Navigation path

Left navigation

Additional tools

Comisión Europea - Hoja informativa

Preguntas y respuestas: explicación de los planes nacionales de energía y clima

Bruselas, 18 de junio de 2019

¿En qué consisten los planes nacionales de energía y clima (PNEC)?

Los planes nacionales de energía y clima (PNEC) son los primeros instrumentos integrados de planificación a medio plazo jamás elaborados que los Estados miembros deben preparar con vistas a la consecución de los objetivos de la Unión de la Energía y, en particular, los objetivos acordados de la Unión en materia de energía y clima para 2030. En los PNEC, cada Estado miembro describe cómo prevé contribuir a la consecución de los objetivos comunes de la Unión de la Energía.

Los PNEC deben seguir una estructura obligatoria establecida en el Reglamento sobre la gobernanza de la Unión de la Energía y la Acción por el Clima para garantizar la comparabilidad y la coherencia de las políticas, promoviendo al mismo tiempo un amplio debate europeo sobre las prioridades en materia de energía y clima. Los PNEC reflejan, por tanto, la lógica de las cinco dimensiones de la Unión de la Energía: primero, la eficiencia energética; un mercado interior de la energía plenamente integrado; descarbonización de la economía; seguridad energética, solidaridad y confianza, investigación, innovación y competitividad. Los Estados miembros tienen que definir objetivos o contribuciones respecto a cada dimensión, así como políticas y medidas para alcanzar los objetivos nacionales. Los PNEC deben basarse en un sólido análisis del efecto esperado de las políticas y medidas propuestas. Estos planes deberían debatirse también con las partes interesadas nacionales y los Estados miembros vecinos. Los PNEC son esenciales para lograr la transición a una energía limpia y garantizar seguridad de las inversiones a la industria europea.

Todos los Estados miembros de la Unión tenían de plazo hasta el 31 de diciembre de 2018 para notificar sus proyectos de PNEC. El plazo para la presentación de los planes finales concluye el 31 de diciembre de 2019. La Comunicación de la Comisión y las recomendaciones adoptadas hoy forman parte de un proceso de intercambio con los Estados miembros que garantizará que para entonces las versiones finales de los PNEC serán suficientemente detalladas, sólidas y ambiciosas.

¿Qué ha adoptado hoy la Comisión? ¿Cuál es el principal mensaje que la Comisión envía hoy a los Estados miembros?

La Comunicación de la Comisión y las recomendaciones adoptadas hoy ofrecen una evaluación de los primeros proyectos de PNEC jamás elaborados y su objetivo es ayudar a los Estados miembros a finalizarlos antes de que concluya 2019. Lo que se pretende es establecer instrumentos de planificación adecuados, ayudar a los Estados miembros y permitir que la Unión en su conjunto cumpla sus objetivos en relación con la Unión de la Energía en cada una de las cinco dimensiones, en particular los objetivos en materia de energía y clima para 2030.

En la Comunicación y las recomendaciones se pide a los Estados miembros que mejoren sus proyectos de planes de varias maneras:

  • respecto a la eficiencia energética y las energías renovables, se pide a unos Estados miembros que aumenten sus contribuciones y que aprovechen mejor su potencial nacional, y a otros que confirmen sus ya ambiciosos objetivos.
  • Se pide también a los Estados miembros que establezcan objetivos cuantificables, realizables, realistas y delimitados en el tiempo respecto a las cinco dimensiones.
  • Asimismo, se pide a la mayoría de los Estados miembros que afiancen en mayor medida la consecución de sus objetivos y contribuciones nacionales, respecto a todas las dimensiones, con políticas y medidas adicionales más concretas.

Este es el primer ejercicio de este tipo, y los Estados miembros han colaborado de manera constructiva con la Comisión en los últimos meses. La Comisión seguirá trabajando con ellos para ayudarlos a que mejoren las versiones finales de los PNEC y a que tengan debidamente en cuenta sus recomendaciones. La Comisión también seguirá promoviendo un debate inclusivo sobre los PNEC, apoyando la cooperación regional entre los Estados miembros y proporcionando asistencia técnica cuando se le solicite.

¿Se corre el riesgo de no alcanzar los objetivos de eficiencia energética y energías renovables definidos para 2030?

En su forma actual, las contribuciones incluidas en los PNEC son insuficientes por lo que respecta tanto a las energías renovables como a la eficiencia energética. En el caso de las energías renovables, la insuficiencia podría ser de hasta 1,6 puntos porcentuales. En lo que concierne a la eficiencia energética, esa insuficiencia podría ser de hasta 6,2 puntos porcentuales (si se tiene en cuenta el consumo de energía primaria) o de 6 puntos porcentuales (si se tiene en cuenta el consumo de energía final).

La buena noticia es que los Estados miembros disponen ahora de seis meses para mejorar su nivel de ambición nacional. Nuestro objetivo común es garantizar que la suma de las contribuciones nacionales presentadas en los PNEC finales equivalga, como mínimo, a los objetivos acordados de la Unión (32 % respecto a las energías renovables; 32,5 % respecto a la eficiencia energética).

¿Cómo afectan estos planes a los compromisos de la Unión en el marco del Acuerdo de París?

La Unión y sus Estados miembros se han comprometido, en el Acuerdo de París, a reducir en al menos un 40 %, respecto a 1990, las emisiones internas de gases de efecto invernadero de aquí a 2030. Sobre la base de las medidas previstas o de las ambiciones nacionales declaradas de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero que figuran en los PNEC (y partiendo de hipótesis prudentes en el caso de los países respecto a los cuales no se dispone de esa información), se calcula que la reducción global de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Unión se ajusta al objetivo de reducción del 40 %, respecto a 1990, de dichas emisiones de aquí a 2030.

Si conseguimos plenamente los objetivos sobre clima, energía y movilidad limpia fijados para 2030, podemos incluso esperar una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en 2030 de aproximadamente un 45 % con respecto a 1990. No obstante, la evaluación de la Comisión muestra que el nivel de ambición reflejado los proyectos de PNEC aún no nos permite alcanzar esos objetivos.

¿Cómo avanzan los Estados miembros hacia la consecución de sus objetivos nacionales en materia de emisiones de gases de efecto invernadero en el caso de las emisiones no incluidas en el régimen de comercio de derechos de emisión de la Unión?

Los Estados miembros planifican políticas adicionales para alcanzar sus objetivos nacionales vinculantes en lo que concierne a las emisiones de gases de efecto invernadero no incluidas en el régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE) de la Unión. En conjunto, estos ya alcanzarían una reducción de las emisiones del 28 % en 2030 con respecto a 2005. Esta reducción constituye un avance significativo en comparación con proyecciones anteriores, pero aún deja el conjunto de la Unión a 2 puntos porcentuales de la reducción del 30 % acordada como contribución mínima de los sectores no incluidos en el RCDE.

Los objetivos de los Estados miembros van de cero a un 40 % de reducción. Los Estados miembros disponen de una flexibilidad significativa en la forma de alcanzar los objetivos. Las medidas internas se centran especialmente en los sectores de la construcción y el transporte. Algunos Estados miembros prevén utilizar transferencias entre Estados miembros o utilizar una determinada cantidad de absorciones adicionales en el sector del uso de la tierra, el cambio del uso de la tierra y la silvicultura.

¿Cómo afectan estos planes a la estrategia a largo plazo de la Unión sobre neutralidad climática para 2050?

La Comisión ha propuesto que la Unión alcance la neutralidad climática de aquí a 2050. El Parlamento Europeo ya ha respaldado esta propuesta, mientras que el Consejo sigue debatiéndola.

De conformidad con el Reglamento sobre la gobernanza, los Estados miembros también tienen que desarrollar sus estrategias nacionales a largo plazo para enero de 2020. Tanto los PNEC como las estrategias a largo plazo deben desarrollarse de forma complementaria a fin de garantizar la coherencia de los objetivos para 2030 y los objetivos a largo plazo. Mientras tanto, más de la mitad de los proyectos de PNEC incluyen ya objetivos o ambiciones para 2050, aunque con diversos grados de detalle.

¿Cómo afectará esto a los ciudadanos y consumidores europeos?

Esta evaluación es una etapa esencial para la finalización de PNEC sólidos, completos y fiables. Estos PNEC, a su vez, serán esenciales para alcanzar los ambiciosos objetivos fijados para 2030 en lo que concierne a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, las energías renovables y la eficiencia energética. Los PNEC, al coordinar las políticas y medidas y responder a las necesidades definidas de inversión e innovación, promoverán la seguridad de las inversiones y las reformas estructurales, estimulando al mismo tiempo el crecimiento y el empleo en Europa. Los PNEC desempeñarán también un papel esencial en la promoción de la transformación rentable de nuestra base industrial hacia una industria circular, sostenible y neutra desde el punto de vista climático, lo que beneficiará por igual a la sociedad y al planeta. Por último, unos PNEC creíbles permitirán a la Unión reforzar la cooperación con países no miembros de la UE sobre las prioridades de la transición hacia una energía limpia.

La evaluación por parte de la Comisión de los proyectos de PNEC permite obtener una visión única de la orientación de los objetivos de los Estados miembros en materia de energía y clima. Las recomendaciones ofrecen una base común, sólida y comparable que puede servir a la sociedad civil para reforzar su compromiso a nivel nacional respecto a los retos comunes y las prioridades a largo plazo de la Unión en el ámbito de la energía y el clima.

Esta evaluación ofrecerá elementos adicionales para orientar las próximas consultas públicas, los diálogos multinivel y los procesos de cooperación regional, tal como se establece en el Reglamento sobre la gobernanza.

¿Cuál es el marco legislativo de los PNEC?

El Reglamento sobre la gobernanza de la Unión de la Energía y de la Acción por el Clima (Reglamento sobre la gobernanza) entró en vigor el 24 de diciembre de 2018. Dicho Reglamento establece un marco común para las políticas sobre energía y clima de la Unión Europea y de sus Estados miembros.

Los Estados miembros deben mostrar en sus PNEC cómo contribuirán a la consecución de los objetivos de la Unión de la Energía, en particular los objetivos de la Unión sobre energía y clima para 2030. Entre estos figuran los objetivos de la Unión de, como mínimo, un 32 % respecto a las energías renovables y un 32,5 % respecto a la eficiencia energética de conformidad con lo establecido en las Directivas revisadas sobre eficiencia energética y sobre energías renovables, en vigor desde finales de 2018.

¿Cuáles son las próximas etapas?

Los próximos seis meses, hasta finales de 2019, serán fundamentales para finalizar los PNEC. La Comisión insta a los Estados miembros a que mejoren sus PNEC, sobre la base de la Comunicación y las recomendaciones adoptadas hoy.

Con el fin de garantizar que los PNEC finales que deben presentarse antes de que concluya 2019 cumplan todos los requisitos y alcancen los ambiciosos objetivos de la Unión para 2030, la Comisión invita al Consejo a entablar un debate en torno a las principales prioridades definidas en la Comunicación de la Comisión y en las recomendaciones para garantizar que los PNEC finales contengan un nivel de ambición adecuado.

Para maximizar el impacto de los futuros intercambios, en la Comunicación se señalan [siete] prioridades principales para estructurar los futuros intercambios. colmar todas las insuficiencias en cuanto a «ambición» y políticas; asociar a todos los ministerios pertinentes a nivel nacional; optimizar la cooperación con los Estados miembros vecinos; utilizar los PNEC para apoyar la industria, la competitividad y la innovación; atraer inversiones y definir oportunidades de financiación; integrar plenamente la dimensión social; incluir objetivos y una visión a largo plazo.

 

 

MEMO/19/2997

Personas de contacto para la prensa:

Solicitudes del público en general: Europe Direct por teléfono 00 800 67 89 10 11 , o por e-mail


Side Bar