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MEMO/05/29

Bruselas, 28 de enero de 2005

Preguntas y respuestas sobre las EET en cabras

¿Qué son las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET)?

Las EET son una familia de enfermedades que afectan a seres humanos y animales y que se caracterizan por una degeneración del tejido cerebral, que adopta la apariencia de una esponja. En esta familia de enfermedades se incluye la enfermedad de Creutzfeldt Jakob (ECJ) en humanos, la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) en bovinos y la tembladera en ovinos y caprinos. Si bien la EEB no ha sido identificada hasta hace unos pocos años, la tembladera se conoce desde hace siglos y, según los datos de que se dispone, no se considera transmisible a los seres humanos ni plantea ningún riesgo para las personas. No obstante, como medida de precaución, la legislación comunitaria vigente destinada a evitar la difusión y la transmisión de la EEB se aplica asimismo a ovejas y cabras.

¿Es cierto que ahora se ha detectado la EEB en una cabra?

Hasta ahora no se habían encontrado pruebas de la existencia de la EEB en la cabaña ovina y caprina de la Unión Europea en condiciones naturales, pero en octubre de 2004 unos investigadores franceses detectaron en una cabra un tipo de EET que no podía distinguirse de la EEB (véase el comunicado de prensa IP/04/1324 de 28 de octubre de 2004). Un grupo de expertos científicos del laboratorio comunitario de referencia (LCR) ha evaluado los resultados de la investigación y presentado un informe a la Comisión en el que se confirma la presencia de EEB en dicho animal (véase también el comunicado de prensa IP/05/105). La cabra en cuestión fue sacrificada en Francia en octubre de 2002, pero los resultados no han podido conocerse hasta ahora porque se efectuaron pruebas exhaustivas, incluido el bioensayo en ratones, cuya realización requiere al menos dos años. Este hallazgo no indica que se plantee un riesgo para la salud pública, ya que el animal y todo su rebaño fueron eliminados y no entraron en la cadena alimentaria humana ni animal. El caso se detectó como parte del amplio programa de vigilancia de la UE destinado a detectar cepas sospechosas de EET en cabras y ovejas.

¿Qué medidas de seguridad se aplican hoy en día?

Además de efectuarse una vigilancia y un seguimiento amplios, se aplican asimismo otras medidas de seguridad a todos los rumiantes de granja (es decir, bovinos, caprinos y ovinos) con el fin de ofrecer la máxima protección de la salud pública. Se ha adoptado legislación rigurosa y amplia a nivel de la UE a fin de evitar la difusión y la transmisión de la EEB entre bovinos. Por precaución, muchas de estas medidas se aplican asimismo a caprinos y ovinos. Estas son las medidas más importantes:

  • La prohibición, desde 1994, de alimentar a los rumiantes con harina de carne y huesos (HCH) de mamíferos, reforzada por una prohibición total desde enero de 2001 de alimentar con HCH a todos los animales de granja. Se cree que la HCH de animales infectados es la vía de transmisión de la EEB.
  • Los desperdicios animales procedentes de ovinos y caprinos deben eliminarse utilizando las mismas normas (tratamiento térmico) aplicadas a otros desperdicios animales.
  • A partir de octubre de 2000, extracción de los materiales especificados de riesgo (MER) tales como el bazo, el cráneo, las amígdalas, la médula espinal y el íleo.
  • No puede producirse carne separada mecánicamente a partir de huesos de ovinos y caprinos.
  • Medidas destinadas a garantizar que la carne y los productos cárnicos importados cumplan también las disposiciones comunitarias pertinentes (p. ej., extracción de MER).
  • Exclusión de la cadena alimentaria humana y animal de las ovejas y las cabras infectadas por la tembladera.
  • Medidas de erradicación en los rebaños en los que se ha confirmado la presencia de un caso positivo de EET.

¿Qué nuevas medidas se proponen tras la confirmación de este caso de EEB?

Tras la confirmación de un caso de EEB en una cabra, la Comisión propone que se realice un mayor número de pruebas de detección de la EEB en cabras durante un mínimo de 6 meses (200 000 pruebas a cabras sanas en la UE) a fin de determinar si se trata de un caso aislado. La amplitud del programa de seguimiento se basará en la cabaña caprina de cada Estado miembro y se centrará principalmente en los Estados miembros cuya cabaña bovina presente casos de EEB. Todos los casos confirmados de EET se someterán a un sistema de pruebas en tres fases, ya utilizado, que permitirá distinguir entre la tembladera y la EEB.

¿Cómo se descubrió esta cabra?

Desde el descubrimiento de la EEB en bovinos se ha aplicado asimismo un amplio programa de vigilancia y seguimiento de la tembladera y la EEB en ovinos y caprinos. Habida cuenta del gran número de pruebas que se realizan, no resulta sorprendente que puedan encontrarse casos aislados de EEB, pero ello no indica que se trate de un problema generalizado.

Desde 1998, la UE exige que se efectúe un seguimiento y una vigilancia pasiva del ganado ovino y caprino para detectar la presencia de la tembladera, y esta enfermedad es desde 1993 una enfermedad animal de notificación obligatoria.

En enero de 2002 se introdujo la vigilancia activa de una muestra de animales sanos de abasto y de riesgo de más de 18 meses utilizando la prueba de diagnóstico rápido de EET (los animales de menos de 18 meses no muestran signos de EET). La prueba de diagnóstico rápido de EET es la misma que las pruebas utilizadas para la detección de la EEB en bovinos, ya que éstas están concebidas para reconocer las EET. Pueden consultarse los resultados detallados de la vigilancia de la tembladera en ovinos y caprinos en la UE desde enero de 2002 en la siguiente dirección:

http://ec.europa.eu/food/food/biosafety/bse/monitoring_en.htm

Desde el 1 de abril de 2002 se ha incrementado fuertemente el número de pruebas a fin de tener una idea de la prevalencia de la tembladera en la UE. Se han analizado más de 140 000 cabras con la prueba de diagnóstico rápido de EET y los resultados indican una incidencia muy baja de EET en el ganado caprino. Hasta ahora se han analizado más de 140 000 cabras en la UE, con 134 casos en los que se ha detectado la presencia de EET. De los 134 animales que dieron resultados positivos a las EET, 30 se sometieron a una segunda fase de análisis (pruebas moleculares discriminatorias), con el fin de distinguir entre la tembladera y la EEB. En seis de estos casos se observó la presencia de un tipo sospechoso de EET, que se consideró que podría tratarse de EEB, y se sometieron a una tercera fase de análisis (el bioensayo en ratones). Dos de ellos dieron resultados negativos y otros tres se encuentran en las fases finales, y se espera que sean negativos. Ahora se ha confirmado un caso positivo.

¿Son seguros el queso, la carne y la leche de cabra?

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), con arreglo a los conocimientos científicos actuales, considera improbable que la leche de cabra y sus derivados presenten algún tipo de riesgo de contaminación de EET si la leche procede de animales sanos:

http://efsa.europa.eu/science/biohaz/biohaz_documents/709/bdoc_statement_goatsmilk_en1.pdf

En la actualidad, como medida de precaución y en aplicación de dictámenes científicos, no puede utilizarse la leche y la carne procedente de cabras afectadas por EET. Estas normas estaban vigentes antes del descubrimiento del caso de EEB en una cabra. Por lo que respecta a los bovinos y los ovinos, se separan también los materiales especificados de riesgo (los tejidos con mayor probabilidad de transmitir infectividad en caso de que esté presente la enfermedad) de todas las cabras, incluso en caso de que no se detecte ninguna infección. Si bien no puede afirmarse que no exista absolutamente ningún riesgo, cualquier riesgo potencial se verá reducido por las medidas de seguridad aplicadas.

Habida cuenta de lo anterior, la Comisión Europea aconseja que no se introduzca ningún cambio en el consumo actual de leche, queso y carne de cabra. La Comisión Europea ha pedido a la EFSA que efectúe una evaluación cuantitativa del riesgo para la carne de cabra y sus productos derivados, que se espera que haya concluido en julio de 2005.

¿Qué sucede con las ovejas?

Todas las medidas de precaución que se aplican a las cabras, tal como se ha señalado más arriba, se aplican asimismo a las ovejas.

En caso de que existiera una infección por EEB en ovinos, con toda probabilidad se produciría en un Estado miembro en el que exista una tasa elevada de infección por esta enfermedad. Por tanto, se realizó un amplio programa de pruebas en ovejas en el Reino Unido. En la UE, se efectuaron pruebas de detección de EET a aproximadamente un millón de animales y se realizaron las fases siguientes de pruebas detalladas para distinguir entre la tembladera y la EEB a 3 300 ovejas infectadas con EET. Ninguno de estos animales tenía EEB.

Se ha demostrado que las ovejas que poseen una determinada estructura genética (genotipo) son más resistentes o incluso posiblemente inmunes a la tembladera. Las investigaciones parecen apuntar a que esta inmunidad podría también aplicarse en el caso de la EEB. Por tanto, los programas de cría en la UE que tienen por objeto incrementar la población de ovinos inmunes a la tembladera son una importante medida de precaución a largo plazo tanto contra la tembladera como contra la EEB.

¿Qué sucede con las vacas?

Se está reduciendo rápidamente la incidencia global de la EEB en la Unión Europea y existe una amplia gama de leyes comunitarias en vigor para proteger a la población contra los riesgos de la EEB. Los Estados miembros deben garantizar una aplicación plena de todas las normas comunitarias en materia de EEB. Si se aplican estrictamente estas medidas, los consumidores pueden tener confianza en la seguridad de la carne de vacuno.

La incidencia de la EEB en el Reino Unido se ha reducido fuertemente desde 37 056 casos en 1992, en el momento álgido de la epidemia, hasta 614 en 2003. En otros Estados miembros, el número de casos variaba en 2003 desde 185 en Irlanda a 0 casos en Austria, Finlandia, Grecia, Luxemburgo y Suecia. El número total de casos positivos en los antiguos 15 Estados miembros de la UE era de 1 364 en 2003 y de aproximadamente 800 en 2004. Los nuevos Estados miembros que se adhirieron a la UE el 1 de mayo de 2004 no estaban obligados en 2003 a realizar pruebas de detección de la EEB.

Se esperaba que el seguimiento activo sistemático incrementaría el número de casos detectados de EEB cuando se intensificó el seguimiento en julio de 2001. Desde entonces se ha estabilizado el número de casos positivos detectados cada mes, o incluso está disminuyendo en la mayor parte de los Estados miembros. Además de la reducción de casos positivos cada mes, la estructura de edad de los casos positivos de EEB se está orientando hacia animales de más edad en todos los Estados miembros. Esto es una señal positiva, que muestra que las medidas tomadas a partir de 1996 están teniendo éxito. El período medio de incubación de la EEB en bovinos es de entre 4 y 6 años, pero en algunos casos puede ser muy superior. Por tanto, seguirán probablemente apareciendo algunos casos de EEB hasta 2010 o incluso después.

Puede consultarse información detallada sobre el número de casos en la UE en la sección «Monitoring Results» de la página web de la Comisión Europea dedicada a la EEB:

http://ec.europa.eu/food/food/biosafety/bse/index_en.htm

¿Qué sucede con la enfermedad humana equivalente, la variante de la enfermedad de Creutzfeld-Jakob?

La variante de la enfermedad de Creutzfeld-Jakob (vECJ) se diagnosticó por primera vez en 1996. Hoy en día se considera generalmente que esta enfermedad está provocada por la transmisión de la EEB a los seres humanos. Hasta el 1 de enero de 2005 existían 165 casos confirmados o sospechosos en la UE, principalmente en jóvenes. La mayoría de los casos se han producido en el Reino Unido (153) y algunos en Francia (9), Irlanda (2) e Italia (1). Existen estimaciones muy diferentes sobre el número futuro de casos de vECJ, ya que se conoce muy poco sobre el período de incubación entre la exposición al agente infeccioso y la aparición de síntomas. No obstante, está claro que los casos futuros se deberán primordialmente a la exposición en el pasado a material infeccioso antes del refuerzo de los controles efectuado en los últimos años.

Información científica sobre las EET en ovejas y cabras

Antes de la creación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), el Comité Director Científico (CDC) coordinaba el asesoramiento científico sobre la EEB a nivel de la UE.

El último dictamen del CDC sobre la EEB en pequeños rumiantes se adoptó en abril de 2002:

http://ec.europa.eu/food/fs/sc/ssc/out257_en.pdf

y

http://ec.europa.eu/food/fs/sc/ssc/out256_en.pdf

que actualiza dictámenes anteriores de

octubre de 2001

http://ec.europa.eu/food/fs/sc/ssc/out234_en.pdf

febrero de 2001

http://ec.europa.eu/food/fs/sc/ssc/out170_en.pdf

y septiembre de 1998

http://ec.europa.eu/food/fs/sc/ssc/out24_en.html

El dictamen del CDC de abril de 2002 es el asesoramiento científico más completo, en el que se emite una serie de recomendaciones sobre la ampliación del conjunto de materiales especificados de riesgo, la utilización de pruebas rápidas, la identificación individual, la cría para crear resistencia, la certificación de rebaños y las medidas de sacrificio de animales. También se describe cómo podría utilizarse una combinación de enfoques para proteger la salud pública en caso de que se confirmara la presencia de EEB en pequeños rumiantes sobre el terreno.

El 26 de noviembre de 2003, la Comisión técnica de peligros biológicos de la EFSA adoptó un dictamen en el que se indica que no existe ninguna necesidad de revisar anteriores dictámenes relativos a la cría para crear resistencia a las EET, las estrategias de sacrificio de animales o las maneras de garantizar un origen seguro de los pequeños rumiantes, a partir de la información disponible en ese momento.

El 26 de noviembre de 2004, la EFSA emitió su declaración más reciente sobre la seguridad de la leche:

http://efsa.europa.eu/science/biohaz/biohaz_documents/709/bdoc_statement_goatsmilk_en1.pdf

En la siguiente dirección puede encontrarse una declaración de la Comisión técnica de factores de peligro biológicos (Panel on Biological Hazards) de la EFSA emitida en el día de hoy en la que se presenta una evaluación de la seguridad en relación con el consumo de carne de cabra y sus derivados por lo que respecta a la EEB y las EET:

http://efsa.europa.eu/science/biohaz/biohaz_documents/787_en.html


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