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ip/98/114

Bruselas, 4 de febrero de 1998

Mundialización y sociedad de la información: la Comisión propone una carta internacional para reforzar la coordinación a escala planetaria

Los usuarios de la industria y el interés público están reclamando una mayor coherencia en las normas a escala mundial para el comercio electrónico y las redes mundiales de comunicación destinadas a otros fines. Por eso, dando curso a una propuesta de Martin Bangemann y Sir Leon Brittan, los Comisarios responsables respectivamente de asuntos industriales y telecomunicaciones y de relaciones exteriores y política comercial, la Comisión Europea ha presentado en el día de hoy una Comunicación en la que propone lanzar un debate internacional en torno a la política en el ámbito de las comunicaciones mundiales, establecer un marco para la cooperación internacional e iniciar un proceso que podría desembocar en la adopción de una "Carta Internacional de las Comunicaciones". Esta carta internacional sería un acuerdo multilateral sobre métodos de coordinación para suprimir obstáculos al mercado electrónico mundial. Jurídicamente, sería no vinculante, reconocería la labor de las organizaciones internacionales existentes y promovería la participación del sector privado y de los grupos sociales pertinentes. No parece necesario crear una entidad supervisora a escala internacional o establecer una normativa vinculante. La Carta podría ser adoptada en el curso de 1999, para cuyo fin se propone, en el curso de 1998 o a principios de 1999 como muy tarde, o bien organizar una conferencia internacional de ministros al efecto o aprovechar alguno de los actos internacionales ya previstos a escala ministerial.

Necesidad de una mayor coherencia en las normas mundiales

La Unión Europea ha empezado a formular una serie de directrices políticas sobre el comercio electrónico en la idea de promover el desarrollo de un mercado interior de servicios electrónicos y salvaguardar al mismo tiempo el interés público (cf. Comunicaciones sobre "Una iniciativa europea de comercio electrónico COM (97) 623"y "Contenidos en línea perjudiciales e ilícitos  COM (97) 157"). En paralelo, la UE está contribuyendo a la formulación de un marco mundial para las comunicaciones y el comercio electrónico, por ejemplo a través de los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio sobre servicios básicos de telecomunicaciones y sobre supresión de aranceles para los productos de las tecnologías de la información y el acuerdo de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual sobre la protección de la propiedad intelectual.

Existen numerosas iniciativas reguladoras a escala mundial y a escala nacional y regional que no siempre están coordinadas; antes bien, a veces ponen de manifiesto enfoques divergentes. Sin embargo, las normas fragmentadas o adoptadas con carencias supondrán un obstáculo al desarrollo de la economía "en línea", tan prometedora para empresas y particulares. Además, la previsión es que el comercio electrónico alcanzará un volumen de 200 millardos de ecus para el año 2000.

En principio, el marco legal del mundo "no en línea" será aplicado al mundo en línea; no obstante, las posibilidades técnicas que ofrecen las redes abiertas como Internet están sometiendo ya a prueba las estructuras legales en las distintas disciplinas del Derecho vigente. En algunos casos, el carácter específico del mercado electrónico sin fronteras exige una clarificación o adaptación de los marcos legales y mecanismos existentes de aplicación de la legislación.

A título de ejemplo:

· Las diferencias significativas que existen en la normativa de protección de datos o la ausencia de la misma a escala regional y nacional pueden obstaculizar el comercio electrónico transfronterizo y el uso de comunicaciones mundiales.

· También habrá que clarificar los marcos y mecanismos existentes para la protección de los consumidores. Una de las principales dificultades que encuentran los consumidores es a la hora de localizar el origen de los productos que no alcanzan el nivel de calidad anunciado o que resultan ser inadecuados para el uso pretendido.

En este contexto, la comunidad internacional ha de responder a dos interrogantes: ¿cuáles son los obstáculos más apremiantes y cuáles son los medios más eficaces para suprimirlos?

Poner a punto un instrumento de coordinación : una carta internacional

La Comisión no cree que la respuesta adecuada sería crear una entidad supervisora internacional o una serie de normas vinculantes. No obstante, sí propugna un enfoque común a escala mundial. Por eso, la Comunicación propone llegar a un acuerdo en el curso de 1999 sobre una carta internacional que sería un acuerdo multilateral sobre métodos de coordinación para suprimir obstáculos al mercado electrónico mundial.

Jurídicamente, sería no vinculante, reconocería la labor de las organizaciones internacionales existentes, promovería la participación del sector privado y de los grupos sociales pertinentes y contribuiría a una mayor transparencia en la labor reguladora. En el curso de 1998, la Comisión invitará a la industria y a los expertos de los Estados miembros, socios internacionales y grupos de consumidores a participar en una mesa redonda en la que tendrán la oportunidad de presentar sus puntos de vista respectivos. Además se propone, en el curso de 1998 o a principios de 1999 como muy tarde, o bien organizar una conferencia internacional de ministros al efecto o aprovechar alguno de los actos internacionales ya previstos a escala ministerial.

Próximos pasos

La Comisión Europea:

· tratará de promover una contribución activa a escala comunitaria al proceso de formación de consenso tanto por parte del sector privado como del público.


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