Navigation path

Left navigation

Additional tools

Comisión Europea - Hoja informativa

AECG - un acuerdo comercial que establece un nuevo patrón de comercio mundial

Estrasburgo, 15 de febrero de 2017

El 15 de febrero, el Parlamento Europeo votó a favor del Acuerdo Económico y Comercial Global entre la UE y Canadá (AECG).

Este acuerdo creará nuevas oportunidades para las empresas de la UE, al impulsar el comercio y reforzar las relaciones económicas. Facilitará los negocios con Canadá, eliminará derechos de aduana, mejorará sustancialmente el acceso a los contratos públicos, abrirá nuevos sectores del mercado de servicios canadiense, ofrecerá condiciones predecibles para los inversores y protegerá ciento cuarenta y tres productos agroalimentarios europeos de alta calidad, conocidos como indicaciones geográficas. Las empresas de varios sectores se beneficiarán también de las ventajas derivadas de la eliminación de la duplicación de ensayos, en particular las pequeñas y medianas empresas (pymes).

Al mismo tiempo, la naturaleza progresiva del AECG establecerá un nuevo patrón mundial para los capítulos en materia de sostenibilidad de los acuerdos comerciales. Esto es porque, con el AECG, la UE y Canadá se comprometen a garantizar que el crecimiento económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente se apoyen mutuamente.

Reducción de aranceles por valor de más de 500 millones de euros al año en beneficio de las grandes y pequeñas empresas

El AECG redundará en beneficios tangibles para las empresas europeas eliminando casi el 99 % de los aranceles, en la mayoría de los casos tan pronto como el acuerdo entre en vigor. Desde el primer día de su aplicación, Canadá eliminará derechos por valor de 400 millones de euros para productos originarios de la UE. Al final de los períodos transitorios de eliminación de derechos, esta cifra aumentará a más de 500 millones de euros anuales. Ejemplos de empresas que se beneficiarán de estas reducciones arancelarias, como los cultivadores de manzanas polacos, los viticultores españoles y franceses o los fabricantes de corbatas italianos, pueden consultarse aquí.

Mayor elección para los 500 millones de consumidores de la UE al tiempo que se mantienen las normas europeas

La apertura de los mercados también permite limitar los precios y aumentar la oferta para los consumidores. Al mismo tiempo, el libre comercio no implica una reducción o modificación de las normas de la UE que protegen la salud y la seguridad de las personas, los derechos sociales, sus derechos como consumidores o el medio ambiente. Estas normas no cambiarán y las importaciones procedentes de Canadá deberán cumplir todas las normas y reglamentos sobre productos de la UE, sin excepciones. Esto significa que el AECG no cambiará la manera en que la UE regula la seguridad alimentaria, incluidos los OMG o la prohibición de la carne de vacuno tratada con hormonas.

Apertura del mercado de servicios canadiense y fomento de la inversión

El AECG es, con diferencia, el acuerdo de mayor alcance jamás suscrito por la UE en el ámbito de los servicios y la inversión. Las empresas europeas tendrán nuevas ventajas a la hora de que sus proyectos de inversión sean aprobados en Canadá. Las empresas europeas también tendrán más oportunidades para prestar servicios en Canadá, por ejemplo servicios marítimos especializados, como dragado, desplazamiento de contenedores vacíos o transporte de determinadas mercancías. En otros sectores de servicios, como los servicios medioambientales, las telecomunicaciones o las finanzas, el acceso a los mercados queda garantizado tanto a nivel federal como, por primera vez, a nivel provincial. En el AECG, como en todos sus acuerdos comerciales, la UE protege plenamente los servicios públicos.

Reconocimiento mutuo de las cualificaciones profesionales

El acuerdo establece un marco para aprobar el reconocimiento de las cualificaciones de profesiones reguladas como las de arquitecto, contable o ingeniero. A partir de dicho marco, las organizaciones profesionales pertinentes de Canadá y la UE tendrán que fijar conjuntamente los detalles técnicos del reconocimiento de sus cualificaciones respectivas. Las autoridades competentes de Canadá y la UE aprobarán a continuación el resultado de este trabajo conjunto y le darán efecto jurídico.

Menos restricciones a los desplazamientos a ambos lados del Atlántico para trabajar temporalmente

Con el AECG, será más fácil para los trabajadores de las empresas y otros profesionales trabajar al otro lado del Atlántico, y para las empresas trasladar temporalmente personal entre la UE y Canadá. Esto facilitará las operaciones de las empresas europeas en Canadá. Será también más fácil para otros profesionales prestar temporalmente servicios jurídicos, de contabilidad, de arquitectura o similares.

Mejora de la competitividad de las empresas europeas en el mercado canadiense

El AECG hará que las empresas europeas sean más competitivas en el mercado canadiense, dándoles facilidades para que presten servicios posventa. Esto facilitará que las empresas de la UE exporten equipos, maquinaria y programas informáticos, al permitirles enviar ingenieros de mantenimiento y otros especialistas para que presten servicios posventa y apoyo y servicios conexos.

Acceso sin precedentes de las empresas de la UE a los contratos públicos

Canadá ha abierto su contratación pública a las empresas de la UE en mayor medida de lo que lo ha hecho con cualquier otro de sus socios comerciales. Las empresas de la UE podrán presentar ofertas para suministrar bienes y servicios no solo a nivel federal, sino también a nivel de las provincias y los municipios de Canadá, y serán las primeras empresas no canadienses que podrán hacerlo. Se calcula que el tamaño del mercado de contratación provincial de Canadá duplica el de su equivalente federal. Canadá también ha aceptado aumentar la transparencia mediante la publicación de todas sus licitaciones en un único sitio web sobre contratación. Esto beneficiará en gran medida a las pequeñas empresas europeas, ya que el acceso a la información es uno de los principales obstáculos que encuentran a la hora de acceder a los mercados internacionales. Ejemplos de empresas que se beneficiarán de este acceso sin precedentes a las licitaciones públicas, como una empresa alemana de reciclaje, pueden consultarse aquí.

Reducción de costes para las empresas, sin reducir las normas

La UE y Canadá han acordado aceptar mutuamente sus respectivos certificados de evaluación de la conformidad en ámbitos como los aparatos eléctricos, el material electrónico y de radio, los juguetes, la maquinaria o el equipo de medición. Esto significa que, en determinadas circunstancias, un organismo de evaluación de la conformidad de la UE puede someter a ensayo productos europeos para exportarlos a Canadá de acuerdo con las normas canadienses, y viceversa. Así se evitará la duplicación de ensayos y se podrán reducir significativamente los costes tanto para las empresas como para los consumidores. Esto es especialmente beneficioso para las pequeñas empresas, para las que puede resultar prohibitivo pagar dos veces por el mismo ensayo.

Reforma del sistema de protección de las inversiones

El AECG garantiza la protección de las inversiones al tiempo que consagra el derecho de los gobiernos a regular en aras del interés público, incluso cuando dicha regulación afecta a una inversión extranjera. La forma tradicional de solución de diferencias entre inversores y Estados que existe en muchos acuerdos comerciales negociados por los Estados miembros (conocida como ISDS) se ha sustituido por un nuevo y mejor Sistema de Tribunales de Inversiones (STI).

El nuevo mecanismo será público y no se basará en tribunales ad hoc. Tendrá jueces profesionales e independientes designados por la UE y Canadá que se atendrán a las normas éticas más elevadas en el marco de un estricto código de conducta. Sus procedimientos serán transparentes gracias, entre otras cosas, al carácter público de las audiencias y a la publicación de los documentos presentados durante los procesos. Las disposiciones en materia de inversión limitan los casos en los que un inversor puede impugnar las normas de un Estado y no ofrecen protección a las denominadas empresas ficticias o fantasma: solo son elegibles las empresas con un verdadero vínculo económico. En ningún caso puede obligarse a una entidad pública a cambiar un acto legislativo o pagar una indemnización por daños y perjuicios de carácter punitivo.

El STI reformado constituye una novedad en los acuerdos comerciales y el debate público sobre esta cuestión no ha finalizado en muchos Estados miembros. Por lo tanto, la decisión de los Estados miembros, apoyada por la Comisión, es dejar el STI fuera del ámbito de aplicación provisional del AECG, lo que significa que solo se aplicará una vez que todos los Estados miembros hayan concluido sus procedimientos nacionales de ratificación. Durante ese período, tal como prevé el acuerdo, la Comisión trabajará con Canadá para elaborar en mayor medida determinados parámetros del nuevo sistema, como la selección de los jueces, el acceso de las pequeñas y medianas empresas al nuevo sistema y el mecanismo de recurso.

Nuevas oportunidades para los agricultores y los productores de alimentos, al tiempo que se protegen las denominadas «indicaciones geográficas» de Europa.

El AECG creará nuevas oportunidades para los agricultores y los productores de alimentos, al tiempo que se protegen plenamente las sensibilidades de la UE. La apertura de la UE a determinados productos es limitada y calibrada, y se compensa con la apertura canadiense, que satisface importantes intereses de exportación europeos, como los del queso, el vino y las bebidas alcohólicas, las frutas y verduras, los productos transformados y las indicaciones geográficas. Todas las importaciones procedentes de Canadá deben cumplir las normas y reglamentos de la UE. Por ejemplo, solo podrá importarse en la UE carne sin hormonas.

El AECG es también un importante paso adelante para muchas pequeñas y medianas empresas de comunidades rurales que comercian con productos agrícolas, que ahora se beneficiarán de que Canadá haya aceptado proteger ciento cuarenta y tres productos característicos de determinadas regiones geográficas de la UE. Los productos que estarán protegidos en el AECG son los productos alimentarios y bebidas más exportados de la UE, como el queso Roquefort, el vinagre balsámico de Módena o el queso de Gouda neerlandés. A partir de ahora, los productos europeos estarán protegidos de las imitaciones a un nivel comparable al que ofrece el Derecho de la UE y evitarán el riesgo de ser considerados productos genéricos en Canadá.

Protección de los innovadores y artistas europeos

El AECG creará condiciones más equitativas entre Canadá y la UE en materia de derechos de propiedad intelectual e industrial (DPI). Por ejemplo, reforzará la protección de los derechos de autor mediante la armonización de las normas canadienses con las de la UE en materia de protección de medidas tecnológicas y gestión de derechos digitales. También mejorará la manera en que el sistema canadiense de DPI protege las patentes de los productos farmacéuticos de la UE. También aumentará la garantía de cumplimiento, ya que se contempla la posibilidad de aplicar medidas provisionales y requerimientos a los intermediarios que participen en actividades ilícitas. Canadá también ha acordado reforzar sus medidas en las fronteras contra las mercancías con marca falsificada, las mercancías con derechos de autor pirateados y las mercancías con indicación geográfica falsificada.

Protección de los derechos de los trabajadores y del medio ambiente

En el AECG, la UE y Canadá afirman su compromiso con el desarrollo sostenible. Ambas partes están de acuerdo en que el comercio y la inversión deben crecer reforzando la protección del medio ambiente y de los derechos laborales, y no a su costa. La UE y Canadá se han comprometido a que el AECG ayude a garantizar que el crecimiento económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente se refuercen mutuamente. El AECG incluye las obligaciones de Canadá y de la UE respecto a las normas internacionales sobre derechos de los trabajadores y protección del clima y del medio ambiente. Además, el AECG otorga un papel importante a la sociedad civil de la UE y Canadá de participación en la aplicación de los compromisos adquiridos en estos ámbitos del acuerdo. El AECG establece asimismo un procedimiento de solución de diferencias que incluye consultas a las administraciones y un grupo de expertos.

El AECG también incluye un capítulo ambicioso y exhaustivo sobre comercio y desarrollo sostenible, incluido el trabajo y el medio ambiente. Estas disposiciones son vinculantes: crean obligaciones que tienen el mismo valor jurídico que cualquier otra obligación del acuerdo. Estas disposiciones son también de obligado cumplimiento, porque están sujetas a un mecanismo de solución de diferencias específico, con un procedimiento claro, obligatorio y sujeto a plazos para la resolución de cualquier problema relativo a su cumplimiento. Este combina el compromiso público, la evaluación externa realizada por un panel de expertos independientes, la participación de la sociedad civil y los conocimientos especializados de la Organización Internacional del Trabajo. Los resultados son públicos y pueden utilizarse para presionar a la parte «infractora» para que adopte medidas.

Este mecanismo tiene en cuenta la naturaleza de las obligaciones y está destinado a abordar las causas profundas de los problemas hasta resolverlos. La sociedad civil, incluidos los sindicatos, participa en todas las fases de este proceso de solución de diferencias. El mecanismo refleja la posición actual de la UE en este tema.

Instrumento interpretativo conjunto

Junto con el AECG, la UE y Canadá han firmado un Instrumento interpretativo conjunto, que tendrá fuerza jurídica y aclarará más, de manera precisa y no ambigua, lo que Canadá y la Unión Europea han acordado en una serie de artículos del AECG (por ejemplo, sobre el nuevo Sistema de Tribunales de Inversiones, el derecho a regular, los servicios públicos, el empleo y la protección del medio ambiente).

Contexto y próximas medidas

El 30 de octubre, la UE y Canadá firmaron el acuerdo comercial y hoy el Parlamento Europeo ha dado su aprobación, que allana el camino para que el AECG entre en vigor provisionalmente, una vez que Canadá finalice sus procedimientos de ratificación. De acuerdo con precedentes de la UE, la aplicación provisional de este acuerdo comercial tiene por objeto permitir una aplicación significativa de su fondo. El AECG estará totalmente ratificado una vez que todos los parlamentos de los Estados miembros lo aprueben de conformidad con sus respectivas obligaciones constitucionales.

Al mismo tiempo que adoptó la Decisión de firmar el AECG en octubre de 2016, el Consejo adoptó otra Decisión que establece qué disposiciones están excluidas de la aplicación provisional. Se refieren en particular a los ámbitos siguientes:

1) Protección de las inversiones.

2) Acceso al mercado de inversión con respecto a las inversiones de cartera

3) El Sistema de Tribunales de Inversiones

Con respecto a comercio y desarrollo sostenible, trabajo y medio ambiente, la Decisión del Consejo incluye una formulación que permite la aplicación provisional de estos capítulos respetando la asignación de competencias entre la Unión y los Estados miembros. 

Para más información:

Comunicado de prensa: El inicio de una nueva era en la relación entre la UE y Canadá

Sitio web específico del AECG: Incluidos «El AECG explicado» y la guía «capítulo por capítulo»

Sitio web «el AECG en tu ciudad»: incluidas fichas informativas por países y visualización de datos de las exportaciones a Canadá por Estado miembro.

Vídeo: ¿Por qué el AECG? (Entrevistas y ejemplos)

Publicación: Ventajas del AECG y testimonios de exportadores

Sitio web con ejemplos concretos de beneficios comerciales para las empresas europeas

El texto del acuerdo

MEMO/17/271

Personas de contacto para la prensa:

Solicitudes del público en general: Europe Direct por teléfono 00 800 67 89 10 11 , o por e-mail


Side Bar