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Comisión Europea

Comunicado de prensa

Bruselas, 28 de noviembre de 2012

Plan director para una Unión Económica y Monetaria profunda y auténtica: se abre un debate a escala europea

Bruselas, 28 de noviembre de 2012 – La Comisión Europea ha adoptado hoy un Plan director para una Unión Económica y Monetaria profunda y auténtica en el que presenta la imagen de una arquitectura sólida y estable en los ámbitos financiero, fiscal, económico y político.

Refiriéndose a este Plan, José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea, ha afirmado: «Para superar la crisis de confianza que está afectando a nuestras economías y a los medios de subsistencia de nuestros ciudadanos necesitamos una unión económica y monetaria profunda y auténtica. Tenemos que demostrar de manera inequívoca que los europeos estamos dispuestos a permanecer unidos y avanzar con decisión para reforzar la arquitectura de los ámbitos financiero, presupuestario, económico y político que sustenta la estabilidad del euro y nuestra Unión en su conjunto.».

En una UEM profunda y auténtica todas las decisiones importantes de los Estados miembros en materia económica y fiscal serían objeto de un proceso más intenso de coordinación, refrendo y control a escala europea.

El Plan director traza el camino hacia una UEM profunda y auténtica, lo que implica la adopción de medidas progresivas a corto, medio y largo plazo. Una parte de estas medidas podrán adoptarse sobre la base de los Tratados vigentes, la otra parte requiere una modificación de los mismos.

  1. A corto plazo (de seis a dieciocho meses), la prioridad inmediata debe ser la aplicación de las reformas ya aprobadas en materia de gobernanza (las seis medidas, o six pack) o que están a punto de aprobarse (two pack). Asimismo los Estados miembros deberán esforzarse por llegar a un acuerdo sobre un mecanismo único de supervisión bancaria antes de fin de año. Una unión bancaria efectiva no solo requeriría la creación de un mecanismo único de supervisión sino también, tras la adopción de dicho mecanismo, un mecanismo único de resolución que se ocupe de los bancos que se encuentren en dificultades. Una vez se haya consensuado el marco financiero plurianual, habrá que consolidar aún más el marco de gobernanza económica mediante la creación de un «instrumento de convergencia y competitividad» en el presupuesto de la UE, separado del marco financiero plurianual, que ayude a aplicar las reformas estructurales importantes para los Estados miembros y para el buen funcionamiento de la UEM. Esta ayuda se basaría en los compromisos adquiridos en los «acuerdos contractuales» suscritos entre los Estados miembros y la Comisión.

  2. A medio plazo (de dieciocho meses a cinco años), el refuerzo de la aplicación colectiva de las políticas económicas y presupuestarias —incluidas las políticas fiscales y las políticas de empleo— avanzaría paralelamente a una capacidad fiscal mejorada. Una capacidad fiscal específica para la zona del euro debería depender de sus propios recursos y prestar un apoyo suficiente para llevar a cabo las reformas estructurales importantes en las grandes economías en dificultad. Esta capacidad podría desarrollarse partiendo del instrumento de convergencia y competitividad, aunque se beneficiaría de unas bases nuevas y específicas en los Tratados. Asimismo podría estudiarse la creación de un fondo de amortización sometido a unas condiciones estrictas, así como la emisión de bonos a corto plazo (eurobills)que ayuden a reducir la deuda y estabilizar los mercados financieros. Un Tesoro de la UEM, dentro de la Comisión, se encargaría de las funciones de control y gestión de esta capacidad fiscal y de los demás instrumentos.

  3. A más largo plazo (más allá de cinco años), partiendo de la puesta en común adecuada de la soberanía, la responsabilidad y la solidaridad a escala europea sería posible establecer un presupuesto autónomo para la zona del euro que ofreciera a la UEM la capacidad fiscal necesaria para ayudar a los Estados miembros afectados por perturbaciones económicas. Un marco de gobernanza económica y fiscal profundamente integrado podría permitir la emisión común de deuda pública, lo que mejoraría el funcionamiento de los mercados y la aplicación de la política monetaria. Esto constituiría la etapa final de la UEM.

Es posible adoptar algunas de las medidas necesarias dentro de los límites que imponen los Tratados vigentes, pero otras requieren que se modifiquen los Tratados y se confieran nuevas competencias a la Unión. Para ello hay que partir de los principios básicos siguientes:

  1. En primer lugar, la profundización de la UEM deberá basarse en el marco institucional y jurídico de los Tratados.

  2. En segundo lugar, la zona del euro deberá ser capaz de integrarse con mayor rapidez e intensidad que el conjunto de la UE, preservando a la vez la integridad de las políticas que se aplican a los veintisiete Estados miembros, especialmente el mercado único. Ello significa que, siempre que sea conveniente, las medidas destinadas a la zona del euro deberán estar abiertas a la participación de otros Estados miembros.

  3. De hecho, si bien los Tratados prevén que una serie de normas se apliquen únicamente a los Estados miembros pertenecientes a la zona del euro, la configuración actual de esa zona tiene carácter temporal ya que, en virtud de los Tratados, todos los Estados miembros menos dos (Dinamarca y el Reino Unido) están destinados a ser miembros de pleno derecho de conformidad con los Tratados.

  4. El refuerzo de la responsabilidad democrática deberá acompañar cualquier modificación de los Tratados que confiera al nivel de la UE nuevas competencias supranacionales. Una manera de consolidar la legitimidad de la UE sería ampliar las competencias del Tribunal de Justicia.

Próximos pasos

El Plan director es la contribución de la Comisión al informe de los «cuatro presidentes» sobre los próximos pasos hacia la unión económica y monetaria. El presidente del Consejo Europeo, en coordinación con el presidente Barroso, el presidente del Banco Central Europeo y el presidente del Eurogrupo, está preparando la versión final de este informe, que se debatirá en el Consejo Europeo de los días trece y catorce de diciembre.

Antecedentes

El debate sobre la forma de reforzar aún más la gobernanza económica ha ido acelerándose desde mayo de 2010, cuando la Comisión propuso una estrategia para reforzar la gobernanza económica en Europa (MEMO/10/204). Ello condujo finalmente a la adopción de la propuesta de seis medidas legislativas, que entraron en vigor en diciembre de 2011 (MEMO/11/898). La Comisión ha contribuido también a varios informes sobre la UEM en colaboración con el presidente del Consejo Europeo: el informe de la task force sobre gobernanza económica (octubre de 2010), el informe Hacia una unión económica más fuerte (diciembre de 2011) y el informe intermedio de los «cuatro presidentes» Hacia una auténtica unión económica y monetaria (octubre de 2012).

Para más información:

Página web del Presidente Barroso:

http://ec.europa.eu/commission_2010-2014/president/index_en.htm

MEMO/12/909 Plan director para una Unión Económica y Monetaria (UEM) profunda y auténtica: Preguntas más frecuentes

Personas de contacto:

Pia Ahrenkilde Hansen (+32 22953070)

Sarah Collins (+32 22968076)

Simon O'Connor (+32 22967359)


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