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Discurso del Presidente Barroso tras la inauguración de la Cumbre del SICA (Sistema de Integración Centroamericano)

Commission Européenne - SPEECH/13/1068   14/12/2013

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Comisión Europea

José Manuel Durão Barroso

Presidente de la Comisión Europea

Discurso del Presidente Barroso tras la inauguración de la Cumbre del SICA (Sistema de Integración Centroamericano)

Cumbre del SICA/Panamá

14 Diciembre 2013

Querido Presidente Martinelli,

Presidentes,

Presidenta (si Presidenta Chinchilla está presente),

Secretario General,

Excelencias.

Es un honor para mí estar con ustedes en esta cumbre del Sistema de Integración Centroamericano. Es un honor y una satisfacción compartir esta reunión en Panamá y hacerlo como portugués, iberoamericano y como europeo.

Como portugués, porque desde el siglo XVI los marineros de mi país se han aventurado por el Atlántico y por el Pacifico para explorar, descubrir y unir continentes y comenzar así la historia de la modernidad.

Como iberoamericano, porque valoro lo importante que es construir puentes entre los dos continentes y soy plenamente consciente del papel que Iberoamérica puede jugar en alcanzar este objetivo.

Como europeo y europeísta, porque esta reunión de jefes de estado y de gobierno del SICA me recuerda las reuniones de los jefes de estado y de gobierno europeos, que como los de Centroamérica, estamos empeñados en el esfuerzo de construir una región de paz, de estabilidad, de democracia y de prosperidad.

No es casual que Europa y Centroamérica iniciaran sus andaduras de integración aproximadamente en las mismas fechas de la década de los años 50. Ambas regiones sintieron la necesidad de comenzar una nueva etapa; ambas creyeron que para afrontar los retos del futuro era necesario trabajar juntos; y ambas eran conscientes de que sin instituciones comunes no sería posible hacer avances en la construcción regional.

Es cierto que nuestra experiencia de integración ha sido distinta hasta ahora, reflejo también de las diferentes circunstancias. Europa tiene un mercado único, donde las personas, bienes, servicios y capitales de los 28 Estados miembros circulan libremente; una moneda común para 18 de los Estados miembros; estamos profundizando nuestra unión económica y estamos desarrollando también una política exterior común de la que el Servicio Exterior Común es el mejor ejemplo. Tenemos instituciones comunes, como la Comisión Europea que presido desde hace casi 10 años, a las cuales los Estados miembros han delegado muchas competencias, como el comercio, agricultura o transportes.

En Centroamérica el modelo institucional es distinto. Asi, no existe un modelo única para los procesos de integración regional, pero lo fundamental es que se avance en la dirección de la integración. Es el único medio de poder hacer frente a los retos del siglo XXI como el cambio climático, la seguridad o el desarrollo sostenible. No se puede hacer frente a estos retos con el pensamiento o la concepción de soberanía del siglo pasado. Y es también la mejor forma de poder amoldar la globalización al servicio de las personas y de los ciudadanos.

América Central ha pasado de ser un espectador a ser un protagonista de la globalización. Su situación de privilegio que conecta el Pacifico y Atlántico, el sur con el norte de América, la convierten en una zona de gran potencial de desarrollo logístico y de atracción de inversiones regionales. Tierra de acogida, istmo entre dos océanos y dos sub-continentes, con apenas el 1% de la superficie acoge 10% de la biodiversidad de nuestro planeta. Es también tierra que nutre a la humanidad con la riqueza cultural y la personalidad de unos pueblos indígenas que, hoy, reclaman en toda Latinoamérica, tener voz y representación propia; una voz que solo las democracias inclusivas pueden y deben dar a los ciudadanos de todos los orígenes y de todas las procedencias.

Europa observa con atención, con interés y con respeto, los procesos de consolidación democrática en América Latina. Lo hace convencida de que la democracia y la inclusión política y social que conlleva la democracia, son el mejor instrumento de prevención de conflictos y de preservación de la paz. Porque solo los ciudadanos que se sienten participes de un proyecto común, en el cual tienen voz y voto, contribuirán con su esfuerzo a la construcción de una comunidad de obligaciones y de derechos basada en la igualdad y en la libertad. América Latina ha sido protagonista de las mayores innovaciones sociales a lo largo de los últimos 20 años. La democratización progresiva e irreversible del continente, la introducción de mecanismos de democracia participativa y la necesidad de integrar a todos los sectores, incluyendo a los más desfavorecidos, a las mujeres, a los jóvenes, en el proceso de participación política, constituyen avances admirados por la comunidad internacional, de modo que la región ha pasado a ser parte de la solución en las grandes cuestiones internacionales.

El SICA y la Unión Europea, trabajan juntos desde hace muchos años, pero ahora estamos a punto de comenzar una nueva y fructífera etapa. La entrada en vigor del capítulo comercial del nuevo Acuerdo de Asociación supone un hito histórico en nuestras relaciones. A partir de ahora las dos regiones estarán comprometidas en la promoción de sus relaciones económicas y en la creación de un nuevo espacio de liberalización comercial en los intercambios de productos, servicios e inversiones. La UE es el segundo socio comercial de América Central y el primer inversor en la región. La Unión Europea desea participar con su financiación y con su tecnología más avanzada, en el crecimiento de América Central y en la construcción y el diseño de sus infraestructuras, de su integración regional y de su marco democrático de seguridad y de convivencia.

En definitiva, la Unión Europea quiere contribuir de forma positiva a hacer frente a los desafíos de una región abierta, joven, dinámica y decidida a trabajar en las reformas de modernización que necesita.

Europa, con su larga historia de construcción de un marco común de convivencia entre países y tradiciones jurídicas y constitucionales diversas, puede ofrecer su experiencia a cuantos quieren llevar a cabo proyectos de integración regional. Todo proceso de integración regional conlleva cesiones de soberanía nacional. Como hemos visto y seguimos viendo en Europa, esto requiere voluntad y valentía política. Europa se ha construido con instituciones fuertes, América Central también lo hará y lo está haciendo. Como recordaba Jean Monnet, uno de los padres fundadores de la Unión Europea: “nada se hace sin los hombres, pero nada perdura sin las instituciones”.

Por eso, aunque, jurídicamente solo la parte comercial de nuestro acuerdo está vigente, quisiera poner de manifiesto la voluntad de la Unión Europea para trabajar juntos en todos los demás aspectos de nuestras estrechas relaciones políticas, económicas y sociales. No necesitamos esperar a la ratificación completa del acuerdo para abordar juntos los desafíos comunes que compartimos.

La Unión Europea quiere trabajar con cada uno de los países del SICA y con las instituciones regionales para abordar cuestiones que preocupan y ocupan a sus ciudadanos y a sus gobernantes. Entre ellas y muy principalmente, la cuestión de las políticas de seguridad. Estoy convencido que solo una fuerte cooperación regional e internacional podrá terminar con los elevados índices de inseguridad que prevalecen en muchas regiones; y que solo una ordenada pero profunda reforma de algunos sectores de la seguridad y de la justicia, podrá asegurar, a largo plazo, la consolidación de un sistema de seguridad garante de la estabilidad y respetuoso con las libertades individuales.

También quisiera ofrecer la disponibilidad de la Unión Europea para trabajar en las vitales cuestiones relacionadas con el ambiente y con el cambio climático. La prevención de los riesgos ligados al calentamiento global, la necesidad de mitigar su impacto en las poblaciones más frágiles y en las regiones ecológicamente más ricas, constituyen una prioridad común de la Unión Europea y de los países del SICA.

Debemos trabajar para conseguir convergencias en las dos grandes negociaciones internacionales que se concluirán en 2015: el nuevo marco para el desarrollo mundial que queremos incluya la lucha contra la pobreza y la necesidad de respetar los límites de nuestro planeta y la vigésima primera Conferencia de las Partes sobre el cambio climático que tendrá lugar en Paris, donde nuestro objetivo común deberá ser un Acuerdo ambicioso y jurídicamente vinculante que incluya a todos los grandes países emisores. Juntos podemos hacer la diferencia en estas negociaciones.

En total, la Unión Europea invertirá alrededor de novecientos millones de euros en la financiación de programas de cooperación con los países de América Central en los próximos siete años, tanto en programas nacionales con los países como en programas de alcance regional de apoyo a la integración y a la puesta en marcha del Acuerdo de Asociación.

Señores Presidentes, Señora Presidenta, excelencias,

En estos casi 10 años que he estado al frente de la Comisión Europea, la Unión Europea ha cambiado. Ha firmado e implementado el Tratado de Lisboa, un tratado que constituye la base y las reglas para confirmar y consolidar el rol de la Unión Europea en el mundo. Sin el compromiso constante de la Unión Europea no hubiera sido posible la Organización Mundial del Comercio, no existiría la Corte Internacional de Justicia, el cambio climático no estaría en la agenda internacional, y el G20 no se hubiera creado. La Unión Europea sigue aportando más de la mitad de toda la ayuda internacional al desarrollo y estamos orgullosos que en 2012 las instituciones europeas recibieran el premio Nobel de la Paz por representar un modelo de integración regional basado en la paz, la democracia, la solidaridad y la aproximación progresiva de nuestros vecinos y de nuestros socios, incluyendo nuestros socios de América Latina con quienes nos unen lazos históricos, culturales, familiares y personales, profundos e imperecederos.

Europa está saliendo de una grave crisis económica y financiera, pero también ha diseñado nuevas herramientas para hacer que la zona euro sea más estable, esté mejor gobernada, y disponga de mecanismos de reacción más rápidos para responder a las situaciones de crisis. No debemos dejar que la globalización nos imponga sus normas. Entre todos debemos establecer marcos de colaboración y de dialogo para crear un sistema multilateral con normas estables y transparentes, que favorezcan el crecimiento y el libre comercio y las inversiones. La Unión Europea desea contribuir a crear un mundo con economías más abiertas y más inclusivas. Y la participación de América Central en este esfuerzo común es muy importante.

Señores Presidentes, Señora Presidenta, excelencias,

Quisiera, por último, agradecer al Presidente Martinelli su hospitalidad y su gentileza al invitarme a participar con todos ustedes a esta cumbre de jefes de estado y de gobierno del SICA y agradecer a todos los presidentes su cordialidad y la oportunidad que me han dado para debatir sobre el futuro de nuestras relaciones. Europa y los países del SICA estarán siempre unidos por lazos históricos y de amistad. Hoy nuestra tarea es hacer que estas relaciones se hagan aún más fuertes en el marco de un acuerdo que cambiará de forma profunda y sostenible, nuestros vínculos económicos y nuestro partenariado político.

Muchas gracias por su atención.


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