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Comisión Europea – Comunicado de prensa

La Comisión quiere bancos más fuertes y más responsables en Europa

Bruselas, 20 de julio de 2011 - Los bancos han estado en el centro de la crisis financiera con que se enfrenta la economía mundial desde 2008. De esta experiencia se han extraído enseñanzas y no deberían repetirse los errores del pasado. Por este motivo, la Comisión Europea presenta hoy propuestas destinadas a modificar el comportamiento de los 8 000 bancos que operan en Europa. El objetivo general de la presente propuesta es reforzar la robustez del sector bancario de la UE, garantizando, al mismo tiempo, que los bancos sigan financiando la actividad económica y el crecimiento. Las propuestas de la Comisión persiguen tres objetivos concretos.

1. La propuesta obligará a los bancos a mantener un mayor volumen de capital, y de mejor calidad, a fin de poder resistir por sí mismos a futuras perturbaciones. Al desencadenarse la crisis, el capital de las entidades financieras era insuficiente, tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo, lo que dio pie a que las autoridades nacionales les prestaran un apoyo sin precedentes. Con su propuesta, la Comisión implanta en Europa las normas internacionales sobre el capital de los bancos consensuadas en el marco del G-20 (más comúnmente conocidas como «Acuerdo de Basilea III»). Con la aplicación de estas normas a más de 8 000 bancos, que gestionan el 53 % del total de activos a nivel mundial, Europa marcará la pauta a este respecto.

2. La Comisión quiere además instaurar un nuevo marco de gobernanza, dotando a los supervisores de nuevas facultades que les permitan una vigilancia más estrecha de los bancos y la adopción de posibles medidas sancionadoras cuando detecten riesgos, por ejemplo, a fin de reducir el crédito cuando haya indicios de que se está creando una burbuja.

3. Al agrupar todas las disposiciones aplicables en la materia, la Comisión se propone establecer un código normativo único para la reglamentación de la actividad bancaria, lo que redundará en una mayor transparencia y favorecerá la aplicación efectiva de las normas1.

En palabras de Michel Barnier, Comisario de Mercado Interior: «La crisis financiera ha golpeado duramente a las familias y empresas europeas. No podemos permitir que se repita una crisis de estas proporciones, ni que la actuación de algunos operadores financieros comprometa nuestra prosperidad. Por ello presentamos hoy propuestas destinadas a fortalecer los más de 8 000 bancos que ejercen su actividad en Europa. Es preciso que el sector bancario mantenga un mayor volumen de capital, y de mejor calidad, cada vez que asuma riesgos. Se trata de un avance de enorme importancia en la asimilación de las enseñanzas de la crisis y la adopción de un nuevo enfoque frente al riesgo. Me complace comprobar que Europa sigue marcando la pauta y es la primera región del mundo que hace suyos los compromisos del G-20. Solo cuando todas estas normas se lleven a la práctica podremos realmente afirmar que hemos extraído todas las enseñanzas de la crisis

Contexto

La propuesta consta de dos partes: una Directiva, que regula el acceso a la actividad de captación de depósitos y un Reglamento, que regula la forma en que las entidades de crédito y las empresas de inversión deben desarrollar su actividad. Ambos instrumentos legislativos integran un paquete y deben considerarse conjuntamente. La propuesta va acompañada de una evaluación de impacto, donde queda demostrado que esta reforma reducirá significativamente las probabilidades de que se desencadene una crisis sistémica del sector bancario.

1. El Reglamento contiene los requisitos prudenciales pormenorizados que han de satisfacer las entidades de crédito y las empresas de inversión y abarca los siguientes aspectos:

  • Capital: la propuesta de la Comisión incrementa el importe de fondos propios que los bancos deben poseer e impone requisitos de calidad más estrictos en lo que respecta a dichos fondos. Asimismo, armoniza las deducciones a efectuar de los fondos propios para determinar el importe de capital que resulta prudente reconocer con fines reguladores.

  • Liquidez: a fin de mejorar la resistencia a corto plazo del perfil de riesgo de liquidez de las entidades financieras, la Comisión propone la introducción de un coeficiente de cobertura de liquidez (LCR, por su sigla en inglés) en 2015, cuya composición y calibración exactas se determinarán tras un período de observación y examen.

  • Coeficiente de apalancamiento: con objeto de limitar el exceso de endeudamiento en los balances de las entidades de crédito y empresas de inversión, la Comisión propone también establecer un coeficiente de apalancamiento sujeto a revisión supervisora. Las implicaciones de tal coeficiente se examinarán detenidamente antes de su posible transformación en un requisito vinculante el 1 de enero de 2018.

  • Riesgo de crédito de contraparte: en consonancia con la política de la Comisión con respecto a los derivados no negociados en mercados regulados (conocidos como OTC) (IP/10/1125), se introducen modificaciones para alentar a los bancos a compensar dichos derivados a través de entidades centrales de contrapartida.

  • Código normativo único: la crisis financiera ha puesto de relieve el peligro que entraña la divergencia de las normativas nacionales. Un mercado único requiere un código normativo único. Al ser directamente aplicable, sin necesidad de transposición en cada país, el Reglamento elimina una fuente de divergencia. Asimismo, establece un único conjunto de normas en materia de capital que los Estados miembros no pueden modificar, ni al alza ni a la baja.

2. La nueva Directiva abarca ámbitos de las actuales Directivas sobre requisitos de capital en los que las disposiciones de la UE han de ser incorporadas por los Estados miembros de forma adecuada a su propio entorno normativo; es el caso de los requisitos de acceso a la actividad bancaria y su ejercicio, las condiciones de ejercicio de la libertad de establecimiento y la libre prestación de servicios por parte de los bancos, la definición de autoridades competentes y los principios que rigen la supervisión prudencial.

Entre los nuevos elementos que presenta la Directiva cabe citar los siguientes:

  • Mejora del gobierno corporativo: la propuesta endurece los requisitos en lo que respecta a los mecanismos y procesos de gobierno corporativo y establece nuevas normas orientadas a aumentar la eficacia de la vigilancia del riesgo por parte de los consejos de administración, mejorar el reconocimiento de la función de gestión del riesgo y velar por que los supervisores realicen un control eficaz de la gestión de riesgos.

  • Sanciones: la propuesta garantizará que, en caso de vulneración de los requisitos de la UE por parte de las entidades, todos los supervisores puedan aplicar sanciones que sean verdaderamente disuasorias, pero asimismo efectivas y proporcionadas ─por ejemplo, sanciones administrativas de hasta un 10 % del volumen de negocios anual de la entidad, o prohibiciones temporales a los miembros del órgano rector de la entidad─.

  • Colchones de capital: la propuesta introduce dos colchones de capital, además de los requisitos mínimos de capital, a saber: un colchón de conservación de capital, idéntico para todos los bancos de la UE, y un colchón de capital anticíclico, que deberá fijarse a nivel nacional.

  • Supervisión reforzada: la Comisión se propone reforzar el régimen de supervisión, exigiendo la elaboración anual de un programa de supervisión para cada entidad supervisada, basado en un análisis de riesgos; exámenes de supervisión in situ más extensos y sistemáticos; normas más rigurosas y análisis de supervisión más intervencionistas y prospectivos.

Por último, la propuesta busca reducir en lo posible la dependencia de las calificaciones crediticias externas por parte de las entidades de crédito, exigiendo, por una parte, que todas las decisiones de inversión de los bancos se basen no solo en calificaciones sino también en su propia valoración de crédito interna, y, por otra, que los bancos con un número significativo de exposiciones en una determinada cartera elaboren calificaciones internas respecto de esa cartera en lugar de basarse en las calificaciones externas para el cómputo de sus requisitos de capital.

La propuesta que hoy se presenta sustituye a las anteriores Directivas sobre requisitos de capital (2006/48/CE y 2006/49/CE) por un Reglamento y una Directiva y constituye otro paso fundamental de cara a la instauración de un sistema financiero más sano y más seguro en Europa.

Información contextual adicional

A fin de restablecer la estabilidad del sector bancario y garantizar el flujo de crédito a la economía real, la UE y sus Estados miembros adoptaron una serie de medidas sin precedentes cuyo coste se repercutió en definitiva en el contribuyente. En este contexto, la Comisión Europea aprobó medidas de ayuda estatal a las entidades financieras por importe de 4,1 billones de euros, de los que más de 2 billones de euros se utilizaron efectivamente en 2008 y 2009.

Puede obtenerse más información en:

http://ec.europa.eu/internal_market/bank/regcapital/index_en.htm

MEMO/11/527

Personas de contacto:

Olivier Bailly (+32 2 296 81 17)

Chantal Hughes (+32 2 299 44 50)

Catherine Bunyan (+32 2 299 65 12)

1 :

De acuerdo con las estimaciones del FMI, las pérdidas soportadas por los bancos europeos entre 2007 y 2010 como consecuencia de la crisis se aproximan a un billón de euros, lo que equivale al 8 % del PIB de la UE.


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