Navigation path

Left navigation

Additional tools

Other available languages: EN FR DE DA IT SV PT

ip/01/1009

Bruselas, 18 de julio de 2001

La Comisión impone sendas multas a SAS y a Maersk Air por acuerdo de reparto del mercado

La Comisión Europea ha decidido imponer multas a las compañías aéreas escandinavas SAS y Maersk Air por un importe de 39.375 euros y de 13.125 respectivamente, por haber concluido un acuerdo secreto que dio lugar al monopolio de SAS en la ruta Copenhague-Estocolmo, en detrimento de más de un millón pasajeros que utilizan esta importante ruta cada año, así como al reparto de otras rutas hacia y desde Dinamarca.

SAS (Scandinavian Airlines System) es un consorcio propiedad en parte de los Estados sueco, danés y noruego. Maersk Air A/S es una empresa danesa propiedad del grupo A.P. MØller. Son las dos principales compañías aéreas que vuelan hacia y desde Dinamarca, el país más afectado por la investigación.

En octubre de 1998, estas dos empresas concluyeron un acuerdo de cooperación que notificaron a la Comisión Europea con el fin de obtener su autorización. No obstante, dicha notificación se centró en las disposiciones relativas al código compartido, conforme a las cuales SAS podía comercializar vuelos de Maersk como vuelos de SAS, así como la ampliación a los clientes de Maersk del programa de incentivos para viajeros.

Las compañías aéreas ocultaron cuidadosamente los elementos que equivalen a un acuerdo global de reparto del mercado, cuya parte más visible dio lugar a la retirada de Maersk Air del enlace Copenhague-Estocolmo y al abandono, por parte de SAS, de los enlaces Copenhague-Venecia y Billund-Frankfurt. Billund, situado en la provincia occidental de Jutlandia es el segundo aeropuerto de Dinamarca.

La Comisión, sospechando que el acuerdo de cooperación era de un alcance mayor y más restrictivo, procedió en junio de 2000 a realizar inspecciones en la sede de las dos empresas, en donde recogió pruebas de que SAS y Maersk Air se habían puesto de acuerdo sobre una cláusula general de no competencia, en virtud de la cual Maersk Air no abriría ninguna nueva línea internacional con Dinamarca como punto de partida sin el consentimiento de SAS. Y como contrapartida, las partes acordaron que SAS no operaría en las rutas de Maersk Air con salida de Bilund, el aeropuerto de Jutlandia. Las partes también convinieron respetar el reparto de las rutas nacionales.

Además de la cláusula general de no competencia, SAS y Maersk Air acordaron en particular lo siguiente:

  • Maersk Air dejaría de competir con SAS en la ruta Copenhague-Estocolmo a partir del 28 de marzo de 1999, fecha de entrada en vigor del acuerdo de cooperación general. Esta es una de las principales rutas de Escandinavia y una ruta intraeuropea muy importante, con más de un millón de pasajeros al año y al menos veinte vuelos diarios en cada dirección.

  • Como compensación por la retirada de Maersk Air de la ruta Copenhague - Estocolmo, a finales de marzo de 1999, SAS dejó de explotar la ruta entre Copenhague y Venecia y Maersk Air empezó a explotarla en el mismo momento.

  • En enero de 1999, SAS dejó de explotar la ruta Billund-Frankfurt, dejando a Maersk Air como única línea aérea en esta ruta. Hasta entonces, SAS y Maersk Air habían sido competidores por esta ruta.

Perjuicio para los pasajeros

Este acuerdo secreto entre SAS y Maersk Air constituye una violación muy grave de la legislación de competencia de la Unión Europea y supone un perjuicio muy importante para los pasajeros escandinavos, que se vieron privados parcial o totalmente de la capacidad de elección y posiblemente obligados a pagar precios más elevados. Antes del acuerdo, la ruta Copenhague-Estocolmo estaba explotada por SAS, Maersk Air y Finnair. La retirada de Maersk Air de la ruta originó la salida de Finnair, ya que estas dos líneas aéreas tenían un acuerdo anterior de código compartido. Actualmente, SAS controla casi el cien por cien del tráfico entre las capitales danesa y sueca.

Con respecto a este asunto, el Sr. Mario Monti, Comisario encargado de Competencia declaró:

"Estamos ante un caso evidente de dos líneas aéreas que comparten mercados de forma ilegal en detrimento de los pasajeros. La Comisión está decidida a velar por que la liberalización lograda en el transporte aéreo europeo durante el pasado decenio no se vea socavada por acuerdos contrarios a la competencia. Confío en que las multas impuestas a SAS y a Maersk Air tendrán un efecto disuasorio sobre estas dos líneas aéreas y también sobre las otras."

La infracción de la legislación sobre acuerdos restrictivos y abusos de posición dominante es muy grave por su naturaleza, el tamaño del mercado geográfico en cuestión y la incidencia real sobre el mercado.

Además, las empresas eran plenamente conscientes de que el acuerdo era ilegal pues intentaron ocultarlo de forma deliberada. En el acta de una reunión del grupo de jefes de proyecto de 26 de junio de 1998, se dio la orden de, "mantener una estricta confidencialidad y no conservar documentos en la oficina", mientras que en otra acta de una reunión del mismo grupo de directivos celebrada dos meses después se afirmaba "los fragmentos de los documentos que infringen el apartado 1 del artículo 85... (tendrán que) depositarse en los despachos de los abogados de ambas partes".

La Comisión estableció que la infracción comenzó el 5 de septiembre de 1998, fecha de uno de los documentos que dan cuenta del acuerdo entre las partes, y finalizó el 15 de febrero de 2001, cuando las partes recuperaron la libertad para competir tras recibir el pliego de cargos de la Comisión.

Para determinar la cuantía de las multas, la Comisión tuvo en cuenta, entre otras cosas, la gran diferencia de tamaño entre las dos compañías aéreas, el hecho de que el acuerdo reforzó el poder de mercado de SAS, la necesidad de que el importe de las multas tenga el suficiente efecto disuasorio, y el grado de cooperación de las partes con la Comisión tras las inspecciones in situ.


Side Bar

My account

Manage your searches and email notifications


Help us improve our website