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La homofobia: una realidad aún presente

contra la homofobia
Lo que entendemos como homofobia, discriminación ejercida hacia a las personas lesbianas, gays, bisexuales, y transfobia, aversión por lo transexual, es una realidad que en las últimas décadas ha pasado por diferentes estados.

Actualmente, en la sociedad en que vivimos — muy diferente a la de la mayoría de países del planeta— no existen leyes discriminatorias hacia estos sectores de la sociedad. Es un logro conseguido desde no hace mucho tiempo pero ello no evita que siga existiendo cierto tipo de discriminación social hacia estos colectivos.

El modo en que la homofobia y transfobia se manifiesta puede ser de forma directa e hiriente  o bien como en la mayoría los casos, de forma muy sutil, camuflada entre comentarios, risas, y manifestaciones que evidencian ese rechazo. Esta sutileza es como la lluvia lenta, como la llovizna gallega, que poco a poco moja y cala.

A continuación señalamos algunas de las razones que han favorecido la homofobia o transfobia:
 

- La deficiente educación sexual, poco basada en la vivencia de los sexos y de los deseos, y solapada por el denominado locus genitales (base conceptual que definía a la mujer frente al varón ). El sexo tiene que ver con lo que uno es, no con lo que tiene ni con lo que se hace. Así, grandes conceptos como el deseo, su orientación, la identidad sexual, las peculiaridades eróticas... caen en saco común. Si no existen conceptos será imposible crear realidades. La sexualidad es diversa, dinámica, sin conceptos, a las realidades son reducidas y estancas.

- El preconcepto de heterosexualidad, dando por hecho que jóvenes son heterosexuales por defecto. El discurso se centra en la homosexualidad y no en el deseo, en una parte en vez de en el todo, en la forma de vivir unos pocos y no desde el deseo propio de hombres y mujeres por el hecho de ser sexuados, es decir, diversos y diversas.

El deseo se vive, se siente, se experiementa, crea interrelaciones, no es optativo como en ocasiones se considera. Acompañar en las vivencias, validarlas, legitimarlas, son claves en los procesos personales y sociales, en la aceptación de la diversidad sexual humana.

La homofobia, fruto del miedo a lo desconocido, a aquello de lo que no se posee más que ideas preconcebidas, menguará a medida que se le preste atención y se eduque en aspectos tales como la educación de los sexos, de entender qué es el sexo, aquello que nos hace hombres y mujeres deseantes, que nos hace únicos en todas las formas de masculinidad y feminidad, con permutaciones infinitas en las formas de expresión.


Escrito por Multiplicador Cualificado Eurodesk, Xunta de Galicia