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Cielo único europeo, 10 años y todavía sin resultados

European Commission - IP/12/1089   11/10/2012

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Comisión Europea

Comunicado de prensa

Bruselas, 11 de octubre de 2012

Cielo único europeo, 10 años y todavía sin resultados

El cielo único europeo, el proyecto emblemático de creación de un espacio aéreo europeo único que triplicaría la capacidad y reduciría a la mitad los costes del tráfico aéreo, no está dando resultados. El Vicepresidente Siim Kallas, Comisario Europeo de Transportes, ha anunciado hoy su intención de presentar nuevas propuestas legislativas en la primavera de 2013 para acelerar su implantación, así como de tomar todas las medidas de aplicación posibles, incluida la incoación de expedientes de infracción.

Las ineficiencias derivadas de un espacio aéreo fragmentado ocasionan unos costes suplementarios de casi 5 000 millones de euros al año. Añade 42 kilómetros a la distancia de un vuelo medio, con lo que se obliga a las aeronaves a consumir más combustible, generar más emisiones, pagar derechos de uso más altos y provocar mayores retrasos. Los Estados Unidos controlan el mismo espacio aéreo, con más tráfico, con unos costes de casi la mitad.

En su intervención en la conferencia de alto nivel «Cielo único europeo: Es el momento de actuar», celebrada hoy en Limasol (Chipre), el Vicepresidente Kallas ha declarado: «Siempre he dicho que el cielo único europeo es mi principal prioridad en materia de transporte aéreo. Es demasiado importante como para que podamos fallar. Nos hemos quedado muy atrás respecto a nuestras ambiciones originales. Transcurridos más de diez años, los problemas principales siguen siendo los mismos, demasiada poca capacidad, con la posibilidad de una incidencia negativa en la seguridad, a un precio demasiado alto. Hay algunas señales de cambio, pero los avances son, en general, demasiado lentos y limitados. Necesitamos pensar en otras soluciones y aplicarlas con rapidez. Hay demasiada fragmentación nacional. Las mejoras prometidas no se han concretado.».

2012 es un año crítico para el cielo único europeo, con cuatro objetivos clave, incluidos 9 bloques funcionales de espacio aéreo (FAB) que deberán ser operativos para diciembre de 2012. El Vicepresidente ha advertido de que, a la luz de los avances registrados hasta la fecha, Europa aún dista de crear un espacio aéreo único. Ha declarado, por ejemplo, que, si bien hay que fijar los FAB, «ahora tenemos que hacer que añadan el valor apropiado. En la actualidad, está claro que no contribuirán gran cosa a un espacio aéreo integrado y sin fragmentar». Ha anunciado que, a fin de garantizar el progreso necesario, la Comisión recurrirá a sus competencias de ejecución al máximo, incluida la incoación de expedientes de infracción en caso necesario.

Además, en la primavera de 2013, la Comisión presentará propuestas para consolidar el actual marco jurídico del cielo único europeo al efecto de agilizar las reformas en curso. Las propuestas incluirán medidas para reforzar lo siguiente:

1. El sistema de evaluación del rendimiento. Alcanzar unos objetivos de rendimiento para aumentar la capacidad del espacio aéreo europeo y reducir los costes constituye el elemento central del cielo único europeo y es crucial para su éxito pleno.

En julio de 2012, la Comisión aprobó planes nacionales para reducir los costes y aumentar la capacidad para el período 2012-2014. La Comisión tiene previsto aumentar considerablemente el grado de ambición de los objetivos de rendimiento para 2015-2019. Además, las propuestas sobre el cielo único europeo en 2013 también velarán por que la Comisión tenga todas las competencias necesarias para exigir a los Estados miembros y los bloques funcionales de espacio aéreo que cumplan los objetivos acordados y reforzarán la independencia del Organismo de Evaluación del Rendimiento.

2. Se están creando o se van a crear nueve bloques funcionales de espacio aéreo (FAB). La Comisión presentará propuestas para garantizar que esos bloques de gestión del espacio aéreo regional se traduzcan en auténticas mejoras operativas. Se tendrán que formular planes estratégicos y operacionales para cada bloque funcional de espacio aéreo. No basta que existan en teoría: los FAB deben arrojar resultados operativos reales rápidamente.

3. Administrador de red para Europa. La Comisión reforzará las competencias del administrador de la red, sobre todo para que pueda asumir funciones paneuropeas más centralizadas, por ejemplo, en lo relativo al diseño del espacio aéreo, incluida la planificación de rutas, lo que contribuirá a maximizar la eficiencia de la red.

4. Reforma más profunda de la prestación de servicios de navegación aérea. La Comisión propondrá una mayor atención a las tareas fundamentales, al tiempo que los proveedores de servicios podrán someter a concurso los servicios auxiliares. También se propondrá reforzar su separación de sus reguladores nacionales.

Todo ello depende el éxito de la fase de despliegue del programa SESAR, el elemento tecnológico del cielo único. La Comisión presentará próximamente sus propuestas sobre la gobernanza y los programas de financiación al Consejo y al Parlamento.

El cielo único europeo es una iniciativa emblemática europea para reformar la arquitectura del control del tráfico aéreo europeo y responder a futuras necesidades de capacidad y seguridad. Basándose en iniciativas de finales de los años noventa, el paquete del cielo único europeo I (SES I) se adoptó en 2004 y el II (CUE II) se adoptó en 2009.

Gracias a la plena realización del cielo único europeo:

  • La seguridad será diez veces mejor.

  • Se triplicará la capacidad del espacio aéreo.

  • Los costes de la gestión del tráfico aéreo se reducirán un 50 %.

  • La incidencia en el medio ambiente disminuirá un 10 %.

A continuación

La Comisión presentará nuevas propuestas sobre el cielo único europeo en la primavera de 2013. Las propuestas legislativas deben aprobarlas los Estados miembros y el Parlamento para que puedan convertirse en ley.

Para más información:

http://ec.europa.eu/commission_2010-2014/kallas/headlines/news/2011/11/ses_en.htm

MEMO/12/774

SPEECH/12/711

Personas de contacto:

Helen Kearns (+32 2 298 76 38)

Dale Kidd (+32 2 295 74 61)

Cielo único europeo: Hechos y cifras clave

Los cielos y los aeropuertos europeos corren peligro de saturarse. Ya cada año, unos 1 400 millones de pasajeros pasan por los más de los 440 aeropuertos europeos. Cada día, hay unos 27 000 vuelos controlados, lo que significa que 10 millones de vuelos surcan los cielos europeos cada año. El 80 % de esos vuelos se explota dentro de la UE.

La situación actual la gestiona con competencia el sector del transporte aéreo europeo, pero se prevé que, en condiciones económicas normales, el tráfico aéreo crezca hasta un 5 % anual hasta alcanzar casi 17 millones de vuelos de aquí a 2030. Este último año, habrá tantos aviones en los cielos europeos cada año como habitantes tiene Pekín.

Si no hacemos nada, será el caos. Europa no solo tendrá que rechazar una gran parte de la posible demanda, sino que será también vulnerable a los atrasos y las cancelaciones de vuelos en un grado sin precedentes. Si seguimos como hasta ahora, los costes de la congestión aumentarán aproximadamente un 50 % de aquí a 2050.

El principal problema es que los sistemas de gestión del tráfico aéreo de Europa están fragmentados y son ineficientes.

El espacio aéreo de la UE sigue dividido en 27 sistemas nacionales de control del tráfico aéreo, que prestan servicios a partir de unos 60 centros de tráfico aéreo, mientras que el espacio aéreo está dividido en más de 650 sectores. Esto supone que el espacio aéreo está estructurado actualmente en torno a las fronteras nacionales y, en consecuencia, los vuelos no pueden seguir rutas directas. Por término medio, en Europa, las distancias que recorren las aeronaves son 42 km más largas de lo estrictamente necesario debido a la fragmentación del espacio aéreo, lo que provoca un tiempo de vuelo más largo, atrasos, gasto de combustible y emisiones de CO2.

Además, las tecnologías de gestión del tráfico aéreo actuales fueron concebidas en los años 1950 y ahora han quedado desfasadas.

Las ineficiencias derivadas de la fragmentación del espacio aéreo europeo generan unos costes suplementarios de alrededor de 5 000 millones de euros anuales. Estos costes se repercuten en las empresas y los pasajeros. El control del tráfico aéreo constituye actualmente entre el 6 % y el 12 % del coste de un billete.

El sistema de gestión del tráfico aéreo de los Estados Unidos es dos veces más eficiente que el de la UE; gestiona el doble de vuelos con un coste similar terceros y con la tercera parte de centros de control.

Frente a estos desafíos, se formularon a finales de los años noventa propuestas dirigidas a crear un cielo único europeo, suprimir las fronteras nacionales en el aire y a crear un espacio aéreo europeo único:

a) que mejore diez veces la seguridad;

b) que triplique la capacidad del espacio aéreo;

c) que disminuya un 50 % los costes de la gestión del tráfico aéreo.

d) que reduzca un 10 % el impacto ambiental.


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