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Comisión Europea - Hoja informativa

Un presupuesto moderno para una Unión que proteja, empodere y vele por la seguridad: preguntas y respuestas

Bruselas, 2 de mayo de 2018

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1. Generalidades

¿Cuál es el presupuesto a largo plazo de la UE?

El presupuesto de la UE a largo plazo, también conocido como marco financiero plurianual (MFP), ofrece un marco estable para la ejecución del presupuesto anual de la UE. Traduce las prioridades políticas de la Unión en términos financieros para un período de varios años y establece los importes máximos anuales («techos») para el gasto de la UE en su conjunto y para las principales categorías/prioridades de gastos («rúbricas»).

¿Por qué necesitamos un presupuesto a largo plazo de la UE?

Al establecer los techos de gasto para cada categoría de gastos, el presupuesto a largo plazo garantiza que las prioridades de la Unión dispongan de una financiación adecuada a medio plazo.

Al mismo tiempo, garantiza una disciplina presupuestaria y garantiza que los gastos de la Unión evolucionen de manera ordenada en consonancia con sus objetivos políticos y dentro de los límites de sus recursos propios. También da seguridad a los beneficiarios de los fondos de la UE, tales como las pequeñas y medianas empresas, las regiones que acortan distancias en materia económica, los estudiantes, los investigadores, los agricultores o las organizaciones de la sociedad civil, así como a las autoridades nacionales, regionales y locales.

¿La UE ha funcionado siempre con presupuestos a largo plazo?

Los presupuestos a largo plazo han formado parte del funcionamiento de la Unión Europea desde 1988 y han abarcado períodos de entre 5 y 7 años.

- El primer presupuesto a largo plazo, el llamado paquete Delors I, cubrió el período 1988-1992 y se centró en establecer el mercado interior y consolidar el Programa Marco Plurianual de Investigación y Desarrollo.

- El segundo presupuesto a largo plazo para el periodo 1993-1999, denominado paquete Delors II, dio prioridad a la política social y de cohesión y a la introducción del euro.

- La «Agenda 2000» abarcó el período 2000-2006 y se centró en la ampliación de la Unión.

- El presupuesto a largo plazo 2007-2013 dio prioridad al crecimiento sostenible y a la competitividad, con el fin de crear más empleo.

- El presupuesto a largo plazo 2014-2020 se destinará a la creación de puestos de trabajo y al crecimiento económico, de acuerdo con la estrategia Europa 2020 para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador.

- El nuevo presupuesto a largo plazo propuesto hoy para el período 2021-2027, es un presupuesto moderno para la Unión de 27. Se trata de un presupuesto claro, simple y flexible para hacer frente a las principales prioridades y políticas, y proporciona el máximo valor añadido europeo. Dicho de otro modo: se trata de un presupuesto que invierte en una Europa que proteja, capacite y vele por la seguridad, tal como solicitó el presidente Juncker en su discurso de 2016 sobre el Estado de la Unión. Al reducir moderadamente la financiación de la política agrícola común y de los programas de la política de cohesión, la propuesta también responde de manera justa y equilibrada a las consecuencias presupuestarias de la retirada del Reino Unido, un contribuyente importante al presupuesto de la UE.

¿Quién decide sobre el presupuesto a largo plazo?

Cada presupuesto a largo plazo lleva aparejado un exhaustivo conjunto legislativo:

- el Reglamento MFP, que establece los principales prioridades y ámbitos políticos y los techos de gasto;

- una legislación sectorial más detallada, que establece los diversos programas de gasto, como los correspondientes a la agricultura, la política de cohesión, la investigación, etc. La Comisión presentará todas las propuestas de legislación sectorial a mediados de junio.

El Reglamento MFP sigue un procedimiento legislativo especial establecido en el artículo 312 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. El Consejo adoptará el Reglamento del MFP por unanimidad una vez recibida la aprobación del Parlamento Europeo. En el marco de este procedimiento de aprobación, el Parlamento, por mayoría absoluta, puede aprobar o rechazar la posición del Consejo, pero no puede modificarla. Con muy pocas excepciones, la legislación sectorial se adopta con arreglo al procedimiento legislativo ordinario, según el cual, el Consejo y el Parlamento Europeo deciden conjuntamente y en pie de igualdad.

Por último, la modificación del sistema de financiación global de la UE (la Decisión relativa a los recursos propios) requiere la unanimidad de los Estados miembros y la ratificación de los parlamentos nacionales (véase más adelante).

¿Por qué debe acordarse el presupuesto a largo plazo antes de las elecciones al Parlamento Europeo de 2019?

Un pronto acuerdo reviste una gran importancia práctica, puesto que el Reglamento del MFP debe ser acordado antes que la legislación sectorial. Si bien las negociaciones pueden transcurrir en paralelo, se tarda entre 12 y 18 meses en llegar a un acuerdo sobre la legislación sectorial correspondiente a todos los programas plurianuales. Para que estos programas comiencen a tiempo en enero de 2021, es preciso alcanzar un acuerdo sobre la legislación sectorial a más tardar un año y medio antes de su entrada en vigor.

Para poder gastar fondos de forma efectiva a partir de enero de 2021, han de sucederse numerosas etapas preparatorias. Han de prepararse los documentos de programación anual detallados y publicarse las licitaciones necesarias. Los solicitantes deben preparar y presentar sus propuestas, que posteriormente han de ser evaluadas. En el caso de los programas de gestión compartida, las autoridades de gestión a nivel nacional o regional necesitan preparar y presentar los documentos de planificación estratégica que deben acordarse con la Comisión. Un acuerdo sobre el próximo presupuesto a largo plazo en 2019 permitiría una transición fluida entre el actual presupuesto a largo plazo (2014-2020) y el nuevo, y garantizaría la previsibilidad y la continuidad de la financiación en beneficio de todos.

La experiencia pasada demuestra que un retraso en la adopción da lugar a retrasos en las inversiones, con consecuencias negativas para la economía de la UE, y en particular para la de sus regiones más frágiles (véase la evolución de los límites máximos de los compromisos a precios corrientes entre 2000 y 2020 en anexo).

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2. Principales características de la propuesta de nuevo presupuesto a largo plazo

¿Cuál será el tamaño del próximo presupuesto a largo plazo?

La Comisión propone un presupuesto a largo plazo de 1 135 000 millones de euros en compromisos (a precios de 2018) para el período comprendido entre 2021 y 2027, lo que corresponde al 1,11 % de la renta nacional bruta (RNB) de la EU-27. Expresados en precios corrientes (teniendo en cuenta la inflación), el coste ascendería a 1 279 000 millones de euros en créditos de compromiso.

Este nivel de compromisos se traduce en 1 105 millones de euros (o el 1,08 % de la RNB) en pagos (de nuevo a precios de 2018). El Fondo Europeo de Desarrollo, que es un acuerdo intergubernamental de financiación de la política de desarrollo en los países de África, el Caribe y el Pacífico, con una dotación de 30 000 millones de euros para el período 2014-2020, se integrará en lo sucesivo en el presupuesto de la UE.

En términos reales, el futuro presupuesto a largo plazo para el periodo 2021-2027 es similar al que ahora está en vigor para el periodo 2014-2020, habida cuenta de la inclusión del Fondo Europeo de Desarrollo.

La Comisión propone un incremento de los gastos, fundamentalmente a través de recursos adicionales, pero también mediante reasignaciones (proporcionalmente, aproximadamente el 80 % y el 20 % respectivamente) para financiar nuevas prioridades acuciantes y reforzar los programas existentes con un claro valor añadido europeo (véase más abajo). Al mismo tiempo, la propuesta de la Comisión tiene en cuenta de forma justa el impacto de la retirada del Reino Unido, a través de una combinación equilibrada de reducciones/reasignaciones y de un aumento de los gastos (proporcionalmente, aproximadamente el 50 % cada uno). Para ello, la propuesta incluye reducciones de aproximadamente el 5 % en los programas de la política agrícola común y de la política de cohesión, ya que cuentan con las mayores dotaciones financieras.

Las propuestas de la Comisión se basan en una evaluación rigurosa de los recursos necesarios para poder alcanzar de forma eficaz los objetivos de la Unión, así como de la eficiencia y el «valor añadido» (si el presupuesto de la Unión puede tener un mayor impacto que el gasto público a nivel nacional) del gasto en cada ámbito.

¿La propuesta se presenta a precios corrientes (teniendo en cuenta la inflación) o a precios constantes de 2018?

La Comisión publica hoy, de forma totalmente transparente, los cuadros correspondientes tanto a precios constantes de 2018 como a precios corrientes, de manera que exista total claridad en cuanto a las distintas dotaciones propuestas para las políticas y los programas de la UE.

Si bien los cuadros en precios constantes de 2018 son los pertinentes desde el punto de vista jurídico y reflejan los cambios reales durante el período (sin tener en cuenta la inflación), también publicamos los datos a precios corrientes, de modo que los gobiernos y los ciudadanos tengan una visión clara de los gastos propuestos a lo largo de los 7 años. Al tratarse de un presupuesto a largo plazo por un período de 7 años, se tienen en cuenta las previsiones de la inflación (de aproximadamente el 2 % anual o del 14 % para dicho periodo). La inflación tiene, por descontado, un impacto en los importes globales, tanto en el presupuesto de la UE y como en el de cualquier presupuesto nacional.

¿Cómo determinó la Comisión los ámbitos prioritarios del nuevo presupuesto a largo plazo?

Las prioridades y los principios en que se basa la propuesta son el resultado de un debate abierto e inclusivo iniciado hace más de un año con la presentación del Libro Blanco sobre el Futuro de Europa el 1 de marzo de 2017. Forman parte de la agenda positiva propuesta por el presidente Jean-Claude Juncker en su Discurso sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo el 14 de septiembre de 2016 y aprobada por los líderes de los 27 Estados miembros en Bratislava el 16 de septiembre de 2016, así como en la Declaración de Roma de 25 de marzo de 2017.

Posteriormente, en junio de 2017, los principales puntos de este debate se recogieron en el documento de reflexión sobre el futuro de las finanzas de la UE y, el 14 de febrero de 2018, la Comisión presentó opciones concretas para el futuro presupuesto a largo plazo de la UE.

La Comisión ha escuchado atentamente al Parlamento Europeo, a los Estados miembros, a los parlamentos nacionales, a los beneficiarios de la financiación de la UE y a otras partes interesadas. El Comisario Oettinger se reunió con los líderes de la UE cuando visitó los Estados miembros de la EU27. Las consultas públicas abiertas llevadas a cabo con anterioridad este año permitieron recabar más de 11 000 respuestas.

Además, la Comisión también ha llevado a cabo una profunda revisión del gasto de los actuales programas de gasto de la UE (publicada también como parte del conjunto de propuestas presentado hoy). Dicha revisión ha ayudado a precisar qué es lo que ha funcionado bien y debería mantenerse y qué debería mejorarse en el futuro presupuesto a largo plazo. También ha permitido determinar las reformas necesarias para liberar todo el potencial del presupuesto de la UE.

¿Cuál es el «valor añadido de la UE»? ¿Cómo se logra dicho valor a través del nuevo presupuesto de la UE?

El «valor añadido de la UE» del presupuesto hace alusión a los ámbitos en que el presupuesto de la Unión puede tener un mayor impacto que el gasto público a nivel nacional. El presupuesto de la UE es modesto en comparación con el tamaño de la economía europea y de los presupuestos nacionales. En la Declaración de Roma, los dirigentes de la UE acordaron que la Unión Europea debe ser «grande en las cuestiones grandes y pequeña en las cuestiones pequeñas». Lo mismo cabe decir del presupuesto de la UE: debe invertir en los ámbitos «grandes», en los que la Unión pueda tener un mayor impacto que el gasto público a nivel nacional. Ello incluye, en particular, el apoyo a lo que constituyen objetivos compartidos, como la protección de las fronteras exteriores de la UE.

La puesta en común de los recursos permite alcanzar resultados que los Estados miembros por sí solos no podrían lograr. Ejemplos de este tipo de resultados son los proyectos de investigación de vanguardia que reúnen a los mejores investigadores de toda Europa o el empoderamiento de los jóvenes y de las pequeñas empresas para que puedan aprovechar plenamente las oportunidades que ofrecen el mercado único y la economía digital. Otros casos incluyen las inversiones estratégicas clave, como la inversión en satélites, en costosos superordenadores o en la interconexión de distintas partes de la UE. Es en estas inversiones donde reside la clave de la futura prosperidad de Europa y de su liderazgo en la consecución de los objetivos mundiales de desarrollo sostenible. Lo mismo ocurre cuando se trata de dotar a la Unión de los instrumentos necesarios para defender y proteger a sus ciudadanos en un mundo en rápida transformación, en el que muchas de las cuestiones más acuciantes trascienden las fronteras nacionales.

Al mismo tiempo, la Comisión ha examinado de forma crítica los ámbitos en los que se puede ahorrar sin menoscabar el objetivo central de los programas de la UE. Los cambios que se introduzcan como consecuencia de este examen permitirán reequilibrar el presupuesto y poner un énfasis cada vez mayor en los ámbitos en los que es más alto el valor añadido europeo.

¿Cómo se proponen hacer que el nuevo presupuesto a largo plazo sea más claro y sencillo?

La Comisión propone un marco más coherente, mejor centrado y más transparente para el presupuesto de la UE. La estructura del nuevo presupuesto será más clara y más acorde con las prioridades políticas. En este sentido, el número de programas se reducirá aproximadamente a un tercio (pasando de 58 a 37), mediante, entre otras medidas, la unificación en nuevos programas integrados de fuentes de financiación fragmentadas y la simplificación radical del uso de los instrumentos financieros.

Por ejemplo, el nuevo y totalmente integrado Fondo «InvestEU» reunirá en un programa único instrumentos financieros gestionados de forma centralizada de apoyo a inversiones estratégicas en todo el territorio de la UE. En términos prácticos, esto permite evitar solapamientos y garantizar al mismo tiempo la adicionalidad de las inversiones de otras fuentes públicas y privadas. Además, se reducirá la carga administrativa de los beneficiarios y de los intermediarios.

Otro elemento importante es que las normas serán más coherentes gracias a la utilización de un código normativo único. Esto reducirá la carga administrativa para los beneficiarios y las autoridades de gestión. Alentará la participación en los programas de la UE y acelerará su aplicación. Hará más fácil el trabajo conjunto de programas e instrumentos para reforzar el impacto del presupuesto de la UE. En particular, la Comisión propondrá que se simplifiquen y racionalicen las normas relativas a las ayudas estatales para que sea más fácil vincular los instrumentos del presupuesto de la UE a la financiación nacional.

¿Qué proponen para dotar de mayor flexibilidad y agilidad al nuevo presupuesto a largo plazo de modo se pueda dar una respuesta más rápida a acontecimientos imprevistos?

Si bien el presupuesto de la UE desempeñó un papel clave en la financiación de una respuesta conjunta a las distintas dimensiones de la crisis migratoria, se hicieron patentes los límites del marco actual. En un entorno geopolítico inestable, Europa debe ser capaz de responder rápida y efectivamente a demandas imprevistas. La Comisión propone, por tanto, hacer más ágil el presupuesto de la Unión mediante el aumento de la flexibilidad entre los distintos programas y en el interior de los mismos, por un lado, y entre rúbricas y ejercicios, por otro.

La Comisión propone también establecer una Reserva de la Unión. Se financiará a través de los márgenes disponibles (la diferencia entre el límite máximo y el importe realmente comprometido o pagado en un año determinado), así como de los fondos comprometidos pero no utilizados. Se trata de una poderosa herramienta para hacer frente a acontecimientos imprevistos y responder a las emergencias en ámbitos como la seguridad y la migración. También ayudará a hacer frente a las consecuencias económicas y sociales de las perturbaciones comerciales, una vez explotados otros instrumentos disponibles.

¿Cuál es el vínculo en el nuevo presupuesto a largo plazo entre la buena gestión financiera y el respeto del Estado de Derecho?

La Comisión está introduciendo un nuevo mecanismo de respeto del Estado de Derecho para proteger el dinero de los contribuyentes de la UE. Uno de los requisitos previos de una buena gestión financiera y de una financiación de la UE exitosa es el funcionamiento eficaz del Estado de Derecho en ámbitos tales como el correcto funcionamiento del poder judicial y la prevención y sanción del fraude o la corrupción. La finalidad de las nuevas normas (un Reglamento) hoy propuestas es reforzar el presupuesto de la UE y protegerlo de riesgos financieros vinculados a deficiencias generalizadas en lo que se refiere al Estado de Derecho.

Con arreglo a las normas actuales, los Estados miembros ya están obligados a demostrar que sus normas y procedimientos para la gestión financiera de los fondos de la UE son sólidos y que la financiación está suficientemente protegida contra el abuso o el fraude. Las nuevas normas propuestas permitirían a la Unión suspender, reducir o restringir el acceso a la financiación de la UE de manera proporcional a la naturaleza, la gravedad y el alcance de las deficiencias del Estado de Derecho.

No obstante, el mecanismo propuesto no afectaría a los beneficiarios individuales de la financiación de la UE, ya que no pueden ser considerados responsables del funcionamiento general del Estado de Derecho. Los Estados miembros seguirían estando obligados a aplicar los programas afectados y a efectuar los pagos en favor de los estudiantes de Erasmus, los investigadores, la sociedad civil o cualesquiera otros destinatarios o beneficiarios finales.

3. Novedades clave del nuevo presupuesto a largo plazo por el lado de los gastos

¿En qué áreas está previsto gastar más en el futuro?

Invertir ahora en ámbitos tales como la investigación y la innovación, los jóvenes y la economía digital rendirán importantes dividendos a las generaciones futuras. Esta es la razón por la que la Comisión propone que se aumente la financiación en una serie de ámbitos clave, con medidas como las siguientes:

- Incrementar casi 9 veces el valor de las inversiones en la transformación digital y en las redes digitales hasta alcanzar un importe de 12 000 millones de euros (complementado por la inversión apoyada por el Fondo InvestEU mediante préstamos, garantías y otros instrumentos financieros);

- aumentar a más del doble los programas orientados a los jóvenes (como Erasmus +, con 30 000 millones de euros, y el Cuerpo Europeo de Solidaridad, con 1 300 millones de euros), incluidos 700 millones de euros de apoyo al pase Interrail para los jóvenes;

- casi triplicar el gasto en la gestión de las fronteras exteriores, la migración y el asilo, para pasar a aproximadamente 33 000 millones de euros de los actuales 13 000 millones de euros, con el fin de financiar el despliegue para 2027 de 10 000 agentes de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex);

- aumentar la inversión en investigación e innovación en un 50 %, con una dotación de 100 millones de euros para los programas emblemáticos Horizonte Europa y Euratom;

- aumentar las inversiones en seguridad en un 40 %, hasta situarlas en 4 800 millones de euros, y crear un Fondo de Defensa, de 13 000 millones de euros, a fin de complementar y catalizar el gasto nacional en investigación y desarrollo de capacidades. Las inversiones necesarias para facilitar la movilidad militar en toda la UE se financiarán con 6 500 millones de euros mediante el Mecanismo «Conectar Europa».

- reforzar la financiación para la acción exterior en un 26 % hasta alcanzar un importe de 120 000 millones de euros, con un énfasis especial en los países vecinos de Europa, y mantener una reserva específica (y no preasignada) para responder a los retos emergentes, en particular en el ámbito de la estabilidad y la migración. A fin de complementar los programas financiados por el presupuesto de la UE en el ámbito de la defensa, la Alta Representante ha propuesto la creación de un Mecanismo Europeo de Apoyo a la Paz, al margen del presupuesto europeo, de 10 500 millones de euros, para reforzar las posibles acciones conjuntas en países de fuera de la UE.

 

¿Cuál es el papel de la política agrícola y de cohesión en el nuevo presupuesto a largo plazo?

Ambas políticas siguen siendo tan importantes como antes y, por tanto, conservan plenamente su posición predominante en términos de financiación en el presupuesto general a largo plazo. Continuarán cumpliendo sus objetivos esenciales, pero se modernizarán para que sean más eficientes y para reorientar la ayuda hacia donde más se necesite.

Al mismo tiempo, ambas políticas se introdujeron hace varios decenios y la UE ha adquirido posteriormente nuevas responsabilidades. Por tanto, es lógico que sus porcentajes relativos disminuyan. Por otra parte, la salida del Reino Unido requiere reducciones de aproximadamente el 5 % en los programas de la política agrícola común y de la política de cohesión, ya que son los que cuentan con las mayores dotaciones financieras.

Agricultura

Europa necesita un sector agrario resiliente, sostenible y competitivo a fin de garantizar la producción de alimentos de alta calidad, seguros y asequibles para los europeos y de disponer de un sólido tejido económico y social en las zonas rurales. La Comisión propone, por lo tanto, una política agrícola común reformada y modernizada, que garantice el acceso a alimentos de calidad, manteniendo al mismo tiempo un mercado único plenamente integrado para los productos agrícolas en la UE. La política reformada hará mayor hincapié en el medio ambiente y el clima y contribuirá a la transición hacia un sector agrícola más sostenible y al desarrollo de zonas rurales dinámicas. Los niveles de los pagos directos por hectárea entre los distintos Estados miembros se racionalizarán y se orientarán mejor. Seguirán convergiendo hacia la media de la UE.

Se hará un mayor hincapié en el apoyo a las pequeñas y medianas explotaciones.

Con arreglo a las nuevas normas, los Estados miembros asumirán más responsabilidad para hacer un mejor uso del presupuesto agrícola. Tendrán más flexibilidad que en la actualidad para transferir fondos entre los pagos directos y el desarrollo rural, en consonancia con las necesidades y los objetivos nacionales.

Se creará una nueva reserva de crisis para afrontar crisis generadas por acontecimientos imprevisibles en los mercados internacionales o por perturbaciones específicas del sector agrícola derivadas de acciones emprendidas por países no miembros de la UE.

 

Política de cohesión

En la misma línea, la Comisión propone modernizar y reforzar la política de cohesión. En colaboración con otros programas, los fondos seguirán ofreciendo un apoyo esencial al desarrollo de los Estados miembros y las regiones de Europa. El objetivo es impulsar la convergencia, para ayudar a reducir las disparidades económicas, sociales y territoriales en los Estados miembros y en toda Europa.

Por otra parte, la política de cohesión desempeñará un papel aún más importante en el futuro mediante el apoyo del actual proceso de reforma económica en los Estados miembros. La Comisión propone reforzar el vínculo entre el presupuesto de la UE y el Semestre Europeo de coordinación de las políticas económicas.

El diseño del nuevo presupuesto de la UE refleja el llamamiento del Presidente Juncker a superar las divisiones y a hacer una Unión Europea más unida. El principal objetivo de la política de cohesión es, y seguirá siendo, ayudar a los Estados miembros y regiones que vayan rezagados desde el punto de vista económico o estructural a ponerse al mismo nivel del resto de la UE. Así pues, el producto interior bruto per cápita seguirá siendo el principal criterio para la asignación de fondos, mientras que otros factores como el desempleo (especialmente el desempleo juvenil), el cambio climático y la acogida e integración de los migrantes también deben tenerse en cuenta. Los detalles se presentarán en las próximas semanas.

 

¿Qué instrumentos se proponen para dotar de estabilidad y eficiencia a la Unión Económica y Monetaria?

La Comisión propone 2 nuevos instrumentos: El Programa de Ayuda a las Reformas y la Función Europea de Estabilización de las Inversiones. Estos nuevos instrumentos contribuirán a apoyar la convergencia económica y social y a mantener la estabilidad macroeconómica en la zona del euro, apoyando reformas que fomenten la resiliencia a escala nacional y ayudando a mantener los niveles de inversión en caso de grandes perturbaciones asimétricas.

Constituirán un complemento de otros fondos de la UE, en particular de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos y del nuevo Fondo InvestEU, y reforzarán el vínculo entre el presupuesto de la UE y el Semestre Europeo.

El Programa de Apoyo a las Reformas, con un presupuesto total de 25 000 millones de euros, ofrecerá ayuda técnica y financiera a todos los Estados miembros para la realización de las reformas prioritarias, en particular en el contexto del Semestre Europeo. Además, un Instrumento de Convergencia proporcionará un apoyo específico a los Estados miembros no pertenecientes a la zona del euro en su transición hacia la adhesión a la moneda común.

La Función Europea de Estabilización de las Inversiones contribuirá al mantenimiento de los niveles de inversión en caso de grandes perturbaciones asimétricas. Adoptará la forma de préstamos cruzadas garantizados por el presupuesto de la UE por un valor máximo de 30 000 millones de euros, acompañados de un componente de ayuda, financiera a los Estados miembros para cubrir los pagos de los intereses en la fecha debida de reembolso. Los préstamos proporcionarán un apoyo financiero adicional en aquellos momentos en que las finanzas públicas sean limitadas y deban mantenerse las inversiones prioritarias.

4. Novedades clave de la financiación y de los recursos propios del nuevo presupuesto a largo plazo

¿De dónde procede el dinero para el actual presupuesto a largo plazo?

Las fuentes de ingresos del presupuesto de la UE no han variado durante los últimos decenios: derechos de aduana, contribuciones de los Estados miembros sobre la base del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) y las basadas en la Renta Nacional Bruta (RNB). Tras una disminución gradual de los derechos de aduana, las contribuciones basadas en la RNB se convirtieron en la principal fuente de financiación del presupuesto de la UE (en torno al 80 %, junto con las contribuciones basadas en el «IVA»).

- Los derechos de aduana se cobran a los operadores económicos, se recaudan en las fronteras exteriores de la UE y van directamente al presupuesto de la UE. Los Estados miembros retienen actualmente el 20 % del importe en concepto de costes de recaudación.

- Las actuales bases del IVA de todos los Estados miembros se armonizan a través de un complejo proceso estadístico antes de aplicar una tasa uniforme del 0,3 % a cada uno de los Estados miembros, con algunas excepciones.

- El recurso propio basado en la RNB financia la parte del presupuesto no cubierta por otros ingresos. - El mismo porcentaje se recauda de la RNB de cada Estado miembro. El tipo se establece como parte del procedimiento presupuestario anual. Algunos Estados miembros se benefician de una reducción.

¿Qué tipos de nuevas fuentes de financiación sugieren para el nuevo presupuesto a largo plazo, y por qué?

La Comisión propone introducir una «cesta» de nuevos recursos propios, que consta de:

el -20 % de los ingresos procedentes del régimen de comercio de derechos de emisión;

- un tipo de referencia del 3 % aplicado a la nueva base imponible consolidada común del impuesto sobre sociedades (que se introducirá una vez se haya adoptado la legislación necesaria);

- una contribución nacional calculada sobre el volumen de residuos de envases de plástico no reciclados en cada Estado miembro (0,80 euros por kilo);

La afectación de una cuota de ciertas bases imponibles armonizadas, como la base imponible consolidada común del impuesto de sociedades, u otras fuentes consagradas en las políticas o la legislación de la UE (como el régimen de comercio de derechos de emisión o el volumen de residuos de envases de plástico no reciclados), al presupuesto de la UE es un modo de mejorar las sinergias entre las economías nacionales y de la Unión, y de alinear mejor la financiación del presupuesto de la UE con las prioridades políticas de la Unión.

Sobre la base de las propuestas de la Comisión, la cuota estimada de los nuevos recursos propios es de una media anual de alrededor de 22 000 millones de euros para el período 2021-2027, lo que corresponde a aproximadamente el 12 % de los ingresos del presupuesto de la UE. Esto contribuirá a la financiación de nuevas prioridades y a la reducción en consecuencia de las contribuciones basadas en la RNB nacional.

Paralelamente, la Comisión va a proponer ahorros en algunos de los principales sectores de gasto y reformas en todo el presupuesto para que sea más racional y sacar el máximo partido de cada euro.

La creación de nuevas fuentes de ingresos para el presupuesto de la UE es una decisión de alto riesgo, ¿cómo se ha tomado y por quién?

La Decisión relativa a los recursos propios, que establece el sistema de financiación general de la UE, solo puede modificarse por unanimidad de los Estados miembros y ratificación de los parlamentos nacionales. Como consecuencia de ello, dichas modificaciones son poco frecuentes. El último cambio cualitativo importante se remonta a la década de los 80, cuando se adoptaron los llamados «paquetes Delors» y se introdujo el componente basado en la Renta Nacional Bruta para tener en cuenta el aumento de los gastos relacionados con la aplicación del mercado único y la ampliación a los nuevos Estados miembros.

¿Por qué propone la Comisión aumentar el límite máximo de los recursos propios?

La Decisión relativa a los recursos propios también incluye un límite máximo para las movilizaciones anuales de recursos propios a fin de dar seguridad y previsibilidad a los Estados miembros para sus programas de planificación presupuestaria y financiera. En la actualidad, este límite máximo se ha fijado en un 1,20 % de la RNB de la UE. Con la retirada del Reino Unido, este límite máximo disminuye automáticamente en casi un 16 % (es decir, el porcentaje en la RNB de la UE del Reino Unido).

Al mismo tiempo, la integración del Fondo Europeo de Desarrollo en el presupuesto de la UE tendrá que ir acompañada de un aumento del límite máximo. Un margen suficiente entre dicho límite máximo y el techo de los pagos es además necesario para garantizar que la Unión pueda, en cualquier circunstancia, cumplir sus obligaciones financieras, incluso en momentos de recesión económica. Esto también es importante para mantener la calificación triple A de la UE.

Por consiguiente, la Comisión propone aumentar los techos de los recursos propios al 1,29 % de la RNB de la EU-27.

Ahora que se va el Reino Unido (que se beneficia de una importante corrección), ¿no es hora de hacer el presupuesto de la UE más equitativo y de suprimir las distintas correcciones?

Para hacer que el presupuesto sea más equitativo y más sencillo es necesario abordar la cuestión de las correcciones, algunas de las cuales se remontan a los años 80. Una serie de Estados miembros han venido beneficiándose de un complejo sistema de correcciones y descuentos, siendo la más importante la corrección aplicable al Reino Unido (el «cheque británico»).

Además, con el tiempo se ha ido desarrollando un número creciente de mecanismos de corrección. Desde 2002, Alemania, Austria, los Países Bajos y Suecia disfrutan de una reducción permanente de su contribución a la financiación del cheque británico. También se concedieron reducciones adicionales a determinados Estados miembros cuya carga presupuestaria se juzgaba excesiva. Alemania, los Países Bajos y Suecia consiguieron reducir temporalmente los tipos de referencia del Impuesto sobre el Valor Añadido para el período 2014-2020. Austria, los Países Bajos, Suecia y Dinamarca también se beneficiaron de una reducción a tanto alzado de las contribuciones basadas en la RNB.

Del mismo modo, el porcentaje actual del 20 % de los ingresos aduaneros retenido por los Estados miembros no corresponde al coste real. Tampoco se emplea para reforzar los sistemas de control aduanero. Tan solo se revierte a los presupuestos nacionales sin que refleje las necesidades y gastos requeridos para la protección de la unión aduanera. Puede, por lo tanto, considerarse un descuento indirecto a determinados Estados miembros.

Como consecuencia de ello, las cantidades brutas de las correcciones y descuentos (incluso sin tener en cuenta el cheque británico) exceden el importe de 5 000 millones de euros anuales para el actual presupuesto a largo plazo. Esto ha hecho que el sistema de financiación del presupuesto de la UE sea excesivamente complejo y opaco, y también menos equitativo.

La salida del Reino Unido de la UE ofrece una oportunidad para simplificar y reformar el actual sistema de descuentos, la complejidad de los descuentos o las rebajas. La Comisión propone eliminar todas las correcciones del lado de los ingresos y reducir del 20 % al 10 % la cantidad que los Estados miembros conservan cuando perciben los ingresos de aduanas para el presupuesto de la UE. Ambas medidas harán que el presupuesto de la UE sea más equitativo y transparente.

Al mismo tiempo, y a fin de evitar un incremento súbito y significativo en las contribuciones de determinados Estados miembros a partir de 2021, la Comisión propone reducciones a tanto alzado de sus contribuciones basadas en la RNB, que se eliminarán progresivamente a lo largo de 5 años hasta su total desaparición en 2026. En la misma línea, al tiempo que reduce los costes de recaudación retenidos por los Estados miembros, la Comisión propone reforzar el apoyo financiero a la dotación de un equipamiento y unas tecnologías de la información de las aduanas más acorde con las necesidades reales.

 

Más información

- Presupuesto de la UE: La Comisión propone un presupuesto moderno para una Unión que proteja, empodere y vele por la seguridad (un comunicado de prensa de 2 de mayo de 2018)

- Fichas técnicas (2 de mayo de 2018)

 

 

MEMO/18/3621

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