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IP/02/1001

Bruselas, 4 de julio de 2002

La UE presenta sus peticiones de acceso a los mercados para dar un nuevo impulso a las negociaciones de la OMC relativas a los servicios

La Unión Europea ha presentado en el día de hoy, a los otros miembros de la OMC, sus peticiones iniciales para mejorar el acceso al mercado de los servicios. Con ello, la UE intenta favorecer a sus proveedores exportadores de servicios manteniendo al mismo tiempo el derecho de los miembros de la OMC a reglamentar sus mercados para cumplir objetivos políticos legítimos. Las peticiones de la UE se han formulado de modo que la liberalización del comercio de servicios contribuya al desarrollo sostenible y fomente una mayor participación de los países en desarrollo en las ventajas derivadas de una apertura mayor de los mercados. Congratulándose de este hecho, el Sr. Pascal Lamy, Comisario de la UE encargado de comercio ha señalado que "los servicios son un motor de la economía de la UE y ofrecen muchas perspectivas de exportación que, en buena lógica, intentamos aprovechar. El comercio de servicios es indispensable para mantener el crecimiento y el empleo en la UE." Y añadió: "Se trata, por otro lado, de un elemento fundamental del Programa para el desarrollo de Doha, que comparte la preocupación de convertir al comercio en instrumento para sacar a los países en desarrollo de la pobreza. La liberalización de los servicios será ventajosa para todos los miembros de la OMC, tanto los países desarrollados como los países en desarrollo o los menos avanzados". La presentación de las peticiones referentes a los servicios debe imprimir una nueva dinámica a las negociaciones generales que se inscriben en el Programa para el desarrollo de Doha.

Las negociaciones referentes a los servicios y destinadas a actualizar y mejorar el actual Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (GATS) comenzaron en 2000 y adquirieron un nuevo ritmo con motivo de la Conferencia Ministerial que la OMC organizó en Doha en noviembre pasado, gracias a los contactos entablados en el marco del Programa para el desarrollo de Doha. La declaración final de esta conferencia invitaba a los miembros de la OMC a presentar sus peticiones de compromisos concretos de los otros miembros antes del 30 de junio de 2002 y a proponer sus ofertas iniciales a los otros miembros antes del 31 de marzo de 2003.

Al presentar sus peticiones, la UE se propone obtener una reducción de las restricciones y aumentar las posibilidades de acceso a los mercados. Las peticiones abarcan, globalmente, los siguientes sectores: profesiones liberales, otros servicios empresariales, telecomunicaciones, servicios postales y servicio de mensajería, distribución, construcción y servicios técnicos conexos, servicios financieros, servicios medioambientales, turismo, agencias de prensa y servicios relacionados con la energía.

Las peticiones, confeccionadas de manera individual, fueron comunicadas de una en una a los 109 miembros de la OMC. No ha habido peticiones de los países candidatos a la adhesión, ni de los países del Espacio Económico Europeo.

Las peticiones de la UE fueron elaboradas teniendo en cuenta los siguientes objetivos:

  • eliminar las barreras proteccionistas, tales como la limitación del número de proveedores de servicios, los límites impuestos a la propiedad o a la adquisición de participación por parte de proveedores extranjeros de servicios, las restricciones en cuanto al tipo de entidad jurídica de los establecimientos, la obligación de crear empresas mixtas o la aplicación de cuotas numéricas;

  • mantener el derecho de la administración para legislar con vistas a conseguir objetivos de política pública. Los gobiernos deben administrar sus competencias en materia de normativas, en la medida en que tienen una incidencia en el comercio de servicios, conforme a criterios razonables, transparentes y objetivos. Con ello se dispondrá de reglamentación que permita garantizar la seguridad jurídica y la confianza legítima de los proveedores de servicios, los inversores, los usuarios y los consumidores;

  • hacer que la liberalización del comercio de servicios, incluyendo en este contexto la liberalización del comercio de los servicios medioambientales, contribuya a apoyar el desarrollo sostenible;

  • facilitar una mayor participación de los países en desarrollo en el comercio mundial de servicios, prestando la atención debida a los objetivos de las políticas nacionales y a los niveles de desarrollo. El GATS tiene una especial importancia para el desarrollo, al ofrecer a los distintos países la posibilidad de atraer una inversión estable y de larga duración, y de mejorar las infraestructuras conexas (transportes, telecomunicaciones, servicios financieros), favoreciendo así su desarrollo a largo plazo y la competitividad de su economía en su conjunto.

A fin de prepararse para las negociaciones del GATS, la Comisión entabló amplias consultas con la sociedad civil, para que ésta contribuyera de manera sustancial y equilibrada a la formulación de la posición de la Comunidad. Entre las preocupaciones suscitadas se encuentran, en particular, las cuestiones vinculadas a la conservación tanto del servicio público en general como de los sistemas de salud y educación en particular, la privatización, el derecho a legislar, la sostenibilidad y el suministro de otros servicios que presentan un interés general como la distribución de agua o la energía. La UE comparte enteramente el interés que muestran los ciudadanos de Europa y de otras partes del mundo por el mantenimiento y el desarrollo de los servicios públicos. No desea, por lo tanto, desmantelar estos servicios, ni privatizar las empresas propiedad del Estado. No se ha formulado a ningún país petición alguna en materia de los servicios de salud o los servicios audiovisuales, y sólo los Estados Unidos serán objeto de una solicitud en materia de enseñanza pero limitada a la enseñanza superior. Se han presentado algunas peticiones referidas a servicios medioambientales pero no afectan al acceso a los recursos (hídricos) y no socavan ni reducen la capacidad de los países anfitriones de regular, según el caso, los precios, la oferta o la accesibilidad de estos recursos. La UE admite sin reservas que pueda ser útil, en algunos casos, apoyar la liberalización de los servicios mediante un marco institucional y reglamentario que garantice la competencia y contribuya a mejorar el acceso de los pobres a los servicios en cuestión.

El Comisario Lamy, por su parte, respondió a la solicitud de una mayor transparencia del proceso formulada por un grupo de organizaciones no gubernamentales, en una Carta Abierta, en la que explica los límites de lo que es posible hacer:

"Es cierto que algunos sectores de la sociedad civil me instan a que renuncie al método de negociación que la mayoría de nuestros socios consideran generalmente el mejor, lo que evidentemente no puedo aceptar. Los que han estado siguiendo el debate de la OMC a lo largo de los años saben que, para muchos países en desarrollo, la cuestión de la transparencia no representa una garantía de tratamiento justo, sino más bien una amenaza de sufrir mayores presiones de las que padecen hoy en día. Claramente, si se desea contribuir a la apertura progresiva del proceso de la OMC, conviene no nadar a contracorriente.

La Comisión no verá comprometida su intención de mantener la transparencia dentro de los Estados miembros, pero hay que atenerse a unos límites. Seguiré sometiendo todas las posibilidades de elección de políticas a un debate previo entre las instancias de la sociedad civil, pero no puedo pretender que todos expresen su opinión acerca de la redacción precisa que traduce estas opciones en peticiones ante la OMC."

Contexto

El GATS estableció "reglas del juego" previsibles e idénticas para todos los países, basadas en los principios de transparencia y no discriminación (principio de "nación más favorecida"), lo que significa dar el mismo tratamiento a todos los países, cualquiera que sea su peso en el comercio mundial o su nivel de desarrollo.

Los servicios, sector en progresión rápida, son de una importancia capital tanto para los países en desarrollo como para los países industrializados, ya que contribuyen más al crecimiento económico y a la creación de empleo que ningún otro sector. En la UE, 67 millones de personas trabajan en el sector de los servicios comerciales. Además, más de la mitad de los flujos entrantes o salientes de inversión extranjera directa de la UE se produce en el sector de los servicios. La UE es el principal exportador e importador de servicios del mundo y representa el 26 % del comercio mundial de los mismos (20 % del comercio mundial de las mercancías). El sector de los servicios constituye la actividad económica específica más importante de la UE y representa más de dos tercios de su PIB.

Los servicios ocupan también un lugar cada vez más importante en los países en desarrollo y generan, por término medio, más del 50 % del PIB de estos países. Una quinta parte de las exportaciones africanas se sitúa en este sector y, en la India, esta cifra alcanza cerca de un tercio, o sea una proporción más elevada que la de la UE.

El texto íntegro de la carta y una síntesis detallada de las peticiones están disponibles en el sitio Internet de la DG Comercio.

La síntesis detallada de las peticiones de negociación de la UE figura en la dirección: http://europa.eu.int/comm/trade/services/index_en.htm

El texto íntegro de la carta abierta a las ONG figura en la dirección:

http://europa.eu.int/comm/trade/services/plreply.htm


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