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Antonio Tajani Vicepresidente de la Comisión Europea responsable de Industria y Empresas Cumbre MERCOSUR Cumbre MERCOSUR Montevideo, 20 de diciembre de 2011

European Commission - SPEECH/11/902   20/12/2011

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SPEECH/11/902

Antonio Tajani

Vicepresidente de la Comisión Europea responsable de Industria y Empresas

Cumbre MERCOSUR

Cumbre MERCOSUR

Montevideo, 20 de diciembre de 2011

Sus Excelencias Jefes de Estado y Ministros de los Estados Partes de MERCOSUR, distinguidos invitados especiales, Damas y Caballeros,

Es un honor para mí asistir a esta 42 Cumbre del MERCOSUR en Montevideo, y, en nombre del Presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso, quería agradecer al Presidente Mujica su invitación.

El Presidente Barroso me pidió que le representara en la Cumbre y que felicitara al Uruguay por su exitosa Presidencia de MERCOSUR.

Valoramos el apoyo sincero y abierto que el Presidente Mujica nos proporcionó durante su reciente visita a Bruselas y el compromiso del Uruguay a concluir las negociaciones del Acuerdo de Asociación entre nuestras dos regiones.

Nuestra relación se basa en una historia común, valores comunes y responsabilidades comunes. Este acuerdo constituye así una plataforma para promover y profundizar nuestras relaciones.

Quisiera agradecer además la oportunidad que me han brindado para compartir con Ustedes unas reflexiones sobre el estado de las relaciones entre nuestras dos regiones que remontan a la creación del MERCOSUR en 1991.

La integración regional forma parte del código genético de la Unión Europea y cuando MERCOSUR fue creado, la UE, en aquel entonces la Comunidad Europea, inmediatamente demostró su interés y disponibilidad para trabajar juntos.

El primer acuerdo entre las dos regiones fue firmado en 1992 e incluía una provisión de apoyo técnico e institucional para las estructuras del recién creado MERCOSUR.

A éste le siguió en 1995 el Acuerdo Marco Interregional de Cooperación, todavía en vigor, que contempla acciones de cooperación para apoyar los objetivos del proceso de integración del MERCOSUR.

Con el tiempo, este instrumento ha demostrado con creces su importancia y validez. No obstante, ya a finales del siglo pasado nosotros, la UE y MERCOSUR, sentimos que nuestras relaciones merecían más. Así que en 1999 comenzamos las negociaciones del Acuerdo de Asociación.

Desde 1999 las dos regiones han cambiado y los países del MERCOSUR han hecho enormes progresos en materia económica y social.

MERCOSUR en sí mismo se ha convertido en un ancla de estabilidad en Sudamérica y la relación entre ambas regiones ha evolucionado en naturaleza y substancia.

Hemos dejado atrás el tradicional modelo de desarrollo de cooperación norte-sur y hemos pasado del patrón unidireccional de apoyo y transferencia de experiencia en integración regional a una relación en la que somos socios igualitarios.

La nuestra es ahora una relación que tiene el potencial necesario para trabajar juntos en asuntos globales.

Tenemos la oportunidad de cambiar el mundo para mejor, de ayudar a hacer progreso en los asuntos más delicados, tales como el Cambio Climático, la reforma de la gobernabilidad global, la Agenda de Desarrollo de Doha. Y estos son solo unos pocos ejemplos.

El potencial económico es también sustancial. MERCOSUR es para nosotros un socio económico muy importante. El volumen total de las inversiones de la UE en la región es mayor que el volumen de las inversiones de la UE en India, China y Rusia juntas. Una zona de libre comercio entre nosotros creará un mercado de más de 750 millones de consumidores.

Sin embargo, ambas partes sabemos que estamos anclados a un instrumento legal que hoy en día es caduco. Por ello los Jefes de Estado del MERCOSUR y de la Unión Europea decidieron en mayo de 2010 relanzar las negociaciones para un Acuerdo de Asociación.

Quiero aprovechar esta oportunidad para reiterar que la firma de un Acuerdo de Asociación es más que nunca una prioridad para la UE, como lo confirmó el Consejo Europeo de octubre. Mi presencia aquí hoy es un claro signo de la importancia que la Comisión Europea le atribuye.

Los beneficios potenciales son enormes. Y esta es precisamente la razón por la cual las negociaciones son difíciles.

Si no nos olvidamos de los beneficios, estoy convencido de que concluiremos estas negociaciones.

Espero poder saludar a los negociadores en Bruselas el próximo marzo y estoy seguro de que seguiremos progresando.


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