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IP/00/1180

Bruselas, 18 de octubre de 2000

La Comisión revisa la estrategia y hace un llamamiento a las iniciativas que estimulen el desarrollo del capital de riesgo en Europa

Aunque 1999 fue un buen año para el mercado de capital de riesgo de la UE, siguen existiendo aún grandes diferencias, sobre todo en las fases iniciales, entre éste y el mercado de los EE.UU. En una Comunicación al Consejo, la Comisión manifiesta que debe perseverarse para alcanzar un entorno favorable para la creación y el mantenimiento de actividades nuevas e innovadoras en Europa. Según Pedro Solbes, Comisario de la UE de Asuntos económicos y monetarios, "es necesario avanzar aún más en la aplicación de reformas estructurales importantes, en la integración del mercado financiero y en el fomento de la cultura empresarial." Frits Bolkestein, Comisario de la UE para el mercado interior, insiste en que "la aplicación puntual antes de 2005 del Plan de acción en materia de servicios financieros contribuirá en gran medida a un mercado de capital de riesgo más integrado en la UE". Se pide a los Estados miembros que actúen en tres áreas prioritarias: i) aliviar las restricciones cuantitativas a las inversiones institucionales en capital social; ii) suavizar la legislación sobre la quiebra para dar una segunda oportunidad a los empresarios que se encuentran en esta situación (al mismo tiempo que se protegen adecuadamente los derechos de los acreedores); y iii) establecer un marco fiscal más conveniente para la inversión y el empresariado.

Actualización de la estrategia de la UE sobre el capital de riesgo

Aunque más reducido que otros mercados financieros, el mercado de capital de riesgo es de suma importancia porque proporciona una fuente de capital social a empresas nuevas e innovadoras. Varios estudios realizados indican que existe un gran potencial de empleo en las actividades de las PYME innovadoras, y refuerzan el papel que tienen en su desarrollo la inversión de capital de riesgo y la oferta pública inicial. Así pues, un mercado de capital de riesgo desarrollado y eficaz incide de manera importante en el fomento del crecimiento económico sostenible y la creación de empleo. Es por ello que en las conclusiones del Consejo Europeo de Lisboa (marzo de 2000) figuraba de manera prominente el desarrollo del mercado de capital de riesgo de la UE. En consecuencia, el Consejo abogó por la aplicación del Plan de acción en materia de servicios financieros(1) antes de 2003.

El Plan de acción propone iniciativas de ámbito comunitario o de los Estados miembros sobre aspectos como la fragmentación del mercado, los obstáculos institucionales y normativos, fiscalidad, falta de PYME de alta tecnología, recursos humanos y barreras culturales. Tras un primer informe de aplicación (octubre de 1999), la Comisión ha adoptado hoy una Comunicación que revisa la estrategia de desarrollo del mercado de capital de riesgo de la UE para tomar en consideración las conclusiones de Lisboa y proponer áreas prioritarias en las que debe garantizarse la aplicación del Plan de acción antes de la fecha límite de 2003.

Evolución del mercado en 1999

El mercado de capital de riesgo de la UE ha tenido en 1999 una firme actuación. Un mayor número de inversores informales ("business angels") ha invertido en pequeñas y medianas empresas de nueva creación; las inversiones de capital de riesgo alcanzaron el nivel máximo jamás alcanzado en Europa, con un aumento en 1998 del 70%, que supone unos 12.000 millones de euros, y los llamados nuevos mercados de valores experimentaron un significativo aumento, cotizando un número siempre en aumento de empresas de alto crecimiento. Los progresos alcanzados deben contemplarse en el contexto de los profundos cambios acaecidos en el funcionamiento del sistema financiero de la UE en general, la mundialización y, en particular, la introducción del euro. No obstante, pese a los progresos alcanzados, el mercado de capital de riesgo de la UE sigue pequeño y fragmentado, en particular con respecto a la inversión inicial y a la inversión en sectores tecnológicos. No resiste la comparación con el mercado de los EE.UU., en el que se ha registrado un aumento del 150% de las inversiones de capital de riesgo. El retraso con respecto al mercado de capital de EE.UU. sigue siendo muy grande. Aun cuando no puede probarse que el mercado de la UE haya fracasado de manera generalizada, las diferencias de rendimiento según los Estados miembros evidencia la fragmentación del mercado y los obstáculos nacionales que dificultan un funcionamiento más eficaz del mercado. Para superar estas deficiencias, la Comisión propone actuar en varios campos.

    Actuación para acelerar la integración del mercado en toda la UE.

Tal como manifiesta la Comunicación de la Comisión, la clave consiste en la aplicación puntual del Plan de acción en materia de servicios financieros (PASF). El PASF incluye numerosas medidas de especial importancia para el capital de riesgo. En este contexto, la Comisión adoptó la pasada semana una propuesta de Directiva sobre la supervisión cautelar de los sistemas complementarios de pensiones. Al establecer el principio de que las normas de inversión deben basarse en el principio "del buen padre de familia", la Directiva garantiza que los fondos de pensiones puedan invertir en mercados de capital de riesgo. La Comisión pretende también programar importantes propuestas antes del fin de 2000 para facilitar la actividad financiera transfronteriza, como mejorar los trámites de emisión de folletos para reunir capital, el acuerdo a nivel de la UE en virtud del cual los inversores deben ser profesionales, y la introducción de normas contables comunes.

En el mismo sentido, la adopción por la Comisión en el mes de julio de un Reglamento relativo a la patente comunitaria contribuirá en gran medida a bajar los costes e incrementar la seguridad jurídica de las empresas innovadoras que deseen operar fuera de sus Estados miembros. La Comisión insiste en la importancia de mantener el actual impulso hacia la creación de un mercado integrado de capital de riesgo.

Iniciativas para acelerar las necesarias reformas estructurales para abordar los obstáculos específicos nacionales.

La segunda línea de actuación puesta de manifiesto por la Comisión consiste en relajar la presión normativa y fiscal que obstaculiza el desarrollo de unos mercados eficientes de capital de riesgo y retrasa la creación de empresas. Se ha avanzado en varios Estados miembros en lo que respecta al alivio de las restricciones normativas a la inversión en mercados de valores. Se han facilitado también los trámites administrativos para la creación de una empresa. Pero en la mayoría de Estados miembros se ha hecho muy poco para vencer los efectos nada incentivadores de los procedimientos de quiebra e insolvencia. La Comisión urge a los Estados miembros a actuar rápidamente en este campo. Insiste también en que, pese a los progresos alcanzados, las reformas fiscales deberán acelerarse y ampliarse para reducir los efectos desincentivadores sobre la inversión en capital de riesgo y en el empresariado.

    Iniciativas para fomentar una cultura empresarial

La tercera iniciativa necesaria indicada por la Comisión es el fomento en la UE de la innovación y la cultura empresarial. En este campo se han adoptado ya varias acciones, no sólo comunitarias sino de ámbito nacional y regional. La Comunicación incluye varios ejemplos de ello, como el intercambio de experiencias y buenas prácticas entre la utilización del Fondo Social Europeo para la financiación de una serie de programas educativos y de formación para fomento de la cultura empresarial, la introducción de esa cultura empresarial en los planes de estudios, o la creación de premios a los empresarios.

Prioridades de actuación

Con la presente Comunicación, la Comisión resalta la importancia de crear un entorno favorable para la creación y sostenibilidad de empresas innovadoras. De acuerdo con este planteamiento, reconoce la función limitada de la financiación pública para abordar descensos detectables del mercado, siempre que se respeten las normas de la competencia. Entre las posibles acciones que deben adoptarse urgentemente define tres prioridades, todas ellas bajo la responsabilidad de los Estados miembros.

    i) aliviar las restricciones cuantitativas a las inversiones institucionales en capital social;

    ii) suavizar la legislación sobre la quiebra para dar una segunda oportunidad a los empresarios que se encuentran en esta situación, al mismo tiempo que se protegen adecuadamente los derechos de los acreedores; y

iii) establecer un marco fiscal más conveniente para la inversión y el empresariado.

Los avances sustantivos en estos campos prioritarios, junto con un progreso más rápido de la integración financiera, contribuirán en gran medida a establecer el entorno necesario para un floreciente mercado de capital de riesgo en la UE.

(1) anexo a la Comunicación de abril de 1998 sobre el capital de riesgo, SEC(1998)552


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