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Bruselas, 27 junio de 2007

Flexiguridad: aumentar el empleo de calidad

La Comisión propone hoy el establecimiento de principios comunes de flexiguridad para promover la competitividad, el empleo y la satisfacción en el trabajo, combinando la flexibilidad con la seguridad para los trabajadores y las empresas. Las estrategias de flexiguridad pueden contribuir a modernizar los mercados laborales europeos y a sacar más provecho de los retos y las oportunidades de la globalización. Dichas estrategias incluyen a la vez disposiciones contractuales flexibles y fiables, medidas activas del mercado laboral, estrategias globales de aprendizaje permanente y modernos sistemas de protección social que permiten disponer de ingresos adecuados durante los periodos de desempleo. La Comisión establece también varias vías típicas para ayudar a los Estados miembros a elaborar sus estrategias nacionales en materia de flexiguridad y a aprender de las experiencias y mejores prácticas de los demás. En sintonía con la Estrategia de Lisboa para el Crecimiento y el Empleo de la UE, los principios comunes sobre flexiguridad tienen como finalidad que más europeos aprovechen al máximo la actual economía global, caracterizada por rápidos cambios.

Vladimír Špidla, Comisario Europeo de Empleo, Asuntos Sociales e Igualdad de Oportunidades, afirma que «la flexiguridad es la mejor manera de garantizar que los ciudadanos europeos gocen de un alto nivel de seguridad de empleo, encuentren un trabajo de calidad en cualquier fase de su vida activa y aspiren a un buen desarrollo profesional en un entorno económico en rápida evolución.» A este respecto, añade que la «flexiguridad ofrece un equilibrio entre los derechos y las responsabilidades de los trabajadores, las empresas y los poderes públicos: todos ellos tienen el deber de contribuir al empleo, la sociedad y el crecimiento sostenible. El planteamiento de la flexiguridad no consiste en quitar seguridad a un grupo para dársela a otro, sino en aprovechar la interacción positiva entre la flexibilidad y la seguridad. Ahora, necesitamos que los distintos agentes contribuyan al éxito de esta iniciativa para las economías europeas, los trabajadores y las empresas.»

Europa debe encontrar nuevas formas de flexibilizar sus mercados laborales y, al mismo tiempo, ofrecer seguridad de empleo. La flexiguridad es un planteamiento global de la política del mercado laboral que combina una flexibilidad adecuada de las disposiciones contractuales —para que las empresas y los trabajadores puedan asumir los cambios— con la seguridad de los trabajadores de conservar sus puestos de trabajo o poder encontrar otros rápidamente y de disponer de un ingreso adecuado entre dos empleos. La Comunicación destaca que la flexiguridad puede ser positiva tanto para los trabajadores como para las empresas. La flexibilidad consiste en facilitar el acceso de los trabajadores a un puesto de trabajo, así como el cambio de empleo, y se aplica tanto a la flexiguridad externa como interna, dentro de una misma empresa. La seguridad no debe beneficiar sólo a los trabajadores, sino también a las empresas: la mejora de las capacidades de los trabajadores ofrece más seguridad y ventajas al empleador. La flexibilidad y la seguridad pueden reforzarse mutuamente.

La Comunicación, basada en amplias consultas con agentes destacados, determina los principales ámbitos de la política de flexiguridad (componentes de la flexiguridad) y establece propuestas sobre ocho principios de flexiguridad comunes. Estos principios, que constituyen los puntos de referencia que deben consensuar los Estados miembros, consisten en:

  • reforzar la aplicación de la Estrategia de la UE para el Crecimiento y el Empleo y potenciar el modelo social europeo;

  • lograr un equilibrio adecuado entre los derechos y las responsabilidades;

  • adaptar la flexiguridad a las distintas circunstancias, necesidades y objetivos de los Estados miembros;

  • reducir la diferencia entre, por un lado, los trabajadores sujetos a disposiciones contractuales no estándar y a veces precarias (los de «fuera») y, por otro, los que ocupan empleos permanentes a tiempo completo (los de «dentro»);

  • desarrollar la flexiguridad interna y externa, ayudando a los trabajadores a progresar en la carrera (interna) y en el mercado laboral (externa);

  • apoyar la igualdad de género y promover la igualdad de oportunidades para todos;

  • elaborar políticas equilibradas para promover un clima de confianza entre los interlocutores sociales, los poderes públicos y otros agentes interesados;

  • garantizar un reparto justo de los costes y las ventajas de las políticas de flexiguridad y contribuir a unas políticas presupuestarias sólidas y sostenibles desde el punto de vista financiero.

La Comunicación presenta, asimismo, cuatro «vías» típicas para que los Estados miembros desarrollen sus propias estrategias de flexiguridad adaptadas a sus objetivos nacionales. Es evidente que no existe una solución única para todos. La situación del mercado laboral varía considerablemente de un lugar a otro de la UE. Por ejemplo, en algunos países, el esfuerzo podría centrarse en soluciones dentro de las empresas, mientras que en otros, podría orientarse más bien a la transición entre empleos. Estas vías se establecen sobre la base de experiencias y políticas reales de los Estados miembros, tras ser analizadas por un Grupo de expertos sobre flexiguridad, y por su ponente, el Profesor Ton Wilthagen.

Los distintos aspectos de actuación que abarca la flexiguridad y sus componentes no son nuevos, pero las estrategias de flexiguridad ofrecen un nuevo enfoque integrado en el que los distintos elementos se apoyan mutuamente.

Los instrumentos financieros de la UE para la cohesión, en particular el Fondo Social Europeo en su periodo de programación 2007-2013, pueden contribuir significativamente a los aspectos presupuestarios de la flexiguridad, por ejemplo mediante la formación en las empresas, los programas de aprendizaje permanente o la promoción del espíritu empresarial.

Una reciente encuesta Eurobarómetro (otoño de 2006) muestra que los ciudadanos europeos comprenden y aceptan la necesidad de adaptación y cambio que caracteriza la flexiguridad: el 72 % consideran que los contratos laborales deberían ser más flexibles para crear más empleo, el 76 % creen que un empleo para toda la vida es una idea del pasado y el 88 % están de acuerdo en que el aprendizaje permanente aumenta las oportunidades de encontrar un empleo rápidamente.

La flexiguridad ocupa un lugar destacado en las Directrices integradas acordadas unánimemente por los Estados miembros, que contribuyen a la aplicación a escala tanto europea como nacional de la Estrategia de Lisboa para el Crecimiento y el Empleo. Sólo el compromiso de todos los agentes hará que sea un éxito. La Comisión anima a los Estados miembros a trabajar con los interlocutores sociales para integrar sus planteamientos sobre la flexiguridad en sus programas de reforma nacionales correspondientes a la Estrategia de Lisboa.

Para más información al respecto, consúltense las direcciones siguientes:

Comunicación sobre la flexiguridad:

http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=CELEX:52007DC0359:EN:NOT

Informe pericial con ejemplos de flexiguridad en los veintisiete Estados miembros:

http://ec.europa.eu/employment_social/employment_strategy/flex_meaning_en.htm

Antecedentes:

http://ec.europa.eu/employment_social/employment_strategy/flex_meaning_en.htm

Conferencia sobre flexiguridad de 20 de abril de 2007:

http://ec.europa.eu/employment_social/employment_strategy/flex_stakeholderconference_en.htm


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