Navigation path

Left navigation

Additional tools

IP/08/1858

Bruselas, 3 de diciembre de 2008

La Asociación Oriental – un nuevo y ambicioso capítulo en las relaciones de la UE con sus vecinos orientales

La propuesta de la Comisión de una nueva Asociación Oriental representa un cambio de ritmo en las relaciones de la UE con Armenia, Azerbaiyán, Belarús[1], Georgia, Moldova y Ucrania. Esta Asociación de grandes aspiraciones prevé una mejora significativa del nivel de compromiso político, y presenta la perspectiva de una nueva generación de Acuerdos de Asociación, una mayor integración en la economía de la UE, facilidades de desplazamiento a la UE para los ciudadanos, siempre que se reúnan los requisitos de seguridad, un incremento de los acuerdos sobre seguridad energética que beneficien a todas las partes afectadas y una mejora de la ayuda financiera. La UE propone un respaldo mucho más intenso y constante a las reformas de los socios a través de un nuevo programa de desarrollo institucional de gran envergadura y una nueva dimensión multilateral que aúne a todos los socios para hacer frente a los retos comunes. La nueva Asociación incluye medidas nuevas de ayuda al desarrollo socioeconómico de los seis países, así como cinco grandes iniciativas en las que se plasmará concretamente el apoyo de la UE.

En palabras del Presidente de la Comisión, José Manuel Barroso: «Sólo con una fuerte voluntad y compromisos políticos por ambas partes podrá la Asociación Oriental lograr su objetivo de asociación política e integración económica. Tenemos que emplearnos más a fondo en la consecución de la estabilidad y prosperidad mutuas, lo que se verá pronto compensado por importantes beneficios políticos y económicos y producirá mayor seguridad y estabilidad para la UE y nuestros vecinos orientales».

«Ha llegado el momento de iniciar un nuevo capítulo en las relaciones con nuestros socios orientales» –añadió la Comisaria de Relaciones Exteriores y Política de Vecindad, Benita Ferrero-Waldner. «Basándonos en el progreso alcanzado en los últimos años hemos preparado una oferta ambiciosa, pero también muy equilibrada. Los acontecimientos que se producen en Europa Oriental y el sur del Cáucaso afectan a la seguridad y la estabilidad de la UE. Nuestra política hacia estos países debe ser fuerte, dinámica e inequívoca. La UE proseguirá con su enfoque de realizar programas a la medida, que tanto éxito ha tenido, pero con una nueva escala y una fuerte dimensión multilateral. Mantendremos, no obstante, nuestro principio de que los avances deben ir acompañados por la aplicación de reformas por parte de nuestros socios, pero este nuevo paquete de medidas ofrece asimismo una asistencia más intensiva para ayudar a estos países a alcanzar sus objetivos .»

La Asociación Oriental responde al deseo que albergan los socios orientales de la UE de acercarse a la Unión Europea, pero es asimismo de interés crucial para la UE contribuir a mejorar en sus fronteras orientales la estabilidad, la gobernanza y el desarrollo económico.

Desde 1989 se han producido en el flanco oriental de la UE cambios profundos. Las ampliaciones sucesivas han contribuido a una mayor proximidad geográfica con nuestros socios orientales y las reformas respaldadas por la Política Europea de Vecindad han aproximado a la UE a estos países tanto en el terreno político como económico. La UE tiene una gran responsabilidad con los socios para ayudarles a hacer frente a los retos políticos y económicos y respaldar sus aspiraciones de mantener vínculos más fuertes, especialmente teniendo en cuenta el conflicto del pasado verano en Georgia. A raíz del conflicto en el Cáucaso, el Consejo Europeo de 1 de septiembre pidió a la Comisión que presentara su propuesta antes de lo que se había previsto anteriormente.

Celebradas consultas con los vecinos orientales, la Comisión propone entablar relaciones bilaterales más intensas con los vecinos orientales y un nuevo marco multilateral de cooperación. La iniciativa contiene los siguientes puntos nuevos:

  • Nuevos acuerdos de asociación entre los que se cuentan acuerdos de libre comercio de gran calado y envergadura para aquellos países que lo deseen y quieran contraer los compromisos de largo alcance con la UE que entrañan los acuerdos.
  • Amplios programas financiados por la UE para mejorar la capacidad administrativa de los socios.
  • Integración gradual en la economía de la UE (con la asimetría propia de las economías de los socios), incluidos compromisos vinculantes jurídicamente en materia de aproximación de las reglamentaciones.
  • Alentar a los socios a crear entre sí una red de libre comercio que pudiera, a la larga, adherirse a una Comunidad Económica de Vecindad.
  • La celebración de «Pactos de movilidad y seguridad», que faciliten el desplazamiento legítimo a la UE, manteniendo al mismo tiempo los esfuerzos para combatir la corrupción, la delincuencia organizada y la migración ilegal. Estos pactos comprenderían también la mejora de los regímenes de asilo hasta alcanzar los niveles de la UE y la creación de estructuras integradas de gestión de fronteras, entre otros, con el fin último de que todos los socios de la cooperación puedan viajar exentos de visado.
  • La Comisión analizará las posibilidades de movilidad laboral con el objetivo de ampliar aún más el mercado de trabajo de la UE.
  • Incremento de la seguridad energética para la UE y sus vecinos orientales.
  • Programas que se ocupan del desarrollo económico y social en los países socios, con particular atención a las marcadas diferencias económicas y sociales que presentan los países en cuestión.
  • Creación de cuatro plataformas multilaterales referentes a: democracia, buena gobernanza y estabilidad; integración económica y convergencia con las políticas de la UE; seguridad energética; y contactos entre particulares para un mayor respaldo a las distintas reformas de los socios.
  • Iniciativas importantes: programa integrado de gestión de fronteras; instrumento para las PYME; promoción de los mercados regionales de la electricidad, la eficiencia energética y las fuentes de energías renovables; desarrollo del corredor energético meridional; y cooperación en materia de prevención, preparación y respuesta ante catástrofes naturales y provocadas por el hombre.
  • Aumento de los contactos entre particulares y mayor participación de la sociedad civil y otras partes interesadas, como el Parlamento Europeo.
  • Asistencia financiera adicional – incremento importante (de 450 millones de euros en 2008 a 785 millones de euros en 2013). Ello supone añadir una dotación complementaria de 350 millones de euros a los recursos previstos para 2010-2013. Además, reasignaremos 250 millones de euros que ya habían sido atribuidos a los programas regionales de la PEV.

La Comisión propone poner en marcha esta iniciativa en la primavera de 2009 en una «Cumbre sobre la Asociación Oriental».

Para más información:

http://ec.europa.eu/external_relations/eastern/docs/index_en.htm

http://ec.europa.eu/world/enp/index_en.htm

http://ec.europa.eu/world/enp/partners/enp_armenia_en.htm

http://ec.europa.eu/world/enp/partners/enp_azerbaijan_en.htm

http://ec.europa.eu/world/enp/partners/enp_belarus_en.htm

http://ec.europa.eu/world/enp/partners/enp_georgia_en.htm

http://ec.europa.eu/world/enp/partners/enp_moldova_en.htm

http://ec.europa.eu/world/enp/partners/enp_ukraine_en.htm


[1] El nivel de participación de Bielorrusia en la Asociación Oriental dependerá del desarrollo global de las relaciones UE – Belarús.


Side Bar

My account

Manage your searches and email notifications


Help us improve our website