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Comisión Europea - Hoja informativa

Preguntas y respuestas: la Comisión presenta una Hoja de ruta para profundizar en la Unión Económica y Monetaria europea

Bruselas, 6 de diciembre de 2017

la Comisión presenta una Hoja de ruta para profundizar en la Unión Económica y Monetaria europea

¿Cuáles son los elementos del paquete?

¿Por qué se presenta este paquete ahora?

El paquete de hoy responde al compromiso asumido por el presidente Jean-Claude Juncker en su Discurso sobre el Estado de la Unión de 2017 de presentar medidas concretas para una mayor profundización de la Unión Económica y Monetaria (UEM) europea.

Partiendo de la idea que figura en el Informe de los Cinco Presidentes de junio de 2015 y en los documentos de reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria y el futuro de las finanzas de la UE de la primavera de 2017, la Comisión Europea presenta hoy una Hoja de ruta para profundizar en la Unión Económica y Monetaria, con medidas concretas que se deberán tomar durante los dieciocho próximos meses. También se presentan varias iniciativas dentro de este paquete. El objetivo global es reforzar la unidad, la eficiencia y la rendición de cuentas democrática de la Unión Económica y Monetaria europea de aquí a 2025.

La fuerte recuperación de las economías de la UE y de la zona del euro, con crecimiento en todos los Estados miembros, una tasa de desempleo en su nivel más bajo desde 2008 y el clima económico más expansivo desde 2000, abre margen para llevar a cabo las reformas necesarias para una UEM más eficaz, democrática y unida: ahora, cuando hace buen tiempo, es el momento de hacer obras.

Esta evolución favorable también la confirma una nueva encuesta «Flash» del Eurobarómetro sobre la zona del euro publicada hoy, en la que el 64 % de los encuestados considera que el euro es bueno para su país, la cifra más alta desde la introducción de los billetes y monedas en euros en 2002.

El paquete de hoy forma parte de la Hoja de ruta para una Unión más unida, más fuerte y más democrática de carácter más amplio del presidente Juncker, así como de la Agenda de los Dirigentes, que deriva de ella como preparación del encuentro de Sibiu, presentada por el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk; en esa ciudad se deberán adoptar decisiones importantes sobre el futuro de Europa el 9 de mayo de 2019.

El paquete, que también se basa en las ideas presentadas por el Parlamento Europeo y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en su discurso de La Sorbona del pasado septiembre, se presenta antes de la Cumbre del Euro del 15 de diciembre de 2017, fecha en la que todos los dirigentes de la UE se reunirán para un primer debate sobre las próximas medidas por adoptar, y de una reunión específica prevista los días 28 a 29 de junio de 2018 con el fin de llegar a decisiones concretas.

¿Por qué es importante profundizar en la Unión Económica y Monetaria?

En los últimos años se han expresado muchas opiniones sobre la plena realización de la Unión Económica y Monetaria (UEM). Las opiniones pueden ser diferentes, pero existe un amplio consenso sobre la necesidad de seguir avanzando. También ha habido contribuciones muy importantes del Parlamento Europeo e importantes debates en el seno del Eurogrupo.

La profundización de la UEM es un medio para alcanzar un fin: más empleo, crecimiento, inversión, justicia social y estabilidad macroeconómica. La moneda única ofrece protección y oportunidades a los europeos, y una zona del euro fuerte y estable es esencial tanto para sus miembros como para la UE en su conjunto.

La crisis económica y financiera, que no se inició en la zona del euro, puso de manifiesto algunas de las deficiencias institucionales de la UEM europea. Gracias a grandes reformas institucionales, la UEM es ahora más sólida que nunca, pero su estructura sigue sin completar. La actual Hoja de ruta para profundizar en la UEM europea de aquí a 2025 refleja los retos pendientes y establece el camino a seguir.

La profundización de la UEM ha sido una de las principales prioridades de la Comisión del presidente Juncker, según lo establecido en sus orientaciones políticas. También se presentan varias nuevas iniciativas dentro de este paquete. Estas no son ni las primeras ni las últimas medidas en el proceso de plena realización de la Unión Económica y Monetaria europea, si bien constituyen hitos importantes en el conjunto de la empresa.

Hoja de ruta para profundizar en la Unión Económica y Monetaria

¿Qué calendario prevé la Comisión?

Sobre la base de la Agenda de los Dirigentes, se prevé que se adopten decisiones concretas en los próximos meses. En opinión de la Comisión, debería acordarse una Hoja de ruta, que debería incluir varias medidas a adoptar durante los dieciocho próximos meses. Las medidas se resumen al final de la Comunicación sobre las medidas destinadas a realizar la Unión Económica y Monetaria europea.

Mientras avanzamos en todos estos frentes, será importante tener claro hacia dónde nos dirigimos en el período comprendido entre 2019 y 2024, con vistas a profundizar en la Unión Económica y Monetaria europea de aquí a 2025. Así pues, la Hoja de ruta presentada por la Comisión también recoge las principales medidas que seguirán siendo necesarias después de 2019, sobre la base del documento de reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria. Estas medidas deben formar parte del entendimiento común que ha de alcanzarse de aquí a mediados de 2018.

Fondo Monetario Europeo

¿Por qué propone la Comisión la creación de un Fondo Monetario Europeo?

Desde 2012, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) ha desempeñado un papel decisivo a la hora de ayudar a los Estados miembros a recuperar o a mantener el acceso a los mercados de bonos soberanos, lo que ha contribuido a salvaguardar la estabilidad de la zona del euro en su conjunto.

Si bien la presión durante la crisis dio lugar a una estructura intergubernamental, ya entonces estaba claro que esto también podría conseguirse en el marco de los Tratados de la UE.

Reforzar el anclaje institucional contribuirá a crear nuevas sinergias, especialmente en términos de transparencia, examen jurídico y eficiencia de los recursos financieros de la UE. También puede contribuir a seguir mejorando la cooperación con la Comisión Europea y la rendición de cuentas democrática ante el Parlamento Europeo.

La Comisión pretende basarse en la estructura bien asentada del Mecanismo Europeo de Estabilidad y establecer un nuevo Fondo Monetario Europeo (FME) como organismo de gestión de crisis sólido y firmemente anclado en el marco jurídico de la Unión. Esto ya se había contemplado en el Informe de los Cinco Presidentes, y también lo había solicitado el Parlamento Europeo.

¿Qué funciones y características tendrá el FME?

El FME sucederá al MEDE, cuyas estructuras financieras e institucionales se mantendrán en lo esencial, al tiempo que se reforzarán su eficiencia, transparencia y rendición de cuentas democrática, en el pleno respecto de la función de los Parlamentos nacionales.

El FME seguirá prestando apoyo a la estabilidad financiera de los Estados miembros que lo necesiten, recaudando fondos mediante la emisión de instrumentos del mercado de capitales y participando en las transacciones del mercado monetario. Además, la propuesta añade elementos nuevos:

  1. El FME podrá ofrecer un mecanismo de protección para el Fondo Único de Resolución (FUR), con lo que en última instancia protegerá a los contribuyentes en el caso poco probable de que el FUR no disponga de los recursos necesarios para facilitar la resolución ordenada de un banco en dificultades. Los Estados miembros ya acordaron en 2013 la creación de ese mecanismo de protección, que debería ser neutro a medio plazo desde el punto de vista presupuestario.
  2. La propuesta contempla la posibilidad de una toma de decisiones más rápida por una mayoría cualificada del 85 % de los votos en situaciones de urgencia específicas, al tiempo que se mantendría la unanimidad para todas las decisiones importantes con incidencia financiera.
  3. La propuesta prevé una participación más directa del FME, junto con la Comisión Europea, en la gestión de los programas de asistencia financiera.
  4. La propuesta se refiere a la posibilidad de que el FME cree nuevos instrumentos de financiación, lo que sería especialmente útil en apoyo de una posible función de estabilización en el futuro.

¿Tendrá el FME acceso a los mismos recursos financieros que el MEDE?

El FME aprovechará las actuales estructuras financieras e institucionales del MEDE tal como están. Esto significa que la capacidad financiera de que dispone el Fondo Monetario Europeo para reaccionar frente a las crisis será la misma que la del Mecanismo Europeo de Estabilidad, con una capacidad de préstamo global de 500 000 millones de euros. Como ocurre con el MEDE, el Consejo de Gobernadores del FME debe poder ampliar su capacidad de préstamo si considera que tal aumento conviene para alcanzar sus objetivos.

¿Cuáles son las próximas etapas?

La iniciativa adopta la forma de una propuesta de Reglamento del Consejo con arreglo al artículo 352 del TFUE. Se propone que el Parlamento Europeo, que ya ha dado su visto bueno, y el Consejo adopten esta propuesta para mediados de 2019.

Integración del fondo del Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en el marco jurídico de la Unión, teniendo en cuenta la adecuada flexibilidad incorporada al Pacto de Estabilidad y Crecimiento y definida por la Comisión ya en enero de 2015

¿Por qué propone esto la Comisión?

Como ocurre con el MEDE, la decisión de establecer el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza (también llamado «Pacto Presupuestario») como un Tratado intergubernamental en 2012 debe considerarse en el contexto de la crisis. Sin embargo, ya entonces, debido a la insistencia del Parlamento Europeo y de la Comisión, los 25 Estados miembros firmantes[1] se comprometieron jurídicamente a incorporar el fondo del Tratado al Derecho de la Unión cinco años después de su entrada en vigor, lo que corresponde al 1 de enero de 2018 (véase el artículo 16 de dicho Tratado). El Parlamento Europeo también lo ha vuelto a pedir mientras tanto.

La propuesta obedece a la idea de que la integración de los instrumentos intergubernamentales en el marco jurídico de la Unión aumentará su legitimidad democrática, simplificará el marco jurídico y disminuirá el riesgo de solapamiento.

La integración del Tratado en el Derecho de la Unión permitirá una supervisión permanente y mejorada como parte del marco general de gobernanza económica de la UE. Tiene en cuenta la flexibilidad contemplada en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y determinada por la Comisión ya en enero de 2015 y, por lo tanto, está plenamente en consonancia con las disposiciones vigentes definidas en el Derecho primario y derivado.

Por último, la propuesta mantiene la práctica actual de las reuniones interparlamentarias celebradas anualmente por el Parlamento Europeo.

¿Cuáles son las próximas etapas?

La propuesta de integrar este Pacto Presupuestario en el marco jurídico de la Unión adopta la forma de una Directiva del Consejo con arreglo al artículo 126, apartado 14, párrafo segundo, del TFUE. Se propone que el Parlamento Europeo, que debe ser consultado, y el Consejo adopten esta propuesta para mediados de 2019.

Nuevos instrumentos presupuestarios para la estabilidad de la zona del euro en el marco de la Unión

La Comisión presenta una Comunicación sobre nuevos instrumentos presupuestarios para la estabilidad de la zona del euro en el marco de la Unión. La Comunicación presenta cuatro funciones específicas que son esenciales para la profundización de la Unión Económica y Monetaria y las próximas medidas concretas para cada una de ellas. Los instrumentos propuestos están estrechamente interrelacionados y funcionarían en paralelo con el Semestre Europeo.

  1. Apoyo a las reformas nacionales mediante un nuevo instrumento operativo de reforma y asistencia técnica a petición de los Estados miembros;
  2. un instrumento de convergencia específico para los Estados miembros en vías de adoptar el euro;
  3. un mecanismo de protección para la Unión Bancaria, a través del FME/MEDE, tal como se ha explicado anteriormente; y
  4. una función de estabilización con el fin de mantener los niveles de inversión en caso de grandes choques asimétricos.

Para que sean eficaces y pueda sacárseles el máximo partido, también desde el punto de vista de los contribuyentes, estos instrumentos deben idearse y realizarse en plena sinergia con las finanzas de la UE de hoy y de mañana. Están previstas varias medidas para el período comprendido entre 2018 y 2010. Otras se presentarán en mayo de 2018 como parte de las propuestas de la Comisión relativas al próximo Marco Financiero Plurianual.

Para mediados de 2018, se propone que el Parlamento Europeo y el Consejo adopten la propuesta de reforzar el Programa de apoyo a las reformas estructurales y los cambios en el Reglamento sobre disposiciones comunes, y que alcancen un acuerdo sobre un mecanismo de protección común para el Fondo Único de Resolución.

Para mediados de 2019, se propone que el Parlamento Europeo y el Consejo adopten, como parte de las propuestas relativas al próximo Marco Financiero Plurianual posterior a 2020, propuestas sobre el apoyo a las reformas estructurales, un mecanismo de convergencia específico para los Estados miembros no pertenecientes a la zona del euro y una función de estabilización.

Apoyo a las reformas nacionales

¿Qué propone la Comisión?

La Comisión prevé dos componentes complementarios: 1) un instrumento operativo de reforma en apoyo de los compromisos de reforma de los Estados miembros; 2) apoyo técnico para acciones específicas a petición de los Estados miembros.

Para el período posterior a 2020, la Comisión presentará propuestas detalladas en mayo de 2018, como parte de sus propuestas para el próximo Marco Financiero Plurianual.

Ya en el período comprendido entre 2018 y 2020, la Comisión se propone formular algunas de esas ideas de dos maneras.

En primer lugar, para poner a prueba la idea de un instrumento operativo de reforma en una fase piloto, propone cambios específicos en el Reglamento sobre disposiciones comunes aplicables a los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (FEIE). Así se ofrecerá a los Estados miembros la posibilidad de utilizar una parte de la reserva de rendimiento de estos Fondos para apoyar la aplicación de las reformas definidas en el marco del Semestre Europeo.

En segundo lugar, la Comisión propone impulsar la asistencia técnica a disposición de todos los Estados miembros y desarrollar una línea de trabajo específica para los Estados miembros no pertenecientes a la zona del euro en vías de adoptar el euro. Por estas dos razones, la Comisión propone duplicar la capacidad del Programa de apoyo a las reformas estructurales (SRSP) recientemente creado y ya vigente, hasta que alcance los 300 millones de euros de aquí a 2020.

¿Cómo apoyará el nuevo instrumento operativo de reforma las reformas en el marco del proceso del Semestre Europeo? ¿Cómo se acordarán las reformas?

Después de 2020, el nuevo instrumento operativo de reforma podría funcionar como sigue:

  1. Las reformas las propondrían los propios Estados miembros en sus programas nacionales de reforma sobre la base de los retos determinados en el proceso del Semestre Europeo.
  2. A ello seguiría un diálogo estructurado entre la Comisión y el Estado miembro a fin de suscribir un paquete de compromisos de reforma que abarcaran una serie de reformas que habrían de llevarse a cabo a lo largo de un período de tres años.
  3. Los Estados miembros presentarían un conjunto detallado de medidas, etapas de ejecución y un calendario para su conclusión, y notificarían sus avances, junto con sus programas nacionales de reforma, en el marco del Semestre Europeo.
  4. Una segunda serie de reformas podría acordarse en una fase posterior, por ejemplo, a petición de un nuevo Gobierno tras unas elecciones.
  5. Se formularían criterios para evaluar los avances en relación con las distintas etapas. Esta evaluación constituiría la base de la hecha a efectos de la concesión de la ayuda financiera.

¿Qué se entiende por asistencia técnica a petición de los Estados miembros?

A principios de 2017, tras una propuesta de la Comisión, el Parlamento Europeo y el Consejo aprobaron un Programa de apoyo a las reformas estructurales (SRSP).
Este programa ya es plenamente operativo y el Servicio de Apoyo a las Reformas Estructurales de la Comisión se encarga de su aplicación.

El objetivo del SRSP es financiar asistencia técnica adaptada a los Estados miembros para ayudarlos en sus planes de reforma. Esta ayuda está a disposición de todos los Estados miembros de la UE que la soliciten y no requiere cofinanciación.

Una primera evaluación indica que la demanda supera ampliamente los importes disponibles en el SRSP. La Comisión propone que se aumente considerablemente la asistencia técnica proporcionada con cargo al SRSP de aquí a 2020. También propondrá que prosigan estas actividades después de 2020.

Apoyo a los Estados miembros en vías de adoptar el euro

¿Qué propone la Comisión?

Para el período comprendido entre 2018 y 2020, la Comisión propone la creación de una línea de trabajo dentro del Programa de Apoyo a la Reforma Estructural para ofrecer apoyo específico a los Estados miembros en vías de adoptar el euro.

El apoyo se ofrecerá previa petición y abarcará todas las políticas que puedan contribuir a que se alcance un alto grado de convergencia, tales como la gestión de las finanzas públicas, el entorno empresarial, el sector financiero, los mercados de productos y de trabajo y la administración pública.

Los Estados miembros pueden también decidir reprogramar parte de su presupuesto de asistencia técnica con cargo a los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos para proyectos que reciban ayudas con cargo al SRSP.

Para el período posterior a 2020, la Comisión propondrá que se establezca un instrumento de convergencia específico como parte del seguimiento del Programa de apoyo a las reformas estructurales.

Este apoyo no cambia los criterios oficiales de adopción del euro y es independiente del proceso formal de adopción de la moneda única, que está sometido a un régimen de notificación específico.

Mecanismo de protección para la Unión Bancaria

¿Qué propone la Comisión?

El mecanismo de protección solo se activaría como seguro de último recurso en caso de resolución de una entidad bancaria si los recursos disponibles en el Fondo Único de Resolución fueran insuficientes. Como parte del paquete de hoy, la Comisión propone que el futuro Fondo Monetario Europeo facilite una línea de crédito o garantías al Fondo Único de Resolución (véase también arriba).

¿Por qué propone la Comisión que el Fondo Monetario Europeo sirva de mecanismo de protección para la Unión Bancaria?

La creación de un mecanismo de protección para el Fondo Único de Resolución (FUR) garantizará que se disponga de fondos para facilitar la resolución ordenada de los bancos en crisis en caso de que el FUR no tenga recursos. El mecanismo de protección se acordó en principio ya en 2013.

Existe un amplio consenso en el sentido de que el Mecanismo Europeo de Estabilidad, el futuro Fondo Monetario Europeo, está en mejor situación para ofrecer protección en forma de líneas de crédito o garantías para el Fondo Único de Resolución. Ofrece una solución con la magnitud apropiada y fácilmente disponible. También tiene la capacidad de préstamo, el conocimiento de las operaciones de mercado y la solvencia necesarios para cumplir su función como mecanismo de protección común de manera eficaz.

También se proponen disposiciones especiales para satisfacer los intereses de los Estados miembros no pertenecientes a la zona del euro que se hayan adherido a la Unión Bancaria, velando por que situaciones iguales en el seno de esta se traten de igual manera.

¿Se obligará a los contribuyentes a volver a pagar por la resolución de bancos en quiebra?

No. Al contrario, la propuesta protegerá a los contribuyentes, aún más de lo que es el caso actualmente.

El FME como mecanismo de protección para el Fondo Único de Resolución es un instrumento de último recurso. Si fuera necesario recurrir a esta función, el FME sería un proveedor creíble de fondos adicionales a corto plazo.

Cualquier contribución del FME al FUR se recuperaría del sector bancario. De esta manera se garantiza que los contribuyentes no tengan que apechugar con los gastos asociados a la resolución de bancos en quiebra. El sector bancario pagará en última instancia, de modo que el mecanismo de protección será neutro desde el punto de vista de las finanzas públicas con el paso del tiempo.

La creación de un mecanismo de protección reforzará aún más la confianza en el sistema bancario europeo y las medidas adoptadas por la Junta Única de Resolución. A su vez, esto reduciría efectivamente la probabilidad de una situación en la que tuviera que intervenir el mecanismo de protección.

Función de estabilización

¿Por qué hace falta una función de estabilización?

Como consecuencia de la unificación de la política monetaria en una zona de moneda única, los instrumentos de política macroeconómica en manos de los Estados miembros participantes ya no son los mismos. Aunque cada país es diferente y el tamaño y la estructura de la economía importan desde el punto de vista de la probabilidad de que se vean expuestos a choques, la crisis puso de manifiesto las limitaciones de los medios de que dispone cada uno de los Estados miembros de la zona del euro para absorber el impacto de grandes choques asimétricos, y algunos perdieron el acceso a los mercados para financiarse. En varios casos, esto se tradujo en recesiones prolongadas y efectos indirectos negativos en otros Estados miembros.

Una función de estabilización a nivel europeo ofrecería la posibilidad de movilizar rápidamente recursos para los Estados miembros en caso de grandes choques asimétricos, con el fin de complementar el papel desempeñado por los presupuestos nacionales. Esto contribuiría a suavizar los efectos de los grandes choques asimétricos, a proteger las inversiones en caso de crisis y a prevenir el riesgo de efectos indirectos negativos. Estos extremos ya se abordaron en el Informe de los Cinco Presidentes.

Hay diferentes maneras de prever una función de estabilización. En el documento de reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria, se presentaron tres opciones: Un sistema europeo de protección de las inversiones en apoyo de inversiones planificadas y predeterminadas, por ejemplo, en los ámbitos de la infraestructura o las cualificaciones, que de otra forma se anularían o aplazarían; un sistema europeo de reaseguro de desempleo que sirva de fondo de reaseguro para los sistemas nacionales; y un fondo para eventualidades que pueda acumular fondos de los Estados miembros de forma periódica, cuyos desembolsos se activarían sobre una base predefinida. Todas esas opciones tienen sus ventajas y también pueden combinarse con el paso del tiempo.

¿Qué propone la Comisión?

El Informe de los Cinco Presidentes y el documento de reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria ya establecen importantes principios, que siguen siendo válidos: Un instrumento de estabilización debe minimizar el riesgo moral y no traducirse en transferencias permanentes; debe supeditarse estrictamente a criterios claros y a políticas saneadas sostenidas, y en particular a las que lleven a una mayor convergencia en la zona del euro; debe crearse en el marco jurídico de la Unión; debe ser abierto y transparente en relación con todos los Estados miembros; y no debe solaparse con el papel del Mecanismo Europeo de Estabilidad, el futuro Fondo Monetario Europeo, como instrumento de gestión de crisis.

Esta función de estabilización podría complementar el papel de estabilización desempeñado por los presupuestos nacionales. Esta es la razón por la que los Estados miembros deben seguir creando y manteniendo suficientes estabilizadores presupuestarios, sobre todo en tiempos de bonanza económica, tal como se contempla en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. En caso de crisis, los Estados miembros podrían utilizar en primer lugar sus estabilizadores automáticos y una política presupuestaria discrecional en consonancia con el Pacto.

Lo que la Comisión propone en su Comunicación de hoy es una función de estabilización que aúne diferentes fuentes de financiación a escala de la UE a fin de mantener los niveles de inversión nacional en caso de grandes choques asimétricos. Esto está en consonancia con la importancia que esta Comisión concede a la inversión como motor del crecimiento a largo plazo, y permitiría una aplicación más rápida en comparación con las otras opciones examinadas en el documento de reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria. Como principio general, deberían poder acogerse únicamente los Estados miembros que observen el marco de supervisión de la UE durante el período que preceda a los grandes choques asimétricos.

En el caso de un gran choque asimétrico, y siempre que se cumplieran unos criterios de admisibilidad claros y un mecanismo de activación determinado con anterioridad, el Estado miembro afectado podría recibir ayudas con carácter automático, posiblemente en forma de combinación de préstamos y subvenciones:

  • El presupuesto de la UE y del Fondo Monetario Europeo podrían facilitar préstamos garantizados por el presupuesto de la UE;
  • el presupuesto de la UE podría proporcionar ayudas limitadas en forma de subvenciones presupuestadas cada año;
  • un mecanismo de seguro basado en contribuciones voluntarias de los Estados miembros podría complementar esta función de apoyo.

Varias de estas características podrían desarrollarse con el paso del tiempo.

Esta función de estabilización está destinada a la zona del euro y esté abierta a todos quienes deseen participar. La Comisión presentará una propuesta para el período posterior a 2020 en mayo de 2018, como parte de sus propuestas relativas al próximo Marco Financiero Plurianual.

Ministro europeo de Economía y Finanzas

¿Por qué apoya la Comisión la creación de un ministro europeo de Economía y Finanzas?

La actual estructura institucional de la UEM es intrínsecamente compleja, ya que confía las políticas económicas, presupuestarias, estructurales y financieras a distintos organismos, dentro de marcos jurídicos y sistemas de supervisión diversos. La designación de un ministro europeo de Economía y Finanzas podría contribuir a fomentar más coherencia, eficiencia, transparencia y rendición de cuentas democrática en la formulación de la política económica de la UE.

El ministro podría actuar para promover el interés general de las economías la Unión y de la zona del euro, tanto a nivel interno como a nivel mundial, y facilitaría la coordinación y la aplicación de las políticas económicas, al aunar las responsabilidades existentes y los conocimientos técnicos disponibles. El ministro rendiría cuentas ante el Parlamento Europeo y también participaría en diálogos periódicos con los Parlamentos nacionales de los Estados miembros.

La idea de establecer un ministro de Economía y Finanzas ya se abordó en el documento de reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria y así lo solicitó el Parlamento Europeo mediante una Resolución de 16 de febrero de 2017, mientras que la idea de un presidente a tiempo completo del Eurogrupo ya se debatió en la Cumbre del Euro de octubre de 2011 y se propuso en el Informe de los Cinco Presidentes de 2015.

¿Qué funciones tendría el ministro europeo de Economía y Finanzas?

El ministro europeo de Economía y Finanzas sería vicepresidente de la Comisión y presidente del Eurogrupo, supervisaría la labor del nuevo Fondo Monetario Europeo y rendiría cuentas ante el Parlamento Europeo. El ministro no podría duplicar funciones o competencias. Al contrario, actuaría para crear sinergias entre los organismos existentes a fin de contribuir a una mayor eficacia de la gobernanza económica de la UE y de la zona del euro.

El «doble mandato» contemplado en la Comunicación, en virtud de la cual el ministro de Economía y Finanzas sería al mismo tiempo miembro de la Comisión y presidente del Eurogrupo, ya es posible en virtud de los Tratados vigentes. El artículo 2 del Protocolo n.º 14 sobre el Eurogrupo, anejo a los Tratados, dispone que «los ministros de los Estados miembros cuya moneda es el euro elegirán un Presidente para un período de dos años y medio, por mayoría de dichos Estados miembros».

¿Qué responsabilidades y funciones asumiría el ministro de Economía y Finanzas?

La Comisión presenta hoy una visión de conjunto de las posibles funciones. El ministro tendría una serie de responsabilidades para contribuir a reforzar la coherencia global de la formulación de la política económica de la UE. Así se complementaría y facilitaría el ejercicio de las competencias nacionales, también en sus contactos a nivel de la UE, sin interferir en las prerrogativas nacionales o solaparse con las funciones de los Estados.

También sería el responsable de promover el interés general de las economías de la UE y de la zona del euro en su papel de interlocutor clave ante las instituciones y órganos de la UE, los Estados miembros y la población en general. Esta función se extendería a los contactos con los socios internacionales cuando el ministro represente, por ejemplo, a la UE en las reuniones de las instituciones financieras internacionales.

El ministro podría fomentar y apoyar la coordinación y la ejecución de las reformas en los Estados miembros. También definiría una política presupuestaria adecuada para la zona del euro en su conjunto. Por último, supervisaría la utilización de los instrumentos presupuestarios pertinentes de la UE y de la zona del euro a fin de maximizar su eficiencia y eficacia en la consecución de las prioridades políticas de la UE.

¿Cuáles son las próximas etapas?

La Comisión invita al Parlamento Europeo y al Consejo a reflexionar sobre las ideas presentadas en el marco de este paquete de medidas, con objeto de llegar a un entendimiento común sobre los papeles y las funciones del ministro europeo de Economía y Finanzas de aquí a mediados de 2019.

El establecimiento del ministro europeo de Economía y Finanzas podría hacerse de forma secuencial, en el marco de las actuales disposiciones del Tratado:

  • El papel del ministro como vicepresidente de la Comisión podría establecerse con ocasión de la designación de la próxima Comisión en noviembre de 2019.
  • El Eurogrupo podría ponerse de acuerdo de manera informal para elegir al ministro como su presidente durante dos mandatos consecutivos, de forma que su mandato coincidiera con el de la Comisión.

[1] Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Alemania, Dinamarca, Estonia, España, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Lituania, Luxemburgo, Letonia, Malta, los Países Bajos, Portugal, Polonia, Rumanía, Suecia, Finlandia, Eslovenia y Eslovaquia

MEMO/17/5006

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