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Comisión Europea - Comunicado de prensa

La Unión de la Energía: de la visión a la realidad

Bruselas, 9 de abril de 2019

El cuarto informe sobre el estado de la Unión de la Energía, adoptado hoy, pone de manifiesto que la Comisión ha plasmado plenamente su visión de una estrategia de la Unión de la Energía que garantiza una energía accesible, asequible, segura, competitiva y sostenible para todos los europeos.

Europa ya es líder mundial en la lucha contra el cambio climático. Las políticas europeas aplicadas en los últimos cinco años en todos los ámbitos políticos han puesto a la UE en el buen camino para adoptar plenamente la transición a la energía limpia, aprovechar las oportunidades económicas que ofrece, generar crecimiento y empleo y crear un entorno más saludable para los consumidores.

Además de modernizar la política europea de clima y energía, la Unión de la Energía impulsa la transición de nuestra economía a una energía limpia en sectores clave, en consonancia con los compromisos contraídos en el marco del Acuerdo de París y garantizando una transición socialmente justa. Construir una Unión de la Energía resiliente, dotada de una política de clima y energía con visión de futuro, ha sido una de las prioridades políticas de la Comisión Juncker. Hoy hacemos un balance positivo de lo que en 2014 no era sino una visión: la de una Unión de la Energía unificada, interconectada, segura y sostenible. El informe va acompañado de dos documentos que muestran lo que se ha avanzado en energías renovables y en eficiencia energética. La Comisión presenta en paralelo un informe sobre la aplicación del plan de acción estratégico para las baterías y una comunicación relativa a una toma de decisiones más eficaz y democrática en la política de clima y energía de la Unión.

El vicepresidente Maroš Šefčovič, responsable de la Unión de la Energía, ha declarado: «La Unión de la Energía es la síntesis de la mejor Europa: abordar juntos las grandes cuestiones de la seguridad energética y la transición energética, que no podemos resolver dentro de las fronteras nacionales. Hemos convertido la gran dificultad que representaba la transición energética en una oportunidad económica para los europeos. Para ello, ha sido preciso transformar realmente nuestras políticas de clima y energía, no con retoques cosméticos, sino mediante un cambio de sistema, que ningún Estado miembro podría haber conseguido por sí solo. Nuestro informe muestra cómo se combinan todas las medidas de la Unión de la Energía para que nuestra política sea adecuada para el futuro. Hoy, nuestro marco reencamina las inversiones hacia soluciones y tecnologías de futuro. También se han impulsado medidas de acompañamiento para la industria, como la de fabricación de baterías en Europa, sin dejar atrás a ningún europeo en la transición. Ahora corresponde a cada Estado miembro avanzar por esa vía e integrar rápidamente las medidas nacionales en los ámbitos de la energía, el clima, la movilidad y demás ámbitos conexos, de modo que Europa alcance a mediados de siglo la neutralidad climática.

Miguel Arias Cañete, comisario de Acción por el Clima y Energía, ha declarado: «Europa dispone actualmente del marco más ambicioso y puntero del mundo en clima y energía. Hemos consensuado toda la legislación para alcanzar nuestros objetivos de 2030, y objetivos mayores en materia de energías renovables y eficiencia energética. Pero la Unión de la Energía no son solo normas y políticas: hemos movilizado un nivel récord de inversiones en energía limpia en Europa, negociado el Acuerdo de París e impulsado su rápida entrada en vigor, hemos seguido integrando el mercado europeo de la energía y establecido una visión a largo plazo para una Europa climáticamente neutra de aquí a 2050. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer. Tenemos que seguir desplegando las energías renovables por toda Europa e intensificar los esfuerzos de ahorro energético. Hemos de entablar un proceso de transformación con un apremio mucho mayor del que observo actualmente. Nuestra estrategia de una Europa climáticamente neutra de aquí a 2050 indica cómo hacerlo y presenta un análisis consistente de por qué y cómo puede llegar Europa a la neutralidad climática; por qué otros países del mundo pueden replicar este modelo; de qué modo la neutralidad climática, la prosperidad económica y la justicia social pueden y deben ir juntas».

La Unión de la Energía ha reforzado el mercado interior de la energía y aumentado la seguridad energética de la Unión gracias a nuevas infraestructuras inteligentes (también transfronterizas), un nuevo diseño de mercado más avanzado y un mecanismo de cooperación solidaria entre Estados miembros para responder a posibles crisis de una manera más eficaz y eficiente.

Como ha subrayado recientemente la Comisión en su Comunicación «Un planeta limpio para todos», la transición energética requiere una transformación económica y social global en la que participen todos los sectores de la economía y la sociedad, a fin de conseguir la transición a la neutralidad climática de aquí a 2050. El marco de la Unión de la Energía pone a Europa en camino hacia una economía próspera, moderna, competitiva y climáticamente neutra.

La Comisión Juncker ha establecido un nuevo marco legislativo para la Unión de la Energía. El marco legislativo actualizado ha permitido a la Unión mantener su liderazgo en la acción por el clima aumentando su nivel de ambición para 2030 en sectores relacionados con la energía: desde los objetivos más exigentes en materia de energía renovable y eficiencia energética, hasta los relativos a las emisiones de turismos, furgonetas y camiones. Además del nuevo marco legislativo, la Comisión ha establecido varias medidas de apoyo para garantizar una transición fluida de las industrias, regiones y ciudades europeas. Varias iniciativas específicas garantizan que las regiones y los ciudadanos se beneficien por igual de la transición energética. Una de ellas es la alianza europea de las baterías.

Este sector ha sido identificado como cadena de valor estratégica para la Unión en el contexto de una estrategia de política industrial reforzada. El informe de la Unión de la Energía va acompañado de un informe específico sobre la aplicación del plan de acción estratégico para las baterías.

Una segunda comunicación publicada hoy pide reforzar la responsabilidad democrática del proceso de toma de decisiones en el marco del Tratado Euratom. La Comisión creará un grupo de expertos de alto nivel para evaluar la situación respecto del Tratado Euratom con vistas a considerar la forma en que podría mejorarse su rendición de cuentas democrática sobre la base del Tratado actual.

En la misma comunicación, la Comisión pide al Parlamento Europeo y al Consejo que estudien cómo la fiscalidad de la energía puede contribuir a alcanzar mejor los objetivos de la política de clima y energía, y de qué manera el recurso a la toma de decisiones mediante votación por mayoría cualificada de los Estados miembros puede contribuir a desbloquear el avance al respecto. Este planteamiento se apoya en el plan rector de la Comisión por una transición gradual hacia un proceso decisorio mediante votación por mayoría cualificada en todos los ámbitos de la política fiscal, hecho público en enero.

Información adicional:

IP/19/1876

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