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Actualizado : 12/2012
Cuando te traslades al extranjero, debes saber que puede haber distintas formas de prestaciones familiares. Por ejemplo:
Aunque todos los países ofrecen prestaciones familiares, su importe y los requisitos para recibirlas pueden ser muy diferentes. En algunos países la prestación se paga de manera periódica, mientras que en otros tu situación familiar puede hacer que tengas derecho a beneficios fiscales en lugar de prestaciones económicas. Si te trasladas al extranjero, el tipo de prestaciones familiares a las que tienes derecho puede cambiar, y tus ingresos pueden aumentar o disminuir en consecuencia.
Antes de trasladarte, habla con un asesor europeo de empleo
que te dirá a qué prestaciones familiares tienes derecho en tu nuevo país. Las diferencias entre los sistemas de cada país pueden influir bastante en el total de tus ingresos.
Lisa es alemana y está embarazada. Trabaja en Alemania, donde está asegurada. Su marido, Ole, consigue un buen trabajo en Holanda, pero Lisa no quiere que vaya porque en Holanda no hay prestaciones de crianza como en Alemania.
Ole puede trabajar en Holanda. El hecho de que trabaje en el extranjero durante el permiso de maternidad de Lisa no afecta al derecho de esta a las prestaciones alemanas mientras mantenga su contrato de trabajo.
Si tú o el padre o la madre de tus hijos trabajáis en el extranjero, podéis tener derecho a recibir prestaciones familiares de varios países.
En estos casos, las administraciones nacionales correspondientes tendrán en cuenta la situación de ambos progenitores y decidirán qué país es responsable principal del pago de las prestaciones. Esta decisión se basará en las llamadas normas de prioridad.
Si las prestaciones que percibes del país "principal" van a ser más bajas que las que percibirías en el país "secundario" en el que también tienes derechos (ya sea porque trabajas o porque cobras una pensión ahí), el país secundario pagará un complemento equivalente a la diferencia entre ambas. Así tienes la seguridad de percibir el máximo al que tienes derecho.
Supongamos que vives en el país A y trabajas en el país B, y que el otro progenitor de tus hijos trabaja en el país A. Las prestaciones por hijos a cargo en el país A son de €50 por hijo al mes, y en el país B de €100. Tienes derecho al importe más alto, es decir, €100 por hijo al mes. Pagará la diferencia de €50 el país donde trabajas (país B).
Steve, luxemburgués, aceptó un trabajo en Francia, pero sigue viviendo en Luxemburgo. Por tanto, Francia es ahora responsable de su seguridad social y es ahí donde debe solicitar las prestaciones por hijos a cargo.
Su familia sigue viviendo en Luxemburgo, pero su residencia en ese país, por sí misma, no les da derecho a un complemento de las prestaciones por hijo a cargo.
Imaginemos lo siguiente: eres el único progenitor que tiene derecho a prestaciones familiares y tienes ese derecho en más de un país porque:
Sea cual sea tu situación, si las prestaciones familiares que recibes del país principalmente responsable de pagártelas son de menor cuantía que las que recibirías en cualquiera de los demás países donde tienes derechos, esos países tendrán que abonarte un complemento que supla la diferencia.
Emma, que vive en Friburgo (Alemania), empieza a trabajar al otro lado de la frontera, en Francia. La oficina de prestaciones familiares alemana le dice que debería solicitar prestaciones en Francia ya que esta última es ahora responsable de su seguridad social.
Emma debe entonces solicitar sus prestaciones familiares en Francia porque es ahí donde trabaja, aunque siga viviendo en Alemania.
Imaginemos lo siguiente: tú y el padre o la madre de tus hijos tenéis derecho a prestaciones familiares en varios países, porque:
O
El importe total de tus prestaciones familiares debe ser igual a la mayor de las prestaciones en los países responsables de abonar las prestaciones familiares basadas en la actividad o la pensión del progenitor.
Si estás divorciado o divorciada y tu excónyuge percibe prestaciones pero no las utiliza para mantener a los miembros de tu familia, puedes dirigirte al servicio administrativo responsable de las prestaciones familiares en el país donde viven tus hijos y pedir que te paguen directamente a ti las prestaciones, ya que eres tú quien de hecho mantiene a la familia.
Puedes solicitar las prestaciones familiares en cualquier país donde tú o el padre o la madre de tus hijos tengáis derecho a prestaciones. La administración del país en el que presentes la solicitud la remitirá a todos los países competentes en tu caso.
Si solicitas prestaciones dentro del plazo establecido en un país, se considerará que también las has solicitado dentro del plazo establecido en cualquier otro país de la UE en el que tengas derecho a ellas. No se te pueden denegar unas prestaciones a las que tienes derecho porque el país donde mandaste la primera solicitud haya tardado demasiado en remitirla a la administración competente de otro.
Infórmate en la administración nacional sobre el plazo para solicitar prestaciones familiares. Si se te pasa, podrías perder el derecho a recibirlas.
Las autoridades nacionales tienen la obligación de cooperar entre sí e intercambiar toda la información necesaria para tramitar tu solicitud. Para salvar las dificultades que pueden surgir a causa de los distintos idiomas, las administraciones nacionales utilizan documentos normalizados a la hora de intercambiar información (los antiguos formularios E).
Los regímenes de seguridad social en Europa son sensiblemente distintos
Infórmate sobre el sistema del país al que vas a trasladarte para evitar problemas o malentendidos que puedan tener consecuencias graves.
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