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IP/03/1022

Bruselas, 16 de julio de 2003

Propuesta de la Comisión relativa a las declaraciones sobre propiedades nutritivas y saludables de los alimentos con el fin de informar mejor a los consumidores y armonizar el mercado

La Comisión Europea ha adoptado hoy un proyecto de Reglamento relativo a las declaraciones sobre propiedades nutritivas y saludables de los alimentos, incluidos los complementos alimenticios. A los consumidores les preocupa cada vez más lo que comen y la manera en que la alimentación afecta a su salud. Por este motivo, la industria alimentaria ha reaccionado proporcionando un etiquetado nutricional más detallado y presentando con frecuencia declaraciones relativas a los efectos beneficiosos de algunos alimentos. No obstante, las normas comunitarias vigentes relativas al etiquetado(1) y al etiquetado sobre propiedades nutritivas (2), que no definen las condiciones de utilización de las declaraciones nutricionales ni permiten las declaraciones sobre propiedades saludables, no se aplican correctamente, por lo que pueden inducir a error a los consumidores si no se justifican debidamente. La propuesta de Reglamento aportará seguridad jurídica y abordará estos aspectos, al precisar las condiciones de utilización de las declaraciones sobre propiedades nutritivas y saludables de los alimentos, prohibir algunas y evaluar científicamente la utilización de las declaraciones en función del perfil nutricional de los productos alimenticios.

David Byrne, Comisario responsable de Sanidad y Protección de los Consumidores, destacó la importancia de la propuesta de Reglamento. «La aplicación de esta propuesta permitirá beneficiarse, tanto a la industria como a los consumidores, de la utilización correcta de las declaraciones. Los consumidores recibirán información exacta y pertinente, mientras que los fabricantes de productos alimenticios podrán utilizar declaraciones serias y con base científica como herramienta de comercialización, sin verse sumergidos en las numerosas declaraciones no probadas e incorrectas que inundan actualmente el mercado. Además, la creación de un Reglamento comunitario permitirá a los operadores competir sobre una base leal y equitativa en todos los Estados miembros de la Unión.»

Las declaraciones nutricionales ¿Qué comemos?

Las declaraciones nutricionales, como «escaso contenido en grasa» o «rico en fibras», se refieren a lo que contiene o no contiene el producto. Actualmente, no existe ninguna condición jurídicamente vinculante que regule la utilización de estas declaraciones.

La propuesta de Reglamento tiene por objeto armonizar su utilización para que los productos presentados como, por ejemplo, «ricos en fibras» contengan una cantidad mínima de fibras por unidad determinada (por ejemplo, 6 g por 100 g). Por otra parte, algunas declaraciones pueden ser engañosas. Por ejemplo, presentar un producto como «90 % libre de materia grasa» puede ser una información correcta, pero la afirmación es engañosa porque implica que este producto tiene un escaso contenido en grasa, mientras que un 10 % de materia grasa representa un contenido relativamente elevado. La lista de declaraciones nutricionales que figura en el anexo ofrece una visión global de todas las definiciones.

Declaraciones sobre propiedades saludables ¿Cómo me afecta este alimento?

Las declaraciones sobre propiedades saludables se refieren al efecto de un producto o componente alimenticio sobre el consumidor. Actualmente, está prohibido hacer una declaración que induzca a error a los consumidores. Muchas declaraciones sobre propiedades saludables relativas al papel de un nutriente en el organismo no son objetables y tienen fundamento, como la declaración de que el calcio desempeña un papel importante para el fortalecimiento de los dientes y los huesos. En un plazo de tres años a partir de la entrada en vigor del Reglamento, la Comisión hará una lista positiva de las declaraciones fundadas que se autorizarán. Se establece una distinción entre estas declaraciones y otras más recientes, como «los cereales completos ayudan a reducir el riesgo de enfermedades del corazón». Para esta última categoría, se requerirán una evaluación científica y una autorización previa a la comercialización. Sólo se autorizarán a escala comunitaria las declaraciones que puedan demostrarse, tras haber sido objeto de una evaluación por parte de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Los fabricantes de productos alimenticios dispondrán así de la posibilidad de utilizar declaraciones pertinentes, destacando la posible influencia de un producto en la reducción del riesgo de enfermedades. Los consumidores podrán fiarse de declaraciones claras y verificables.

No se autorizarán algunas declaraciones

De este nuevo enfoque respecto a las declaraciones sobre las propiedades saludables se desprende que la información relativa a los productos alimenticios y a su valor nutricional utilizada en el etiquetado, la comercialización y la publicidad deberá ser clara, precisa y pertinente, además de demostrable. Así pues, no se autorizarán declaraciones vagas referidas al bienestar en general (por ejemplo, «ayuda a tu cuerpo a prevenir el estrés» o «conserva la juventud»), o a funciones psicológicas y comportamentales (por ejemplo, «mejora la memoria» o «reduce el estrés y aumenta el optimismo»).

No se autorizarán las declaraciones relativas al adelgazamiento o al control del peso (por ejemplo, «reduce a la mitad/disminuye la ingesta de calorías»)(3). Estarán prohibidas las referencias a médicos o profesionales de la salud, ya que pueden sugerir, por ejemplo, que no comer el alimento en cuestión podría acarrear problemas de salud. Tampoco se autorizarán las declaraciones sobre propiedades saludables de bebidas alcohólicas de más del 1,2 %, ya que se sabe que el alcohol genera otros problemas de salud y sociales. Sólo se permitirán las declaraciones que indiquen una reducción del contenido en alcohol o del contenido energético.

Perfiles nutricionales: las «buenas» y «malas» dietas

El principio básico de la nutrición es que no existen «buenos alimentos» y «malos alimentos», sino más bien «buenas dietas» y «malas dietas». Todos los alimentos pueden incluirse en una dieta alimentaria variada a largo plazo. Sin embargo, los consumidores considerarán automáticamente «buenos alimentos» los que incluyan una declaración. Por otro lado, las declaraciones sobre los beneficios del consumo de un determinado producto pueden incitar a los consumidores a comer demasiado de algo que sólo debería representar una pequeña parte de una buena dieta. Conviene por tanto limitar la utilización de las declaraciones relativas a algunos productos alimenticios basadas en su perfil nutricional. El contenido total en grasa, grasas saturadas, glúcidos o sal es un criterio del perfil nutricional de los productos, puesto que los datos científicos demuestran un vínculo entre un consumo excesivo de estos nutrientes y algunas enfermedades crónicas (véase en particular el informe de marzo de 2003 de la OMS). En un plazo de 18 meses a partir de la adopción del Reglamento, la Comisión evaluará los perfiles nutricionales en estrecha colaboración con las partes interesadas y sobre la base del dictamen de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA), conjuntamente con los Estados miembros en el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y de Sanidad Animal. Puede ser necesario prever excepciones en el caso de algunas declaraciones relativas a productos alimenticios, en función de su papel e importancia en la dieta de la población.

Etapas siguientes

La propuesta de Reglamento deberá ser aprobada por el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros. Está previsto que entre en vigor de forma gradual antes de 2005.

Anexo

Declaraciones nutricionales y condiciones aplicables

BAJO VALOR ENERGÉTICO

Sólo podrá incluirse una declaración sobre el bajo valor energético de un producto alimenticio, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto aporta menos de 40 Kcal (170 kJ)/100 g y menos de 20 Kcal (80 kJ)/100 ml. En el caso de productos alimenticios cuyo valor energético sea naturalmente bajo, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

VALOR ENERGÉTICO REDUCIDO

Sólo podrá incluirse una declaración sobre el valor energético reducido de un producto alimenticio, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el valor energético se reduce en al menos un 30 %, indicando la(s) característica(s) que implica(n) la reducción del valor energético total del producto.

SIN VALOR ENERGÉTICO

Sólo podrá incluirse una declaración sobre la ausencia de valor energético de un producto alimenticio, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto aporta menos de 4 Kcal (17 kJ)/100 ml. En el caso de productos alimenticios sin valor energético por naturaleza, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

ESCASO CONTENIDO EN GRASA

Sólo podrá incluirse una declaración sobre el escaso contenido en grasa de un producto alimenticio, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto no contiene más de 3 g de materia grasa por 100 g o 1,5 g de materia grasa por 100 ml. En el caso de productos alimenticios cuyo contenido en grasa sea naturalmente bajo, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

SIN MATERIA GRASA

Sólo podrá incluirse una declaración sobre la ausencia de contenido en grasa de un producto alimenticio, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto no contiene más de 0,5 g de materia grasa por 100 g o por 100 ml. Sin embargo, estarán prohibidas las declaraciones del tipo «x % libre de materia grasa». En el caso de productos alimenticios que por naturaleza no contengan materia grasa, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

ESCASO CONTENIDO EN GRASAS SATURADAS

Sólo podrá incluirse una declaración sobre el escaso contenido en grasas saturadas de un producto alimenticio, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto no contiene más de 1,5 g de grasas saturadas por 100 g de sólido, 0,75 g de grasas saturadas por 100 ml de líquido y si la energía aportada por las grasas saturadas no es superior al 10 %. En el caso de productos alimenticios cuyo contenido en grasas saturadas sea por naturaleza escaso, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

SIN GRASAS SATURADAS

Sólo podrá incluirse una declaración sobre la ausencia de contenido en grasas saturadas de un producto alimenticio, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto no contiene más de 0,1 g de grasas saturadas por 100 g o 100 ml. En el caso de productos alimenticios que por naturaleza no contengan grasas saturadas, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

ESCASO CONTENIDO EN AZÚCAR

Sólo podrá incluirse una declaración sobre el escaso contenido en azúcar de un producto alimenticio, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto no contiene más de 5 g de azúcar por 100 g o 100 ml. En el caso de productos alimenticios cuyo contenido en azúcar sea por naturaleza escaso, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

SIN AZÚCAR

Sólo podrá incluirse una declaración sobre la ausencia de contenido en azúcar de un producto alimenticio, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto no contiene más de 0,5 g de azúcar por 100 g o 100 ml. En el caso de productos alimenticios que por naturaleza no contengan azúcar, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

SIN AZÚCAR AÑADIDO

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que no se ha añadido azúcar a un producto alimenticio, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto no contiene monosacáridos, disacáridos u otros edulcorantes añadidos.

POBRE EN SODIO O EN SAL

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que un producto alimenticio es pobre en sodio, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto no contiene más de 0,12 g de sodio o el equivalente en sal por 100 g o 100 ml. En el caso de productos alimenticios naturalmente pobres en sodio, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

MUY POBRE EN SODIO O EN SAL

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que un producto alimenticio es muy pobre en sodio, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto no contiene más de 0,04 g de sodio o el equivalente en sal por 100 g o 100 ml. En el caso de productos alimenticios naturalmente muy pobres en sodio, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

SIN SODIO O SIN SAL

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que un producto alimenticio no contiene sodio, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto no contiene más de 0,005 g de sodio o el equivalente en sal por 100 g. En el caso de productos alimenticios que por naturaleza no contengan sodio, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

FUENTE DE FIBRA

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que un producto alimenticio es una fuente de fibra, o cualquier otra declaración susceptible tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto contiene al menos 3 g de fibra por 100 g o al menos 1,5 g de fibra por 100 Kcal. En el caso de productos alimenticios que son fuentes naturales de fibra, podrá utilizarse el término «natural» en esta declaración.

RICO EN FIBRA

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que un producto alimenticio es rico en fibra, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto contiene al menos 6 g de fibra por 100 g o al menos 3 g de fibra por 100 Kcal. En el caso de productos alimenticios naturalmente ricos en fibra, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

FUENTE DE PROTEÍNAS

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que un producto alimenticio es una fuente de proteínas, o cualquier otra declaración susceptible tener el mismo sentido para el consumidor, si las proteínas aportan al menos un 12 % del valor energético del producto alimenticio. En el caso de productos alimenticios que son fuentes naturales de proteínas, podrá utilizarse el término «natural» en esta declaración.

RICO EN PROTEÍNAS

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que un producto alimenticio es rico en proteínas, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si las proteínas aportan al menos un 20 % del valor energético del producto alimenticio. En el caso de productos alimenticios naturalmente ricos en proteínas, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

FUENTE NATURAL DE VITAMINAS Y/O SALES MINERALES

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que un producto alimenticio es una fuente natural de vitaminas y/o sales minerales, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto contiene al menos un 15 % de las cantidades diarias recomendadas que se especifican en el anexo de la Directiva 90/496/CEE del Consejo por 100 g o 100 ml.

ENRIQUECIDA O REFORZADA CON VITAMINAS Y/O SALES MINERALES

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que un producto alimenticio ha sido enriquecido o reforzado con vitaminas y/o sales minerales, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto contiene al menos la cantidad significativa de vitaminas y/o sales minerales que se define en el anexo de la Directiva 90/496/CEE.

RICO EN VITAMINAS Y/O EN SALES MINERALES

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que un producto alimenticio es rico en vitaminas y/o sales minerales, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto contiene al menos dos veces el contenido requerido para la declaración «fuente de vitaminas y sales minerales». En el caso de productos alimenticios naturalmente ricos en vitaminas y/o sales minerales, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

CONTIENE (NOMBRE DEL NUTRIENTE U OTRA SUSTANCIA)

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que un producto alimenticio contiene un nutriente u otra sustancia, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto cumple todas las disposiciones aplicables del Reglamento.

En el caso de productos alimenticios que contienen naturalmente el nutriente o la otra sustancia indicado/a, podrá utilizarse el término «naturalmente» en esta declaración.

ENRIQUECIDO CON (NOMBRE DEL MACRONUTRIENTE)

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que se ha enriquecido el contenido en uno o más nutrientes, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si el producto cumple las condiciones aplicables a la declaración «fuente de» y si el aumento de este contenido es de al menos un 30 % con relación a la de un producto similar.

REDUCIDO EN (NOMBRE DEL NUTRIENTE)

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que se ha reducido el contenido en uno o más nutrientes, o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si la reducción del contenido es de al menos un 30 % con relación a la de un producto similar, salvo si se trata de micronutrientes; en este último caso, es admisible una diferencia del 10 % con relación a los valores de referencia fijados por la Directiva 90/496/CEE del Consejo.

LIGERO/LIGHT

Sólo podrá incluirse una declaración que indique que un producto alimenticio es «ligero» o «light», o cualquier otra declaración susceptible de tener el mismo sentido para el consumidor, si cumple las mismas condiciones que las aplicables al término «reducido en»; la declaración también deberá ir acompañada de una indicación de la(s) característica(s) que hace(n) que el producto sea «ligero» o «light».

(1)Directiva 2000/13/CE relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados miembros en materia de etiquetado, presentación y publicidad de los productos alimenticios.

(2)Directiva 90/496/CEE relativa al etiquetado sobre propiedades nutritivas de los productos alimenticios.

(3)Directiva 96/8/CE relativa a los alimentos destinados a ser utilizados en dietas de bajo valor energético para reducción de peso.


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