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Comisión Europea

NOTA

Bruselas, 3 de octubre de 2012

El planteamiento de la UE sobre la resiliencia: aprender de las crisis alimentarias

En síntesis:

- Crisis recientes y recurrentes han afectado a 31 millones de personas en el Cuerno de África y la región del Sahel (África Subsahariana). Estos son solo los últimos argumentos en favor de la necesidad de contar con una política constante para aumentar la resiliencia de las poblaciones vulnerables de los países en desarrollo.

- Aumentar la resiliencia es un concepto que se sitúa en la intersección de la ayuda humanitaria con la ayuda al desarrollo.

- La Comisión Europea ha propuesto una nueva Comunicación estratégica al Parlamento Europeo y al Consejo sobre cómo debe adaptarse la ayuda humanitaria y al desarrollo de la UE para incrementar la resiliencia y reducir la vulnerabilidad de las personas afectadas por catástrofes.

- La política se basará en los prometedores resultados de las iniciativas de la Comisión Europea encaminadas a mejorar la resiliencia en el Sahel y el Cuerno de África, las cuales forman parte de su respuesta a las crisis derivadas de las sequías en estas regiones. Estas iniciativas (AGIR-Sahel y SHARE, respectivamente) aspiran a romper el círculo vicioso de la sequía, el hambre y la pobreza mediante una coordinación permanente entre la ayuda humanitaria y la ayuda al desarrollo.

- Centrarse en la resiliencia salva más vidas, es más rentable y contribuye a la reducción de la pobreza, aumentando así el impacto de la ayuda y promoviendo un desarrollo sostenible.

¿Qué es la resiliencia?

La resiliencia es la capacidad de una persona física, un hogar, una comunidad, un país o una región de resistir, adaptarse y recuperarse rápidamente de tensiones y perturbaciones tales como la sequía, la violencia, los conflictos o las catástrofes naturales.

Una herramienta práctica para aumentar la resiliencia, especialmente frente a crisis recurrentes como las sequías y las inundaciones, son los programas de «red de seguridad estacional», destinados a los hogares más vulnerables, que aspiran a intervenir antes de que sufran una crisis, como puede ser una mala cosecha. Estas redes de seguridad generalmente implican transferencias de dinero en efectivo, bien sin condiciones, bien a cambio de trabajo o formación, a las personas más vulnerables durante el período del año en que sus reservas de dinero y alimentos están en su nivel más bajo.

Otra herramienta comprobada de desarrollo de la resiliencia son los proyectos de prevención y preparación, diseñados en función de riesgos cíclicos, tales como huracanes y temporales violentos durante la estación de lluvias, o de vulnerabilidades imprevisibles, como los terremotos. Estos proyectos funcionan mejor cuando incluyen a las comunidades locales y estas los acogen favorablemente.

La creación de sistemas de alerta precoz y la mejora de la colaboración con el sector de los seguros son otros ámbitos con potencial para desarrollar resiliencia que señala la nueva Comunicación.

¿Qué hace la UE para generar resiliencia?

La nueva Comunicación de la Comisión sobre la resiliencia presenta diez etapas que la incrementarán y reducirán la vulnerabilidad de las poblaciones más expuestas del mundo. Estas etapas incluyen el apoyo a la elaboración de estrategias de resiliencia nacionales, planes de gestión de las catástrofes y sistemas de alerta precoz eficientes en los países propensos a catástrofes, así como la presentación de planteamientos innovadores de la gestión del riesgo a través de la colaboración con el sector de los seguros.

La Comunicación se basa en la amplia experiencia adquirida por la Comisión en la respuesta a las crisis humanitarias y en el tratamiento de las causas profundas del escaso desarrollo, tales como las enormes crisis recientemente ocasionadas por la sequía en África, en donde la Comisión se centra en la respuesta inmediata a las crisis, aunque también en fomentar la seguridad alimentaria a largo plazo y en incrementar la capacidad de la población para hacer frente a futuras sequías.

Son iniciativas emblemáticas de la Comisión hasta la fecha en materia de resiliencia «Apoyar la Resiliencia del Cuerno de África» (SHARE en sus siglas inglesas: Supporting the Horn of Africa's Resilience) y la «Alianza Mundial para la Iniciativa de Resiliencia en el Sahel» (Alliance Globale pour l’Initiative Résilience-Sahel, o AGIR-Sahel). El objetivo de la nueva Comunicación sobre resiliencia adoptada por la Comisión Europea es utilizar la experiencia adquirida a través de estas y otras iniciativas para velar por queel apoyo de la UE ayude a las comunidades vulnerables no solo a sobrevivir a las catástrofes, sino a que sean más capaces de hacerles frente y recuperarse bien.

Iniciativa SHARE para el Cuerno de África

El año pasado, el Cuerno de África se enfrentó a una de las peores sequías en 60 años, lo que generó una gran crisis humanitaria que afectó a más de trece millones de personas en Kenia, Etiopía, Yibuti y Somalia. La situación era tan acuciante en Somalia que las Naciones Unidas declararon una hambruna por primera vez desde 1992.

El Cuerno de África se enfrenta a sequías cada vez más frecuentes e intensas. Al mismo tiempo, el crecimiento de la población, el aumento de la presión ejercida sobre los recursos, la inseguridad y la inestabilidad política prolongada han ido dificultando a las comunidades más pobres afrontar y recuperarse de las sequías. Cada convulsión acentúa aún más la vulnerabilidad de las comunidades y reduce sus medios para prepararse para la crisis siguiente.

Tras la crisis de 2011, la Comisión Europea puso en marcha «SHARE: Apoyar la resiliencia del Cuerno de África» con el objetivo de mejorar la capacidad de los individuos, las comunidades y los países para hacer frente a las crisis recurrentes. Con asignaciones de más de 270 millones EUR en 2012 y 2013, SHARE tiene por objeto impulsar la resiliencia mejorando las posibilidades de ganarse la vida de las comunidades agrícolas y ganaderas dedicadas al pastoreo y la capacidad de los servicios públicos para responder a las crisis.

SHARE aspira a mejorar la gestión de las superficies en favor de las poblaciones que dependen de ganado, así como sus fuentes de ingresos; a largo plazo, pretende encontrar soluciones permanentes a la pesada carga que supone la malnutrición crónica y estudiar soluciones duraderas para los refugiados y las poblaciones desarraigadas dentro de los propios países y en la región.

Iniciativa AGIR para el Sahel

En 2012, una grave sequía y una mala cosecha dejaron sin suficientes alimentos a dieciocho millones de personas en toda la región del Sahel en África Occidental. La causa subyacente de la persistente inseguridad alimentaria es el escaso acceso a los alimentos entre los más pobres, lo que conduce a altos índices de malnutrición aguda, bajos niveles de producción de alimentos, acceso deficiente a los servicios básicos, pobreza aguda, degradación del medio ambiente, rápido crecimiento de la población (un 3 % anual) y a una deficiente gobernanza. El 80 % de las personas que necesitan ayuda humanitaria de emergencia en una crisis proceden del 20 % de la población mas pobre entre los pobres y que no tiene acceso a la tierra ni a activos que generen ingresos.

Mientras que la sequía es inevitable, el hambre y el sufrimiento que provoca no lo son. A instancias de la Comisión Europea, la iniciativa AGIR-Sahel se puso en marcha en junio de 2012, en colaboración con gobiernos, agencias de las Naciones Unidas y otros organismos humanitarios y de desarrollo. La iniciativa propone una hoja de ruta para coordinar mejor la ayuda humanitaria y la ayuda al desarrollo con el fin de proteger a los más vulnerables del Sahel cuando haya una nueva sequía. AGIR-Sahel también incluye la elaboración de mejores estrategias de prevención y preparación de futuras catástrofes, incluidas mejoras en los sistemas de alerta precoz y vínculos con el sector de los seguros.

Ejemplos de proyectos humanitarios que contribuyen a la resiliencia

En el Sahel

En Malí, al igual que en otros muchos países del Sahel, la Comisión Europea financia un programa de transferencia incondicional de fondos en la ciudad de Madina Sacko. Este programa piloto llegará a cerca de 45 000 personas afectadas por la sequía en las regiones de Kayes y Koulikoro. El dinero se entregará a hogares definidos como muy pobres para que puedan comprar alimentos en los mercados locales.

En Chad, la Comisión Europea apoya una asociación innovadora entre las ONG internacionales ACTED y Alima y la ONG local Alerte Santé. Este proyecto llega a 56 000 personas, incluidos varios miles de niños menores de cinco años que padecen malnutrición aguda. El objetivo del proyecto es luchar contra la malnutrición aguda grave y gestionarla. Sus logros podrían amplificarse y ejecutarse potencialmente en todo Chad.

En Burkina Faso, en un pueblo denominado Palboa, a 300 kilómetros de Uagadugu, la Comisión Europea apoya un programa de «dinero a cambio de trabajo» ejecutado por Action Contre la Faim. A cambio de dinero en efectivo, alrededor de 1 200 habitantes del pueblo están construyendo diques alrededor de lo que se convertirá en campos de cultivo de arroz. La intención es retener el agua de lluvia para la cosecha siguiente. En total, cada trabajador recibirá 90 EUR durante dos meses, el equivalente de unos tres sacos de sorgo de 100 kilogramos cada uno. El proyecto beneficiará a 7 000 personas en Palboa.

En el Cuerno de África

En Somalia, a través de SHARE, la Comisión Europea financia un proyecto de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que aspira a mejorar la seguridad alimentaria, la nutrición y los medios de subsistencia de más de 100 000 personas afectadas por la última sequía. Entre sus actividades se hallan la distribución de semillas y abonos, la mejora de la producción de hortalizas y el aumento de oportunidades generadoras de ingresos en estas comunidades de Somalia. Con respecto al ganado, que es el activo más valioso para estas comunidades, las actividades se centran en las maneras de mejorar la sanidad animal, la producción de forrajes y la prevención de las muertes por hambre durante las crisis y la venta de ganado. Así, no solo se podría preservar el bienestar de los pastores vulnerables, sino también ofrecerles una alternativa de vida.

En Kenia, durante la sequía de 2011, 3,7 millones de personas necesitaron urgentemente alimentos, agua limpia y saneamiento básico. Al amparo de SHARE, la UE está incrementando su apoyo para impulsar la recuperación y aumentar la resiliencia a través de un sistema de alerta precoz renovado, apoyo institucional a las autoridades como la Oficina Nacional de Gestión de la Sequía (NDMA en sus siglas inglesas) que gestiona el Fondo para Catástrofes y Emergencias (NDDCF) y proyectos a nivel de las comunidades que garanticen los medios de subsistencia y mejoren las oportunidades económicas de la población. Se espera que el Gobierno keniata y sus instituciones hagan nuevas inversiones en tierras áridas para ayudar a traducir la alerta precoz en respuesta rápida con el fin de evitar la aparición de crisis similares en el futuro.

Moyale fue la única región del norte de Kenia donde los índices de malnutrición de la población se mantuvieron por debajo del nivel de emergencia del 15 %. Ello fue el resultado de varios factores, como la inversión durante años en preparación comunitaria frente a la sequía y el acceso a mercados operativos. Gran parte de esa inversión se realizó a través del programa de reducción de los riesgos de catástrofes financiado por la ayuda humanitaria de la Comisión Europea. El programa se centró en actuaciones en las comunidades destinadas a ayudar a las poblaciones locales a hacer frente de manera más adecuada al impacto de la sequía y a desarrollar la resiliencia de las poblaciones en situación de riesgo. De 2006 a 2011, ECHO ha invertido más de 17 millones EUR en tales proyectos en la frontera entre Kenia y Etiopía, inversión que ha resultado rentable por el beneficio que ha supuesto para la población de Moyale.

En todo el mundo

En Vietnam, país que se ve afectado con frecuencia por tifones, las clases de preparación frente a las catástrofes en las escuelas, financiadas por la Comisión Europea, han enseñado a aproximadamente 500 000 escolares y a más de 15 000 profesores de enseñanza primaria la forma de prepararse para hacer frente a las catástrofes. Este programa utiliza métodos innovadores y adecuados para los niños, como los ejercicios de simulación y entrenamiento.

En Filipinas, uno de los países más propensos a las catástrofes del mundo, los proyectos financiados por la Comisión han intentado aumentar la resiliencia reuniendo a la sociedad civil y las instituciones estatales. Las enseñanzas extraídas de este exitoso programa incluyen la importancia de trabajar junto con el gobierno local de principio a fin, de manera que estas iniciativas de desarrollo de la resiliencia sean sostenibles, cuenten con la apropiación local y, por tanto, puedan reproducirse y adoptarse a mayor escala.

En el Territorio palestino ocupado, el desarrollo de asentamientos, junto con las órdenes dedesahucio, ha aumentado tensiones. Se sabe que algunos colonos y sus guardias armados acosan e incluso atacan a niños. En algunos lugares se ha hecho extremadamente difícil que los palestinos obtengan permisos de construcción de autoridades israelíes. La Comisión financia un centro que trata de ayudar a los niños y a sus padres a hacer frente a estos temores e incertidumbres. El centro también enseña a los niños que tienen derecho a protegerse contra la violencia, así como la manera de resolver sus problemas sin recurrir a ella, desarrollando así su resiliencia frente al conflicto.

En Nepal, los sistemas de alerta precoz, que son otra parte importante de las iniciativas de desarrollo de la resiliencia, demostraron su utilidad en agosto de 2010. Cuando el caudal del río Rapt rebasó el nivel de alerta, el sistema de alerta precoz a lo largo del río, es decir, las comunidades del cauce abajo, fueron advertidas a través de una red de radio y teléfono. Tuvieron tiempo para desplazar sus propiedades esenciales y movibles a zonas más altas y seguras. Cuando el agua alcanzó los pueblos, la población ya se había puesto a salvo. De esta forma, los sistemas de alerta precoz redujeron al mínimo las pérdidas de vidas y bienes.

Ejemplos de proyectos de desarrollo que contribuyen a la resiliencia

En el Sahel

En Níger, la ayuda europea para la seguridad alimentaria en 2012 cubre casi un tercio de las necesidades globales de la población. Se canaliza exclusivamente a través del mecanismo de seguridad alimentaria del Gobierno nacional, lo que permite la compra de cereales, así como operaciones de dinero por trabajo. Gracias a una actuación decidida y rápida se ha evitado una situación dramática. Hasta la fecha, y durante más de cuatro meses, se ha salvado a no menos de dos millones de personas del hambre.

En Burkina Faso, 18 557 toneladas de semillas mejoradas fueron producidas por agricultores que recibían ayuda de un programa de la UE. El programa también equipó de maquinaria cosechadora adicional a trece comunidades. Se construyeron siete instalaciones de almacenamiento y siete campos de secado. A ello se sumó la formación de casi 200 personas en ámbitos tales como producción, cosecha y técnicas de tratamiento. Por último, se establecieron cuatro laboratorios descentralizados para prestar apoyo al análisis de semillas y su certificación.

En el Cuerno de África

En Etiopía, la UE ha venido prestando apoyo desde 2005 al Programa «Red de Prevención de Crisis Alimentarias» (RPCA) con 240 millones EUR. El programa proporciona a entre siete y once millones de personas amenazadas por la hambruna una renta previsible en contrapartida de su trabajo en la infraestructura rural (por ejemplo, mantenimiento de carreteras, obras contra la erosión, etc.). Este programa puede ampliarse en caso de convulsión o crisis y ha contribuido a reducir el impacto de la sequía de 2011 en Etiopía.

En Somalia la UE ayuda a rehabilitar canales en las zonas agrícolas: en 2010, unas 50 000 explotaciones agrícolas y hogares se beneficiaron directamente del apoyo a la infraestructura de regadío y control de las inundaciones, así como del desarrollo de los cultivos. Otro proyecto financiado por la UE ha contribuido a mejorar la sanidad animal en Somalia. 6,7 millones de cabezas de ganado ovino y caprino fueron tratadas y vacunadas para protegerlas contra zoonosis que limitan la productividad y el comercio.

Hechos y cifras

Total de la financiación humanitaria de la UE en el Cuerno de África en 2011-2012:

807 millones EUR que llegaron a más de 6,5 millones de personas.

Total de la financiación humanitaria de la UE en el Sahel para la crisis de 2012:

500 millones EUR comprometidos en 2012 que llegarán aproximadamente a 6,6 millones de personas.

Objetivos de resiliencia

A corto, medio y largo plazo:

La iniciativa SHARE en el Cuerno de África se propone movilizar 270 millones EUR en 2012 y 2013;

La iniciativa AGIR-Sahel se ha fijado el ambicioso objetivo de movilizar 750 millones EUR a lo largo de los tres próximos años.

Más información:

Comunicado de prensa IP/12/1052: «EU puts resilience at the heart of its work on fighting hunger and poverty».

Sitio web de la Comisión Europea sobre Ayuda Humanitaria y Protección Civil:

http://ec.europa.eu/echo

Sitio web de Desarrollo y Cooperación - EuropeAid:

http://ec.europa.eu/europeaid


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