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MEMO/11/469

Bruselas, 29 de junio de 2011

Dinero bien empleado: cómo beneficia a los ciudadanos el presupuesto de la Unión Europea

El presupuesto de la Unión Europea aporta un gran valor añadido a la vida de sus 500 millones de ciudadanos. Es pequeño (alrededor del 1 % de la renta nacional bruta de la UE), pero produce resultados concretos en muchos ámbitos en los que la inversión resulta más rentable cuando la financiación procede de la UE. El presente documento da una serie de ejemplos que muestran de qué manera ha cambiado las cosas el actual presupuesto de la UE.

Índice

1 Fomento del crecimiento y del empleo 2

Conectar a Europa: Energía 2

Conectar a Europa: Transporte 3

Conectar a Europa: Telecomunicaciones y tecnologías de la información y la comunicación 6

Invertir en los ciudadanos de Europa: Investigación 8

Invertir en los ciudadanos de Europa: Empleo e inversiones sociales 10

Invertir en los ciudadanos de Europa: Educación 12

Invertir en las regiones de Europa: Política de cohesión 14

2 Hacer que Europa sea más segura para sus ciudadanos 16

Fronteras más seguras 16

Reforzar la seguridad alimentaria: agricultura, pesca y salud 19

Un entorno más seguro: medio ambiente y lucha contra el cambio climático 21

Unos ciudadanos más seguros 23

3 Hacer que Europa cuente en el mundo 24

Comercio 24

Política de ampliación y vecindad 25

Acción exterior 26

Política de desarrollo 28

Ayuda humanitaria y respuesta a las crisis 29

4 Relación entre el coste y las prestaciones del personal de la UE 30

  • Fomento del crecimiento y del empleo

¿Se ha preguntado alguna vez por qué el tren de alta velocidad tiene que reducir de repente su marcha de 200 a 90 km/h solo porque acaba de cruzar una frontera en la Unión Europea? ¿Por qué algunos flujos de gas no pueden invertirse y los ciudadanos y las empresas se quedan a su suerte y tiritando durante una crisis del gas? ¿O por qué todavía no es fácil estudiar en el extranjero o conseguir que se reconozca un título profesional en otro Estado miembro? El presupuesto de la UE puede ayudar a encontrar soluciones y a superar las brechas y obstáculos que siguen existiendo. Puede ayudar a estimular el crecimiento y el empleo al conectar a Europa, invertir en los ciudadanos de Europa e invertir en las regiones de Europa.

Conectar a Europa: Energía

El desarrollo de la infraestructura energética de la Unión Europea forma parte del núcleo de la Estrategia Europa 2020 y del objetivo de una Europa que utilice eficientemente sus recursos. La finalización de las redes y la eliminación de los obstáculos, estrangulamientos e «islas energéticas» son esenciales para el desarrollo del mercado interior de la energía, la seguridad del suministro y el transporte de energía renovable. Tanto los ciudadanos como las empresas deben poder tener la seguridad de que el gas y la electricidad están a su disposición en todo momento y a un precio justo. El porcentaje de financiación de la UE suele ser más bien pequeño, pero mueve inversiones de otras entidades públicas y privadas. En el caso del Programa Europeo de Recuperación Económica (PERE) de 2009, se estima que el impulso se multiplicará aproximadamente por 10.

Duplicar la capacidad de transmisión entre Francia y España: La UE ha pagado un tercio del coste total de inversión de 700 millones de euros destinados a casi duplicar, hasta 2 800 MW, la capacidad de la línea de alta tensión existente. España y Francia no habían conseguido ponerse de acuerdo para hacer la inversión por sí solas ya que consideraban el proyecto demasiado caro para el beneficio que les reportaría. La UE se implicó porque el beneficio iba mucho más allá de estos dos países: al mejorar la conexión de España con el resto de Europa, los ciudadanos y empresas de Alemania, Bélgica, el Reino Unido e Italia podrán recibir en el futuro electricidad producida en España a partir de energías renovables (paneles solares y energía eólica). Esto significa que en Europa se utilizará más energía renovable, lo que redunda en beneficio del clima. También supone que los consumidores y las empresas obtendrán energía renovable a un precio justo ya que es más barato producir energía solar en España que en el norte de Europa, simplemente porque allí hay más días de sol. Y sin esta conexión, España no podría exportar toda su energía solar y eólica.

Revertir los flujos de gas: La UE cofinancia la modernización de la interconexión gasística de Baumgarten, en Austria, y la instalación de compresores para permitir el transporte de gas de Alemania a Eslovaquia, Hungría, Eslovenia y Croacia vía Austria. Al aportar el 50 % del total de la inversión de 13,4 millones de euros, la UE incrementará la seguridad del suministro en Eslovaquia, Hungría, Eslovenia y Croacia para 2012. En el caso de una crisis del gas, Alemania podría intervenir suministrando gas a estos países. Esto no fue posible en 2009 durante la crisis entre Rusia y Ucrania porque los gaseoductos existentes solo podían transportar gas de Este-Oeste y no en sentido inverso. Sin la UE, esta modernización no se habría realizado ya que Austria carecía de incentivos para efectuar inversiones que solo benefician a los consumidores en otros países.

Nuevo gasoducto de Argelia a Italia: La UE cofinancia el 3 % (120 millones de euros) del nuevo gasoducto que no solo permitirá conectar las reservas de gas de Argelia con Italia, sino que también incrementará la seguridad del suministro en países como Eslovaquia, la República Checa, Hungría, Rumania y Eslovenia.

Primera interconexión eléctrica Este-Oeste entre Irlanda y el Reino Unido: Con una financiación de la UE de 110 millones de euros pudo obtenerse un préstamo de 300 millones del BEI que se tradujo en que otros bancos ofreciesen unas condiciones de préstamo favorables. La financiación de la UE dio al proyecto el sello de aprobación de la UE y recalcó su importancia política en el marco de la conexión de las islas energéticas de la UE con el conjunto de la red eléctrica europea. Irlanda tiene capacidad para generar considerables cantidades de electricidad de origen eólico renovable y el excedente puede ser exportado al Reino Unido a través de la interconexión. El proyecto, que estará completado en 2012, no se habría materializado de no contar con el estímulo de la financiación de la UE.

Interconexión eléctrica entre Finlandia y Estonia Estlink-2: En marzo de 2010, la Comisión concedió una financiación de 100 millones de euros para la construcción de la línea eléctrica Estlink-2, de 650 MW de capacidad, entre Estonia y Finlandia, que está previsto que comience a funcionar para 2014. Se trata de la mayor inversión jamás realizada en la red estonia de electricidad y su coste total estimado asciende a 320 millones de euros. El proyecto está siendo ejecutado conjuntamente por el operador que explota la red eléctrica de Estonia y por su homólogo finlandés. El proyecto contribuirá significativamente a una mayor integración de los mercados de la energía báltico y nórdico al triplicar la capacidad de transmisión entre ambos países. También reforzará la seguridad energética en los países bálticos.

Conectar a Europa: Transporte

La política de transportes de la UE tiene por objetivo poner en marcha la infraestructura y las interconexiones de transporte para consolidar el mercado único, garantizar la libre circulación de bienes y personas y apoyar el crecimiento, el empleo y la competitividad de la UE. En el pasado, los sistemas de transporte europeos se desarrollaron en buena medida con arreglo a criterios nacionales, lo que dio lugar a la falta de interconexiones de transporte o a su mala calidad en las fronteras o a lo largo de corredores clave. Estas interconexiones deficientes obstaculizan el crecimiento económico. Por otro lado, cada millón gastado en financiar la TEN-T a escala europea genera 5 millones en inversiones por parte de los Estados miembros. Y cada millón genera 20 millones procedentes del sector privado. Se estima que la supresión de entre 20 y 25 de los principales estrangulamientos para crear una red europea de transporte en el período 2014-2020 tendría un impacto muy significativo en el crecimiento económico y podría generar hasta 2,9 millones de puestos de trabajo ahora mismo. Otro reto es la interoperatividad. Dicho de forma sencilla, el equipamiento de los distintos países (ancho de vía, sistemas de certificación de seguridad, sistemas de electrificación y señalización ferroviaria, etc.) es incompatible. Los aviones tienen que ponerse en contacto con un controlador distinto en cada país que sobrevuelan. Estos obstáculos técnicos dan lugar a duplicaciones y retrasos y son enormemente caros e ineficaces. Desde los años setenta, la Política Europea de Transportes ha trabajado para crear conexiones clave y eliminar los numerosos obstáculos y barreras que dificultan la libre circulación de mercancías y personas. Los resultados han sido muy significativos.

La liberalización del tráfico en la UE cambió verdaderamente la faz del transporte aéreo. La aparición de las compañías de bajo coste simplemente habría sido imposible si la UE no hubiera empezado a abrir los mercados en la década de los noventa. En la UE existen actualmente 20 compañías de bajo coste, que representan el 40,2 % del mercado interior de la UE. En 1990 no había ninguna. Gracias a la liberalización, millones de consumidores pueden elegir entre muchas más rutas a precios mucho más competitivos. La liberalización incrementó espectacularmente el número de pasajeros y rutas. El número de compañías que prestan servicios regulares de pasajeros pasó de 135 a 152 y entre 1992 y 2010 el número medio de rutas dentro de la UE aumentó un 140 %, pasando de 1 680 a 4 000. Al mismo tiempo, la competencia se intensificó y así las rutas con más de dos competidores aumentaron un 415 %, pasando de 93 a 479 (fuente: Guía oficial de compañías aéreas). El número de pasajeros en el interior de la UE pasó de 367 millones en 2000 a 480 millones en 2009.

Construcción de las interconexiones que faltan y mejora de infraestructuras: El dinero de la UE se ha utilizado para financiar parcialmente (estimulando importantes inversiones por parte de los Estados miembros) la construcción de las interconexiones que faltan y para mejorar tramos de transporte y corredores clave. Probablemente, ningún Estado miembro construiría estas interconexiones por sí solo ya que requieren un apoyo y una coordinación europea, a veces entre varios Estados miembros.

El puente del Øresund (Malmo-Copenhagen) es el puente combinado de carretera y ferrocarril más largo de Europa y fue abierto al tráfico el 1 de julio de 2000. El coste del proyecto ascendió a 2 700 millones de euros y no hubo sobrecostes. El presupuesto de la UE aportó 127 millones de euros al proyecto. El tráfico ferroviario se ha desarrollado rápidamente, con un crecimiento del 230 % desde 2001, lo que en 2009 resultó en un total de 11,2 millones de pasajeros. Ese mismo año, cruzaron el puente de Øresund 7 millones de vehículos. Gracias a la realización de esta interconexión, un creciente número de empresas desarrollan actividades en el otro lado del Øresund. Los ejemplos más exitosos de cooperación son la Universidad de Øresund y la Región Científica del Øresund. Este enlace demuestra hasta qué punto la infraestructura constituye la base para el buen funcionamiento del mercado interior.

Eje ferroviario de alta velocidad París-Bruselas-Colonia-Ámsterdam-Londres: La primera red ferroviaria europea de alta velocidad, que enlaza París con Bruselas, Colonia, Ámsterdam y Londres fue completada en 2007. Este eje ha acortado considerablemente la duración del trayecto entre los 5 países y es una alternativa real al transporte aéreo y por carretera. La duración del trayecto se redujo en más de la mitad (por ejemplo, de más de 3 horas a 1h22' entre París y Bruselas y de más de 5 horas a 1h50' entre Londres y Bruselas). En muchos casos, la nueva línea de alta velocidad ha absorbido totalmente las rutas aéreas tradicionales; el proyecto ha dado lugar a una enorme transferencia modal desde el transporte aéreo y por carretera al ferrocarril. Por ejemplo, el número de pasajeros del Eurostar y del Thalys pasó de 6,5 millones en 1995 a 15,3 millones en 2009. Las compañías aéreas ya no prestan servicios entre París y Bruselas puesto que el tren es más rápido que el avión. El Programa RTE-T facilitó 720 millones de euros de financiación mientras que el BEI concedió créditos por valor de 1 800 millones de euros, con relación a un coste total del proyecto de 17 300 millones.

El Cielo Único Europeo

Los cielos y los aeropuertos europeos corren el riesgo de saturarse. Sin una inversión sustancial para apoyar el despliegue del sistema de gestión del tráfico aéreo de Europa (el Cielo Único Europeo), nuestros aeropuertos se paralizarán. En concreto, antes de 2030, 19 aeropuertos estarán funcionando a plena capacidad 8 horas al día, todos los días del año, lo que afectará las llegadas, las salidas, o ambas cosas, del 50 % de todos los vuelos. En 2007 solamente cinco aeropuertos operaban a plena capacidad, o casi, lo que suponía el 17 % de los vuelos. Pero Europa no solo renunciaría a una gran parte de la demanda potencial, sino que además sería vulnerable ante los constantes retrasos y cancelaciones de vuelos en una escala sin precedentes. Si no adoptamos medidas, los costes de la congestión aumentarán alrededor del 50 % de aquí a 2050. El principal problema es que el sistema de gestión del tráfico aéreo es arcaico: las tecnologías básicas que utiliza datan de los años cincuenta. La solución es europea y tiene nombre: SESAR, una iniciativa conjunta de la Comisión Europea, Eurocontrol y el sector de la aviación, con el objetivo de: a) triplicar la capacidad del espacio aéreo, b) multiplicar la seguridad por 10, c) reducir el impacto medioambiental en un 10 %, d) reducir los costes de gestión del tráfico aéreo en un 50 %, e) reducir los tiempos de vuelo para el pasajero en un 10 % y las cancelaciones en un 50 %.

http://www.youtube.com/watch? v = k-2g_vxso9g

Los coches eléctricos se están desarrollado y están llegando al mercado, pero debemos establecer normas básicas comunes sobre los puntos de recarga eléctrica en toda la UE ya que de lo contrario al cruzar, por ejemplo, la frontera entre Francia y Alemania sería imposible recargar las baterías. El trabajo en este sentido ya ha comenzado. Un total de 42 socios de la industria, el sector de la energía, fabricantes de vehículos eléctricos, municipios, universidades e instituciones de investigación han unido sus fuerzas para desarrollar y demostrar un marco común y de fácil utilización para la infraestructura de recarga. El proyecto se denomina «Emoción Verde», dispone de un presupuesto total de 41,8 millones de euros y será financiado por la Comisión Europea con un importe de 24,2 millones. El proyecto hará confluir las iniciativas nacionales y regionales en curso relativas a los vehículos eléctricos aprovechando los resultados y comparando los diferentes enfoques tecnológicos para fomentar las mejores soluciones para el mercado europeo.

Conectar a Europa: Telecomunicaciones y tecnologías de la información y la comunicación

Precios más bajos y más posibilidades de elegir servicios de calidad: los consumidores y las empresas europeos disfrutan ahora de una gama más amplia de servicios telefónicos de calidad mucho más baratos. Se trata del resultado directo de la liberalización de los mercados de telecomunicaciones en la Unión Europea, que ha introducido más competencia. Los consumidores ahora pueden elegir entre varios operadores de telecomunicaciones y tienen derecho a cambiar de operador en un plazo de un día (conservando el mismo número). Como consecuencia, las tarifas de las llamadas nacionales a líneas fijas se han reducido en más de un 60 % desde 1998 y los precios de la telefonía móvil, en un mínimo del 30 % entre 2006 y 2010.

Itinerancia: Gracias a la legislación elaborada por la Comisión, que introdujo límites a los precios, los costes de itinerancia de las llamadas de telefonía móvil realizadas en la UE se han reducido un 73 % desde 2005. Los precios máximos se han ido reduciendo más cada año y el último recorte se producirá el 1 de julio de 2011. Además, los consumidores y las empresas ya no se encontrarán inesperadamente con facturas exorbitantes por la descarga de datos a través de teléfonos móviles ya que las facturas mensuales por este concepto están limitadas a 50 euros, a menos que el cliente acepte explícitamente lo contrario. La Comisión pretende que las diferencias entre las tarifas de itinerancia y nacionales hayan desaparecido en 2015. Para ello, en julio de 2011, la Comisión propondrá nuevas normas de itinerancia aplicables a partir del 1 de julio de 2012.

Mercado único digital: La Comisión Europea está trabajando conjuntamente con los Estados miembros para establecer un mercado único digital. Las empresas europeas cuyo modelo de negocio se basa en Internet solo pueden prosperar en un entorno sin fronteras, pero en la actualidad Europa sigue siendo un mosaico de mercados nacionales en línea, lo que impide que los consumidores europeos disfruten de los beneficios de un mercado único digital. El 60 % de los intentos de compras transfronterizas por Internet no se materializa y solo el 8 % de las personas que compran en línea en la UE lo hacen desde otro país. Los consumidores son a menudo incapaces de descargar legalmente música en línea desde otro país de la UE. La no aplicación del mercado único digital podría llevar a Europa a perder su ventaja competitiva en los próximos 10 años. Para asegurarse de que esto no ocurra, la Comisión está trabajando para luchar contra la fragmentación y fortalecer el mercado único.

Internet de muy alta velocidad: Un acceso a Internet ampliamente disponible a precios competitivos es el «oxígeno digital» que Europa necesita para crecer y aumentar su prosperidad. Por tanto, la UE quiere que la banda ancha básica esté a disposición de todos los europeos a más tardar en 2013 con el fin de que en 2020: 1) todos los europeos tengan acceso a Internet a muy alta velocidad, superior a 30 Mbps, 2) el 50 % como mínimo de los hogares europeos utilice un acceso a Internet superior a 100 Mbps.

Teléfonos móviles y banda ancha (3G y 4G): Con el apoyo de financiación de la UE, la industria europea se ha hecho con el liderazgo mundial en tecnologías y normas móviles e inalámbricas. La norma europea 3G es utilizada por más de 600 millones de teléfonos móviles en el mundo. Una inversión europea de 120 millones de euros realizada hace entre 10 y 15 años ha permitido el florecimiento de un mercado de servicios y productos para equipos de 3G valorado en 250 000 millones de euros hoy en día. Con financiación de la UE los investigadores han desarrollado el primer concepto de infraestructura 4G para telefonía móvil. La 4G es la tecnología inalámbrica más reciente, que ofrece acceso móvil a Internet a una velocidad 10 veces superior a las redes 3G actuales. La 4G ofrecerá las velocidades necesarias para satisfacer la demanda de unos servicios grandes consumidores de ancho de banda en los próximos 100 años y estimulará el crecimiento económico. Se calcula que 500 millones de usuarios se beneficiarán de redes de comunicación 4G en 2016. Los expertos en este mercado estiman que de aquí a 2013 los operadores de todo el mundo habrán invertido casi 6 000 millones de euros en equipos de 4G.

Invertir en los ciudadanos de Europa: Investigación

Una parte de la actividad de investigación es muy cara y debe realizarse a muy gran escala para obtener resultados significativos, por lo que es fundamental maximizar el valor del dinero. Realizar determinadas investigaciones en colaboración y a escala de la UE evita las duplicaciones y permite poner en común las competencias y conocimientos existentes, creando un mayor valor añadido que el que podría lograrse mediante inversiones meramente nacionales. Un euro de financiación del Programa Marco de la UE se transforma en un valor añadido industrial de entre 7 y 14 euros. El impacto macroeconómico a largo plazo del actual Séptimo Programa Marco (aproximadamente 8 000 millones de euros anuales) asciende a 900 000 puestos de trabajo (300 000 de ellos en investigación), a un incremento del 0,96 % del PIB, a un aumento de las exportación del 1,57 % y a una reducción de un 0,88 % de las importaciones.

Solo poniendo en común los recursos, tanto a través de los programas de financiación de la UE como mediante una mayor coordinación de la financiación nacional, podrá alcanzar la UE la masa crítica en el campo de la ciencia y la investigación para ponerse a la cabeza de iniciativas que aborden los grandes retos a los que se enfrentan Europa y el mundo, tanto hoy como en el futuro. Entre estos retos están el cambio climático, la seguridad energética y alimentaria, el uso eficiente de los recursos, la salud y el envejecimiento de la población.

Los avances para encontrar soluciones a estos problemas no solo mejorarán de forma directa la vida de millones de europeos, sino que darán a Europa una ventaja competitiva en las industrias del futuro y en productos y servicios que otros países que se enfrentan a los mismos retos desean comprar. Eso significa, a su vez, la creación de empleo sostenible y de calidad en Europa.

La iniciativa europea Green Car está convirtiendo la introducción a gran escala de vehículos eléctricos en Europa en una realidad comercial. Reúne a 51 proyectos de investigación y a grandes fabricantes de equipos como Siemens, junto con fabricantes de automóviles (Volkswagen y Renault) y ha conseguido que los principales interesados trabajen en la misma dirección. La iniciativa aborda cuestiones tales como las normas europeas, las redes de distribución de electricidad, las tecnologías inteligentes de la información y las telecomunicaciones, una recarga más rápida, baterías de mayor duración y piezas más ligeras y resistentes para los automóviles. Al hacerse más escaso el petróleo y aumentar la presión sobre los fabricantes de automóviles para producir coches más respetuosos del medio ambiente, muchos países están estableciendo metas ambiciosas para la introducción de coches eléctricos: China aspira a que el 50 % de las ventas de automóviles nuevos en 2020 sean eléctricos. El mercado mundial será enorme y Europa debe ser uno de los protagonistas. Las tecnologías de los vehículos eléctricos tienen potencial para crear oportunidades de empleo y de crecimiento sin precedentes. La inversión total en la iniciativa asciende a 5 000 millones de euros, de ellos 4 000 millones procedentes del Banco Europeo de Inversiones y 1 000 millones movilizados en el marco del programa de investigación de la UE. Europa solo podrá convertirse en líder mundial en este nuevo sector mediante la colaboración, el establecimiento de normas comunes y alcanzando un acuerdo para el desarrollo de tecnologías compatibles y complementarias.

La financiación de la UE moviliza la inversión privada. En el caso del Instrumento de Financiación de Riesgos Compartidos (IFRC) de la UE, que facilita financiación para grandes proyectos tecnológicos de alto riesgo con un gran potencial de beneficios económicos y sociales, el volumen de los préstamos es 12 veces superior a la contribución de la UE y las inversiones adicionales en investigación, desarrollo e innovación que genera son 30 veces superiores.

Gracias a la investigación específica del Centro Común de Investigación de la Comisión, por un importe aproximado de 1 millón de euros, el coste de las pruebas de detección de la EEB se redujeron y la subvención directa de la CE por prueba pudo reducirse de 20 a 7 euros, lo que dio lugar a un ahorro acumulado para el presupuesto comunitario de cerca de 250 millones de euros durante el período 2002-2006.

En 2009 se puso en marcha una primera iniciativa piloto para combinar programas nacionales de investigación y financiación para investigación avanzada en materia de enfermedades neurodegenerativas, especialmente el Alzheimer. Hasta la fecha participan en ella 23 países. Una mejor coordinación de los esfuerzos de investigación en la UE conducirá a una mayor eficiencia de Europa a la hora de afrontar los retos sociales relacionados con estas cuestiones.

La puesta en común de los recursos de investigación y de los conocimientos es fundamental si queremos competir eficazmente con Estados Unidos y Japón, ya que ambos tienen una población mucho mayor y, por lo tanto, unos presupuestos de investigación e innovación, públicos y privados, superiores a los de cualquier país de la UE considerado aisladamente. Las economías emergentes también han entrado en la carrera y están ganando terreno rápidamente. Aunque en términos reales la inversión en investigación de la UE aumentó un 50 % en el período 1995-2008, Estados Unidos registró un aumento del 60 % y creció un 75 % en los cuatro países de Asia que prestan más atención al conocimiento (Japón, Corea del Sur, Singapur y Taiwán). El ritmo de incremento de la inversión es aún mayor (ya que alcanza el 145 %) en Brasil, Rusia, la India y Sudáfrica, y en China llega al 855 %. A este ritmo, en 2014 China habrá rebasado a la UE en términos de volumen de gasto en investigación y desarrollo.

Invertir en los ciudadanos de Europa: Empleo e inversiones sociales

El Fondo Social Europeo (FSE) beneficia aproximadamente a 10 millones de europeos cada año y a 2 millones de ciudadanos les ayuda a encontrar un empleo. Una de cada cuatro personas que encontró un empleo entre 2000 y 2008 lo hizo después de recibir formación financiada por el FSE. Gracias al apoyo de la UE, los Estados miembros realizan nuevas inversiones en beneficio de las personas que de otro modo no habrían tenido lugar. Al destinar más dinero a los países menos ricos, el FSE apoya a los Estados miembros para que inviertan mucho más en capital humano, lo que es esencial para ayudarles a alcanzar el nivel de los países más destacados. Polonia recibe 250 euros por persona del FSE en el período 2007-2013, frente a 50 euros en el caso de Dinamarca. Desde 2000, los Estados miembros han recibido 80 000 millones de euros de apoyo del FSE, lo que supone alrededor del 10 % del presupuesto total de la Unión Europea. Esto se completa con más de 40 000 millones de euros de cofinanciación nacional y privada. En el período 2000-20081, el FSE financió ayudas a aproximadamente 76 millones de personas y a 1,7 millones de organizaciones. El FSE beneficia a unos 10 millones de europeos cada año y a 2 millones de ciudadanos les ayuda a encontrar un empleo. Los jóvenes constituyen casi una cuarta parte de esos 10 millones de personas anuales, lo que impulsa el empleo juvenil, el espíritu empresarial y la movilidad de trabajadores jóvenes, contribuye a reducir los índices de abandono escolar y a elevar los niveles de cualificación (en 2009 estas cifras fueron de 3,1 millones de jóvenes de un total de 11 millones de personas).

Desde su lanzamiento en 2006, el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG) ha gestionado 77 solicitudes de 19 países por un importe de casi 353 millones de euros en materia de formación y ayuda en la búsqueda de empleo para casi 75 000 trabajadores europeos que perdieron su puesto de trabajo. El FEAG financia medidas que van más allá de las obligaciones de una empresa en caso de producirse despidos a gran escala y en 2009 más del 40 % de las personas que recibieron formación gracias a ayudas del FEAG encontraron trabajo.

Con el nuevo instrumento de microfinanciación PROGRESS, la financiación de la UE moviliza fondos de las instituciones financieras internacionales, haciendo extensiva la microfinanciación a grupos de riesgo y desarrollando el espíritu empresarial, la economía social y las microempresas en toda la UE. Hasta finales de 2013, la contribución de la Unión a este instrumento de microfinanciación asciende a 100 millones de euros (2010-2013). La Comisión estima que la contribución de la Unión podría movilizar 500 millones de euros en microcréditos al incorporar a otras instituciones financieras internacionales, como el Fondo Europeo de Inversiones (FEI).

En respuesta a la crisis económica, en 2009 se adelantaron pagos adicionales con cargo a financiación de la UE, lo que supuso una inyección de liquidez inmediata de 6 250 millones de euros (1 760 millones para el FSE y 4 500 para el FEDER) de forma que pudo destinarse rápidamente más dinero a proyectos prioritarios de los Estados miembros, ayudando a las PYME y recentrando el apoyo en las personas más vulnerables.

En Alemania, un programa federal cofinanciado por el FSE ha permitido adquirir nuevas cualificaciones a trabajadores con contratos de corta duración.

El caso de MG Rover (Reino Unido)

El paquete de ayuda ofrecida por el proyecto Better West Midlands en Inglaterra presta un servicio adaptado a las necesidades tanto de los empresarios como de los trabajadores. Incluye asesoramiento individual y apoyo y acceso a competencias y formación. La financiación del Fondo Social Europeo contribuyó a prestar apoyo y formación de diversos tipos a los trabajadores amenazados de despido o a los que ya se les había comunicado el despido, antes de que tuvieran que abandonar su puesto de trabajo. El objetivo es maximizar su capacidad para pasar directamente a otro empleo. El proyecto ayudará aproximadamente a 14 500 personas procedentes de empresas manufactureras y de otros sectores de toda la región de West Midlands.

    El FEAG apoya a más de 3 000 trabajadores en Alemania

    En junio de 2007, Alemania solicitó apoyo al FEAG tras la pérdida de 3 303 puestos de trabajo cuando el fabricante taiwanés de teléfonos móviles BenQ retiró todo el apoyo financiero a sus dos filiales alemanas, lo que provocó su insolvencia. Estas filiales estaban instaladas en Munich (Baviera), Kamp-Lintfort y Bocholt (Renania del Norte-Westfalia). Un total de 2 528 de los trabajadores despedidos decidieron incorporarse a una empresa de transferencia con el fin de beneficiarse de medidas activas del mercado de trabajo. El FEAG hizo posible que el período se ampliara de 12 a 17 meses y que aumentase la calidad de las medidas de ayuda. Finalmente, 1 879 (el 74 %) de los beneficiarios del FEAG pudieron reintegrarse al mercado laboral.

    Invertir en los ciudadanos de Europa: Educación

    En total, la UE invierte anualmente 2 500 millones de euros en educación, juventud, cultura, cine y movilidad de investigadores, lo que equivale al 1,8 % del presupuesto total de la UE. Este porcentaje relativamente pequeño produce resultados significativos y un considerable valor añadido para los Estados miembros, que no disponen de regímenes de financiación comparables. Organizar a escala de la UE los desplazamientos transnacionales de los estudiantes y las iniciativas de cooperación entre los centros de enseñanza (colegios, universidades, etc.) resulta más eficaz que a través de una intrincada serie de iniciativas bilaterales. El dinero invertido mediante los programas de la UE suele ser un catalizador que atrae financiación pública y privada adicional, en beneficio de numerosos proyectos interesantes que llegan así a fructificar. Se ha demostrado que la financiación de la UE puede generar un rendimiento muy elevado.

    A través del Programa de Aprendizaje Permanente, la UE invertirá cerca de 7 000 millones de euros entre 2007 y 2013 en intercambios transnacionales y proyectos transfronterizos. Cada año, cerca de 300 000 estudiantes y profesores europeos pueden realizar un periodo de estudios o formación en el extranjero y unos 20 000 centros de enseñanza pueden participar en proyectos transnacionales de cooperación. Asimismo, el programa contribuye a reducir la distancia existente entre el ámbito académico y el ámbito profesional, sobre todo a través de prácticas en empresas. En particular, gracias a Erasmus, 2,5 millones de estudiantes han recibido apoyo desde 1987 para estudiar o hacer prácticas en empresas en el extranjero. Las encuestas muestran que los estudiantes Erasmus son más adaptables y están más motivados y que la experiencia mejora sus perspectivas en el mercado laboral. Al mismo tiempo, Erasmus ha contribuido a allanar el camino para que los programas universitarios vayan convergiendo y para el reconocimiento de los estudios en el extranjero («proceso de Bolonia»). El presupuesto del programa se agota cada año y resulta imposible dar respuesta a cerca del 50 % de las solicitudes.

    Mediante las Acciones Marie Curie, cada año la UE ofrece a 8 000 investigadores la oportunidad de trabajar en el extranjero y estimula las colaboraciones entre investigadores y empresas. El Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (IET) supone la primera tentativa a escala de la UE de reforzar el «triángulo del conocimiento» formado por educación, investigación e innovación. El IET hará frente, cada vez más, al déficit de innovación, mejorando la competitividad de la UE y la creación de empleo.

    Cultura: Los sectores cultural y creativo representan el 4,5 % del PIB de la UE y el 3,8 % del empleo, cifras superiores a las de otros muchos sectores clave. Las ayudas del programa MEDIA para la distribución de películas mejoran la competitividad del sector y ayudan a las pequeñas empresas, creando así oportunidades de empleo. Se estima que el efecto multiplicador del apoyo del programa MEDIA al sector del cine es de 13 euros de ingresos generados por cada euro invertido.

    Movilidad para prácticas en empresas (periodos de prácticas)

    Los periodos de prácticas en empresas u organizaciones son la intervención que está creciendo con mayor rapidez en el marco de Erasmus, en el Programa de Aprendizaje Permanente. En 2009-2010 se financiaron más de 35 000 periodos de prácticas en el extranjero, lo que supone un incremento anual de más del 17 %. Las subvenciones permiten a los estudiantes pasar un período de entre tres y doce meses de duración haciendo prácticas en el extranjero. Integrarse durante algún tiempo en una empresa extranjera les ayuda a satisfacer mejor las exigencias del mercado laboral y a desarrollar destrezas específicas, e impulsa asimismo la cooperación entre los centros de enseñanza superior y las empresas.

    Invertir en las regiones de Europa: Política de cohesión

    La política de cohesión ayuda a las regiones y países más pobres a avanzar e incorporarse al mercado único. Se trata de una política de inversión orientada al futuro que también beneficia claramente al resto de Europa, impulsando el crecimiento y el empleo en general.

    Por ejemplo, las exportaciones en el interior de la UE han crecido considerablemente en las regiones que se benefician de los fondos de cohesión. Hay un claro nexo entre política de cohesión y crecimiento en la UE. Los estudios han puesto de manifiesto que el PIB en el conjunto de la EU-25 fue un 0,7 % más elevado en 2009 gracias a las inversiones de la política de cohesión durante el período 2000-2006. Se calcula asimismo que este porcentaje será del 4 % para 2020. Si solo se considera la EU-15, se estima que el efecto neto acumulado en el PIB será del 3,3 % para2020. En otras palabras: invertir en las regiones equivale a desarrollar Europa. El crecimiento en una región quizás más pobre se materializa en la compra de bienes y servicios a otras regiones más ricas, lo que impulsa el desarrollo del mercado único, que representa entre el 60 % y el 80 % de las exportaciones de los Estados miembros, considerablemente más que a terceros países como China, la India o Estados Unidos.

    La política de cohesión durante el período 2000-2006 se tradujo en un rendimiento de 2,1 euros por cada euro invertido y se estima que hasta 2020 el rendimiento será de 4,2 euros por cada euro invertido. La política de cohesión también ha contribuido a aumentar el nivel de empleo. Según estimaciones para 2009, en el período 2000-2006 el número de asalariados se incrementó en 5,6 millones (lo que equivale a una media de 560 000 al año) como consecuencia de la política de cohesión, en comparación con lo que habría ocurrido sin ella.

    En el contexto de la reciente recesión y en países que luchan por salir de la crisis de la deuda, la política de cohesión tiene que desempeñar un papel fundamental en la recuperación económica y social, movilizando la inversión hacia sectores en crecimiento como la eficiencia energética, pero también ayudando a las personas a formarse y a mejorar sus competencias para encontrar un empleo.

    Los fondos de cohesión benefician a varios Estados miembros

    En 2009, Polonia, el mayor beneficiario de los fondos de la política de cohesión en el actual período de programación, realizó un estudio2 sobre las ventajas para los países de la EU-15 derivadas de la política de cohesión en Polonia. Analizando los contratos adjudicados a empresas de países de la EU-15, el estudio muestra que alrededor del 8 % del volumen total de contratos de Polonia se adjudicó a empresas de países de la EU-15, destacando entre ellas, con mucho, las alemanas. En general, estas empresas consiguieron los proyectos polacos más importantes.

      Agrupación Lahti de tecnologías limpias (Finlandia)

      La intervención de la UE en este proyecto tuvo un efecto catalizador al impulsar la innovación y el desarrollo de tecnologías medioambientales reuniendo a pequeñas y grandes empresas, organizaciones educativas y autoridades regionales. La agrupación presta servicios que facilitan a las 200 empresas participantes integrarse en redes y extenderse por el mercado internacional.

      El Parque Científico y Empresarial Lahti, que coordina a la agrupación, se ha convertido en el centro líder en tecnología medioambiental en Finlandia. Entre 2005 y 2007, alrededor de 20 organizaciones y empresas de tecnologías limpias se trasladaron a la región. El presupuesto de la UE aportó 1,5 millones de euros a este proyecto. El desarrollo empresarial y los servicios de ayuda a la instalación que ofrece el Parque han atraído a la región inversiones por un valor superior a 30 millones de euros y alrededor de 170 nuevos puestos de trabajo.

      Nuevo enfoque de las energías renovables en Güssing (Austria)

      Güssing (una pequeña ciudad en el sudeste de Austria) es un modelo de política avanzada de energía renovable a nivel local que está impulsando el desarrollo económico de toda la región. Utilizando madera procedente de bosques de la zona en su planta de combustión de biomasa, la ciudad produce más electricidad de la que consume y es capaz de exportarla a toda la región. Solo en el sector de las energías renovables se han creado más de 50 empresas y desde 1995 Güssing ha reducido sus emisiones de dióxido de carbono en un 100 %.

      La disponibilidad de calor barato (un 30 % más barato) ha dado lugar a la creación de más de 1 000 nuevos puestos de trabajo en la ciudad y sus alrededores, 100 de ellos en un nuevo edificio de oficinas en un parque industrial que alberga el Centro Europeo de Energías Renovables. Para facilitar la difusión de experiencias en el ámbito de las fuentes de energía renovables, se ha credo una red que incluye a socios regionales, nacionales e internacionales.

      El presupuesto de la UE aportó 461 000 euros a este proyecto.

      • Hacer que Europa sea más segura para sus ciudadanos

      Existen miles de pequeños y grandes retos transfronterizos a los que los europeos se enfrentan a diario. Una de las tareas de la UE es conformar un espacio jurídico de derechos y justicia para facilitar la vida cotidiana de nuestros ciudadanos. En nuestras fronteras exteriores, los últimos acontecimientos en el sur del Mediterráneo han demostrado que Europa no solo está llamada a prestar un apoyo inequívoco a la transición democrática en el mundo árabe, sino que se necesita más cooperación y solidaridad para hacer frente al problema de las decenas de miles de inmigrantes que llegan a Europa. Asimismo, los retos medioambientales no se detienen en nuestras fronteras y pueden ser abordados mejor a través de medidas y apoyo de ámbito europeo. Avanzar hacia una economía más respetuosa del medio ambiente será más fácil si la actuación y el apoyo de la UE contribuyen a estimular las inversiones en innovaciones medioambientales, la eficiencia de los recursos y la lucha contra el cambio climático. Por otro lado, la gran variedad de productos alimenticios de que disfrutamos en toda la UE requiere sistemas y normas paneuropeos en materia de seguridad alimentaria, protección de los consumidores y sanidad animal. Velar por que los productos peligrosos no entren en la Unión también puede hacerse mejor a través de la cooperación en el ámbito de los controles aduaneros.

      Fronteras más seguras

      Proyecto piloto de la UE de traslado de refugiados desde Malta (EUREMA): En el marco del Fondo Europeo para los Refugiados (FER), la Comisión ha financiado dos proyectos para el reasentamiento dentro de la UE de refugiados que se encontraban en Malta: un proyecto piloto, con la participación de Francia, por un importe de 770 000 euros y otro, en curso, denominado EUREMA (traslado desde Malta) por un importe de casi 2 millones de euros. Este proyecto está dirigido por las autoridades maltesas con la participación de 10 Estados miembros (Francia, Alemania, Reino Unido, Portugal, Luxemburgo, Hungría, Polonia, Eslovenia, Eslovaquia y Rumanía), que se comprometieron a trasladar a su territorio a casi 260 refugiados bloqueados en Malta. El ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) también participan en el proyecto. La financiación de la UE cubrió los costes y permitió a los Estados miembros acoger a los refugiados, ofrecerles un futuro mejor y aliviar la presión migratoria que sufre con frecuencia Malta debido a su situación geográfica.

      Organismos como Europol o Frontex ayudan a los Estados miembros a cooperar sobre el terreno, por ejemplo en el ámbito de la lucha contra la delincuencia organizada, el control de las fronteras exteriores de la UE o el mantenimiento de la seguridad dentro del espacio europeo abierto. La creación de equipos comunes de investigación bajo la coordinación de Europol (83 millones de euros en el presupuesto de 2011), desembocó en el éxito de operaciones internacionales contra grupos de delincuentes involucrados en el tráfico de drogas o la falsificación de moneda; así, las aproximadamente 77 toneladas de cocaína incautadas en 2008, suponen casi el doble de las interceptadas en 2003 en Europa. El «mercado» es europeo y la respuesta debe ser también europea.

      El establecimiento del espacio de Schengen significa que cada Estado miembro controla su sección de las fronteras exteriores en nombre de todos los demás. La UE ha de ser capaz de apoyar a los Estados miembros que se enfrentan a situaciones problemáticas debido a su localización geográfica, las pautas de los flujos de desplazamiento y las rutas migratorias. Este es el papel de Frontex (78 millones de euros en el presupuesto de 2011), que tiene que hacer frente a demandas crecientes de los Estados miembros. En junio de 2011 se acordó el refuerzo de Frontex.

      Equipos de Intervención Rápida en las Fronteras (RABIT) en Grecia. Durante la operación, que transcurrió del 2 de noviembre de 2010 al 2 de marzo de 2011, cada semana cerca de 200 agentes especializados procedentes de 26 Estados miembros ayudaron a sus colegas griegos en el control de las zonas fronterizas así como en la identificación de los inmigrantes irregulares detenidos. El despliegue de estos equipos de intervención rápida, gestionado por Frontex, ayudó también a las autoridades griegas a recopilar información sobre las rutas de inmigración y las redes de intermediarios que explotan la terrible situación de los inmigrantes ilegales . En octubre, con anterioridad a la operación, se había detectado un total de 7 607 personas en la frontera terrestre entre Grecia y Turquía; durante los 4 meses del período operativo, más de 11 800 inmigrantes fueron detectados y el número de entradas irregulares disminuyó en más de un 70 %.

      La operación conjunta HERA, coordinada por Frontex, supone la mayor operación de búsqueda y rescate en Europa. La operación evitó innumerables muertes al disuadir a los inmigrantes ilegales de embarcarse en un peligroso viaje por alta mar desde el África Occidental (Senegal, Mauritania y Cabo Verde) hacia las Islas Canarias en pequeños barcos que no reúnen condiciones. Sucesivas operaciones HERA contribuyeron al bloqueo casi total de la ruta de África Occidental para la inmigración ilegal (frente a un máximo de casi 32 000 llegadas registradas en 2006 en las Canarias). Pero las redes de contrabando y trata de seres humanos no se dan fácilmente por vencidas. La delincuencia organizada busca un beneficio y los métodos que emplea se han hecho cada vez más complejos y sofisticados. Desde el lanzamiento de HERA, el tráfico de personas se ha ido desplazando sistemáticamente, a través del Mediterráneo central, hacia la región del Mediterráneo oriental y la frontera entre Turquía y Grecia.

      Aduanas: Tras el accidente de Fukushima, en Japón, en marzo de 2011, cuando muchos europeos mostraron su preocupación por la radiación de los alimentos y productos importados de Japón, las autoridades aduaneras europeas han trabajado intensamente para garantizar que se respetaran los umbrales de radiación y no entraran en la UE productos contaminados.

      La unión aduanera de la UE existe desde hace más de 40 años y ha generado un valor añadido que supera con creces la política aduanera europea. Además de la recaudación de derechos de aduana y agrícolas para los Estados miembros y el presupuesto de la UE (por un importe superior a 20 000 millones de euros anuales), apoya a los Estados miembros en la recaudación del IVA, los impuestos especiales y otros ingresos y garantiza el control de las exportaciones para impedir restituciones indebidas del IVA o de impuestos especiales. Además, controla y aplica directamente otras políticas de la UE, como la política de transportes, agricultura, sanitaria o medioambiental. La unión aduanera está también en primera línea para garantizar la seguridad de la cadena de suministro, la lucha contra el contrabando y el fraude y la aplicación de los derechos de propiedad intelectual (DPI) en las fronteras.

      El coste total que habría supuesto para los 27 Estados miembros conseguir los mismos resultados en la lucha contra el fraude, la agilización del comercio y la aplicación uniforme de la legislación sería como mínimo 4 veces superior al coste que supone para la Comisión ofrecer estos mismos servicios. Resumiendo: cada euro gastado por la Comisión contribuye a reducir los costes soportados por los 27 Estados miembros en al menos 4 euros.

      Con un presupuesto que asciende a 324 millones de euros para el período 2008-2013, el programa «Aduanas» es un instrumento clave de la UE que permite que la unión aduanera funcione de manera eficaz y uniforme, en vez de como un mosaico de 27 administraciones. El programa permite, entre otras cosas, que las administraciones nacionales gestionen 7 declaraciones aduaneras por segundo, lo que da un total de 211 millones al año, sin perturbaciones para las importaciones y exportaciones.

      La red informática segura a escala europea que conecta a todas las administraciones aduaneras y fiscales cuesta 11 millones de euros anuales. Cada año ahorra 35 millones de euros a los Estados miembros, que de otro modo habrían tenido que establecer redes bilaterales.

      El sistema informático central (TARIC), que presenta en línea, actualizados a diario, todos los tipos arancelarios de la UE y las medidas comerciales, es otro ejemplo de las grandes economías de escala que pueden lograrse gracias a la gestión de la UE. Desde 2007, la Comisión ha dedicado 3,7 millones de euros para desarrollar este sistema. Si todos los Estados miembros hubiesen desarrollado su propio sistema, los costes habrían ascendido a un total aproximado de 80 millones de euros; esto supone una relación de 1 a 20.

      Otro ejemplo en el ámbito de las aduanas es el Sistema de Operadores Económicos (SOE), que almacena información de 2,5 millones de entidades jurídicas registradas en los 27 Estados miembros de la UE que están en contacto con las administraciones aduaneras. Con un único sistema, las empresas ahorran tiempo y recursos, puesto que ya no necesitan registrarse en cada uno de los Estados miembros para realizar sus actividades. Para la Comisión, el desarrollo del SOE supuso un desembolso de 5 millones de euros, pero si los Estados miembros lo hubieran desarrollado por separado habrían necesitado 25 millones de euros.

      Reforzar la seguridad alimentaria: agricultura, pesca y salud

      La seguridad alimentaria es una cuestión estratégica para la Unión Europea y para cualquier nación y una gran mayoría de los ciudadanos de la UE cree que constituye un problema vital. Así pues, como el 70 % de la financiación pública destinada a agricultura y desarrollo rural en Europa procede del presupuesto de la UE, se trata de una parte esencial del mismo.

      Esta política cubre una amplia gama de objetivos. En la UE, las zonas rurales representan el 77 % del territorio (47 % tierras agrícolas, 30 % bosques) y albergan a alrededor de la mitad de su población (comunidades agrícolas y otras actividades). Un total de 13,7 millones de agricultores alimentan a 500 millones de europeos, mantienen nuestros paisajes, desempeñan un papel esencial en la preservación del medio ambiente, la protección de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático y contribuyen en definitiva a mantener un medio rural vivo. Unas estrictas normas de protección del consumidor garantizan que los ciudadanos dispongan de alimentos de calidad en sus platos.

      La PAC no tiene un gran presupuesto, aunque el porcentaje que representa dentro del presupuesto de la UE es relativamente alto:

      Los gastos en agricultura a través de la PAC suponen menos del 1 % del conjunto del gasto público de todos los Estados miembros. En comparación, la UE y sus Estados miembros gastan 3 veces más en defensa y casi 5 veces más en investigación, un ámbito que no está armonizado.

      El coste total para la UE es de alrededor de 55 000 millones de euros al año, lo que supone un coste aproximado para cada ciudadano de 110 euros anuales, 2,20 euros por semana, o 30 céntimos al día (el precio de un cigarrillo).

      Dado que la agricultura es el único sector financiado básicamente por el presupuesto de la Unión Europea, el gasto a escala europea sustituye en gran medida al gasto nacional, lo que no ocurre en otras políticas. Esto explica por qué supone una gran parte del presupuesto de la UE. Este año representa el 40 % del total del presupuesto de la UE, pero este porcentaje ha ido disminuyendo constantemente, desde el 71 % que alcanzó en 1984 (con solo 10 Estados miembros) hasta el 39 % que representará en 2013 (con 27 Estados miembros). Esta tendencia a la baja continuará después de 2013.

      Si no existiese una única política común, 27 políticas nacionales diferentes serían más caras y menos eficaces, induciendo diferentes niveles de intervención y provocando un grave riesgo de falseamiento de la competencia. Gracias a las reformas, la agricultura europea se ajusta a los parámetros de la economía de mercado, de modo que ya no tienen que destruirse alimentos y apenas se han de almacenar existencias públicas.

      También está en marcha una reforma de la Política Pesquera Común. La Unión dispone de competencia exclusiva en la conservación de los recursos biológicos marinos y una competencia compartida en el resto de los ámbitos de la pesca. En el ámbito de la pesca y la política marítima, los proyectos piloto «MARSUNO» y «BluemassMed» tienen por objeto sentar las bases de una gestión más eficaz y eficiente de la vigilancia marítima en toda la UE. Las autoridades de 6 Estados miembros ribereños participan en el proyecto BluemassMed en la cuenca del Mediterráneo. En MARSUNO participan autoridades de 9 Estados miembros ribereños del Mar del Norte además de Noruega. Así pues, ambos proyectos aportan una contribución sustancial para encontrar formas de evitar costosas recopilaciones de datos por duplicado que pueden evitarse si las autoridades se comunican adecuadamente entre sí. BluemassMed, coordinado por Francia, cuesta 10,2 millones de euros, de los que la UE aporta 3,6. MARSUNO, coordinado por Suecia, cuesta 3,05 millones de euros, de los que la UE aporta 1,9.

      Las enfermedades que afectan a animales y vegetales o las contaminaciones de la cadena alimentaria no se detienen en las fronteras. La UE asigna alrededor de 300 millones de euros cada año para cofinanciar programas anuales o plurianuales de control y erradicación de una serie de enfermedades. A través de la legislación y otros medios, todos ellos parte de un planteamiento general para garantizar la seguridad de los alimentos desde su lugar de producción hasta que llegan a nuestro plato; es decir, la UE garantiza la seguridad alimentaria desde la granja hasta la mesa. A pesar de la aparición de nuevas enfermedades, como la fiebre catarral ovina, la situación sanitaria en la UE ha mejorado continuamente, también en los nuevos Estados miembros, con una incidencia positiva en el funcionamiento del mercado interior de animales vivos y alimentos de origen animal, en las posibilidades de exportación de la UE y en la confianza de los consumidores. El apoyo a nivel de la UE es importante ya que el impacto es transfronterizo mientras que los costes deben ser soportados generalmente por un Estado miembro en solitario. Del mismo modo, en el campo de la sanidad vegetal, los Estados miembros pueden recibir una cofinanciación de la UE para gastos de erradicación y contención de organismos nocivos reglamentados que afectan a las plantas. Las medidas de erradicación a gran escala emprendidas por los Estados miembros en caso de brotes son muy difíciles de aplicar sin el apoyo de la UE, ya que cada Estado miembro interesado tiene que soportar costes elevados que benefician en gran medida a otros Estados miembros y a la Unión en su conjunto.

      Por ejemplo, la peste porcina clásica es una grave enfermedad de los cerdos y jabalíes que causó efectos devastadores en los años noventa en varios Estados miembros de la UE. Las pérdidas directas e indirectas del foco detectado en los Países Bajos en 1997 y 1998 se estimaron en unos 2 000 millones de euros. Desde mediados de la década de los noventa, la UE ha asignado alrededor de 218 millones de euros para medidas urgentes de erradicación y vigilancia. La situación de la enfermedad ha mejorado considerablemente y no se ha registrado ningún brote importante durante los 10 últimos años, lo que ha llevado a la práctica erradicación de la enfermedad en la mayor parte de la UE y a una mejora sustancial también en los nuevos Estados miembros. Esto significa que si se contabilizan los costes solo en los Países Bajos, cada euro gastado al nivel de la UE tiene un potencial de ahorro de 9 euros o incluso más si se consideran los costes en otros Estados miembros. Como resultado de la investigación llevada a cabo por el Centro Común de Investigación, con un presupuesto aproximado de 1 millón de euros, el coste de las pruebas de detección de la EEB (conocida popularmente como «enfermedad de las vacas locas») se redujo. La subvención directa de la Comisión Europea por prueba se redujo de 20 a 7 euros, lo que produjo un ahorro acumulado de cerca de 250 millones de euros entre 2002 y 2006.

      Un entorno más seguro: medio ambiente y lucha contra el cambio climático

      La mayoría de los problemas medioambientales, incluido el cambio climático, no se detienen en las fronteras y no pueden ser resueltos por los Estados miembros actuando por separado. Los Estados miembros tienen que unir sus fuerzas y asociarse con los interesados para tratar de resolver estos problemas que, de lo contrario, pueden suponer posteriormente un gran coste para el conjunto de la UE.

      La lucha de la UE contra el cambio climático incluye no solo la primera y más ambiciosa serie de disposiciones jurídicamente vinculantes destinadas a reducir las emisiones y a alcanzar objetivos en materia de energías renovables, sino también el primer y mayor régimen mundial de comercio de derechos de emisión. Nadie creería que un mercado nacional del carbono belga o danés tendría sentido o contribuiría a reducir las emisiones de forma eficaz, ni mucho menos que convencería a nuestros socios mundiales de seguir el ejemplo. Solo actuando al unísono podrá Europa adoptar medidas efectivas sobre el cambio climático, con los subsiguientes efectos positivos de crecimiento más sostenible y creación de empleo. Además, la lucha de la UE contra el cambio climático reduce nuestra factura energética: en 2010 Europa pagó aproximadamente 50 000 millones de euros más que en 2009 en concepto de importaciones de petróleo. Esa cantidad equivale aproximadamente a la tercera parte de lo que todos los Estados miembros de la UE gastan en conjunto en investigación y desarrollo. Disminuir la dependencia con respecto a los combustibles fósiles y hacer un mayor uso de las energías renovables significaría no tener que enviar fortunas al extranjero cada vez que se disparan los precios del petróleo. En vez de esto, el dinero ahorrado podría invertirse en Europa en investigación, educación u otras medidas que fomenten el crecimiento y la creación de empleo.

      Una actuación decidida y oportuna de Europa en materia de política climática y energética crearía 1,5 millones de empleos netos adicionales hasta 2020, por ejemplo para reacondicionar edificios o crear redes eléctricas inteligentes en Europa. Sin dicha actuación colectiva, se prevé que las importaciones de combustibles fósiles se dupliquen de aquí a 2050. Sin embargo, si actuamos dichas importaciones se habrán reducido a menos de la mitad con respecto a los niveles actuales y la media del coste de los combustibles bajará entre 175 000 y 320 000 millones de euros al año.

      Con el Fondo Mundial para la Eficiencia Energética y las Energías Renovables, la Comisión ha creado un innovador fondo mundial de capital riesgo a fin de encauzar la inversión privada hacia proyectos de eficiencia energética y energías renovables en los países en desarrollo y las economías emergentes. Pese a que el presupuesto de la UE solo aportó 80 millones de euros entre 2007 y 2010, se espera captar cerca de 300 millones de euros de inversión privada. Los gastos de la UE para desarrollo tecnológico y despliegue rápido (por ejemplo, captura y almacenamiento de carbono) ofrecen la ventaja de repartir el riesgo de los proyectos de demostración innovadores en los que se prueban tecnologías por primera vez. Compartir los riesgos con ayuda del presupuesto de la UE y poder aprovechar a nivel nacional los resultados obtenidos constituyen una buena manera de mitigar el cambio climático a través de las nuevas tecnologías.

      El programa medioambiental de la UE LIFE+ impulsa asociaciones que de otro modo sería difícil establecer y garantiza una intervención más eficaz que la acción individual de los Estados miembros mediante una mayor puesta en común de recursos y conocimientos. El programa tiene una dotación total de 2 200 millones de euros (unos 300 millones anuales), incluidas las medidas de lucha contra el cambio climático. Aunque la dimensión del programa es relativamente pequeña, sus distintos proyectos han tenido a menudo un impacto desproporcionadamente grande.

      Múltiples beneficios para el medio ambiente: Un proyecto austríaco LIFE denominado «Donauufer» es un buen ejemplo de los múltiples beneficios que la inversión en medio ambiente puede aportar a nivel europeo. Pese a que se trata de un pequeño proyecto centrado en la recuperación de las riberas naturales y las zonas inundables en un tramo de 3 kilómetros del río Danubio, los resultados se han dejado sentir mucho más allá de la zona contigua inmediata. Aparte de las mejoras locales en el estado de conservación de peces, plantas y aves amenazadas, como el pigargo europeo, la ralentización de la corriente y el desbloqueo de una zona inundable ha reducido el riesgo de inundaciones en el vecino Hainburg y aguas abajo, en Bratislava, Eslovaquia. El proyecto, que desde entonces ha recibido la visita de infinidad de expertos, sirve de modelo para iniciativas similares a lo largo del Danubio y en otros lugares. Y sin embargo apenas costó 1,7 millones de euros (de ellos 0,7 millones cofinanciados por la UE).

      Convertir el fango en oro en toda la UE: El tratamiento de las aguas residuales está llamado a desempeñar un papel clave en la legislación medioambiental de la UE, ya que el agua es claramente un recurso compartido. Uno de los productos del tratamiento de las aguas residuales son los lodos de depuradora. Cada año se producen en Europa 9 millones de toneladas de lodos de depuradora, que contienen energía suficiente para cubrir las necesidades de electricidad y calefacción de 1,7 millones de hogares. Pero los lodos son una cuestión sensible desde el punto de vista medioambiental y es muy necesario aumentar la confianza de los ciudadanos. Un proyecto LIFE denominado «MAD but Better» desarrolló un proceso de tratamiento a gran escala que es muy adaptable a una serie de empresas de sectores de residuos conexos y que ha catalizado una mejor gestión de las aguas residuales. La tecnología del proyecto es la norma que aplica ahora al tratamiento de los lodos de depuradora toda la industria británica de tratamiento de aguas. En agosto de 2007 ya se habían construido 4 plantas de hidrólisis enzimática y 5 más estaban construyéndose en todo el Reino Unido. Alrededor de 12 Estados miembros de la UE y 26 países de todo el mundo han mostrado interés en la construcción de plantas de este tipo. Una de sus ventajas es su bajo precio, que permite reducir el coste de la eliminación de lodos a solo 210 euros por tonelada de sólido seco, la mitad del coste normal del depósito en vertederos. La técnica permite también economizar a los agricultores unos 175 euros por hectárea al sustituir a abonos.

      El Programa Europeo de Vigilancia de la Tierra (GMES) podría traducirse en alrededor de 6 900 millones de euros anuales para la industria, lo que equivale al 0,2 % del PIB anual de la UE. Las catástrofes naturales y las provocadas por el hombre en Europa, América, Asia y África, así como la necesidad de una mayor seguridad, han reforzado aun más la necesidad de disponer de mejores sistemas de seguimiento. La iniciativa europea GMES recopilará datos pertinentes, por ejemplo sobre contaminación del medio ambiente, inundaciones, movimientos de refugiados, incendios forestales o terremotos en apoyo de las necesidades de los responsables políticos. El GMES tiene un gran potencial para las empresas del mercado de servicios, que podrán usar gratuitamente los datos que proporciona. En el período 2006-2030 los posibles beneficios acumulados del GMES equivaldrían al 0,2 % del PIB anual actual de la UE. Si se explotasen plenamente las ventajas de todos los servicios del GMES ello equivaldría a 130 000 millones de euros (a precios de 2005), o a alrededor de 6 900 millones de euros al año.

      Unos ciudadanos más seguros

      Establecimiento de un espacio jurídico de derechos y justicia en la UE: El objetivo de las propuestas de la Comisión Europea en el ámbito de la justicia es ofrecer soluciones prácticas a los problemas transfronterizos de los ciudadanos y las empresas, con el fin de que los ciudadanos se sientan cómodos al vivir, viajar y trabajar en otro Estado miembro y tengan confianza en que sus derechos serán protegidos con independencia del lugar de la UE en que se encuentren, y de que las empresas hagan un uso pleno de las posibilidades del mercado único. Pese a que en el ámbito de la justicia solo se utiliza el 0,1 % del presupuesto de la UE, muchas de las iniciativas políticas en este ámbito tienen efectos concretos de ahorro y pueden estimular el crecimiento.

      Protección de datos

      Los rápidos avances tecnológicos y la globalización han alterado profundamente el mundo. El objetivo de la Comisión es adecuar estas normas para responder a los desafíos de esta nueva era, conformada por la globalización y las nuevas tecnologías. La «dimensión del mercado interior» de la protección de datos se verá reforzada por un marco europeo sólido, coherente y uniforme en este ámbito. Las nuevas normas reducirán la carga administrativa que recae sobre las empresas (por ejemplo, en lo que respecta a las notificaciones, que se calcula cuestan 80 millones de euros al año) y establecerá condiciones de competencia equitativas para todas las empresas que manejen datos personales y operen en Estados miembros diferentes.

      Directiva sobre derechos de los consumidores

      La Directiva sobre derechos de los consumidores reportará beneficios tangibles a los consumidores y las empresas. Las normas actuales son fragmentarias e impiden que los ciudadanos y empresas se beneficien plenamente de nuestro mercado único. La propuesta aumentará la protección de los consumidores eliminando cargas y costes ocultos en Internet. Las empresas se beneficiarán de un conjunto único de normas básicas para los contratos a distancia y los celebrados fuera del establecimiento en la UE, con las que se establecerán condiciones de competencia equitativas y se reducirán los costes de transacción para los operadores transfronterizos, en particular en el comercio electrónico. Un conjunto normalizado de cláusulas contractuales en materia de consumidores podría reducir los costes de cumplimiento sustancialmente, hasta en un 97 % para los operadores que trabajan a escala de la UE.

      Integración de la población gitana

      Los 10-12 millones de gitanos de Europa siguen padeciendo discriminación, exclusión y negación de sus derechos. Su integración social y económica redunda en interés de las sociedades europeas, especialmente porque de ello podrían derivarse considerables beneficios económicos. Los gitanos representan una proporción creciente de la población en edad de trabajar, con una media de 25 años en comparación con la media de la UE, que es de 40 años; suponen 1 de cada 5 personas que se incorporan al mercado laboral en Bulgaria y Rumanía. Según estudios del Banco Mundial, la plena integración de la población gitana podría aportar alrededor de 500 millones de euros al año a las economías de algunos países, al mejorar la productividad, reducir los gastos destinados a ayudas sociales e incrementar los ingresos fiscales. Esta es la razón por la que la Comisión Europea ha invitado a los Estados miembros a establecer estrategias nacionales para su integración.

      La mujer en el mercado laboral

      Pese a suponer casi la mitad de la mano de obra y un 60 % de los nuevos licenciados universitarios de la UE, las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en los puestos decisorios en el ámbito económico, en particular en los más altos. Nuestro objetivo es utilizar este talento no aprovechado para alcanzar nuestros objetivos económicos y sociales. La presencia de más mujeres en puestos superiores es beneficioso para las empresas, sobre todo teniendo en cuenta que influyen en alrededor del 80 % de las decisiones de compra de los consumidores. Según estimaciones de Goldman Sachs, la eliminación de las diferencias entre hombres y mujeres en la zona del euro podría impulsar el PIB en hasta un 13 %.

      • Hacer que Europa cuente en el mundo

      ¿De verdad cree que su país, por sí solo, es lo suficientemente grande o importante como para controlar el rumbo de la globalización o defender nuestros valores e intereses en el mundo? En un momento en que el orden mundial evoluciona con gran rapidez y economías emergentes como China, India y Brasil afirman su influencia, Europa debe presentar un frente unido y ser un interlocutor activo que dé forma a las medidas de alcance mundial. Para hacer valer su peso en la escena internacional y defender sus valores e intereses, Europa debe sumar sus recursos y actuar unida, por ejemplo a través de su política comercial común, preparando a los países candidatos para que puedan adherirse a la Unión, invirtiendo en las zonas vecinas y prestando ayuda a quienes la necesitan.

      Comercio

      La UE constituye el mayor bloque comercial del mundo. El valor total del comercio de la UE (las exportaciones e importaciones de bienes y servicios y las inversiones extranjeras directas) es de unos 3,5 billones de euros al año (2010). El objetivo de la política comercial de la UE es generar crecimiento y puestos de trabajo facilitando que las empresas de la Unión puedan hacer negocios en todo el mundo. La política comercial conecta a Europa con las principales regiones y fuentes de crecimiento mundial. Más de 36 millones de puestos de trabajo europeos dependen directamente del comercio de la UE con el resto del mundo. El objetivo de la política comercial de la Unión a lo largo de los cinco próximos años será que nuestra economía crezca unos 150 000 millones de euros. Gracias al incremento del comercio los consumidores disfrutan de una mayor oferta de bienes a precios más reducidos. Se calcula que el consumidor medio obtiene así un ahorro cercano a los 600 euros anuales.

      Mantener una política comercial única (incluidos los intercambios de bienes y servicios y la inversión extranjera) a nivel de la UE resulta eficaz porque los 27 Estados miembros de la Unión Europea comparten un mercado único y una única frontera exterior, lo que significa que la UE comercia como un bloque único con los países extranjeros. El Comisario europeo de comercio exterior es la «única voz» con la que los Estados miembros de la UE se expresan y negocian los grandes acuerdos comerciales tanto en la Organización Mundial del Comercio —donde se acuerdan y se hacen aplicar las normas que rigen el comercio internacional— como con los distintos socios comerciales.

      Cada vez es mayor el porcentaje de crecimiento mundial que representan las economías emergentes. De aquí a 2015, el 90 % de crecimiento mundial se generará fuera de Europa (por sí sola, China generará un tercio del crecimiento). Es probable que los países emergentes y en desarrollo representen cerca del 60 % del PIB mundial de aquí a 2030 (en la actualidad representan menos del 50 %). Pese al auge de las economías emergentes, en promedio el porcentaje del comercio mundial en manos de la UE se ha mantenido estable (17,5 %) a lo largo de la última década.

      El Acuerdo de Libre Comercio entre la UE y la República de Corea que entró en vigor el 1 de julio ha marcado un hito importante en las relaciones comerciales entre ambas Partes. Gracias al él, los exportadores de la UE podrán economizar 850 millones de euros desde el primer día de su aplicación. Se trata del acuerdo comercial más ambicioso negociado hasta ahora por la UE y el primero que se celebra con un país asiático. Se espera que incremente en 19 100 millones de euros el valor de los intercambios comerciales de bienes y servicios por lo que respecta a la UE y que duplique o aumente aún más el comercio bilateral entre la UE y ese país en las dos próximas décadas (en comparación con la evolución del comercio en caso de que no se hubiese celebrado el Acuerdo).

      Política de ampliación y vecindad

      La UE es quien mejor puede ayudar a los países candidatos (potenciales) a prepararse para la adhesión y contribuir a que los países vecinos armonicen sus economías con las normas y los estándares de la UE. Apoyar la profundización de la integración con los países vecinos contribuye a que la UE pueda alcanzar sus propios objetivos en una serie de ámbitos fundamentales para su seguridad y prosperidad y para la recuperación económica y el crecimiento sostenible, como la energía y las redes de infraestructuras, la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático.

      La política de ampliación ofrece resultados tangibles en términos de crecimiento y creación de empleo en toda la UE, tanto en los antiguos Estados miembros como en los nuevos. La ampliación da lugar a una situación en la que salen beneficiados todos los interesados, los actuales Estados miembros y los países que se incorporen a la Unión en el futuro.

      Por ejemplo, desde las ampliaciones que tuvieron lugar en 2004 y 2007, en las que 12 países se incorporaron a la UE, se han creado unos 150 000 nuevos puestos de trabajo en Austria. La mitad de las exportaciones austriacas se dirigen en la actualidad a esos nuevos Estados miembros. La inversión directa de Austria en los países de Europa Central y Oriental equivale aproximadamente al 50 % del total de su inversión directa en el extranjero.

      La perspectiva de la adhesión ofrece un incentivo poderoso para la reforma política y económica en los países más cercanos a la UE en términos geográficos. La lucha contra la corrupción y la delincuencia organizada y las reformas en el ámbito del Estado de Derecho, incluida la reforma judicial, no solo benefician a los países interesados, sino también a los ciudadanos y a los agentes económicos de la Unión Europea. Estas reformas aumentan la paz, la estabilidad y la democracia en Europa y permiten a la UE ahorrar recursos que de otro modo se habrían tenido que destinar a la prevención de crisis, el fortalecimiento de los controles fronterizos y la lucha contra la inmigración ilegal.

      La Política Europea de Vecindad (PEV) fue desarrollada en 2004 con el objetivo de aumentar la prosperidad, la estabilidad y la seguridad de la Unión Europea y de sus vecinos. En aras de la mejora de nuestra asociación, la PEV trasciende la política exterior clásica en apoyo de la reforma y la modernización, sobre la base de la proyección de nuestras experiencias más allá de nuestras fronteras. Abarca una gama más amplia de ámbitos, como el transporte, la energía, la investigación, la migración, etc.

      El uso de instrumentos financieros innovadores se lanzó en la región de la política de vecindad a través de la creación del Instrumento de Inversión de la Política de Vecindad (NIF). Se trata de un instrumento mixto, mediante el que la concesión de subvenciones con cargo al presupuesto de la UE propicia la obtención de préstamos de las instituciones financieras internacionales en apoyo de los objetivos de la PEV y sus iniciativas regionales (la Unión por el Mediterráneo [UpM], la Asociación Oriental o la Sinergia del Mar Negro). Desde su creación en mayo de 2008, el NIF ha sido dotado con casi 308 millones de euros de recursos para subvenciones (245 millones de euros del presupuesto de la UE y 62,5 millones de euros de los Estados miembros) y ha aprobado la concesión de subvenciones en favor de 39 proyectos por un valor total de cerca de 277 millones de euros, las cuales han propiciado la obtención de más de 5 000 millones de euros en préstamos de las instituciones financieras europeas para inversiones con un coste total superior a los 10 millones de euros. El NIF ha demostrado ser una herramienta eficaz para captar apoyo adicional para los países de la PEV (del sur y del este) y ha contribuido también al fomento de la coordinación de los donantes en la región de la política de vecindad.

      Acción exterior

      La Unión Europea es un actor económico y político mundial, con intereses y responsabilidades en el ámbito de la seguridad a escala regional y mundial. Interviene activamente en la protección de los derechos humanos y otros valores universales, la promoción del trabajo digno y el respeto de los convenios sociales y medioambientales internacionales. La UE desarrolla una labor cada vez más activa en la prevención de conflictos, la gestión de crisis y la consolidación de la paz, a través de misiones de gestión de crisis dirigidas por ella. Por otra parte, la UE se ha comprometido a apoyar el sistema multilateral y su reforma. Así pues, las políticas exteriores son un importante ámbito de actuación de la UE, que han sido reforzadas en el nuevo marco institucional del Tratado de Lisboa. La ventaja comparativa de la UE está ligada a su presencia sobre el terreno en todo el mundo, a su amplia experiencia, a su carácter supranacional, a su papel como impulsora de la coordinación y a las economías de escala.

      La UE ha celebrado toda una serie de acuerdos internacionales con socios y organizaciones de todo el mundo. Esta panoplia de acuerdos, sin parangón en ninguno de los Estados miembros, les permite a todos ellos ejercer una influencia en casi todos los ámbitos de las relaciones internacionales. Con 27 Estados miembros actuando en el marco de las estrategias y políticas comunes, sólo la UE dispone de la masa crítica necesaria para poder afrontar los desafíos de carácter global, como la reducción de la pobreza, el cambio climático, la gestión de la migración y el mantenimiento de la estabilidad. Como actor global, la UE tiene una credibilidad y una neutralidad que no puede igualar ninguno de los Estados miembros en lo que se refiere a los derechos humanos, la observación de elecciones, la gobernanza y la resolución de crisis, y la neutralidad y la imparcialidad en la prestación de asistencia humanitaria. La UE tampoco tiene igual por lo que respecta a su compromiso a largo plazo y previsible en la ayuda al desarrollo, a lo que cabe unir su historial en apoyo de las poblaciones más necesitadas a escala mundial.

      El valor añadido de la UE en el ámbito de la acción exterior puede ilustrarse mediante los siguientes ejemplos en distintas situaciones. En la mayoría de ellos se hace hincapié en la capacidad de la UE para movilizar medios políticos y financieros críticos para incidir de manera perceptible en una situación determinada, repercusión que difícilmente podrían lograr los Estados miembros actuando individualmente.

      Transición

      Desde el comienzo de la crisis en el norte de África, la Unión ha movilizado medios políticos y financieros considerables para encauzar la transición hacia la democracia de los países vecinos. Este proceso exige, obviamente, invertir medios considerables. Analicemos el ejemplo tunecino: desde principios de año se han destinado 60 millones de euros para contribuir a paliar las consecuencias humanitarias de la crisis libia en Túnez y Egipto. Asimismo, la UE se está preparando para apoyar el proceso electoral en Túnez y está adaptando su actual cooperación con Túnez invirtiendo otros 140 millones de euros durante el período 2011-2013. También se han empleado otros instrumentos para llegar a la sociedad civil tunecina y apoyar la transición democrática. La UE está estudiando además una posible adaptación de su política de vecindad. El valor añadido de la acción exterior de la UE reside en la rápida movilización de importantes medios políticos y financieros unida a la definición de un marco común de intervención.

      Seguridad

      Visto el rápido deterioro de la situación en el Sahel Occidental —una región en la que la seguridad y el desarrollo están estrechamente vinculados—, la UE ha movilizado recursos financieros significativos y medios políticos cada vez mayores para abordar una situación que podría tener consecuencias desastrosas. El compromiso actual y programado de la UE, que responde a los objetivos de seguridad y desarrollo plasmados en la Estrategia, asciende a unos 450 millones de euros, en su mayoría procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo, pero también del Instrumento de Estabilidad. La Estrategia para la seguridad y el desarrollo del Sahel debe permitir un compromiso europeo más global y coordinado, así como la movilización de medios políticos y financieros suplementarios.

      Crisis

      Tras el terremoto que asoló Haití en enero de 2010, la UE y los Estados miembros acordaron ofrecer una respuesta común en apoyo de las labores de reconstrucción. En la Conferencia de donantes celebrada en marzo de 2010 en Nueva York para impulsar la reconstrucción de Haití, la UE y sus Estados miembros se comprometieron a realizar una aportación conjunta de 1 234 millones de euros (la contribución de la UE es de 522 millones de euros). Tal compromiso conjunto ha aumentado indudablemente la visibilidad y la relevancia de la UE como el principal donante internacional para el proceso de reconstrucción. Al mismo tiempo, los Estados miembros y la UE han llevado a cabo un ejercicio de programación conjunta que ha propiciado la revisión de la Estrategia conjunta para el período 2011-2013. Dicho ejercicio sustenta el objetivo de una intervención más eficaz y coordinada de los Estados miembros de la UE.

      Política de desarrollo

      La UE y sus Estados miembros proporcionan más de la mitad del total mundial de la asistencia al desarrollo (56 %). La UE se ha comprometido a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio antes de finales de 2015.

      En el contexto económico actual, es más lógico que nunca mejorar la coordinación de la ayuda al desarrollo para maximizar sus efectos, evitando al mismo tiempo duplicar los esfuerzos y malgastar los recursos. Según un estudio reciente (The benefits of a European Approach, HTSPE, 2009), los Estados miembros pueden realmente ahorrar dinero interviniendo a través de la UE; el potencial de ahorro oscilaría entre los 3 000 y los 6 000 millones de euros al año.

      Trabajar con la UE resulta también más barato. Los costes administrativos (5,4 % según los cálculos realizados con los datos de 2009) son inferiores a los costes administrativos medios de los principales donantes de ayuda bilateral. Las normas administrativas vigentes garantizan que el dinero de los contribuyentes de la UE se utilice de manera adecuada, utilizando criterios estrictos supervisables. Se trata de garantizar la buena gestión y la transparencia.

      Además, la ayuda al desarrollo es una inversión de todos los europeos. La cooperación al desarrollo permite anticiparse a algunos problemas y ahorrar así recursos. Invirtiendo en los países en desarrollo estamos tratando cuestiones como la migración, el cambio climático, la seguridad alimentaria, la piratería, la violencia sexual y otros muchos problemas. A menudo es mucho más barato eliminar las causas profundas de la pobreza que tratar de paliar sus manifestaciones posteriores.

      El Fondo de Apoyo a la Paz para África (FAPA) constituye un excelente ejemplo de cómo la UE puede tomar la iniciativa en un asunto e impulsar también la participación de los Estados miembros. Pese a que la mayoría de los Estados miembros no operan en este ámbito, la UE les permite canalizar sus contribuciones de manera rápida y sencilla. Desde 2004 la UE ha destinado 740 millones de euros a la prevención de los conflictos y al fomento de la estabilidad una vez concluidos estos.

      El Mecanismo Alimentario es otro proyecto que sólo un donante con la masa crítica de la UE hubiese podido poner en marcha. Se creó en diciembre de 2008 para reaccionar con rapidez ante el fuerte aumento de los precios de los productos alimenticios en los países en desarrollo. Durante el periodo 2009-2011 destinó otros 1 000 millones de euros a proyectos y programas en 50 países beneficiarios. Hasta la fecha ha permitido ayudar a cerca de 50 millones de personas. Demuestra la capacidad de Europa para reaccionar ante las crisis que amenazan la seguridad alimentaria mundial, una capacidad de una escala y calidad que los Estados miembros no podrían igualar.

      El mecanismo «Vulnerabilidad FLEX» (V-FLEX), puesto en marcha por la Unión Europea en 2009, ha permitido socorrer, en los países en desarrollo, a entre 40 y 80 millones de personas amenazadas por la pobreza extrema a raíz de la crisis económica mundial. Ya se han desembolsado 434 de los 500 millones de euros asignados en el marco del mecanismo en 2009 y 2010. Los destinatarios han sido 17 de los países más pobres de África y del Caribe.

      Ayuda humanitaria y respuesta a las crisis

      La ayuda humanitaria y la asistencia en el ámbito de la protección civil son la primera respuesta que ofrece la Unión Europea en caso de crisis o catástrofes. En este área, la pertinencia de la acción de la UE, gestionada por la Comisión, queda subrayada por la cada vez mayor frecuencia, intensidad y complejidad de las crisis humanitarias y las catástrofes naturales o provocadas por el hombre en todo el mundo. A escala mundial, el número de catástrofes naturales se ha quintuplicado entre 1979 y 2010. Considerando sólo 2010, cientos de millones de personas se vieron afectadas por las 950 catástrofes contabilizadas ese año en todo el mundo, cinco de las cuales pueden considerarse gravísimas. Tampoco Europa escapa de las amenazas: cada vez son más frecuentes las inundaciones y los incendios forestales, los terremotos y las condiciones meteorológicas extremas. En 2010, el coste económico de las crisis humanitarias ascendió aproximadamente a 100 000 millones de euros. Los pronósticos no son halagüeños: se prevé que de aquí a 2015 el número de personas afectadas por los desastres climáticos se incremente en 375 millones de personas cada año. Cuando la Unión Europea se une para hacer frente a esos retos crecientes con ayuda humanitaria y asistencia en el ámbito de la protección civil, nuestras inversiones e intervenciones son más eficientes, eficaces y pertinentes que si los Estados miembros lucharan por separado contra los efectos de las crisis en Europa y en el extranjero.

      La UE es el mayor proveedor de asistencia humanitaria a escala mundial, proporciona alrededor del 50 % de toda la ayuda humanitaria oficial. La Comisión es el segundo mayor donante de ayuda humanitaria del mundo. Simplemente por su tamaño, el presupuesto de ayuda humanitaria de la UE maximiza eficazmente el valor de lo que en otro caso no sería sino una serie de esfuerzos dispersos, promoviendo al mismo tiempo una buena división del trabajo. Para ilustrar este valor cabe mencionar las denominadas «crisis olvidadas», catástrofes o conflictos que han dejado de ocupar las portadas, pero cuyas víctimas precisan asistencia internacional. Por ejemplo, la Comisión Europea ha contribuido de forma decisiva a centrar la atención internacional sobre la crisis que atraviesa la región del Sahel (Burkina Faso, Chad, Malí, Mauritania y Níger), afectada por la insuficiencia crónica de precipitaciones, la inestabilidad política, los altos precios de los alimentos y las epidemias, problemas que agravan la ya frágil situación de estas poblaciones pero apenas suscitan interés en el extranjero.

      A menudo, responder con eficacia a crisis cada vez más complejas —como las de Haití, Japón y Libia— queda fuera del alcance de los distintos Estados miembros o conlleva costes desorbitados. La Unión Europea, por el contrario, a través de sus recursos comunes y las capacidades nacionales disponibles, cuenta con los medios, la experiencia y las competencias necesarias para ofrecer una respuesta eficaz y eficiente. Cabe citar como ejemplo la asistencia proporcionada por la Unión a Japón tras el triple desastre de marzo de 2011, cuando el Mecanismo de Protección Civil coordinó el suministro y la entrega de la ayuda (mantas, agua, medidores de radiaciones, etc.) y la Comisión complementó esa ayuda, facilitada por los Estados miembros, con ayuda humanitaria para los evacuados. Otro ejemplo es Libia: durante la primera semana de disturbios civiles, la Comisión seleccionó, facilitó y cofinanció medios de transporte para la evacuación inmediata de 5 800 ciudadanos de la UE. La operación se llevo a cabo utilizando buques y aviones facilitados por los Estados miembros, y fue coordinada y cofinanciada parcialmente por la Comisión Europea. Esa misma semana, la Comisión envió equipos de asistencia humanitaria a las fronteras de Egipto y Túnez, donde miles de personas habían quedado varadas al tratar de escapar de la violencia a través de las fronteras libias. La Comisión fue el primer donante internacional de ayuda humanitaria con presencia constante en Libia. Hasta la llegada de las Naciones Unidas el 9 de abril, los expertos humanitarios destinados por la UE en Bengasi coordinaron la ayuda internacional en el este de Libia.

      • Relación entre el coste y las prestaciones del personal de la UE

      El adecuado aprovechamiento del dinero gastado no sólo se deriva de la manera en que las políticas y los programas de la UE se elaboran y aplican, sino también de que en las instituciones de la UE trabajan personas altamente cualificadas, responsables, por ejemplo, de preparar y supervisar la legislación de la UE, coordinar la actuación de los Estados miembros, elaborar decisiones en materia de fusiones, cárteles y monopolios, gestionar los programas de financiación y garantizar que la UE pueda trabajar en 23 lenguas. A continuación se ofrecen algunos ejemplos del valor que aportan las personas que trabajan en la Comisión Europea.

      El personal de las Direcciones Generales de Asuntos Económicos y Financieros y de Mercado Interior está desempeñando un papel crucial en la lucha contra la peor crisis financiera de las últimas décadas, que está incidiendo en particular en la zona del euro. La Comisión Europea ha estado a la vanguardia del desarrollo de una respuesta europea a la crisis, completa y colectiva. Por ejemplo, el conjunto de seis propuestas presentadas por la Comisión Europea en septiembre de 2010 propiciará un cambio radical en la coordinación y la supervisión de las políticas económicas en Europa.

      El personal de la Dirección General de Mercado Interior y Servicios (DG MARKT) ha elaborado las propuestas de la nueva estructura de supervisión financiera europea, cuyas nuevas autoridades han comenzado a trabajar este año. Estas nuevas autoridades de supervisión facilitarán y coordinarán las actuaciones de los organismos nacionales de supervisión. Esta intervención de la UE supone una enorme mejora de la eficiencia en comparación con la fragmentación que existía previamente. En 2011, las autoridades de supervisión tendrán una plantilla total de unas 150 personas, que se prevé pasen a ser cerca de 300 al cabo de cuatro años de funcionamiento. Se trata de una cifra muy inferior a la de las plantillas de la mayor parte de los organismos nacionales de supervisión (por ejemplo, la autoridad de supervisión financiera del Reino Unido tiene una plantilla de unas 3 300 personas), pero será suficiente para llevar a cabo las labores necesarias.

      El personal de la DG MARKT ha elaborado también las normas de la UE que garantizan que los procedimientos de contratación pública sean abiertos y competitivos, lo que ha generado un ahorro valorado aproximadamente en 20 000 millones de euros. Se trata de un ahorro muy superior a los costes generados por el marco regulador, que se estima ascienden a 5 000 millones de euros.

      Itinerancia: gracias a la legislación elaborada por el personal de la Comisión, que introdujo límites para los precios, los costes de las llamadas de teléfono móvil en itinerancia en la UE han caído un 73 % desde 2005.

      Los terribles accidentes de los petroleros «Erika» y «Prestige» llevaron a la UE a impulsar una reforma drástica del régimen vigente y adoptar nuevas normas y estándares para prevenir los accidentes marítimos. También en este caso, el personal de la Comisión se encargó de elaborar las propuestas legislativas necesarias para evitar otros vertidos accidentales de hidrocarburos.

      El servicio de apoyo a las PYME en relación con la protección de los DPI en China, cofinanciado por la Comisión, presta asistencia gratuita a las pequeñas y medianas empresas de la UE para proteger y garantizar la aplicación de los derechos de propiedad intelectual en China o en relación con ese país.

      El personal que trabaja en la Dirección General de Competencia de la Comisión aplica la política de competencia de la Unión Europea, proporcionando a los consumidores y empresas europeos beneficios directos e indirectos valorados en miles de millones de euros. Se trata siempre de asuntos con efectos transfronterizos considerables, que se abordan mejor a escala europea que a escala nacional. En 2010, la Comisión adoptó 14 decisiones contra cárteles y monopolios, imponiendo multas por valor de 2 873 676 433 euros. El dinero recaudado con las multas reduce los fondos que los Estados miembros deben aportar al presupuesto de la UE. En 2010, los beneficios para los consumidores resultantes de las decisiones de la Comisión contra los cárteles se cifraron en un mínimo de 7 200 millones de euros, pero podrían ascender a 10 800 millones de euros. Por lo que respecta a las concentraciones de empresas, en 2010 la Comisión emitió 274 decisiones, en 16 de las cuales se pidió a las Partes que cambiaran sus propuestas de concentración de alguna manera. En 2010, los beneficios estimados derivados de las decisiones de la Comisión sobre concentraciones ascendieron, como mínimo, a 4 200 millones de euros (y podrían haberse elevado hasta los 6 000 millones de euros). La Comisión Europea ha instruido cerca de 4 500 asuntos desde la introducción del Reglamento sobre concentraciones, en 1989. Partiendo de la hipótesis conservadora de que la concentración media afecta a cuatro Estados miembros, la Comisión ha evitado 18 000 procedimientos nacionales en 20 años. En 2010, la Comisión formuló también 435 decisiones sobre ayudas estatales, muchas de las cuales constituyeron una parte esencial de la respuesta de la UE a la crisis económica y financiera.

      La Comisión Europea ha impulsado el reconocimiento a escala de la UE de las resoluciones judiciales, un proyecto elaborado por el personal de la Dirección General de Justicia. En diciembre de 2010, la Comisión Europea propuso suprimir el «exequátur», un procedimiento complejo y oneroso para el reconocimiento y la ejecución de las resoluciones judiciales en materia civil y mercantil entre los Estados miembros. La reforma propuesta por la Comisión fomentará la libre circulación de las resoluciones judiciales. Con la supresión del procedimiento de «exequátur», cualquier resolución judicial dictada en un Estado miembro será reconocida en cualquier otro Estado miembro. Por término medio, en la UE el «exequátur» les cuesta a las empresas y los particulares cerca de 2 000 euros en los casos sencillos (desde 1 100 euros en Bulgaria hasta 3 800 euros en Italia). En los casos más complejos, los gastos pueden llegar a 12 700 euros. Este procedimiento supone además la complicación innecesaria de trámites intermedios que en ocasiones pueden llegar a durar hasta doce meses. En la actualidad, el Tratado de Lisboa nos permite dar plena fe y validez a las resoluciones judiciales en materia civil y mercantil de los 27 Estados miembros de la UE.

      En el mercado interior, las diferencias entre las normas fiscales pueden ser un obstáculo para hacer negocios de manera eficiente. Por ejemplo, el Consejo, basándose en las propuestas elaboradas por los servicios de la Comisión, adoptó el 13 de julio de 2010 una Directiva que garantiza que las autoridades fiscales acepten a partir de ahora las facturas electrónicas expedidas en otros Estados miembros. Hasta ahora, las diferencias en las normas nacionales sobre facturación electrónica habían obstaculizado ese paso. La Comisión considera que la supresión de los obstáculos a la facturación electrónica en las normas sobre el IVA podría generar un ahorro anual para las empresas de hasta 18 000 millones de euros.

      La tarea principal del personal que trabaja en la Dirección General de Comercio es negociar acuerdos comerciales multilaterales y bilaterales para que las empresas europeas puedan acceder a nuevos mercados. Los negociadores de esa Dirección General de la UE realizan cerca de 2 000 desplazamientos profesionales cada año, para abrir mercados y mejorar la normativa comercial que deben respetar las empresas. La Dirección General de Comercio cuenta con un plantilla de apenas 750 personas repartidas entre la sede de Bruselas y las Delegaciones de la UE en todo el mundo. Se tata de una plantilla reducida en comparación con los servicios similares encargados de la política comercial en Estados Unidos, Canadá o Japón. Disponer de una política comercial única a escala de la UE hace que ya no sea necesario que los 27 Estados miembros participen en 27 maratones de negociaciones comerciales independientes; ni que 27 equipos independientes de negociadores viajen a 27 capitales para las negociaciones. Contar con una política comercial única a escala de la UE resulta, por lo tanto, eficaz y eficiente, es realmente un «dinero bien empleado». Otra tarea del personal de esta Dirección General de la Comisión es garantizar que los socios comerciales de la UE «jueguen limpio», respetando las normas comerciales de la UE y de la OMC, y, cuando no lo hagan, emprender acciones legales en su contra en nombre de las empresas de la UE. También imponen derechos adicionales sobre los importadores que no respetan las normas vigentes en el mercado de la UE. Además, la Dirección General de Comercio ofrece numerosos servicios a las empresas de la UE, para garantizar que saquen el máximo partido de la política comercial uniforme de la UE. Cabe citar, por ejemplo, la base de datos en línea sobre acceso al mercado para los exportadores de la UE, el servicio de asistencia a la exportación para los países en desarrollo o los equipos especializados en acceso a los mercados, en la UE y en países de todo el mundo, que trabajan para eliminar los obstáculos improcedentes que deben superar las empresas de la UE en sus intercambios comerciales.

      Los más de 100 expertos en ayuda humanitaria de la Comisión son los ojos y los oídos de Europa sobre el terreno. En situaciones de crisis y catástrofe son ellos quienes evalúan las necesidades humanitarias y atienden las prioridades más urgentes. Se trata de un activo que no estaría al alcance de cada uno de los Estados miembros. Estos expertos proporcionan periódicamente a la Comisión y a los Estados miembros información fiable y de primera mano sobre las necesidades de ayuda humanitaria (por ejemplo, a través de los informes de situación). También coordinan su actuación con los socios sobre el terreno, a fin de evitar la existencia de lagunas en la asistencia y la duplicación de esfuerzos. Además, los expertos humanitarios de la UE supervisan la ejecución de los proyectos financiados por la UE, de manera que están en primera línea del riguroso sistema de control y auditoría de la Comisión Europea.

      1 :

      Los datos presentados en esta sección proceden de la evaluación a posteriori del FSE así como de datos de los Estados miembros correspondientes a 2009 recogidos en los informes anuales de ejecución.

      2 :

      Instytut Badan Strukturnalnych, Evaluación de los beneficios obtenidos por los países EU-15 gracias a la aplicación de la política de cohesión en Polonia (2009).


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