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Bruselas, 15 de octubre de 1997

Más generación combinada de calor y electricidad para ahorrar energía y disminuir emisiones

Por iniciativa del Comisario Christos Papoutsis, responsable de Energía, la Comisión ha aprobado hoy una Comunicación sobre el fomento de la generación combinada de calor y electricidad (cogeneración). La Comunicación propone una estrategia, dentro de la política energética de la Unión Europea, que facilitará el desarrollo de la cogeneración y eliminará las barreras a su penetración en el mercado europeo como sistema de producción de calor y electricidad que ahorra energía y no daña al medio ambiente. La estrategia se propone establecer las principales medidas y políticas que se requieren a nivel de la Unión Europea para conseguir que se exploten a fondo las ventajas de la cogeneración fomentando una participación significativa de esta tecnología en la generación total bruta de electricidad de la Unión para el año 2010.

La cogeneración es una manera eficiente de explotar todo el potencial energético útil de los combustibles (petróleo, gas, carbón ...). Cuando estos se queman para producir únicamente electricidad a la manera convencional, sólo se convierte en energía útil el 30-40% de la capacidad energética. El resto, es decir, el calor, se pierde. En cambio, una instalación de cogeneración puede convertir hasta el 85-90% del potencial energético del combustible, produciendo electricidad y, al mismo tiempo, utilizando el calor generado para abastecer de agua caliente a la industria o para calentar viviendas o tiendas. Un ejemplo es la ciudad de Copenhague, donde funciona con éxito este sistema.

El Comisario Papoutsis ha señalado que "la Unión Europea está asumiendo un papel de vanguardia en el esfuerzo internacional para proteger el medio ambiente. La estrategia que proponemos es un ejemplo más de nuestra determinación de fomentar el uso racional de nuestros recursos energéticos y reducir así considerablemente las emisiones de gases de invernadero. Estoy convencido de que debemos aumentar sustancialmente la cantidad de electricidad producida por cogeneración. Hoy estamos dando una indicación muy clara de la importancia que para nosotros tiene el rendimiento energético. Se trata de una tarea que requiere una labor tanto al nivel de la Unión Europea como de los Estados miembros."

La penetración actual de la cogeneración en la Unión Europea (9%) está muy por debajo de lo que puede conseguirse en el plano técnico y económico. La duplicación de la parte correspondiente a la cogeneración en la producción de electricidad, de manera que se sitúe en el 18% para el año 2010, es un objetivo realista, que reportará beneficios ambientales importantes. Según cálculos aproximativos, la consecución de este objetivo, que supone la sustitución de instalaciones actuales de producción de calor y electricidad, podría reducir las emisiones de CO2 en 150 millones de toneladas al año o, aproximadamente, el 4% de las emisiones totales de CO2 de la Unión Europea en el 2010.

Aparte de la estrategia y los objetivos generales de la UE, es importante que los Estados miembros preparen sus propios objetivos y estrategias nacionales. Aunque existe un margen de actuación a nivel de la Unión, son los Estados miembros los principales responsables de fomentar la cogeneración. Por ello, la Comisión Europea llama a los Estados miembros a que evalúen las políticas destinadas a eliminar obstáculos a la difusión de la cogeneración, y a que basen en esta evaluación sus objetivos y estrategias nacionales de fomento de la generación combinada de calor y electricidad, dentro del marco de una estrategia coordinada a escala de la Unión.

La estrategia propuesta incluye los siguientes componentes:

- Fomento de la cogeneración como tecnología que reduce emisiones de CO2 y respeta el medio ambiente, mediante incentivos fiscales, internalización de costes y beneficios externos, y fijación de normas de emisión para instalaciones de combustión, tal como se indica en el V Programa de Medio Ambiente.

- Aumento de la financiación destinada a la cogeneración en los programas comunitarios como JOULE-THERMIE, SAVE, SYNERGY, PHARE, TACIS y MEDA, así como por los Fondos Estructurales. Si bien se reconoce que corresponde a los Estados miembros hacer el principal esfuerzo de financiación, sería esencial una reorientación de los programas que hiciese hincapié en la cogeneración, dadas las alternativas limitadas que tiene la Comunidad para disminuir rápidamente las emisiones de CO2. Está demostrado que la cogeneración ofrece ventajas en este sentido, especialmente cuando se utilizan como combustibles biomasa y residuos orgánicos. En los países no comunitarios existen también posibilidades parecidas de ahorro de energía y reducción de emisiones mediante esta tecnología. En el marco de los Fondos Estructurales, las regiones europeas menos favorecidas podrían obtener ayudas comunitarias para el desarrollo de la cogeneración.

- Acuerdos negociados. Podrían negociarse acuerdos en los que se fijasen objetivos específicos de eficiencia con los sectores industriales en los que hay un potencial elevado de ahorro de energía mediante la cogeneración. Es fundamental que participen en estos acuerdos las empresas de servicios públicos dada la importante influencia que ejercen en la difusión de la cogeneración mediante la tarifación de las exportaciones o los intercambios de electricidad y mediante el establecimiento de la conformidad de esta tecnología con los requisitos técnicos de conexión a la red.

- Intercambio de información y experiencias entre Estados miembros sobre políticas y medidas relacionadas con la cogeneración. Debe mantenerse una colaboración permanente entre los Estados miembros y la Comisión Europea mediante reuniones periódicas de expertos en el marco de la cooperación energética.

- Seguimiento del impacto de la liberalización del mercado interior de la energía en la cogeneración. Aunque el efecto general de la liberalización en la cogeneración es previsible que sea positivo debido a las nuevas oportunidades de mercado que se abren y a la mejora del acceso a las redes de gas y electricidad, la nueva situación podría suponer una amenaza a la cogeneración si no se tomasen las medidas adecuadas. Por lo tanto, es esencial seguir la incidencia y evaluar el impacto de las nuevas reglas por las que se rige el mercado de la energía, y proponer, si procede, las medidas adecuadas para evitar efectos perjudiciales.

- Internalización de costes y beneficios externos mediante incentivos fiscales. Los impuestos energéticos podrían servir de estímulo para reforzar la competitividad que ya ofrece la cogeneración en el campo de la producción de calor y electricidad. La Comisión Europea, en su propuesta sobre reestructuración del marco comunitario de imposición de los productos energéticos, recomendaba exenciones fiscales a la cogeneración. Además, podrían preverse otras ayudas a instalaciones que utilizasen biomasa como combustible.

- Utilización de instrumentos financieros como la financiación por terceros, sistema creado para ayudar a las empresas a financiar inversiones sin afectar a sus balances, y la utilización de empresas de servicios energéticos o de servicios públicos que mediante la cogeneración pueden ofrecer nuevos servicios a sus clientes.

Basándose en las respuestas de las demás instituciones de la Unión Europea a la estrategia propuesta, y teniendo en cuenta el resultado final de las negociaciones de Kyoto, la Comisión Europea estudiará la mejor manera de proponer y llevar a la práctica un programa de acción para el fomento de la cogeneración.


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