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Comisión Europea

Joaquín Almunia

Vicepresidente de la Comisión europea responsable de Competencia

Aprobación de los planes de reestructuración de del segundo grupo de bancos españoles que precisaban ayuda estatal: Banco Mare Nostrum, Banco Caja3, Liberbank y Banco CEISS.

Sala de prensa de la Comisión

Bruselas ,20 Diciembre 2012

La Comisión ha aprobado hoy los planes de reestructuración del segundo y último grupo de bancos españoles que precisaban ayuda estatal: Banco Mare Nostrum, Banco Caja3, Liberbank y Banco CEISS.

Estas son las entidades incluidas en el Grupo 2 en el Memorando de Entendimiento firmado entre España y los otros países miembros del Eurogrupo ("MdE"). En términos generales estas entidades tienen una fortaleza financiera superior a la de las cuatro entidades nacionalizadas incluidas en el denominado Grupo 1, cuyos problemas era bien conocidos antes del resultado de las pruebas de resistencia completado a finales de septiembre. No obstante, el resultado de dichas pruebas reveló que las entidades incluidas en el Grupo 2 también tenían necesidades de capital que no han podido ser cubiertas mediante inversores privados. Al igual que ocurrió con las entidades del Grupo 1, es necesario recurrir de nuevo a fondos públicos procedentes del programa de asistencia financiera, es decir fondos procedentes de los países miembros del Eurogrupo.

De acuerdo con el MdE, los fondos públicos solo podrán ser inyectados una vez que las entidades tengan un plan de restructuración que garantice su retorno a la viabilidad aprobado por la Comisión Europea de conformidad con la normativa de Ayudas de Estado. En unos pocos meses, hemos aprobado 8 planes de restructuración de entidades que recibirán fondos públicos del programa de asistencia financiera. La aprobación de los planes de estas 4 entidades del Grupo 2 significa que los fondos del MEDE puede ser desembolsados al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria.

El volumen agregado de los fondos públicos que serán otorgados para estas 4 entidades asciende a €1.900 millones. Lo que representa menos de un tercio de las necesidades de capital (€6.250 millones) que para estas 4 entidades fueron identificadas en las pruebas de resistencia del mes de septiembre.

Esto es posible, porque los tenedores de instrumentos de capital en estas entidades, esto es los tenedores de acciones y de instrumentos de capital hibrido como las participaciones preferentes, contribuirán a los costes de restructuración con más de €2.000 millones en capital. Adicionalmente, más de €1.000 millones se obtendrán mediante la venta de activos y otras acciones como la transferencia de activos dañados por parte de las cuatro entidades al SAREB que tienen como resultado reducir las necesidades de capital en otros €1.000 millones. Como resultado de todas estas acciones, la factura final para el contribuyente de estas recapitalizaciones ha sido reducida a lo estrictamente necesario.

Banco Mare Nostrum (BMN) requerirá €730 millones, la mayor inyección de capital de las cuatro. A ello hay que añadir los 915 millones EUR de títulos del FROB I que esa entidad emitió en 2010 en forma de participaciones preferentes y que ahora se convertirán en capital social. La entidad será objeto de una profunda reestructuración y se reorientarán sus actividades concentrándolas en su región principal, a lo largo de la costa mediterránea. Según lo acordado, BMN reducirá su tamaño en más de un 40 % respecto al nivel de 2010. La entidad pasará a cotizar en Bolsa durante el período de reestructuración. A nuestro juicio, así quedará salvaguardada la gobernanza empresarial de la entidad y se contribuirá a la recuperación de su viabilidad.

Banco CEISS necesitará €604 millones en capital social. Los 525 millones EUR de títulos del FROB I emitidos en 2010 en forma de participaciones preferentes contribuirán también a reforzar su solvencia mediante su conversión en capital social. La entidad llevará a cabo una profunda reestructuración y reducirá su tamaño en torno a un 30 %. Con arreglo a su nueva estrategia empresarial, concentrará principalmente sus actividades en la banca minorista y en su región de origen. El plan de reestructuración prevé que el Banco CEISS mejore su eficiencia, en aras de la recuperación y el mantenimiento de la rentabilidad en los próximos años.

Caja3 recibirá €407 millones en instrumentos convertibles, los bonos contingentes convertibles, también denominados «cocos». Caja3 no había recibido capital público hasta la fecha. El plan de reestructuración se centra en su integración con Ibercaja, una entidad que no ha recibido apoyo del Estado. Caja3 concentrará sus actividades en la banca minorista para particulares y PYME y verá reducido su tamaño en más de un 30 %. La fusión con Ibercaja creará una entidad combinada viable a largo plazo, en condiciones de reembolsar la inyección de capital antes de que finalice el período de reestructuración.

Por último, Liberbank, que tampoco había percibido ayudas anteriormente, recibirá €124 millones en bonos contingentes convertibles. Seguirá el proceso de racionalización y reestructuración que ha iniciado y reducirá su tamaño cerca de un 25 % desde su máximo nivel. De acuerdo con su nueva estrategia comercial, Liberbank se centrará en las actividades de banca minorista en cuatro regiones principales: Asturias, Cantabria, Extremadura y Castilla-La Mancha. En todas ellas, la entidad goza de una buena posición de liquidez y cuenta con una importante base de depósitos.

Las cuatro entidades abandonarán sus líneas de negocio más arriesgadas, como la banca mayorista y el sector inmobiliario y promotor. Ello reforzará su capital y posición de liquidez y reducirá su dependencia de la financiación mayorista y del Banco Central.

Las cuatro entidades abandonarán o se desprenderán también de las participaciones accionariales en empresas participadas y filiales no esenciales. El resultado de estas ventas se utilizará para financiar su reestructuración, con lo que se limitará la necesidad de ayudas adicionales para financiar la recuperación de la viabilidad.

En resumen, estos son los aspectos principales de los planes aprobados para estas 4 entidades. La restructuración de todas las entidades que han requerido fondos públicos se ha puesto en marcha y se realizará bajo la estrecha supervisión de la Comisión Europea.

Déjenme que insista en un aspecto, cuando examinamos los planes de restructuración de las entidades de crédito, aplicamos siempre las mismas normas, las normas de la Unión Europea en materia de Ayudas de Estado; que hemos aplicado a todas las entidades de crédito en la UE que han recibido Ayuda de Estado desde el comienzo de la crisis y no exclusivamente en Estados miembros donde los fondos provienen de un programa de asistencia, como ha ocurrido en el Reino unido o en Alemania donde importantes cantidades de dinero fueron otorgadas a entidades de crédito que necesitaban del apoyo público. Por tanto, solo podíamos aprobar estas ayudas en base a planes de restructuración que cumplieran con los mismos requisitos.

No obstante, en el caso de las entidades de crédito españolas que reciben ayuda de Estado bajo el programa de asistencia financiera hay una importante diferencia. Tras el MdE de Julio 2012, hemos cerrado los planes de restructuración en unos pocos meses y con anterioridad a que los fondos públicos fueran desembolsados. Por el contrario, la aprobación temporal de las ayudas públicas otorgadas en otros Estados Miembros estuvieron seguidas de extensas negociaciones entre la Comisión Europea y el Estado Miembro correspondiente. Por ejemplo, aprobamos la primera medida de ayuda de Estado a BayernLB en noviembre de 2008 y, sin embargo, solo estuvimos en posición de aprobar el plan de restructuración de la entidad de conformidad con la normativa de ayudas de Estado el pasado mes de julio. Nos llevo 3 años y 8 meses! Y según les cuento esto, aun estamos negociando con las autoridades austriacas la restructuración de Hypo Alpe Adria, una entidad que recibió ayuda pública por vez primera en 2008.

Permítanme tambien recordarles brevemente dónde nos encontrábamos hace menos de seis meses. En julio, una profunda crisis de confianza afectaba al sistema financiero español, lastrado por la incertidumbre sobre las pérdidas de los bancos a causa de su exposición a la burbuja inmobiliaria.

En esos momentos se tomaron medidas de gran alcance como destinar, por parte de los miembros del Eurogrupo, hasta €100.000 millones para sanear los bancos españoles. Así mismo, se llevó a cabo una prueba de resistencia pormenorizada que abarcó a más del 90 % del sistema bancario.

Dicha prueba de resistencia constató que 7 de las 17 entidades analizadas, que representaban más del 70% de la cartera de préstamos de la economía española, gozaban de la solidez suficiente para poder soportar el escenario adverso sin necesitar capital adicional. De las diez entidades restantes, dos —Ibercaja y Banco Popular— cubrirían sus necesidades de capital sin recurrir a la ayuda estatal. Las ocho entidades restantes necesitarían fondos públicos y planes de reestructuración.

Cuatro de ellas —BFA-Bankia, CatalunyaCaixa, NCG Banco y Banco de Valencia— ya habían sido nacionalizados por el FROB. Hace tres semanas adoptamos las decisiones correspondientes a los planes definitivos de reestructuración y resolución de esas entidades y en el día de hoy hemos completado nuestra labor.

A finales de septiembre, los resultados de la prueba de resistencia revelaron que las entidades españolas necesitarían cerca de €57.000 millones en capital con arreglo al escenario adverso. A finales de diciembre, transcurridos apenas tres meses, las entidades dispondrán del capital que precisan.

De esos €57.000 millones, aproximadamente €39.000 millones procederán del programa. Estamos ante una cifra muy inferior a los €100.000 millones disponible bajo el programa de asistencia. Se trata de una buena noticia para el contribuyente europeo.

¿De dónde proceden los €18.000 millones restantes?

  • La mayor parte (más de €12.000 millones) proceden del ejercicio de reparto de la carga con los titulares de instrumentos subordinados, en particular de la conversión de participaciones preferentes y deuda subordinada en nuevo capital social de las entidades.

  • Otra parte importante (unos €5.000 millones) procede de las medidas adoptadas por los propios bancos para obtener capital mediante la venta de activos, ampliaciones de capital y otras medidas de gestión.

  • Por último, la transferencia de préstamos a la promoción inmobiliaria al Sareb, el banco malo, ha reducido las necesidades de capital en unos €1.000 millones.

Desgraciadamente, los €39.000 millones inyectados en el marco del programa no son el único coste que la sociedad habrá de afrontar. En 2010 y 2011, seis de las ocho entidades a las que se refieren las decisiones adoptadas hace tres semanas y en la jornada de hoy ya habían recibido €13.000 millones EUR en capital. Las dos únicas entidades que todavía no habían recibido capital público alguno son Caja3 y Liberbank.

El coste total de la restructuración bancaria en España para el contribuyente, €52.000 millones, es demasiado elevado, y demuestra lo imperativo de completar el mecanismo europeo común de supervisión y de resolución de entidades en el que viene trabajando la UE.

De cara al futuro, las entidades españolas están adecuadamente capitalizadas e incluso en condiciones de resistir un escenario adverso que, no obstante, es de esperar no llegue a materializarse. Los trabajos relativos a la condicionalidad horizontal del sector financiero español también progresan adecuadamente. El sistema bancario ha dejado de ser un lastre para la recuperación de la economía en general. De hecho, se han sentado las bases para que pase a ser una de sus fortalezas. Todo ello debería tener consecuencias positivas para el flujo del crédito y las condiciones de préstamo en la economía española, en beneficio de las familias, las empresas y los consumidores.

EN version:

Today, the Commission has approved the restructuring plans of the second and last group of Spanish banks that required State aid: Banco Mare Nostrum, Banco Caja 3, Liberbank and Banco Ceiss.

These are the 4 institutions indicated as Group 2 in the Memorandum of Understanding between Spain and Eurogroup countries. They are overall stronger than the 4 nationalised banks of so-called "group1", whose problems were well-known even before the stress test carried out last September. However, the stress test revealed that these banks of "group 2" also had capital shortfalls. They were not able to raise all the necessary capital privately and they will therefore also need public funds from the financial assistance programme – that is to say, from euro area countries.

It was agreed in the MoU that this public money would only be injected once the banks had clear restructuring plans to return to viability, approved by the Commission under EU state aid rules. In just a few months, we have approved the restructuring plans of all 8 banks that will get funds through the programme. The approval of the plans for these 4 banks from "group 2" mean that the ESM funds can be disbursed to Spain through the FROB.

The aid that will be granted to these four banks combined will amount to below €1.9 billion. This represents less than one third of the €6.25 billion capital shortfall identified in the stress test.

This is because capital holders – both the holders of shares and of hybrid capital, including preference shares – will contribute to the costs of the restructuring. This will provide more than € 2 billion in capital. In addition, more than € 1 billion will be raised through asset sales and other management actions, while the transfer by all 4 banks of impaired assets and loans to the asset management company SAREB will reduce the capital needs by about € 1 billion. In the end, the bill for the taxpayer is therefore limited to the minimum necessary.

Banco Mare Nostrum will require €730 million – the highest capital injection of the four. This is in addition to the €915 million of FROB I securities that BMN issued in 2010, which will be converted into equity. The bank will undergo a thorough restructuring and refocus its activities in its core region along the Mediterranean coast, resulting in a reduction of its size of well over 40% from its 2010 level. The Bank will be publicly listed in the course of the restructuring period. We consider that this will safeguard corporate governance in the bank and contribute to BMN's return to viability.

Banco Ceiss will need €604 million in equity. The €525 million of FROB I securities issued in 2010 will also contribute to reinforce the bank's capital position. Banco Ceiss will undertake a significant restructuring, with a reduction of its size in the region of 30%. Its new business strategy will be to focus on retail banking activities mainly in its core region. The restructuring plan foresees that Banco Ceiss will improve its efficiency, with the aim of ensuring sustainable profitability in the coming years.

Caja3 will receive €407 million in convertible instruments – the so-called CoCos. Caja3 has not received public capital in the past. The restructuring plan will be centred on the integration with Ibercaja, a bank that has not received State support. It will refocus its activities on retail banking for individuals and SMEs, and its size will be reduced by more than 30%. The merger with Ibercaja will create a combined entity viable in the long run with the capacity to repay the capital injection before the end of the restructuring period.

Finally, Liberbank, which also had not received aid before, will receive €124 million in CoCos. Liberbank will continue the rationalisation and restructuring process it has initiated with a reduction of its size of around 25% from its peak level. The new business strategy of Liberbank will be to focus on retail banking activities in four core regions of Asturias, Cantabria, Extremadura and Castilla La Mancha. In these regions, the bank holds a healthy liquidity position with an important deposit base.

All four banks will exit riskier business lines such as the real-estate and development sector and wholesale business. This will reinforce their capital and liquidity positions and reduce their reliance on wholesale and central-bank funding.

The banks will also divest or wind down industrial-equity stakes and certain subsidiaries. The proceeds of these divestments will be used to finance the restructuring of the bank and thus limit the need for further aid to finance the return to viability.

These are the main points of the plans for these four banks. The restructuring of all the banks that need extra public money is now under way. It will be implemented under the Commission's monitoring. Let me stress one point: when we assessed these restructuring plans, we applied the same rules – the EU state aid rules – that we applied to all banks that received state aid in the EU since the beginning of the crisis, not only in countries where the money has come from a programme, but also in other countries, such as the UK and Germany, where very important amounts of state aid were granted to banks that needed public support. We could only authorise this aid on the basis of restructuring plans meeting the same requirements.

In the case of the Spanish banks receiving aid under the programme, though, there was on important difference. Following the MoU signed inJuly 2012, we have agreed on the restructuring plans of all the banks in a timeframe of just a few months, even before they even receive the programme funds. By contrast, the temporary approval we granted to state aid benefitting banks in other countries were sometimes followed by very long discussions between the Commission and the Member State concerned. For example we approved the first aid for BayernLB in November 2008 and we were only in a position to approve a restructuring plan in line with our rules last July – it took 3 years and 8 months! And as I speak we are still discussing with Austrian authorities the restructuring of Hypo Alpe Adria, a bank that first received aid in 2008.

Let me also briefly remind you where we were less than six months ago. In July, a deep confidence crisis hit the Spanish financial system, which was saddled by uncertainty over the losses banks made because of their exposures to the property bubble.

Decisive action was then taken, through the earmarking of up to €100 billion by euro area countries to clean up the Spanish banking sector. A thorough stress test was carried out to cover over 90% of the banking system.

The test found that 7 out of the 17 banks tested, counting for more than 70% of the Spanish lending to the economy, were sufficiently strong to withstand the adverse scenario without needing more capital. Of the remaining ten banks, two – Ibercaja and Banco Popular – would cover the shortfall without recourse to State aid. The remaining eight needed public money and restructuring.

Four of them – BFA-Bankia, CatalunyaCaixa, NCG Banco and Banco de Valencia – had already been taken over by the national fund for bank restructuring, the FROB. We adopted decisions on the final restructuring and resolution of these banks three weeks ago, and today we finished the job.

At the end of September, the results of the stress test showed that Spanish banks needed around €57 billion in capital under the stress scenario. By the end of December – only three months later – the banks will have all the capital they need.

Of these 57 billion, around 39 will come from the programme. This figure is well below the 100 billion envelope available. This is good news for European taxapayer.

Where do the other 18 billion come from?

  • The largest part – over 12 billion – come from the burden-sharing with junior debt holders, in particular the conversion of preferentes and subordinated debt into fresh equity in the banks.

  • Another important part – about 5 billion – comes from the actions that the banks themselves took to raise capital by selling assets, asking an effort from their shareholders, and other management action.

  • Finally, the transfer of the real-estate development loans to SAREB, the bad bank, reduced capital needs by approximately 1 billion.

Unfortunately, the 39 billion injected in the context of the program are not the only cost imposed on society. In 2010 and 2011, six of the eight banks covered in our decisions of three weeks ago and of today had already received 13 billion in capital. The two banks which had not received public capital before are Caja3 and Liberbank.

The total cost to the taxpayer – €52 billion – is far too high, and proves how badly we need the common European mechanism to supervise and resolve failing banks that the EU is currently putting together.

Looking ahead, Spanish banks are now well capitalised and ready to withstand even an adverse scenario which – however – we have reason to hope will not materialise. The work on the horizontal conditionality relating to the Spanish banking sector also progresses well. The banking system is no longer a liability to the recovery of the economy at large; in fact, it has laid the foundations to become one of its strengths. This should have positive consequences for the flow of credit and the lending conditions in the Spanish economy; benefitting families, enterprises and consumers.


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