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IP/09/1035

Bruselas , 25 de junio de 2009

La Comisión interviene para garantizar la existencia efectiva de un mercado competitivo de la energía en Europa

La Comisión ha actuado hoy con firmeza contra 25 Estados miembros que, mediante su incumplimiento de la legislación de la UE, están impidiendo a los consumidores europeos disfrutar de las ventajas de un mercado libre y competitivo de la energía. Austria, Bélgica, Bulgaria, la República Checa, Dinamarca, Alemania, Estonia, España, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Lituania, Letonia, Luxemburgo, los Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia, Suecia y el Reino Unido recibirán cartas de emplazamiento por la inobservancia de la normativa sobre gas y electricidad vigente. La Comisión también ha enviado cartas de emplazamiento a Grecia, Polonia, Portugal, Rumanía y Lituania por mantener un sistema de precios regulados en claro quebrantamiento de las Directivas sobre gas y electricidad de la UE.

Andris Piebalgs, Comisario de Energía, hizo hincapié en el mensaje siguiente: «Resulta simplemente inaceptable que, e n la actual coyuntura de crisis económica y financiera, las empresas y los consumidores europeos deban soportar la carga que supone un mercado de la energía deficiente. La Comisión está resuelta a adoptar cuantas medidas sean necesarias para asegurar que los consumidores europeos dispongan de la verdadera capacidad de elección, los mejores precios y la mayor seguridad de abastecimiento que sólo un mercado libre y competitivo puede ofrecer » .

La intervención decidida hoy por la Comisión responde al quebrantamiento de diversas disposiciones de la legislación comunitaria vigente en los sectores de la electricidad y el gas (el llamado « segundo paquete » de 2003. La Comisión se ha centrado, concretamente, en las disposiciones dirigidas a garantizar una competencia leal que redunde en beneficio de los consumidores.

Los principales incumplimientos detectados por la Comisión son los siguientes:

  • la falta de información por parte de los gestores de las redes de transporte de gas y electricidad, que en la práctica obstruye el acceso de las compañías abastecedoras a las redes;

  • la inadecuación de los sistemas de asignación de capacidad de red para optimizar el uso de la red en la distribución de electricidad y gas en los Estados miembros;

  • la falta de coordinación y de cooperación transfronteriza entre los gestores de la red de transporte de electricidad y las autoridades nacionales, colaboración necesaria para asignar mejor la capacidad de red en las interconexiones transfronterizas y optimizar el uso de la red eléctrica existente a escala regional y europea en vez de a escala regional;

  • los escasos esfuerzos realizados por los gestores de la red de transporte de gas para liberar una capacidad máxima y así optimizar las posibilidades de acceso al mercado y de competencia; este problema afecta esencialmente a la capacidad a corto plazo –que corre el riesgo de desaprovecharse– y de la capacidad en dirección inversa a aquélla en la que el gas fluye físicamente (capacidad de retorno o «backhaul»);

  • la falta de medidas ejecutorias por parte de las autoridades competentes de los Estados miembros en los casos de violación de las normas de la UE, incluida la inexistencia de sistemas de sanción eficaces a nivel nacional;

  • la persistencia de los precios regulados que benefician a los grandes consumidores y obstaculizan el acceso de nuevos operadores al mercado;

  • la inexistencia de sistemas adecuados de solución de litigios a los que puedan recurrir los consumidores a escala nacional; una de las premisas fundamentales de las Directivas sobre la electricidad y el gas es que todos los ciudadanos que disfruten de los beneficios del mercado interior deben también poder gozar de unos elevados niveles de protección como consumidores. No obstante, la falta de procedimientos transparentes, sencillos y asequibles para tramitar sus reclamaciones puede generar cierta renuencia a participar en el mercado interior. Las Directivas sobre electricidad y gas establecen claras obligaciones con las que se pretende garantizar la implantación de esos procedimientos y ofrecer alternativas reales a los consumidores.

La s normas aplicables al mercado interior de la electricidad y el gas son fundamentales para la existencia de un auténtico mercado competitivo de la energía en Europa. La legislación de la UE debe aplicarse correctamente para permitir el correcto funcionamiento de los mercados y asegurar su efectiva integración. La Comisión ha situado la consecución del mercado interior de la electricidad y el gas entre las prioridades de su estrategia para una energía sostenible, competitiva y segura. En opinión de la Comisión, ese objetivo no podrá alcanzarse sin mercados libres y competitivos de la energía que permitan a las empresas europeas competir en toda Europa. La creación de un mercado europeo integrado de la energía será un factor clave para mejorar la seguridad de abastecimiento y potenciar la competitividad dentro de la UE, consecuencias ambas que redundan directamente en interés de los consumidores europeos.


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