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La Comisión propone una protección mediante patente unitaria en veinticinco Estados miembros: preguntas más frecuentes

Commission Européenne - MEMO/11/240   13/04/2011

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MEMO/11/240

Bruselas, 13 de abril de 2011

La Comisión propone una protección mediante patente unitaria en veinticinco Estados miembros: preguntas más frecuentes

¿Por qué necesita Europa una protección mediante patente unitaria ?

Gracias a la protección mediante patente unitaria los inventores (ya se trate de particulares, empresas o instituciones) podrían proteger sus invenciones en veinticinco Estados miembros presentando una única solicitud. Una vez concedida la patente, no sería necesario validarla en cada país por separado.

La protección mediante patente unitaria haría que el actual sistema europeo resultara mucho más sencillo, más ágil y menos caro para los inventores. Pondría fin a los complicados requisitos de validación y, especialmente, limitaría los requisitos de traducción -tan sumamente caros de satisfacer- en los Estados miembros participantes. Sería, pues, un estímulo para la investigación, el desarrollo y la inversión en innovación, lo que contribuiría a impulsar el crecimiento en la Unión Europea.

Asimismo, con la protección mediante patente unitaria las invenciones estarían mejor protegidas que con el sistema actual. El coste tan prohibitivo que supone validar las patentes europeas en los distintos países hace que, en la actualidad, muchos inventores solo patenten sus invenciones en unos pocos de ellos. De este modo, las invenciones pierden valor, ya que, al no estar protegidas en otros países, es más fácil copiarlas.

¿Qué es una patente ?

Una patente sirve para proteger nuevas invenciones. Puede referirse al funcionamiento de un producto, a su aplicación, a su composición o a la forma de fabricación. Otorga al titular de la misma el derecho a impedir que otros fabriquen, utilicen o vendan la invención sin su permiso.

Todo inventor, ya se trate de un particular, de una empresa o de una institución, puede solicitar una patente. A fin de poder considerarla novedosa, es importante que la invención no esté ya siendo utilizada ni sea de dominio público antes de la fecha de solicitud de la patente. Las patentes incentivan a las empresas a realizar las inversiones necesarias en innovación. Sin ellas, ni los particulares ni las empresas tendrían incentivos para asignar los recursos necesarios a las actividades de investigación y de desarrollo.

Por lo general, los derechos exclusivos del titular de la patente a explotar la invención comercialmente tienen una vigencia máxima de veinte años, y periódicamente deben abonarse tasas para su renovación. Si alguien distinto desea utilizar la invención durante el periodo en que aún está patentada ha de pedir autorización al titular de la patente y, posiblemente, abonar un canon por la licencia. A cambio de ese derecho exclusivo, los detalles de funcionamiento de la invención son objeto de publicación. De este modo, los conocimientos científicos o técnicos en que se basa la invención, al hacerse públicos, permiten que otros puedan avanzar en sus propias investigaciones. Habitualmente, las tasas de renovación de las patentes van aumentando con el tiempo. Ello hace que solo las patentes comercialmente más viables se conserven durante el periodo máximo de vigencia. Transcurridos veinte años, la patente se extingue.

Supongamos, hipotéticamente, que una empresa patenta un producto químico nuevo que actúa de lubricante y que es mejor que otros productos existentes en el mercado. La patente podría incluir reivindicaciones sobre la molécula o la composición del lubricante y sobre cómo puede fabricarse, así como ejemplos de posibles aplicaciones, tales como su utilización en el motor de un automóvil. Quien desee reproducir ese producto tendrá que solicitar una licencia a la empresa, normalmente a cambio de una remuneración. Sin embargo, los investigadores de ese campo aprovecharían la información técnica publicada; por ejemplo, el proceso de fabricación del producto que figura en la patente. Ello puede generar más investigación que desemboque en lubricantes más avanzados que, a su vez, podrían ser patentados.

¿Cómo se solicita una patente actualmente en Europa ?

En la actualidad, las invenciones pueden protegerse en Europa mediante patentes nacionales o europeas otorgadas de forma centralizada por la Oficina Europea de Patentes (OEP).

Los Estados miembros disponen de sus propias oficinas de patentes que gestionan las solicitudes de patentes nacionales. La protección que confiere una patente nacional se limita al territorio del Estado miembro de que se trate.

Si se opta por solicitar una patente europea, la solicitud será competencia de la OEP, situada en Munich. La OEP ofrece un procedimiento de solicitud única para la concesión de patentes en Europa. Se trata de una organización intergubernamental integrada por treinta y ocho miembros (los veintisiete Estados miembros de la UE y otros once países europeos). Se creó en 1973, tras la firma del Convenio sobre la Patente Europea. A partir de una única solicitud de patente tramitada en una de las tres lenguas oficiales de la OEP (inglés, francés y alemán), los inventores y las empresas pueden obtener una patente europea.

Si la OEP otorga una patente europea, la totalidad del texto de la patente (el folleto de patente) se publica en la lengua oficial de la OEP que el solicitante haya escogido como lengua del procedimiento. En esta fase, el solicitante debe aportar también una traducción de las reivindicaciones (aquella parte de la patente que define el ámbito de la protección) a las otras dos lenguas oficiales de la OEP.

No obstante, ello no basta para que la patente europea surta efecto en la mayoría de Estados parte en el CPE. El titular de la patente debe elegir en qué países desea estar protegido y validar las patentes en esos Estados. Los requisitos de validación pueden ser muy variados. Por ejemplo, el titular de la patente puede tener que abonar una tasa a la oficina de patentes nacional, satisfacer diversos requisitos formales y proporcionar una traducción de la patente a la lengua oficial de ese Estado.

¿Cuántas solicitudes de patentes se presentan anualmente? ¿En qué países se otorga mayor número de patentes? ¿Cuántas patentes europeas se otorgan cada año?

En 2009, la OEP recibió 134 542 solicitudes de patentes, 68 597 de las cuales procedentes de países parte en el CPE y 65 945. de otras partes del mundo.

El país que más patentes solicitó a la OEP fue Alemania (25 107), seguido de Francia (8 929), los Países Bajos (6 738), el Reino Unido (4 821) e Italia (3 881). Puede consultarse la relación completa en el informe anual 2009 de la OEP.

En 2009, la OEP otorgó 51 969 patentes europeas .

¿Qué cuesta actualmente validar una patente europea?

Actualmente, las patentes europeas tienen que ser validadas en cada Estado miembro para surtir efecto en él (véase más arriba). Estas validaciones son caras. Especialmente cara es la traducción de las patentes: entre 75 EUR y 85 EUR por página en promedio. La longitud media de una patente es de veinte páginas, por lo que una sola traducción puede costar más de 1 500 EUR. A ello hay que añadir los costes de contratación de representantes locales que actúen de intermediarios entre el titular de la patente y la oficina de patentes nacional para realizar los trámites necesarios en un determinado Estado miembro y/o compulsar la traducción. Además, es preciso abonar otras tasas a las oficinas de patentes nacionales. Los costes de validación de una patente europea suponen aproximadamente 12 500 EUR en trece Estados miembros y en torno a 32 000 en veintisiete Estados miembros.

Estos costes afectan sobre todo a las PYME, las empresas innovadoras de reciente creación, las empresas incipientes y los organismos públicos de investigación, y dificultan el acceso al sistema de patente.

Además, si desea conservar la protección que otorga la patente, el titular de esta debe abonar anualmente tasas de renovación en cada uno de los países en los que esté validada. Del mismo modo, si desea transferir la patente o autorizar a alguien el uso de la invención patentada mediante un acuerdo de licencia, estas operaciones deben registrarse en las oficinas de patentes nacionales, país por país. Todo ello hace que la gestión de las patentes resulte compleja y costosa en Europa.

¿Qué es el Acuerdo de Londres?

El Acuerdo de Londres es un acuerdo intergubernamental de adhesión facultativa cuyo objetivo es reducir los costes de traducción de las patentes europeas. Entró en vigor el 1 de mayo de 2008. Hasta la fecha1, quince de los países parte en el CPE han acordado renunciar íntegra o parcialmente a los requisitos de traducción.

En relación con los Estados miembros signatarios del Acuerdo de Londres se dan dos situaciones: aquellos que tienen como lengua propia una de las lenguas de la OEP han renunciado por completo a los requisitos de traducción. Una vez que la OEP publica la patente, ya no se precisa ninguna otra validación o traducción. En el caso de otros países, bien designan una de la lenguas de la OEP y exigen que toda la patente se traduzca a esa lengua, bien optan solo por exigir la traducción de las reivindicaciones a su propia lengua o lenguas oficiales.

Sin embargo, dieciséis Estados miembros de la Unión Europea2 no aplican el Acuerdo de Londres. Estos países siguen exigiendo que la totalidad de la patente sea traducida a su lengua o lenguas oficiales. Pese a que el Acuerdo de Londres ha reducido los costes, no siempre resuelve el problema de la exigencia de validación.

¿Qué antecedentes históricos tiene la patente de la Unión Europea?

Aunque desde los años sesenta del pasado siglo se ha venido intentando crear una patente común válida en todos los países europeos, por diversos motivos no se ha logrado.

En el año 2000, la Comisión Europea propuso crear una patente comunitaria a través de un Reglamento (actualmente «patente de la Unión Europea» en virtud del Tratado de Lisboa). La idea era otorgar un único título de patente, válido en todos los Estados miembros. En 2003, los Estados miembros concertaron un planteamiento político común, pero no llegaron a un acuerdo final, en particular sobre los pormenores del régimen de traducción. En abril de 2007, tras una amplia consulta celebrada en 2006, la Comisión presentó una Comunicación en la que ratificaba el compromiso de crear una patente comunitaria y reabría las negociaciones en los Estados miembros.

En diciembre de 2009, los Estados miembros aprobaron por unanimidad unas Conclusiones favorables a un sistema mejorado de patentes, que incluía las principales características de la patente de la Unión Europea, pero no las disposiciones en materia de traducción. A cambio, declararon que era preciso adoptar un nuevo reglamento que regulara este último aspecto. En julio de 2010, la Comisión propuso un Reglamento relativo a las disposiciones sobre traducción aplicables a la patente de la Unión Europea. No obstante, pese a los esfuerzos desplegados por la Presidencia belga, el Consejo no pudo alcanzar un acuerdo unánime sobre dichas disposiciones. En diciembre de 2010, el Consejo de Competitividad confirmó que existían dificultades insuperables que hacían imposible implantar ese régimen en un plazo razonable en aplicación de las pertinentes disposiciones de los Tratados.

¿Qué finalidad tiene una cooperación reforzada ?

La cooperación reforzada es una posibilidad que prevén los Tratados y que solo puede adoptar el Consejo en última instancia, esto es, si ha determinado que la Unión en su conjunto no puede alcanzar los objetivos de tal cooperación en un plazo razonable, y si al menos nueve Estados miembros desean participar en esa cooperación.

Tras no conseguir llegar a un acuerdo unánime sobre las disposiciones en materia de traducción de la patente de la UE (véase más arriba), doce Estados miembros3 pidieron a la Comisión que propusiera una cooperación reforzada en el ámbito de la creación de una protección mediante patente unitaria en los territorios de los Estados miembros que desearan participar en dicha cooperación. Basándose en esta petición, la Comisión presentó una propuesta de Decisión de autorización del Consejo en diciembre de 2010. Tras la adopción de la propuesta de la Comisión, otros trece Estados miembros4 solicitaron participar en la cooperación. España e Italia decidieron quedar al margen de este sistema. Como es lógico, pueden adherirse en el futuro.

El 10 de marzo de 2011, y habiendo manifestado su acuerdo el Parlamento Europeo el 15 de febrero, el Consejo de Competitividad adoptó la Decisión por la que se autorizaba la creación de una protección mediante patente unitaria en los territorios de los veinticinco Estados miembros participantes.

¿Qué objetivo persiguen las propuestas actuales ?

Las propuestas actuales contienen disposiciones que son necesarias para implantar la protección mediante patente unitaria en los veinticinco Estados miembros que decidieron participar en la cooperación.

La primera de esas propuestas estipula de qué modo pueden los titulares de patentes obtener patentes europeas de efecto unitario que garantice una protección uniforme de sus invenciones en los veinticinco Estados miembros participantes. Los titulares de patentes pueden solicitar el efecto unitario a la OEP una vez les haya sido otorgada la patente europea. La OEP registrará dicho efecto y gestionará el mantenimiento de la patente (p.ej., el pago de tasas de renovación) hasta su extinción. Estas patentes solo pueden ser objeto de licencia, transferencia, revocación, etc., de manera conjunta en los veinticinco Estados miembros.

La segunda propuesta contiene las disposiciones en materia de traducción. La patente se puede solicitar en cualquier lengua. Debe también facilitarse una traducción al inglés, al francés o al alemán, lenguas oficiales de la OEP. Si los solicitantes residen en la UE, obtendrán compensación por los costes de traducción. La patente europea se otorga en una de esas tres lenguas y el solicitante ha de facilitar una traducción de las reivindicaciones (que definen el ámbito de la invención) a las otras dos lenguas oficiales de la OEP.

Asimismo, durante un periodo transitorio máximo de doce años, las patentes europeas con efecto unitario y otorgadas en francés o en alemán tendrán que traducirse al inglés, y las otorgadas en inglés deberán traducirse a otra lengua oficial de la Unión Europea. Estas traducciones se exigirán hasta tanto no sea posible disponer de traducciones automáticas de gran calidad que garanticen la disponibilidad de información sobre patentes.

¿Cómo puede obtenerse una patente europea de efecto unitario ?

Los solicitantes tendrán que presentar una solicitud de patente europea a la OEP del mismo modo que lo hacen actualmente (véase más arriba). Una vez concedida la patente europea y publicada la nota de concesión en el Boletín Europeo de Patentes, el titular puede solicitar a la OEP que registre el efecto unitario en el Registro Europeo de Patentes. En este caso, la patente surtirá efecto retroactivamente (desde el momento de publicación de la nota de concesión) en los veinticinco Estados miembros participantes, sin ningún otro requisito adicional de validación. Conferirá la misma protección en el territorio de todos esos países.

¿Cómo variarían los costes de obtención de protección mediante patente con la propuesta que hoy se presenta?

Las propuestas se basan en el actual sistema de concesión de patentes europeas, que se enmarca en el Convenio sobre la Patente Europea, por lo que los gastos de procedimiento de la OEP no variarán. Sin embargo, los costes posteriores a la concesión de la protección mediante patente se reducirían drásticamente. A largo plazo, la protección mediante patente unitaria tendrá un coste de 680 EUR en el territorio de los veinticinco Estados miembros participantes, esto es, el coste de traducir las reivindicaciones a las otras dos lenguas de procedimiento de la OEP (las no elegidas como lengua de procedimiento).

A raíz de los debates habidos en el Consejo, se han introducido ciertos requisitos de traducción transitorios destinados a facilitar la obtención de información sobre patentes hasta tanto no sea posible disponer de traducciones automáticas de gran calidad. Así, durante un periodo transitorio máximo de doce años, las patentes europeas de efecto unitario y otorgadas en francés o en alemán tendrán que traducirse al inglés, y las otorgadas en inglés deberán traducirse a otra lengua oficial de la Unión Europea. Estos requisitos adicionales generarán costes de traducción algo más elevados durante el periodo transitorio, pero aún así la protección mediante patente costará menos de 2 500 EUR para veinticinco Estados miembros.

Por último, cabe señalar que si el titular de la patente decide extender la protección a los veintisiete Estados miembros de la Unión Europea, tal protección supondrá solo un 20 % de los actuales costes de validación.

¿Cómo se garantizará el respeto de la patente de la Unión Europea? ¿Qué ocurre con el Tribunal Europeo de Patentes previsto?

Otro aspecto importante de la reforma general del sistema de patentes en Europa es la creación de un sistema unificado de resolución de litigios. El actual sistema implica litigar en diversos foros, pues las empresas pueden tener que hacerlo al mismo tiempo en todos los países en los que esté validada la patente europea. Esto acrecienta notablemente los costes, la complejidad y la inseguridad jurídica. La existencia de un Tribunal Europeo de Patentes facilitaría el desarrollo de jurisprudencia coherente e incrementaría la seguridad jurídica.

El 8 de marzo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) emitió su dictamen sobre el proyecto de acuerdo internacional, del que formarían parte la Unión Europea, sus Estados miembros y otros Estados partes en el CPE, y cuya finalidad es crear un Tribunal Europeo de Patentes. El TJUE consideraba que dicho proyecto, en su forma actual, no es compatible con los Tratados de la Unión Europea. La Comisión está actualmente analizando dicho dictamen y estudiando la manera de resolver las objeciones del Tribunal.

¿No gozarán de ventajas comparativas las empresas y los particulares de la Unión Europea que ya trabajan en inglés, francés o alemán?

La respuesta es negativa, la Comisión se ha cerciorado de que las empresas de, por ejemplo, Austria, Francia o Irlanda no gocen de ventajas comparativas frente a las suecas, neerlandesas o polacas.

En primer lugar, las solicitudes de patente unitaria pueden hacerse en cualquier lengua. No solo en las lenguas oficiales de la Unión Europea, sino en cualquier lengua. Ahora bien, estas solicitudes deben ir acompañadas de una traducción a una de las lenguas de trabajo de la OEP: inglés, francés o alemán. Por otra parte, todas las empresas y particulares radicados en la Unión Europea y que soliciten la patente unitaria serán compensados por las traducciones adicionales.

Además, durante un periodo transitorio máximo de doce años, las patentes europeas de efecto unitario y otorgadas en una de las lenguas de trabajo de la OEP tendrán también que ser traducidas a otra lengua de la UE. Estas traducciones adicionales no solo facilitarán la obtención de información sobre patentes, sino que contribuirán al desarrollo de la solución buscada en última instancia, esto es, traducciones automáticas de gran calidad.

El conjunto de todas estas medidas garantizará condiciones equitativas para todos los solicitantes de la Unión Europea

¿Y a partir de ahora?

Ahora las propuestas se transmiten para su adopción al Consejo y al Parlamento Europeo. La adopción de la propuesta sobre la protección mediante patente unitaria exige que la mayoría cualificada de los veinticinco Estados miembros que participan en la cooperación reforzada, y el Parlamento Europeo, voten favorablemente (procedimiento legislativo ordinario). En lo que atañe a la propuesta sobre las disposiciones en materia de traducción, los veinticinco Estados miembros participantes, reunidos en el Consejo, deben pronunciarse por unanimidad, previa consulta al Parlamento Europeo (procedimiento legislativo especial).

Hallarán más información en:

http://ec.europa.eu/internal_market/indprop/patent/index_en.htm

En relación con la Oficina Europea de Patentes y el Acuerdo de Londres pueden consultar: http://www.epo.org/

1 :

Alemania, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, Francia, Hungría, Islandia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Mónaco, los Países Bajos, Suecia, Suiza y el Reino Unido.

2 :

Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Eslovaquia, España, Estonia, Finlandia, Grecia, Irlanda, Italia, Malta, Polonia, Portugal, Rumanía y República Checa. Irlanda y Malta aceptan patentes en inglés, sin exigir la traducción al irlandés o al maltés.

3 :

Alemania, Dinamarca, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Lituania, Luxemburgo, los Países Bajos, Polonia, Suecia y el Reino Unido.

4 :

Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Eslovaquia, Grecia, Hungría, Irlanda, Letonia, Malta, Portugal, República Checa, Rumanía.


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