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La Comisión propone la creación de una patente comunitaria

European Commission - IP/00/714   05/07/2000

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IP/00/714

Bruselas, 5 de julio de 2000

La Comisión propone la creación de una patente comunitaria

La Comisión Europea ha propuesto la creación de una patente comunitaria que dará a los inventores la posibilidad de obtener un título único, válido a efectos jurídicos en toda la Unión Europea. La propuesta reducirá notablemente la carga de las empresas y fomentará la innovación al abaratar la obtención de la patente e implantar un procedimiento contencioso transparente. En los Consejos Europeos de Lisboa y Feira se señaló que la creación de la patente comunitaria forma parte esencial del esfuerzo que Europa realiza para transformar los resultados de la investigación en adelantos científicos y tecnológicos, y contribuir así a instaurar en Europa una economía competitiva, basada en el conocimiento. En las Cumbres se recomendó que la patente comunitaria estuviese disponible a finales del 2001.

En palabras del Comisario de Mercado Interior, Frits Bolkestein: «La creación de la patente comunitaria forma parte esencial del esfuerzo que Europa realiza para reducir los costes de las empresas; además, contribuirá a que la innovación científica y tecnológica se aplique con éxito a la industria y el comercio. Ha sido frecuente en el pasado que Europa hiciese el esfuerzo de investigación y otros se beneficiaran de él comercialmente. Es preciso un cambio radical de situación. A la reputación investigadora de Europa tiene que corresponder una reputación de desarrollo de productos competitivos e innovadores. Una patente única reducirá drásticamente los costes de la patente y ofrecerá al mismo tiempo un elevado grado de protección. La patente comunitaria proporcionará a la industria europea y a las PYME un importante instrumento para competir en la era de la nueva economía».

En la actualidad, se conceden patentes en el ámbito nacional y por conducto de la Oficina Europea de Patentes (OEP), que tiene su sede en Múnich y ofrece las denominadas «patentes europeas». Las patentes europeas son básicamente un conjunto de patentes nacionales. La OEP, creada por el Convenio sobre la patente europea de 1973 y de carácter intergubernamental, ofrece un procedimiento único de solicitud y concesión de la patente que ahorra a los candidatos el engorro de presentar la solicitud en varias oficinas nacionales. Sin embargo, cualquier Estado miembro puede exigir que la patente europea se traduzca a sus lenguas oficiales para que tenga validez legal en su territorio. Además, en caso de litigio, los tribunales nacionales son competentes, de modo que teóricamente pueden darse en los Estados miembros quince juicios diferentes en los que se sigan reglas de procedimiento diferentes y se corra el riesgo de obtener resultados diferentes. Como consecuencia de los costes de traducción, hoy en día es mucho más caro patentar una invención en Europa que en los EE.UU. o en Japón. Si se añade a esto el posible inconveniente de trabajar con varios ordenamientos jurídicos distintos en caso de litigio, el sistema actual constituye un grave obstáculo a la investigación, el desarrollo y la innovación.

Conforme a la nueva propuesta de Reglamento del Consejo hecha por la Comisión, las patentes comunitarias serán concedidas por la Oficina Europea de Patentes y coexistirán con las patentes europeas y las patentes nacionales, para que los inventores tengan libertad de escoger el tipo de protección que mejor convenga a sus necesidades.

La presente propuesta implantará un sistema de patente comunitaria que será asequible y ofrecerá, al mismo tiempo, seguridad jurídica.

Asequibilidad

Uno de los objetivos principales de la propuesta es reducir el coste de patentar una invención en Europa.

El cuadro siguiente muestra con claridad las diferencias del coste de patentar un invento en Europa, los EE.UU. y Japón:

Comparación de las tasas y costes (en euros) de concesión de la patente en la UE, los Estados Unidos y Japón:

Tasas de depósito/ búsqueda

Tasas de examenTasas de expediciónTasas anualesCostes de traducciónCostes de agenteTotal
CPE

(solicitud media, con designación de 8 Estados miembros)

810+5321 43171516 79012 60017 00049 900
EE.UU.690-1 2102 730

n/a

5 70010 330
Japón2101 1008505 840n/a8 45016 450

El coste actual de la patente europea resulta ser tres veces superior al de la patente japonesa y hasta cinco veces superior al de la estadounidense.

La solicitud de patente consta de una descripción detallada de la invención y una serie de reivindicaciones que determinan el alcance de la protección que otorga la patente. En la actualidad, una patente europea media (en la que se designe a 8 Estados miembros) cuesta aproximadamente 49 000 euros, de los cuales 12 600 (cerca del 25%) en concepto de costes de traducción. En el caso de solicitar una patente europea en los quince Estados miembros, que fuera necesario traducir a las once lenguas oficiales, los costes se elevan a cerca de 17 000 euros.

La propuesta de patente comunitaria reducirá los costes de traducción a unos 2 200 euros, al no exigir más traducciones que las contempladas en el Convenio de Múnich para la concesión de la patente, lo que significa que la patente se concederá y publicará en una de las lenguas de trabajo de la OEP inglés, francés o alemán y las reivindicaciones (es decir, la parte de la patente que determina el alcance de la protección) se traducen a las dos restantes.

En la práctica, la lengua que se utiliza universalmente en el campo de la patente es en realidad el inglés y las traducciones apenas se consultan. Sirva de ejemplo el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial francés, donde sólo en el 2% de los casos se consultan las traducciones.

Seguridad jurídica

En la actualidad, los litigios en materia de patentes (entre los que se incluyen los referentes a patentes europeas) se someten a los tribunales nacionales. Como los procedimientos son diferentes en todos los Estados miembros, pueden darse hasta 15 interpretaciones distintas sobre la aplicación de un precepto del Convenio sobre la patente europea a un caso concreto.

La Comisión sugiere la creación de un nuevo tribunal centralizado de la Comunidad, dentro del sistema jurisdiccional del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, que se ocupará de los litigios relacionados con las cuestiones de violación y validez de la patente.

Esto exigirá la modificación del Tratado, que ya ha sido solicitada por la Comisión este año en sus dictámenes sobre la Conferencia Intergubernamental. En la actualidad, se realizan negociaciones al efecto en dicha Conferencia dentro de la consolidación y reforma del sistema judicial comunitario.

La competencia del tribunal se limitará básicamente a los litigios sobre la violación y la validez de la patente comunitaria. Otros tipos de contenciosos, como los relacionados con las licencias contractuales o la propiedad de la patente quedarán en manos de los órganos jurisdiccionales nacionales.

La propuesta se produce tras tres décadas de intentos de crear una patente comunitaria única. Durante este periodo, por el Convenio sobre la patente europea de 1973, del que son signatarios todos los estados miembros (más Suiza, Mónaco, Liechtenstein y Chipre), se han creado la Oficina Europea de Patentes de Múnich, que tiene carácter intergubernamental, y un procedimiento único de concesión de patentes. El Convenio de Luxemburgo de 1975 trató de avanzar un paso más y crear una patente comunitaria, pero no llegó a ratificarse nunca plenamente.


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