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Ampliación de la UE: preguntas y respuestas sobre temas relacionados con la seguridad alimentaria

European Commission - MEMO/02/58   10/09/2002

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MEMO/02/58

Bruselas, 10 de septiembre de 2002

Ampliación de la UE: preguntas y respuestas sobre temas relacionados con la seguridad alimentaria

La seguridad alimentaria es parte integrante de la política de la UE sobre sanidad y protección de los consumidores. Por eso, los países en vías de adhesión deben adoptar su planteamiento «de la granja a la mesa». Se trata de una ardua tarea en la que, si bien se ha avanzado, todavía queda mucho por hacer.

    ¿De qué manera está integrada la seguridad alimentaria en las negociaciones de ampliación de la UE?

Las cuestiones relacionadas con la seguridad alimentaria están comprendidas en dos ámbitos de negociación:

  • en el capítulo 1, «Libre circulación de mercancías», se incluye la legislación alimentaria;

  • en el capítulo 7, «Agricultura», se incluyen las cuestiones veterinarias y fitosanitarias y las relacionadas con la nutrición animal.

La legislación alimentaria comprende normas generales sobre higiene y control, etiquetado de los alimentos, aditivos alimentarios, envasado de los alimentos y alimentos modificados genéticamente.

La legislación veterinaria se ocupa de la salud y el bienestar de los animales, de su identificación y registro, de los sistemas de control del mercado interior, de los controles en las fronteras exteriores y de los requisitos de salud pública que han de cumplir los establecimientos en relación con los productos animales.

La legislación fitosanitaria se refiere a la salud de las plantas (organismos nocivos, plaguicidas), las semillas y el material de siembra y la higiene de las plantas.

La legislación sobre alimentación animal contempla la seguridad de los materiales y los aditivos para piensos, el etiquetado, los contaminantes de los piensos, los controles y las inspecciones.

    ¿Cuál es el planteamiento básico que adopta la Comisión Europea en las negociaciones relacionadas con la seguridad alimentaria?

La seguridad alimentaria es un elemento del proceso de ampliación con el que la UE no debe asumir ningún riesgo que pudiera dar lugar a una reducción de los niveles de seguridad o a algún tipo de riesgo para los consumidores. Por lo tanto, los países candidatos deben tener muy presente que el cumplimiento del acervo comunitario en este ámbito es esencial.

El corpus legislativo de la UE («acervo») en relación con la seguridad alimentaria comprende un gran número de actos legislativos, muchos de ellos con un amplio ámbito de aplicación y muy exigentes por lo que se refiere a su transposición, aplicación y ejecución. Es de vital importancia asegurar la total incorporación del «acervo» a la legislación nacional de cada país candidato y garantizar la consolidación y reforma de las estructuras y los procedimientos administrativos con la suficiente antelación a la adhesión.

No obstante, la Comisión estudiará las solicitudes de medidas transitorias que estén debidamente justificadas, siempre y cuando no menoscaben los principios ya establecidos por la Unión.

    ¿En qué situación se encuentran las negociaciones con cada país candidato?

Las negociaciones sobre el capítulo 1 (libre circulación de mercancías) han concluido provisionalmente con once países candidatos (todos menos Rumania). Ninguno de los países candidatos ha solicitado periodos transitorios en relación con la legislación alimentaria.

Las negociaciones sobre el capítulo 7 (Agricultura) están actualmente abiertas con once países candidatos. Este capítulo debería concluirse con los países que estén preparados para ello antes de finales de 2002.

Se llegó a un acuerdo con respecto a las partes del capítulo 7 referidas a las cuestiones veterinarias y fitosanitarias y las relacionadas con la alimentación animal con ocho países candidatos (todos los países «Laecken» excepto Polonia y Malta).

    ¿Cuáles son las cuestiones más sobresalientes con los países candidatos en torno a la seguridad alimentaria?

Las principales cuestiones son:

  • - la capacidad de los países candidatos para garantizar los adecuados controles en las fronteras exteriores;

  • - el cumplimiento de las muy estrictas normas de protección de la salud de la UE en relación con la EEB;

  • - la aproximación de los establecimientos para la transformación de alimentos a los niveles de la UE;

  • - el respeto de las normas de la UE relativas al bienestar animal.

      ¿Qué pasa con los puestos de inspección transfronterizos?

Actualmente existen unos doscientos ochenta y cinco puestos de inspección transfronterizos gestionados por las autoridades nacionales. La mayoría de ellos son puertos y aeropuertos, otros son puntos de enlace ferroviarios o de carreteras situados principalmente en las fronteras orientales de la Unión. La adhesión de los doce países candidatos desplazaría los límites orientales de la Unión a las fronteras con Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Moldavia y Turquía.

Los países candidatos han propuesto un total de ochenta y siete puestos de inspección transfronterizos para ser aprobados como puntos de control de las importaciones al interior de la Unión.

Con respecto a la cuestión de los puestos de inspección transfronterizos en las futuras fronteras exteriores, la UE ha dejado clara la imposibilidad de concesión alguna en lo referente a instalaciones o procedimientos. En consecuencia, ninguno de estos países ha solicitado un acuerdo transitorio. Sin embargo, el tiempo escasea y queda mucho por hacer.

La Comisión seguirá muy de cerca la evolución a este respecto para asegurar el funcionamiento de los puestos de inspección transfronterizos en el momento de la adhesión.

El establecimiento de puestos de inspección transfronterizos para efectuar controles veterinarios y de otro tipo en los países candidatos requiere edificios, equipos y personal para llevar a cabo los controles necesarios en las fronteras. La legislación de la UE exige unos niveles mínimos a esta clase de instalaciones, en función del tipo de productos que vayan a someterse a control. En la práctica, los controles veterinarios comprenden la verificación de la documentación y exámenes físicos de los animales y los productos de ellos derivados. Tras haber sido sometidos a estos controles en el primer punto de paso de las fronteras de la UE, los animales y los productos pueden, en principio, circular libremente en el mercado interior. Así pues, es esencial que las instalaciones y los procedimientos de los puestos de inspección transfronterizos sean adecuados para asegurar a la UE contra las importaciones que no estén a la altura de los niveles exigidos.

    ¿Qué problemas plantea la mejora de los establecimientos para la transformación de alimentos?

Casi todos los países candidatos han solicitado periodos transitorios, de una media de tres años tras la adhesión, a fin de mejorar las plantas transformadoras de alimentos. La Comisión Europea exigió a los países candidatos que presentaran información detallada sobre la situación en que se encuentra el proceso de mejora de estos establecimientos y, en caso de haber solicitado un periodo transitorio, un plan de mejora vinculante. Por lo que se refiere a algunos países candidatos, la UE ya ha aceptado acuerdos transitorios para un limitado número de establecimientos. Sin embargo, se han establecido severos requisitos en relación con la comercialización y un marcado especial de los productos procedentes de establecimientos en situación transitoria

Los productos procedentes de establecimientos en situación transitoria deberán permanecer en el mercado nacional de los países candidatos y no podrán venderse dentro de la UE. Por lo tanto, estos productos deberán marcarse claramente para distinguirlos de los que pueden comercializarse dentro del mercado interior. La Comisión supervisará de cerca la situación en los establecimientos y los países candidatos deberán informar anualmente de su evolución.

    ¿Qué ejemplos pueden citarse de normas que deban cumplir los mataderos, las plantas transformadoras de alimentos y los laboratorios?

La legislación sobre seguridad alimentaria y las legislaciones veterinaria y fitosanitaria de la UE establecen normas muy exigentes. Por eso, la mayoría de los países candidatos deben esforzarse mucho para organizar líneas eficaces de responsabilidad en lo concerniente a la seguridad alimentaria, mejorar los establecimientos, aumentar los recursos en cuanto a análisis y laboratorios y gestionar y formar al personal de los servicios de inspección, de los laboratorios, etc.

La mayor parte de los países candidatos poseen muchos mataderos pequeños que quizá no cumplan todos los requisitos detallados que impone la legislación de la UE, por los que se rigen la infraestructura y la organización de la cadena de sacrificio. Por ejemplo, quizá no cuenten con una sala aparte para la inspección ante mortem, o no sigan con precisión los procedimientos de sacrificio prescritos.

Ha estado y está en marcha un proceso de racionalización que continuará hasta la adhesión. Esperamos que los establecimientos que en ese momento no cumplan nuestras normas ni estén sujetos a medidas transitorias sean clausurados.

En las fábricas de alimentos, la aplicación de las normas de la UE puede suponer la remodelación de parte de la fábrica y el reciclaje de su personal. Así, por ejemplo, para llevar a cabo una vigilancia eficaz de los plaguicidas, los países candidatos tendrán que establecer un programa de muestreo y un programa de análisis, y deberán contar con la infraestructura de laboratorio y los equipos necesarios, así como con un personal debidamente cualificado. Deben asimismo poner en marcha procedimientos eficaces para identificar los lotes, informar de los resultados de los análisis y emprender las acciones apropiadas si surgen problemas.

Los laboratorios deben ser acreditados conforme a normas sobre buenas prácticas de laboratorio, como la ISO. Requisitos similares se aplican a la vigilancia de residuos como las hormonas, los antibióticos y los contaminantes, y a los ensayos para detectar la presencia de enfermedades como la EEB.

    ¿Es la EEB especialmente problemática para los países candidatos?

Todos los países candidatos reconocen que la EEB es un riesgo real y están aplicando gradualmente medidas para gestionarlo. Todos ellos han acordado cumplir en su totalidad la legislación de la UE en el momento de la adhesión, lo que conlleva la introducción de sistemas activos de vigilancia de la EEB, la retirada de los MER de la cadena alimentaria en el momento del sacrificio, así como la prohibición eficaz de determinados piensos y la aplicación de sistemas para la identificación del ganado vacuno y los productos derivados de animales bovinos.

Ya hay ocho países que han comenzado a practicar ensayos a gran escala para la detección de la EEB, y el resto planean empezar antes de que acabe 2002. No obstante, algunos países han solicitado periodos transitorios para cumplir las normas relativas al tratamiento de los residuos animales.

En el contexto de la determinación geográfica del riesgo de EEB, los países evaluados hasta la fecha se han clasificado en el nivel III, es decir, que es probable o se ha confirmado la presencia reducida de EEB. Así ocurre en Eslovenia, la República Checa, Eslovaquia, Chipre, Hungría, Lituania, Estonia, Polonia y Rumania. Cuatro de estos países han hallado al menos un caso confirmado de EEB (República Checa, Eslovaquia, Eslovenia y Polonia).

El Comisario Europeo de sanidad y protección de los consumidores, David Byrne, se ha dirigido recientemente por escrito a una serie de países candidatos expresándoles su preocupación por la situación actual e instándoles a emprender medidas urgentes de mejora. No hay posibilidad de compromiso en este ámbito.

    ¿Qué ha hecho la Comisión para asegurar la aplicación del principio «de la granja a la mesa» en los países candidatos y para mejorar la seguridad alimentaria?

Como complemento al proceso normal de negociación, David Byrne ha visitado algunos países candidatos para destacar la importancia de la seguridad alimentaria. Ha pedido a cada país que prepare una estrategia de seguridad alimentaria en la que se esbocen los planes para transponer y aplicar la normativa comunitaria y para establecer la debida coordinación entre los servicios administrativos y los encargados de hacer cumplir las normas relativas a la seguridad alimentaria.

El objetivo de esa estrategia es hacer que los países candidatos se concentren en esta parte fundamental de la legislación de la UE en el sentido más amplio, implicando a todos los departamentos relacionados con la legislación alimentaria en los países en vías de adhesión.

Todos los países candidatos han respondido positivamente y han preparado un documento sobre la estrategia en materia de seguridad alimentaria. La Oficina Alimentaria y Veterinaria comprueba actualmente la situación sobre el terreno.

    ¿Qué ayuda económica se está dando a los países candidatos para mejorar sus sistemas de seguridad alimentaria?

Los principales instrumentos son PHARE y SAPARD.

En muchos casos, la inversión para mejorar los puestos de inspección transfronterizos se complementa con la financiación procedente del programa PHARE. Los programas SAPARD ofrecen financiación para mejorar (adaptar, remodelar o crear) plantas de transformación y comercialización de carne, productos lácteos, pescado y otros productos agrícolas. A este fin se han destinado casi mil millones de euros. También los ensayos para la detección de la EEB en los países candidatos se cofinanciarán en el marco del programa PHARE y la mayoría de los países candidatos han solicitado esta ayuda.

    ¿Cómo se organizan la vigilancia y el seguimiento de la aplicación de la normativa?

Desde ahora hasta el momento de la adhesión, la principal tarea de la Comisión es hacer un seguimiento de la transposición y la aplicación de la normativa. Durante la primera fase, el seguimiento se centró sobre todo en los progresos con respecto a la transposición de la legislación. Ahora que ya se avanza en este campo, la atención se concentra más bien en comprobar la aplicación sobre el terreno de las nuevas normas. La Oficina Alimentaria y Veterinaria (OAV) desempeña un importante papel para ir comprobando en qué grado se cumplen en los países candidatos las normas de higiene alimentaria y las legislaciones veterinaria y fitosanitaria. En 2002, su principal prioridad serán las visitas de inspección en los países candidatos. Entre abril de 2001 y marzo de 2002 se han llevado a cabo misiones de evaluación en todos estos países; en ellas se han tratado todos los aspectos del acervo sobre seguridad alimentaria, en especial la salud y el bienestar de los animales y las cuestiones fitosanitarias (capítulos 1 y 7). El objetivo es hacerse una idea general de cuán preparados están los países candidatos para la adhesión.

A continuación se han iniciado evaluaciones más detalladas, a fin de comprobar los progresos que hacen los países candidatos en la aplicación de la legislación de la UE. En 2002, la atención se centrará principalmente en diez de esos países, en cada uno de los cuales se efectuarán cuatro o cinco inspecciones dedicadas a los cinco ámbitos generales siguientes:

    Animales vivos y alimentos de origen animal, en especial los establecimientos

    Controles de las importaciones, en especial los puestos de inspección transfronterizos

    Encefalopatías espongiformes transmisibles (EET) y piensos

    Controles de la higiene alimentaria en general

    Fitosanidad

Este programa de inspección consume hasta el 25 % de los recursos de la OAV.

David Byrne pondrá en conocimiento de los Estados miembros los resultados de estas inspecciones.

    ¿Conseguirán los países candidatos alcanzar los niveles de seguridad alimentaria antes de la adhesión?

Es demasiado pronto para responder a esta pregunta. Obviamente, todavía queda mucho por hacer. Sin embargo, todos los países candidatos están esforzándose mucho por alcanzar los niveles establecidos. La Comisión mantendrá la presión para conseguir resultados positivos, aunque el tiempo empieza a escasear. En ningún caso pondrá la UE en juego sus niveles de seguridad alimentaria.


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