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Bruselas, 8 de febrero de 2007
Consumidores: la Comisión interviene
para estimular la confianza en el mundo digital
Hoy, mediante la adopción de un Libro Verde de
la Comisión Europea en el que se revisa la normativa vigente, se ha dado un
gran impulso para replantear fundamentalmente las principales normas de la UE en
materia de protección de los consumidores —como, por ejemplo, las
garantías, las devoluciones y los períodos de reflexión— a
fin de adaptarlas a los desafíos de un mundo digital que evoluciona muy
rápidamente. El gasto de los consumidores (hogares e instituciones sin
ánimo de lucro) representa en total un 58 % del PIB de la UE. La
confianza de los consumidores es un factor clave que determina cómo y
cuándo éstos gastan su dinero en los distintos sectores de la
economía. Todo indica que los consumidores aún no se encuentran lo
suficientemente «cómodos» en el mundo digital y de la red como
para aprovechar todo su potencial. Actualmente sólo una pequeña parte
—el 6 % de los consumidores de la UE— realiza compras
transfronterizas a través de la red. Con ayuda de las reacciones que
suscite el Libro Verde, la Comisión pretende estimular la confianza de los
consumidores en el Mercado Único de la UE, con un único y sencillo
conjunto de normas que permitan a los consumidores conocer sus derechos, tomar
decisiones bien fundamentadas y tener una protección adecuada cuando las
cosas vayan mal. Un normativa jurídica clara también incentivará
a los agentes económicos, en particular a las PYME, a arriesgarse a cruzar
fronteras aprovechando el potencial de integración del sector del comercio
al por menor. El Libro Verde invita a formular observaciones al respecto y
contiene más de veintiocho sugerencias concretas (atinentes a ocho
Directivas) para posibles nuevas acciones.
«Hay que actuar urgentemente, porque el mundo se mueve muy
rápidamente y Europa corre el riesgo de quedarse a la zaga», ha
declarado Meglena Kuneva, la nueva Comisaria de la UE responsable de
Protección de los Consumidores, en su primera rueda de prensa en Bruselas.
«Necesitamos una reevaluación total de la normativa sobre
protección de los consumidores. Actualmente, los consumidores no reciben un
trato justo en la red y la complejidad de las normas impide que surja una nueva
generación de brillantes ideas empresariales. Debemos encontrar nuevas
soluciones para los nuevos desafíos. La cuestión es si podemos
permitirnos tener veintisiete minimercados en la red en Europa y denegar a los
consumidores la posibilidad de elegir, oportunidades y precios competitivos.
Debemos infundir en los consumidores un nuevo sentido de la confianza en el
mundo del comercio electrónico para que se convierta en un espacio de
mercado en el que reine la confianza. Han cambiado las reglas del juego y es
hora de que la política de los consumidores responda.»
Situación actual
Cada año se producen cientos de denuncias relativas a compras
transfronterizas a través de la red procedentes de los Centros Europeos de
los Consumidores (CEC), en especial sobre problemas de incumplimiento de las
entregas, entregas fuera de plazo, períodos de reflexión,
devolución de mercancías y obtención de reembolsos.
Ámbitos de intervención
Las normas vigentes han sido útiles para los consumidores, pero han ido
cambiando durante un período de entre quince y veinte años. En efecto,
hay un mosaico de distintas normas nacionales, a las que se añaden las
normas básicas de la UE hasta distintos niveles en los distintos
países. También existen en la red nuevos desafíos que no se
tratan de forma efectiva, por lo que los consumidores no obtienen un trato justo
y las empresas deben enfrentarse a un laberinto de normas complejas.
El Libro Verde consulta sobre posibles acciones en veintiocho cuestiones,
entre las que se encuentran:
- El refuerzo de la noción de entrega de las compras
transfronterizas (el mayor ámbito de denuncias del consumo a
través de la red), aumentando la protección que se da a los
consumidores y clarificando cada vez más sus derechos por lo que se refiere
a las entregas fuera de plazo, el incumplimiento de las entregas y las entregas
parciales.
- La clarificación y la simplificación de las normas sobre
devolución de productos: las actuales normas a escala de la UE difieren
considerablemente, desde la notificación al vendedor por correo
electrónico hasta la obligación de utilizar el correo certificado.
- Establecimiento de normas comunes sobre los derechos y los costes de
devolución de mercancías: los acuerdos actuales varían desde
los gratuitos hasta aquellos en que el consumidor soporta todos los costes de
devolución de las mercancías.
- Simplificación mediante normas comunes de las soluciones a
disposición de los consumidores. Actualmente sólo es
posible acogerse a la reducción del precio o la rescisión de un
contrato si la reparación o la sustitución son imposibles o
desproporcionadas. Para los consumidores es difícil, en particular a
distancia, evaluar una alegación de un vendedor que afirme que una
solución determinada sería desproporcionada. El Libro Verde estudia un
sistema en el que los consumidores puedan escoger libremente entre distintas
soluciones.
- Clarificación, mediante normas a escala de la UE, de las normas que
cubren los «períodos de reflexión»: su derecho a
devolver una mercancía en un plazo determinado en caso de que Ud. cambie de
idea y decida que ya no la quiere.
- Por otra parte, deben abordarse nuevos desafíos en caso de que las
garantías y los derechos actuales que cubren los productos se
amplíen a determinados servicios: el consumidor que compra un CD en una
tienda tiene una garantía en caso de que no funcione, mientras que un
consumidor que descarga música de internet no disfruta de dicha
protección. También deben aclararse las normas para acabar con la
incertidumbre sobre la excepción aplicable a los «bienes de segunda
mano vendidos en subastas públicas» de la actual Directiva sobre
ventas.
Próximos pasos
La consulta acerca del «Libro verde sobre la revisión del acervo en
materia de consumo» durará tres meses. Durante ese tiempo la Comisaria
responsable de Protección de los Consumidores seguirá la consulta
sobre el terreno. Se reunirá con una gran variedad de partes interesadas,
desde grupos de mujeres, consumidores de más edad y organizaciones de
consumidores hasta PYME, diputados del Parlamento Europeo, Gobiernos de los
Estados miembros y minoristas importantes. A continuación se
presentarán propuestas de iniciativas específicas
—reglamentarias y de otro tipo— para resolver los problemas y las
deficiencias existentes.
Véase MEMO/07/48
para obtener información sobre los derechos fundamentales de los
consumidores de la UE y las denuncias más comunes.