12:08


Tweet Button: 


Info for young people in the western balkans

¿Necesitas ayuda o asesoramiento de un experto?

Pregúntanos