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IP/10/733

Bruselas, 15 de junio de 2010

Marcado «CE»: una puerta abierta al mercado europeo

El marcado «CE» figura a menudo en algunos de los productos que encontramos en el comercio, pero ¿qué significa exactamente? Con el lema «Marcado "CE": una puerta abierta al mercado europeo», la Comisión Europea está llevando a cabo una campaña informativa sobre el marcado «CE». Dicho marcado indica que un producto cumple toda legislación pertinente de la UE, lo que permite comercializarlo en toda la Unión Europea. Mediante la inclusión de dicho marcado en un producto, el fabricante declara, bajo su exclusiva responsabilidad, la conformidad con todos los requisitos jurídicos pertinentes, en especial las garantías en materia de salud, seguridad y protección del medio ambiente. Las repercusiones jurídicas y económicas de los abusos por no conformidad son tan importantes que disuadirán de ignorar dichas normas a la gran mayoría de empresas que operan de forma lícita. Esta campaña se dirige principalmente a los agentes económicos, a fin de sensibilizarlos en lo que respecta al marcado «CE» y mejorar su comprensión del mismo.

El Vicepresidente de la Comisión Europea Antonio Tajani, responsable de Industria y Emprendimiento, afirmó: «Debemos mejorar la visibilidad del marcado "CE" y la confianza de los consumidores en él. Nuestra campaña pretende dar a conocer mejor el significado y la finalidad de dicho marcado. Pero esta confianza también está vinculada a la fiabilidad del sistema en el que se basa el marcado CE. Por tanto, mejorará la confianza del consumidor y beneficiará a productores y distribuidores.»

No todos los productos comercializados en la UE están obligados a llevar el marcado «CE». Dicho marcado se aplica a unas veintitrés categorías de productos diferentes, como los juguetes, los productos eléctricos, la maquinaria, el equipo de protección individual y los ascensores.

El marcado «CE» no indica que un producto se ha fabricado en el Espacio Económico Europeo, sino simplemente que el producto ha sido evaluado antes de comercializarse y, por tanto, cumple la normativa (por ejemplo, un nivel armonizado de seguridad). Significa que el fabricante ha verificado que el producto cumple todos los requisitos esenciales pertinentes (por ejemplo, de salud y seguridad) de la Directiva o las Directivas aplicables, o que lo ha examinado un organismo notificado de evaluación de la conformidad.

En el caso de los productos fabricados en la UE, es responsabilidad del fabricante realizar la evaluación de la conformidad, constituir el expediente técnico, expedir la declaración CE de conformidad y colocar el marcado «CE» en el producto. Los distribuidores deben verificar la presencia del marcado «CE» y de los justificantes necesarios. En cuanto a los productos importados de un tercer país, el importador debe verificar que el fabricante establecido fuera de la UE ha tomado las medidas necesarias y que la documentación está disponible si se solicita. El marcado «CE» simplifica la vida a las empresas y a las autoridades nacionales:

  • Para la industria europea, el marcado permite a las empresas de la UE acceder a todo el mercado único sin tener que obtener veintisiete homologaciones individuales de autoridades nacionales, reduciendo así el coste y la carga del procedimiento de conformidad, pero manteniendo al mismo tiempo normas muy rigurosas.

  • Para las autoridades nacionales, el marcado facilita los controles que debe realizar cada organismo, manteniendo al mismo tiempo las normas aplicables, en un momento en que la gama de productos disponibles en el mercado de la UE crece de manera exponencial.

Sin embargo, la intensificación del control por parte de los organismos notificados y la mejora de la vigilancia del mercado mejoran la reputación del marcado «CE» y aumentan la confianza de los consumidores.

Con la entrada en vigor del paquete legislativo del mercado interior revisado para las mercancías, se han reforzado la función y la credibilidad del marcado «CE» (véase MEMO/10/257).

Los procedimientos, las medidas y las sanciones aplicables en caso de falsificación o infracción en relación con el marcado «CE» se fijan en las legislaciones administrativas y penales de los Estados miembros. Según la gravedad de la infracción, los agentes económicos pueden estar sujetos a una multa y, en algunas circunstancias, a una pena de prisión. Sin embargo, si no se considera que el producto presenta un riesgo inminente para la seguridad, el fabricante puede recibir una segunda oportunidad para garantizar que el producto cumple con la legislación aplicable antes de verse obligado a retirar el producto del mercado.

La campaña de comunicación se compone, entre otras iniciativas, de treinta eventos o seminarios de sensibilización sobre el marcado «CE» destinados a los agentes económicos, las asociaciones profesionales, las asociaciones de consumidores y los periodistas.

Más información:

http://www.ec.europa.eu/cemarking


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