INTRODUCCIÓN
El Consejo Europeo acogió con agrado el resultado del referéndum danés y
la perspectiva de que se completen rápidamente los procedimientos de
ratificación del Tratado de Maastricht en todos los Estados miembros. El
Consejo Europeo está decidido a que este paso importante marque el final
de un período prolongado de incertidumbre sobre la dirección de la
Comunidad y sea la ocasión de que la Unión afronte con vigor y decisión
renovados los muchos retos internos y externos que encara, haciendo pleno
uso de las posibilidades que ofrece el nuevo Tratado. Los principios
expuestos en los Consejos Europeos de Birmingham y Edimburgo, relativos a
democracia, subsidiariedad y apertura guiarán la aplicación del nuevo
Tratado para acercar la Comunidad a sus ciudadanos.
El Consejo Europeo de Copenhague prestó una atención especial a la acción
encaminada, por una parte, a abordar los problemas económicos y sociales
a que se enfrentan la Comunidad y en particular el nivel de desempleo
inaceptablemente elevado y, por otra, a la amplia gama de cuestiones
relativas a la paz y la seguridad en Europa. El Consejo Europeo reconoce
que la Comunidad sólo puede contar con continuo apoyo público a la
construcción de Europa si demuestra que es un instrumento válido para
contribuir a la seguridad y al bienestar de todos los ciudadanos.
Los miembros del Consejo Europeo sostuvieron un intercambio de opiniones
con el Presidente del Parlamento Europeo. El debate se celebró con el
transfondo del mayor papel político y legislativo que al Parlamento
Europeo atribuye el Tratado de Maastricht. El Consejo Europeo subrayó la
importancia de que se haga el mejor uso posible de dichas disposiciones,
al tiempo que se respete plenamente el equilibrio institucional
establecido en el Tratado de Maastricht. El Consejo Europeo resaltó al
mismo tiempo la necesidad de que los Parlamentos nacionales participen
más de cerca en las actividades de la Comunidad. Se congratuló de los
crecientes contactos entre los Parlamentos nacionales y el Parlamento
Europeo.
1. Crecimiento, competitividad y desempleo
El Consejo Europeo expresa su honda preocupación ante la actual
situación de desempleo y los graves peligros inherentes a una
coyuntura en que un número creciente de personas de la Comunidad está
quedando permanentemente marginada del mercado de trabajo. El Consejo
Europeo garantizó la determinación de la Comunidad y sus Estados
miembros de restablecer la confianza aplicando una estrategia clara,
que abarque tanto el corto plazo como el medio a largo plazo, con el
fin de restaurar un crecimiento sostenible, reforzar la
competitividad de la industria europea y reducir el desempleo.
Medidas a corto plazo
El Consejo Europeo convino en que debe seguir dándose la máxima
prioridad a la acción económica concertada que se basa en los
principios expuestos en "El plan de acción por los Estados miembros y
la Comunidad con el fin de fomentar el crecimiento y combatir el
desempleo", establecido por el Consejo Europeo de Edimburgo. Acogió
con agrado el conjunto inicial de medidas nacionales y comunitarias
establecidas por el Consejo de Economía y Finanzas en su reunión del
19 de abril y tomó nota con satisfacción de que algunos Estados
miembros han aplicado desde entonces medidas nuevas y adicionales con
este mismo objetivo.
Es decisivo el fomento de la inversión.
El Consejo Europeo acordó que a nivel nacional los Estados miembros
deben dar particular importancia a este objetivo en la planificación
de su presupuesto nacional para 1994. La aportación, en su momento,
de inversión pública, en particular en infraestructuras y protección
del medio ambiente y renovación urbana, así como el fomento de la
inversión privada (con especial atención a las pequeñas y medianas
empresas y a la vivienda), revisten particular importancia en la fase
actual del ciclo económico en Europa. Sin embargo, impuestos
inferiores sobre la mano de obra aumentarían la competitividad de la
industria europea. En este sentido, también deberían preverse medidas
fiscales para reducir el consumo de recursos energéticos escasos.
Aunque la acción nacional ulterior dependa de la capacidad de
maniobra de cada Estado miembro, convendría tener debidamente en
cuenta el efecto multiplicador del mercado interior, que apoya la
política nacional orientada a la recuperación económica, y de los
efectos positivos sobre los presupuestos nacionales que se derivarían
de un aumento del crecimiento.
A nivel comunitario, el Consejo Europeo invitó al BEI, en cooperación
con la Comisión, a que aumente en 3.000 millones de ecus la línea de
crédito temporal de 5.000 millones de ecus convenida en Edimburgo y a
que amplíe su duración más allá de 1994; 2.000 millones de ecus para
las redes transeuropeas y 1.000 millones de ecus para reforzar la
competitividad de las pequeñas y medianas empresas europeas. Se insta
al Consejo de Economía y Finanzas a estudiar en qué forma la parte
disponible para las pequeñas y medianas empresas podría beneficiarse
de unos subsidios de tipos de interés de un máximo del 3% a lo largo
de cinco años. El subsidio de interés estaría vinculado a la creación
de empleo (similar a los préstamos CECA existentes) y se financiaría
dentro de las actuales perspectivas financieras. El Consejo Europeo
revisará el importe de la línea de crédito para las pequeñas y
medianas empresas en su reunión de diciembre a la vista de su
utilización.
El Consejo Europeo subrayó la importancia de una rápida aplicación
del programa de política estructural de la Comunidad para el
período 1994-1999. La aplicación de este programa de 160.000 millones
de ecus (equivalente, en términos reales a tres veces el plan
Marshall) es esencial para el crecimiento y la creación de empleo, no
sólo en las zonas comunitarias menos favorecidas, sino en toda la
Comunidad. Por lo tanto, el Consejo Europeo exhortó a las
Instituciones a que garanticen la adopción formal, antes de finales
de julio de 1993,de los Reglamentos de los Fondos estructurales. Tomó
nota de que el Presidente del Parlamento Europeo estaba de acuerdo
con este objetivo. Tanto los textos jurídicos como la aplicación
práctica deben respetar en su totalidad el acuerdo alcanzado en
Edimburgo sobre el paquete Delors II.
Además, y al objeto de impulsar las previsiones de los proyectos de
inversión bajo los Fondos estructurales, el Consejo Europeo acordó
que el Consejo de Economia y Finanzas estudiará una propuesta de la
Comisión que permitiría a los Estados miembros recurrir a una "línea
de crédito puente" comunitaria a tipos de interés del mercado hasta
un máximo de 5.000 millones de ecus disponible hasta finales de 1995.
El reembolso de este préstamo comunitario provendría de las
asignaciones del Fondo estructural en años sucesivos. Podrían
aplicarse acuerdos similares al Fondo de Cohesión.
El Consejo Europeo subrayó la importancia del pleno aprovechamiento
de las nuevas disposiciones del Tratado de Maastricht relativas al
fomento de las redes transeuropeas de la más alta calidad, en el
contexto del fomento del crecimiento económico e industrial, la
cohesión, el funcionamiento eficaz del mercado interior y del
estímulo de la industria europea para hacer pleno uso de la moderna
tecnología de la información. El Consejo Europeo instó a la Comisión
y al Consejo a que completaran para comienzos de 1994 los planes de
redes en todos los sectores pertinentes (transportes,
telecomunicaciones y energía), a la vez que tomó nota con
satisfacción del progreso realizado en trenes de alta velocidad,
carreteras, navegación interior y transporte combinado. También pidió
al Consejo que estudie rápidamente las propuestas de la Comisión
sobre redes telemáticas. El Consejo examinará también, basándose en
una propuesta de la Comisión, las conexiones entre los Estados
miembros periféricos y las regiones centrales de la Comunidad.
La ampliación en la duración y el aumento en el importe de la línea
de crédito temporal de Edimburgo ahora acordados permitirán una nueva
contribución importante a estas redes. Se dará prioridad a los
proyectos transeuropeos que hayan recibido la aprobación de la
Comunidad mediante una "declaración de interés comunitario" con
arreglo a este instrumento y a otros instrumentos financieros
comunitarios.
Medidas a medio y largo plazo para fomentar la competitividad y el
empleo
El Consejo Europeo acordó que la política macroeconómica debe
completarse con medidas estructurales en cada Estado miembro
adaptadas a sus características individuales, para lograr una
reducción significativa del nivel de desempleo, inaceptablemente
elevado, en particular entre los jóvenes, los desempleados de larga
duración y los marginados.
El Consejo Europeo oyó un análisis del Presidente de la Comisión
sobre la situación de competitividad de la economía europea. Se
adhirió plenamente a su diagnóstico.
El Consejo Europeo acogió con agrado las sugerencias del Presidente
Delors para un plan europeo a medio plazo para reactivar la economía,
"La entrada en el siglo XXI", que se adjunta a estas conclusiones
(véase Anexo I). El Consejo Europeo instó a la Comisión a que le
presente un Libro Blanco sobre la estrategia a medio plazo para el
crecimiento, la competitividad y el empleo para estudiarlo en la
reunión de diciembre de 1993. Los Estados miembros presentarán a la
Comisión, antes del 1 de septiembre, propuestas de elementos
específicos que podrían incluirse en esta iniciativa. El Consejo
Europeo instó a la Comisión a que prepare su Libro Blanco con
suficiente tiempo para que pueda ser tomado en consideración en el
trabajo preparatorio que debe realizar el Consejo de Economía y
Finanzas con respecto a las líneas directrices generales de la
política económica para la Comunidad y sus Estados miembros. La
Comisión consultará a los interlocutores sociales.
El Consejo Europeo recordó que deberá examinar dichas líneas
directrices según lo dispuesto en el Tratado de la Unión Europea e
instó al Consejo de Economía y Finanzas a que, a propuesta de la
Comisión, presente al Consejo Europeo en Bruselas en diciembre un
proyecto de líneas directrices basado en los objetivos establecidos
en los apartados anteriores relativo a los aspectos tanto a cortocomo
a medio plazo, al objeto de fomentar un crecimiento sostenible, no
inflacionista y respetuoso del medio ambiente.
Política monetaria y de tipos de cambio
La estabilidad de la política monetaria y de los tipos de cambio son
factores clave de los componentes a corto y medio plazo de una
estrategia para restaurar el crecimiento y reducir el desempleo. El
Consejo Europeo reconoció la primordial importancia de crear las
condiciones para rebajar rápidamente los tipos de interés en Europa,
reduciendo con ello la diferencia existente entre los tipos de
interés en Europa y los tipos de interés en otros grandes países
industriales. Los movimientos en esta dirección serán fundamentales
para la recuperación económica y a efectos de promover la inversión
en Europa.
El Consejo Europeo se dedicó a estudiar la reciente evolución de la
situación en materia de tipos de cambio. En su opinión, las
orientaciones acordadas en la reunión informal de Ministros de
Economía y Finanzas de Kolding en relación con el Sistema Monetario
Europeo van en la dirección adecuada. El Consejo Europeo recordó que
la política económica y de tipos de cambio de todos los Estados
miembros es materia de común interés. Subrayó el importante papel que
debe desempeñar el Instituto Monetario Europeo (IME) en este ámbito.
Instó a la Comisión a que presente propuestas sobre todas las medidas
de aplicación necesarias relativas a la segunda fase de la Unión
Económica y Monetaria, de modo que el Consejo pueda adoptarlas lo más
pronto posible después de la entrada en vigor del Tratado y antes del
1 de enero de 1994.
Aspectos internacionales
El efecto de la acción de la Comunidad y de sus Estados miembros se
intensificará mediante la coordinación internacional de la política.
A este respecto, el Consejo Europeo se felicitó del resultado de la
reunión conjunta CE-AELC de Ministros de Economía y Finanzas
celebrada en abril e instó al Consejo de Economía y Finanzas a que
continúe manteniendo contactos estrechos con los países de la AELC en
este ámbito. Con respecto a la economía mundial, el Consejo Europeo
espera que la cumbre G-7 de Tokio proporcione una base pactada para
llevar a cabo resueltos esfuerzos con el fin de fomentar el
crecimiento de la economía mundial.
2. El mercado único y las políticas comunes
En un momento en que los problemas de creación de crecimiento
económico y de estímulo del empleo causan una preocupación creciente,
la existencia de un amplio mercado único de 350 millones de personas
constituye un activo importante para la Comunidad.
El Consejo Europeo se congratuló de las recientes decisiones del
Consejo del Mercado Interior y le exhortó a adoptar rápidamente las
últimas medidas restantes que revisten una importancia fundamental
para el funcionamiento correcto del mercado único.
En cuanto al transporte, el Consejo Europeo tomó nota con
satisfacción de que el acuerdo reciente relativo al régimen
tributario sobre transporte por carretera ha despejado el camino para
una liberalización completa de las actividades de los transportistas
por carretera dentro de la Comunidad, que ocupe su lugar junto a la
liberalización existente del transporte aéreo y marítimo.
El mercado único ha sido una realidad jurídica desde el
1 de enero de 1993; es esencial que se convierta en una realidad
práctica que opere fluidamente, mejorando la competitividad de la
economía europea y rindiendo el máximo beneficio económico y social
para el ciudadano. Con tal fin, el Consejo Europeo pidió a todos los
interesados, y en particular a la Comisión y a las autoridades
competentes de los Estados miembros, que trabajen juntos para
garantizar que el mercado único sea administrado de modo eficiente y
con el menor papeleo posible.
El Consejo Europeo insistió en que el Mercado Único no puede
realizarse sin la plena aplicación de la libre circulación de
personas, así como de bienes, servicios y capitales, de conformidad
con el artículo 8A del Tratado. Esto requiere medidas, en particular
en lo que se refiere a la cooperación destinada a luchar contra la
delincuencia y el tráfico de drogas, y para asegurar un control
eficaz en las fronteras exteriores.
El Consejo Europeo invitó a los Ministros responsables a que
considerasen materia de gran urgencia el trabajo sobre dichas
medidas. Con respecto al último problema pendiente relativo al
Convenio sobre Fronteras Exteriores, el Consejo Europeo tomó nota con
satisfacción de que los Estados miembros interesados habían expresado
su determinación de no escatimar esfuerzos para alcanzar lo antes
posible una solución aceptable para todos.
3. GATT
El Consejo Europeo se congratuló por el informe de la Comisión sobre
el progreso efectuado en la Ronda Uruguay hasta la fecha. Subrayó la
necesidad de que la Comunidad continúe contribuyendo activamente a
lograr progresos ulteriores, y que a la vez preserve la identidad
europea a lo largo de las negociaciones.
El Consejo Europeo destacó que era esencial relanzar el proceso
multilateral de Ginebra lo antes posible sobre todos los temas,
incluida la agricultura, con el fin de llegar a un acuerdo completo,
duradero y equilibrado antes de final de año, cosa que se necesitaba
con urgencia a fin de crear el nuevo sistema comercial mundial basado
en normas que impidan la acción unilateral. Una Ronda concluida sobre
esta base favorecerá la expansión duradera del comercio
internacional, que es la clave de la promoción del crecimiento
económico y de la creación de empleo en Europa y en todo el mundo.
La pronta identificación de los principales elementos de un amplio
componente de acceso al mercado y un progreso real de los servicios y
la propiedad intelectual, incluidas las contribuciones de todos los
socios del GATT, ayudarían a mantener el impulso y a allanar el
camino para la conclusión en el momento oportuno del conjunto de
medidas final.
4. Ampliación
El Consejo Europeo tomó nota de los progresos en las negociaciones de
ampliación con Austria, Finlandia, Suecia y Noruega. Tomó nota de que
las dificultades iniciales encontradas al comenzar las negociaciones
ya se habían superado, y de que el ritmo de las mismas se estaba
acelerando. Recordó que las negociaciones, en la medida de lo
posible, se llevarán a cabo de forma paralela y tratando al mismo
tiempo con cada candidato según sus propios méritos.
El Consejo Europeo instó a la Comisión, al Consejo y a los países
candidatos a velar por que las negociaciones se lleven a cabo de
forma constructiva y expeditiva. El Consejo Europeo está decididoa
que el objetivo de la primera ampliación de la Unión Europea, de
acuerdo con las directrices expuestas en los Consejos Europeos de
Lisboa y Edimburgo, se convierta en realidad el 1 de enero de 1995.
5. Relaciones con Malta y Chipre
El Consejo Europeo consideró que sus directrices con respecto a la
ampliación con los países de la AELC serán sin perjuicio de la
situación de los demás países que han solicitado adherirse a la
Unión. La Unión estudiará cada una de estas solicitudes de adhesión
por sus propios méritos.
El Consejo Europeo se felicitó de la intención de la Comisión de
presentar en breve sus dictámenes sobre Malta y sobre Chipre. El
Consejo estudiará rápidamente dichos dictámenes teniendo en cuenta la
situación particular de ambos países.
6. Relaciones con Turquía
Con respecto a Turquía, el Consejo Europeo pidió al Consejo que se
asegurara de que en la actualidad se aplican efectivamente las
directrices estipuladas por el Consejo Europeo de Lisboa sobre
cooperación intensificada y desarrollo de relaciones con Turquía a
tenor de la perspectiva establecida en el Acuerdo de asociación
de 1964 y el Protocolo de 1970 en la medida en que se relacione con
la creación de una unión aduanera.
7. Relaciones con los países de la Europa Central y Oriental
A. Los países asociados
i) El Consejo Europeo celebró un detenido debate sobre las
relaciones entre la Comunidad y los países de la Europa Central
y Oriental con los que la Comunidad ha celebrado o piensa
celebrar acuerdos europeos ("países asociados"), sobre la base
de la comunicación elaborada por la Comisión a instancia del
Consejo Europeo de Edimburgo.
ii) El Consejo Europeo acogió con agrado la esforzada labor
emprendida por los países asociados para modernizar sus
economías, debilitadas por cuarenta años de planificación
centralizada, y para garantizar una rápida transición a una
economía de mercado. La Comunidad y sus Estados miembros
prometen su apoyo a este proceso de reforma. La paz y la
seguridad en Europa dependen del éxito de estos esfuerzos.
iii) El Consejo Europeo acordó en el día de la fecha que los países
asociados de la Europa Central y Oriental que lo deseen se
conviertan en miembros de la Unión Europea. El ingreso tendrá
lugar en cuanto un país asociado pueda asumir las obligaciones
de adhesión cuando cumpla con las condiciones económicas y
políticas requeridas.
La adhesión requiere que el país candidato haya alcanzado una
estabilidad de instituciones que garantice la democracia, el
Estado de Derecho, los derechos humanos y el respeto y
protección de las minorías, la existencia de una economía de
mercado en funcionamiento, así como la capacidad de hacer frente
a la presión competitiva y las fuerzas del mercado dentro de la
Unión. La adhesión presupone la capacidad del candidato de
asumir las obligaciones de adhesión, incluida la observancia de
los fines de la Unión Política, Económica y Monetaria.
La capacidad de la Unión de absorber nuevos miembros, sin dejar
de mantener el impulso de la integración europea, es también una
consideración importante en el interés general tanto de la Unión
como de los países candidatos.
El Consejo Europeo continuará siguiendo de cerca el progreso de
cada uno de los países asociados en el cumplimiento de las
condiciones de adhesión a la Unión y extraerá las conclusiones
apropiadas.
iv) El Consejo Europeo acordó que la futura cooperación con los
países asociados se adaptará al objetivo de la adhesión que
ahora se ha establecido. En este contexto, el Consejo Europeo
aprobó lo siguiente:
- La Comunidad propone que los países asociados entren en una
relación estructurada con las instituciones de la Unión dentro
del marco de un diálogo multilateral reforzado y ampliado y de
una concertación sobre problemas de interés común. Las
disposiciones, que se establecen en el Anexo II de estas
conclusiones incluye el diálogo y la concertación sobre una
amplia gama de temas y en varios foros. Cuando resulte
apropiado, además de las reuniones regulares entre el Presidente
del Consejo Europeo y el Presidente de la Comisión con sus
equivalentes de los países asociados, podrán celebrarse
reuniones conjuntas de todos los Jefes de Estado y de Gobierno
para debatir problemas específicos previamente determinados.
- El Consejo Europeo, reconociendo la vital importancia del
comercio en la transición hacia una economía de mercado, acordó
acelerar los esfuerzos de la Comunidad para abrir sus mercados.
Manifestó su esperanza de que este paso hacia adelante vaya
acompañado del ulterior desarrollo del comercio entre esos
países y con sus interlocutores comerciales tradicionales.
Aprobó las concesiones comerciales establecidas por el Consejo
de Asuntos Generales en su reunión del 8 de junio. Pidió al
Consejo que, basándose en una propuesta de la Comisión, adopte
los textos jurídicos necesarios antes de las vacaciones de
verano.
- La Comunidad seguirá dedicando a los países de la Europa Central
y Oriental, una parte considerable de los recursos
presupuestarios previstos para acción exterior en particular
mediante el programa PHARE. La Comunidad también hará pleno uso
de la posibilidad prevista en la línea de crédito de préstamo
temporal del BEI para financiar los proyectos de la red
transeuropea en que intervienen los países de la Europa Central
y Oriental. De resultar apropiado, una parte de los recursos del
programa PHARE, podrá ser utilizada para mejoras de
infraestructura importantes, de acuerdo con los disposiciones
adoptadas por el Consejo de Asuntos Generales de 8 de junio.
- El Consejo Europeo, acogiendo con satisfacción la posibilidad
ofrecida a los países asociados de participar en los programas
comunitarios con arreglo a los acuerdos europeos, instó a la
Comisión a formular propuestas antes de final de año para la
apertura de nuevos programas a los países asociados, tomando
como punto de partida aquellos ya abiertos a la participación de
los países de la AELC.
- El Consejo Europeo subrayó la importancia de la aproximación de
las legislaciones de los países asociados a las que son de
aplicación en la Comunidad, en primer lugar con respecto a la
distorsión de la competencia y, además, ante la perspectiva de
la ampliación, a la protección de los trabajadores, el medio
ambiente y los consumidores. Acordó que debía ofrecerse
formación a los funcionarios de los países asociados en materia
de legislación y práctica comunitarias y decidió que se
establecerá un grupo de trabajo compuesto por representantes de
los Estados miembros y de la Comisión para coordinar y dirigir
esta tarea.
- En el Anexo II se establecen las modalidades precisas relativas
a las materias antedichas.
B. Otros países de la Europa Oriental y Central
El Consejo Europeo debatió la situación económica en Albania. Acogió
con agrado las conclusiones del Consejo de Economía y Finanzas del
7 de junio y el reconocimiento por parte de la Comunidad de la
necesidad de asegurar un apoyo adecuado, mediante subvenciones,
préstamos o ambos tipos de ayuda a Albania. El Consejo Europeo
subrayó también la importancia de hacer pleno uso de las
disposiciones relativas al diálogo político previsto en el actual
acuerdo con Albania.
Con el fin de fortalecer los vínculos comerciales entre los tres
Estados bálticos y la Comunidad, el Consejo Europeo instó a la
Comisión a presentar propuestas para transformar los acuerdos
comerciales existentes con los Estados bálticos en acuerdos de libre
comercio. El objetivo de la Comunidad sigue siendo la celebración de
acuerdos europeos con los Estados bálticos tan pronto como se cumplan
las condiciones necesarias.
8. Pacto sobre la estabilidad en Europa
El Consejo Europeo debatió la propuesta francesa de que la Unión
Europea tome una iniciativa en favor de un pacto de estabilidad en
Europa. Esta iniciativa va encaminada a garantizar en la práctica la
aplicación de los principios acordados por los países europeos en lo
que se refiere al respeto de las fronteras y los derechos de las
minorías. El Consejo Europeo acordó que los acontecimientos recientes
en Europa han demostrado que la acción en estos ámbitos es oportuna y
apropiada. Acogió con agrado la idea de usar el instrumento de
"Acción conjunta" con arreglo al procedimiento previsto en la
Política Exterior y de Seguridad Común.
El Consejo Europeo pidió al Consejo de Asuntos Generales que estudie
la propuesta y le informe en su reunión de diciembre de 1993 con la
perspectiva de convocar una conferencia preparatoria sobre el pacto.
9. Rusia
El Consejo Europeo se felicitó de las nuevas iniciativas en el campo
de las reformas políticas en Rusia emprendidas por el Presidente
Yeltsin. Espera que estos esfuerzos den resultado y contribuyan a
consolidar la democracia y una economía de mercado.
El Consejo Europeo acogió con agrado los avances realizados
últimamente en las negociaciones sobre un acuerdo de colaboración y
cooperación con Rusia. Manifestó su esperanza de llegar a la pronta
celebración de un acuerdo de este tipo, en el contexto de la creación
de una relación contractual entre la Comunidad y Rusia que refleje el
papel político y económico que este país desempeña en la escena
internacional, y en el que las consultas, sin exceptuar las de más
alto nivel, constituyan una característica habitual de la relación.
El Consejo Europeo expresa su vivo deseo de continuar la estrecha
cooperación con Rusia en el terreno político y de contribuir
conjuntamente a la solución de las crisis internacionales, lo que se
considera una contribución fundamental para la paz y la estabilidad
en Europa y en el mundo. El Consejo Europeo acordó proponer la
celebración de reuniones periódicas de la Comunidad con su
Presidente, el Presidente de la Comisión y el Presidente ruso.
El Consejo Europeo se muestra dispuesto a continuar y ampliar su
apoyo al proceso de reformas en Rusia. La próxima cumbre del G7 sería
una ocasión oportuna para continuar los esfuerzos importantes ya
realizados en apoyo de las medidas de reforma que se están
desarrollando en Rusia y en otros países de la antigua Unión
Soviética. El Consejo Europeo evaluó la preparación de los debates en
la cumbre del G-7 sobre la ayuda a Rusia. La Comunidad y sus Estados
miembros concedieron particular importancia a que en Tokio se avance
sobre temas relativos a la seguridad nuclear (centrales nucleares,
residuos nucleares y desmantelamiento de armas nucleares). En este
sentido, se congratuló del considerable seguimiento que se da
actualmente a las directrices que estableció el Consejo Europeo de
Lisboa, incluido el acuerdo recientemente alcanzado por el Consejo de
Economía y Finanzas sobre préstamos EURATOM destinados a mejorar la
seguridad en las centrales nucleares en los países de la Europa
Central y Oriental y la antigua Unión Soviética.
El Consejo Europeo resaltó asimismo la importancia de convertir la
"Carta Europea de la energía" en una realidad tangible.
El Consejo Europeo prometió el apoyo de la Comunidad para otras
medidas concretas destinadas a estimular la eficacia de la ayuda a
Rusia, y para proyectos concretos encaminados a acelerar el proceso
de privatización, en particular mediante la formación adecuada de los
empresarios rusos en el contexto de la asistencia técnica. El Consejo
Europeo insistió en que la eficacia de los esfuerzos de ayuda depende
de la existencia de medidas económicas orientadas hacia la
estabilidad en Rusia.
10. Ucrania
El Consejo Europeo manifestó vivo interés en ampliar la cooperación
con Ucrania. Un avance importante en el cumplimiento, por parte de
Ucrania, de sus compromisos adquiridos en virtud del Protocolo de
Lisboa de ratificar Start 1 y adherirse al Tratado de No
Proliferación en calidad de Estado sin armas nucleares es fundamental
para la plena integración de Ucrania en la comunidad internacional y
fomentaría el desarrollo de sus relaciones con la Comunidad Europea y
sus Estados miembros.
11. Antigua Yugoslavia
El Consejo Europeo adoptó la declaración sobre Bosnia-Herzegovina que
figura en el Anexo III.
12. Relaciones con los países del Magreb
El Consejo Europeo recordó que estaba resuelto a considerar la
relación con los países del Magreb a un nivel de importancia e
intensidad que corresponda a los estrechos vínculos que han formado
tanto la geografía como la historia con estos países. Ello debiera
hacerse en el marco de una asociación gradual entre la Unión y los
países del Magreb por separado.
El Consejo Europeo invitó al Consejo a que aprobara rápidamente los
proyectos de directivas que se estudian en la actualidad para un
Acuerdo de asociación con Marruecos.
Tomó nota con satisfacción del propósito de la Comisión de presentar
rápidamente proyectos de directivas para la negociación de un acuerdo
similar con Túnez.
13. Conclusiones de los Ministros de Asuntos Exteriores
El Consejo Europeo tomó nota de las conclusiones a las que han
llegado los Ministros de Asuntos Exteriores sobre los asuntos que
figuran en el Anexo IV.
14. Política Exterior y de Seguridad Común - Trabajos preparatorios
relativos a la seguridad
El Consejo Europeo tomó nota de los trabajos preparatorios ya
realizados por los Ministros de Asuntos Exteriores en lo relativo a
la seguridad como consecuencia del mandato del Consejo Europeo de
Edimburgo, y les instó a que prosigan esta labor con vistas a
delimitar los aspectos básicos necesarios de una política de la Unión
para la fecha de entrada en vigor del Tratado.
15. Una Comunidad próxima a sus ciudadanos
El Consejo Europeo instó a todas las instituciones a que garanticen
que los principios de subsidiariedad y apertura queden firmemente
anclados en todos los ámbitos de la actividad comunitaria y sean
plenamente respetados en el funcionamiento cotidiano de las
Instituciones.
En lo que se refiere al principio de subsidiariedad, el Consejo
Europeo tomó nota con satisfacción de que en la actualidad la
Comisión presenta propuestas sólo cuando considera que satisfacen los
criterios de subsidiariedad y acogió con agrado, de forma general, la
reducción sustancial del volumen de legislación comunitaria prevista
en el programa legislativo de la Comisión para 1993, en comparación
con el de años anteriores. Son también muy prometedores la consulta
más amplia por parte de la Comisión antes de presentar nuevas
propuestas importantes y, en particular, la utilización de "libros
verdes" relativos a nuevas actividades importantes, así como análisis
de coste y beneficios de las nuevas propuestas. Expresó su vivo
interés por que, antes del Consejo Europeo de diciembre, se complete
la revisión por parte de la Comisión de la legislación ya existente y
la que se propone con respecto al principio de subsidiariedad.
El Consejo Europeo tomó nota con satisfacción de que el Consejo y la
Comisión aplican en la actualidad los principios, directrices y
procedimientos sobre subsidiariedad decididos en Edimburgo como parte
integrante del procedimiento de toma de decisiones. Espera que el
Parlamento Europeo pueda unirse pronto a estos esfuerzos.
En cuanto a la apertura, el Consejo Europeo tomó nota de los primeros
pasos dados en respuesta a las conclusiones del Consejo Europeo de
Edimburgo relativas a la apertura al público de ciertos debates del
Consejo, a la simplificación y consolidación de la legislación
comunitaria y a la información en general. Reafirmó su compromiso de
continuar el proceso de creación de una Comunidad más abierta y
transparente.
En el ámbito del acceso público a la información, instó al Consejo y
a la Comisión a continuar su trabajo sobre la base del principio de
que los ciudadanos tengan el acceso más completo posible a la
información. La finalidad debería ser la de que todas las medidas
necesarias fueran operativas para finales de 1993.
El Consejo Europeo instó al Parlamento Europeo y al Consejo a
resolver las últimas cuestiones pendientes en lo que respecta a la
creación de la función de Defensor del Pueblo antes de que entre en
vigor el Tratado de Maastricht.
16. Fraudes que afectan a la Comunidad
El Consejo Europeo resaltó la importancia de seguir luchando contra
los fraudes e irregularidades relacionados con el presupuesto
comunitario, tanto a causa de las sumas en cuestión como para
promover la confianza en la construcción de Europa. Subrayó la
importancia de aplicar plenamente las disposiciones del Tratado de
Maastricht, según las cuales los Estados miembros adoptarán las
mismas medidas para combatir el fraude que afecte a los intereses
financieros de la Comunidad que las que adopten para combatir el
fraude que afecte a sus propios intereses financieros. El Consejo
manifestó que espera con interés el informe sobre el desarrollo
posterior de la estrategia de la Comisión contra el fraude, así como
las propuestas correspondientes. Instó a la Comisión a presentar
dichas propuestas a más tardar en marzo de 1994.
17. Racismo y xenofobia
El Consejo Europeo condenó con firmeza los recientes ataques a
inmigrantes y refugiados en sus Estados miembros y expresó su
solidaridad con las víctimas inocentes de dichas agresiones.
El Consejo Europeo reiteró su firme resolución de combatir por todos
los medios a su disposición la intolerancia y el racismo en todas sus
formas. Hizo hincapié en que estas manifestaciones de intolerancia y
racismo resultan inaceptables en nuestras sociedades actuales.
El Consejo Europeo reafirmó su compromiso de proteger a todas las
personas, incluidos inmigrantes y refugiados, contra las violaciones
de derechos y libertades fundamentales incorporados en las
constituciones y leyes de los Estados miembros, la Convención Europea
de Derechos Humanos y otros Convenios internacionales, incluida la
Convención internacional de las Naciones Unidas sobre la eliminación
de todas las formas de discriminación racial.
El Consejo Europeo recordó sus anteriores declaraciones sobre el
racismo y la xenofobia y decidió intensificar los esfuerzos para
identificar y erradicar las causas. El Consejo Europeo prometió que
los Estados miembros realizarán los mayores esfuerzos para proteger a
los inmigrantes, refugiados y otras personas contra expresiones y
manifestaciones de racismo e intolerancia.
- - -
ANEXO I
LA ENTRADA EN EL SIGLO XXI
ORIENTACIONES PARA LA RENOVACIÓN ECONÓMICA DE EUROPA
1. Mantener el rumbo hacia la Unión Económica y Monetaria
Una moneda única
- consolidará el mercado interior y permitirá una competencia leal y
fructífera;
- aumentará el atractivo de las inversiones comunitarias y
extracomunitarias y, de forma general, estimulará el ahorro necesario
para financiar los grandes proyectos de infraestructura;
- permitirá influir positivamente en el sistema monetario
internacional, generando mayor estabilidad y poniendo coto a la
especulación, que crea incertidumbre.
Para ello, es necesario
- recobrar el camino de la convergencia, que permitirá elevar el índice
de crecimiento y la creación de empleo de la Comunidad: una apuesta
segura;
- situar las políticas nacionales y las estrategias empresariales en
una perspectiva de credibilidad y claridad, que haga fructificar el
mercado interior;
- conciliar la construcción europea con las aspiraciones de los
ciudadanos, resaltando las ventajas que derivarán del desarrollo de
la Comunidad y haciéndolas extensivas a los demás países europeos, y
fundamentalmente de los del Este y Centro de Europa, que ofrecen
enormes posibilidades de crecimiento en beneficio de todos.
2. Una Comunidad abierta y solidaria en el mundo
- La Comunidad debe continuar trabajando para lograr una rápida
conclusión de la Ronda Uruguay, con un acuerdo equilibrado que tenga
en cuenta todos los problemas aún no resueltos.
- Este acuerdo deberá culminar en la creación de una organización
mundial para el comercio adaptada a la universalización de los
mercados y estrategias empresariales.
- Esta organización deberá partir, sin excepciones, del espíritu y las
prácticas del multilateralismo. Deberá basar su actuación en los
demás parámetros de la economía mundial: la evolución de las monedas,
la orientación de los flujos financieros, el reparto equitativo de
las cargas de la política ambiental y el progreso social a que todos
tienen derecho, en un proceso gradual y compatible con el progreso
económico.
3. Una mayor cooperación en el ámbito de la investigación y el
desarrollo
- Deberá establecerse un objetivo del 3% del Producto Nacional Bruto
para los recursos destinados a la investigación y desarrollo y a la
innovación (frente al 2% actual).
- Las actividades comunitarias deberán concentrarse en los ámbitos en
que pueda obtenerse una plusvalía en relación con las políticas de
los Estados miembros y las empresas.
- Deberán crearse, a nivel europeo y con la ayuda comunitaria, marcos
de cooperación entre nuestras empresas, para poner en práctica los
procedimientos de innovación y modificar los procesos de producción.
4. Una red adecuada de infraestructuras de transporte y
telecomunicaciones
- Al permitir una circulación más rápida y menos onerosa de las
personas, bienes y servicios, se reforzará la competitividad de la
economía europea.
- Las redes constituirán una aportación inestimable para el fomento de
los recursos de la Comunidad y la cohesión económica y social.
- Deberá establecerse un objetivo a 10 años para estimular las
industrias europeas (transporte, construcción, obras públicas, etc.)
comprometidas en la concepción y realización de estas estructuras. Un
objetivo de 30.000 millones de ecus anuales constituye un mínimo
realista (incluyendo todas las financiaciones).
5. Un espacio común para la información: la revolución tecnológica que
se avecina
- Hacia una economía descentralizada con una mano de obra bien formada
y una multitud de pequeñas y medianas empresas que cooperen entre sí.
- Para ello habrá que crear en Europa unas "infraestructuras europeas
de información", auténticos cimientos de la economía del mañana.
También han de hallarse medios para estimular a nuestras empresas de
la información (telecomunicaciones, informática, fibras ópticas,
etc.) con la perspectiva de una gran oferta repartida en varios años.
Es necesaria una inversión inicial de 5.000 millones de ecus, para
pasar posteriormente a un programa dotado de 5 a 8.000 millones de
ecus anuales.
- Habrá que crear estructuras europeas de información para estas nuevas
funciones y estimular el trabajo a distancia (en la propia industria
de la información, en educación, en medicina y servicios sociales, en
medio ambiente, gestión de los conjuntos urbanos, etc.; pero también
en la lucha contra los grandes males contemporáneos: las
enfermedades, la drogadicción y la delincuencia).
6. Una modificación profunda de los sistemas de educación
- Aprender a aprender durante toda la vida; combinar el "saber" y el
"saber hacer".
- Desarrollar en cada cual la autonomía y la innovación.
- Crear un derecho individual a la información a lo largo de toda la
vida (cada joven deberá recibir un cheque de formación que le permita
acceder a ciclos de educación o reciclaje de sus conocimientos).
7. Hacia un nuevo modelo de desarrollo
- La toma de conciencia frente al medio ambiente permitirá crear
numerosos puestos de trabajo.
- La aplicación de impuestos sobre los recursos naturales escasos
permitirá reducir la excesiva presión fiscal sobre el trabajo,
dotando de mayor competitividad la economía europea.
- Los beneficios resultantes de la mayor productividad deberán
consagrarse a la mejora de la calidad de vida y a la creación de
nuevos empleos; he aquí una concepción dinámica del reparto del
trabajo: aumentar la oferta de empleos para cubrir nuevas necesidades
de índole cualitativa, que ofrecen un campo considerable y poco
explorado, por no decir poco conocido.
8. Políticas más activas para el mercado de trabajo
- Deberá otorgarse prioridad a una oferta de empleo o a una actividad,
o incluso una formación útil a todas las personas que se incorporen
al mercado de trabajo.
- No deberá retrasarse las mutaciones tecnológicas o económicas; por el
contrario, habrá que prevenirlas y abordarlas oportunamente.
- Habrá que incrementar la calidad e importancia de los servicios o
agencias de empleo para poder prestar una ayuda eficaz a todas las
personas que se encuentren sin trabajo (gastos que pasan en la
Comunidad del 0,1% al 0,5% del PNB).
- - -
ANEXO II
COOPERACIÓN CON LOS PAÍSES ASOCIADOS ADAPTADA AL
OBJETIVO DE LA ADHESIÓN EN CALIDAD DE ESTADOS MIEMBROS
i) RELACIÓN ESTRUCTURADA CON LAS INSTITUCIONES DE LA UNIÓN EUROPEA
Con miras a la adhesión y a sus correspondientes preparativos, y junto
con la estructura bilateral de los Acuerdos europeos, se instaurará, con
los países de la Europa Central y Oriental vinculados a la Comunidad por
Acuerdos europeos, un marco multilateral para un diálogo y consulta más
intensos sobre asuntos de interés común.
Este marco supondrá la celebración de reuniones entre el Consejo de la
Unión, por una parte y, por otra, todos los países asociados de la Europa
Central y Oriental sobre asuntos de interés común, decididos de antemano
y que surjan en los ámbitos de competencia de la Unión, es decir:
- ámbitos comunitarios, en particular los de dimensión transeuropea,
entre ellos la energía, el medio ambiente, el transporte, la ciencia
y la tecnología;
- política exterior y de seguridad común;
- asuntos de interior y judiciales.
Estas reuniones tendrán carácter consultivo y no decisorio. Si se llegara
a conclusiones que requiriesen una aplicación práctica, dicha aplicación
se llevará a cabo en el marco institucional apropiado (procedimiento
comunitario normal o Consejo de Asociación con cada uno de los Estados
asociados).
Estas reuniones se prepararán a nivel interno siguiendo los
procedimientos habituales con el fin especial de definir, en función de
los temas tratados, la posición que deba adoptarse. Además, serán objeto
de contactos previos con los países de la Europa Central y Oriental.
Además de la aplicación de la estructura general para el diálogo
mencionada, el diálogo relativo a asuntos de política exterior y de
seguridad también incluirá las disposiciones siguientes:
- Celebración de una reunión de la Troika de Ministros de Asuntos
Exteriores y de una reunión a nivel de los Directores Políticos,
durante cada presidencia.
- Reunión informativa a nivel de la Secretaría después de cada Consejo
de Asuntos Generales y de cada reunión de los Directores Políticos.
- Celebración de una reunión de la Troika a nivel de grupos de trabajo:
por presidencia, para los grupos de trabajo correspondientes.
A lo mencionado se añadirán consultas regulares de la Troika con los
países asociados, que se celebrarán previamente a reuniones de
importancia de la Asamblea General de las Naciones Unidas y de la CSCE.
ii) MEJORA DEL ACCESO AL MERCADO
a) Eliminación de los derechos de aduana para las importaciones en la
Comunidad de productos industriales básicos y sensibles, originarios
de los países asociados (Anexo II b de los Acuerdos provisionales) al
finalizar el segundo año tras la entrada en vigor del Acuerdo (en vez
de al finalizar el cuarto año).
b) Eliminación de los derechos de aduana para las importaciones de
productos industriales afectados por la consolidación del SPG
(Anexo III de los Acuerdos provisionales) al finalizar el tercer año
tras la entrada en vigor del Acuerdo (en vez de al finalizar el
quinto año).
c) Incremento anual de las cuotas y límites máximos del antedicho
Anexo III (consolidación del SPG) de un 30% (para Polonia, la
República Checa, la República Eslovaca, Bulgaria y Rumania), y de un
25% (para Hungría) por año a partir del segundo semestre del segundo
año posterior a la entrada en vigor del Acuerdo (en vez de un 20%
para Polonia, Checoslovaquia, Bulgaria y Rumania y de un 15% para
Hungría).
d) Reducción de las exacciones y derechos aplicables a las cuotas de los
productos agrícolas en un 60% seis meses antes de lo previsto en los
Acuerdos. Aplicación del 10% de incremento de las cuotas, previsto a
partir del tercer año, seis meses antes de lo acordado.
e) La supresión a partir de comienzos de 1994 de los derechos de aduana
para los productos afectados por operaciones de perfeccionamiento
pasivo a que se refiere el Reglamento 636/82 deberá ampliarse según
dicho Reglamento, debidamente modificado a tal fin.
f) Reducción de los derechos de aduana aplicables a las importaciones en
la Comunidad de productos textiles para lograr su eliminación al
finalizar un período de cinco años, que comenzará a contar a partir
de la entrada en vigor del Acuerdo (en vez de seis años).
g) Eliminación de los derechos de aduana aplicables a las importaciones
en la Comunidad de productos siderúrgicos CECA originarios de los
países asociados a más tardar al finalizar el cuarto año a partir de
la entrada en vigor del Acuerdo (en vez de al finalizar el quinto
año), sin perjuicio del respeto de decisiones específicas relativas
al comercio de productos siderúrgicos.
h) El Consejo insta a la Comisión a que proceda a un estudio sobre la
viabilidad y el impacto de un conjunto de normas de origen que se
extienden a los productos originarios de los países asociados de la
Europa Central y Oriental y de los países de la AELC y, a la luz de
los resultados de dicho estudio, a que le presente las propuestas
apropiadas.
iii) AUMENTAR LA EFICACIA DE LA AYUDA
a) La Comunidad apoyará el desarrollo de redes de infraestructura en la
Europa Central y Oriental, como se decidió en la reunión de
Edimburgo. El BEI, el BERD y las demás instituciones financieras
internacionales tendrán una función preponderante en este proceso.
b) La Comunidad ofrecerá asistencia técnica a través del programa PHARE
con el fin de preparar y facilitar importantes mejoras en las
infraestructuras de los países de la Europa Central y Oriental.
Dentro de los límites presupuestarios actuales, y sin desvirtuar el
carácter esencial del programa PHARE, la Comunidad también estará
dispuesta, como respuesta a las solicitudes de los países asociados
de la Europa Central y Oriental, a facilitar fondos suplementarios
limitados del programa PHARE para la inversión de capital que resulte
de dichas actividades de asistencia técnica, en determinados casos
específicos en los que se demuestre que dichos fondos suplementarios
son esenciales e imprescindibles para proyectos
- financiados conjuntamente por el BEI o instituciones financieras
internacionales, o por ambos, y por los países beneficiarios,
- que no puedan ser financiados por organismos privados,
- que sean de interés comunitario, en particular los definidos en los
textos comunitarios correspondientes.
c) Dichos fondos suplementarios no serán superiores al 15% del total
anual de los compromisos de PHARE.
d) La Comisión revisará la utilización de los recursos de PHARE para
apoyar el desarrollo de la infraestructura en la Europa Central y
Oriental basándose en cada caso particular. Tomará en cuenta la
situación financiera del país beneficiario sobre la base de los
análisis disponibles; las entidades financieras que concedan
préstamos para proyectos llevarán a cabo sus propias evaluaciones
según el procedimiento habitual. En cada caso, la Comisión se
encargará de que haya una contribución local adecuada a la
financiación del proyecto para garantizar el compromiso del Gobierno
beneficiario con el proyecto.
La Comisión evitará que se concentren indebidamente los fondos de
PHARE destinados a dicho objetivo en particulares países receptores
y, por tanto, evitará toda proporción indebidamente amplia de
programas nacionales dedicados a dicho propósito.
Las propuestas se presentarán según el procedimiento habitual al
Comité de gestión de PHARE.
iv) FOMENTAR LA INTEGRACIÓN ECONÓMICA
En materia de aproximación de las legislaciones, los países de la
Europa Central y Oriental se han comprometido por los Acuerdos
europeos a aplicar, en los tres años siguientes a la entrada en vigor
de dichos Acuerdos, normas paralelas a las que figuran en el Tratado
de Roma y a prohibir las prácticas restrictivas, el abuso de las
posiciones dominantes y las ayudas públicas que falsean o amenazan
con falsear las condiciones de competencia. Además, en la perspectiva
de la adhesión es especialmente importante que se produzcan avances
en otros ámbitos previstos por los Acuerdos europeos, y en particular
los relativos a la protección de los trabajadores, el medio ambiente
y los consumidores.
La formación de funcionarios de los países asociados en materia de
normativa y procedimientos comunitarios contribuirá también a la
preparación de la adhesión.
La Comisión y las Administraciones correspondientes de los Estados
miembros se pondrán en marcha para ayudar a la aproximación de las
legislaciones, incluida la asistencia técnica para la formación de
funcionarios. Se creará un grupo especial compuesto por representantes de
los Estados miembros y de la Comisión para coordinar y dirigir estos
trabajos.
La Comisión estudiará los programas comunitarios que podrían abrirse a la
participación de los países de la Europa Central y Oriental y presentará
al Consejo sus propuestas al respecto antes de finales de 1993.
- - -
ANEXO III
DECLARACIÓN SOBRE BOSNIA-HERZEGOVINA
El Consejo Europeo estudió la situación sumamente grave de la antigua
Yugoslavia y las últimas negociaciones entre las partes en conflicto en
Bosnia-Herzegovina sobre la base de un informe de Lord Owen a los
Ministros.
El Consejo Europeo expresa su absoluta confianza en los copresidentes del
Comité de Dirección de la Conferencia Internacional sobre la Antigua
Yugoslavia y los anima a proseguir sus esfuerzos para lograr una solución
justa y factible que sea aceptable para los tres pueblos que son parte
integrante de Bosnia-Herzegovina. No aceptará una solución territorial
impuesta por serbios y croatas a expensas de los musulmanes bosnios.
El Consejo Europeo reafirma su convicción de que una solución negociada
debe basarse en los principios de la Conferencia de Londres, reflejados
en el plan de paz Vance/Owen, en especial la independencia, la soberanía
y la integridad territorial de Bosnia-Herzegovina, la protección de los
derechos humanos y de los derechos de las minorías, la inadmisibilidad de
la adquisición de territorio por la fuerza, la necesidad vital de que
pueda proporcionarse ayuda humanitaria y que la misma llegue a quienes la
necesiten, las acciones legales por crímenes de guerra y violaciones de
la legislación humanitaria internacional.
El Consejo Europeo apoya el llamamiento del Gobierno de Bosnia-
Herzegovina para lograr un alto el fuego inmediato. Reafirma la necesidad
de un apoyo internacional más amplio a la ayuda humanitaria y de
garantizar la seguridad del paso de convoyes.
La pronta aplicación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas en zonas de seguridad constituye una contribución
indispensable a la realización de los objetivos antes mencionados. El
Consejo Europeo decidió responder de forma afirmativa a la solicitud de
hombres y dinero formulada por el Secretario General de las Naciones
Unidas. Instó a los Estados miembros a responder a dicha solicitud en la
medida de sus posibilidades. Al mismo tiempo hace un llamamiento a los
demás miembros de la comunidad internacional para que hagan otro tanto.
Las sanciones seguirán en vigor y se harán más severas hasta que se
cumplan las condiciones para su levantamiento, establecidas por las
Naciones Unidas y la Comunidad Europea. La Comunidad y sus Estados
miembros contribuirán con más recursos a garantizar su aplicación
estricta.
- - -
ANEXO IV
Los Ministros de Asuntos Exteriores, reunidos con ocasión del Consejo
Europeo de Copenhague de los días 21 y 22 de junio de 1993, adoptaron las
siguientes conclusiones:
África
Europa es el principal interlocutor de Africa, desde el punto de vista
político, económico y en lo que se refiere a la cooperación para el
desarrollo. El Consejo Europeo subrayó la importancia de una cooperación
continuada que se base en la solidaridad.
En 1993 la Comunidad y sus Estados miembros han iniciado una serie de
acciones para una cooperación más intensa y amplia con Africa. El Consejo
Europeo insistió en la importancia de continuar la expansión de la
cooperación en la democratización, el desarrollo pacífico y la ayuda al
desarrollo.
La Comunidad y sus Estados miembros se han comprometido a apoyar el
proceso de democratización que está cobrando impulso en Africa, incluido
el apoyo a una buena administración, a la gestión económica adecuada y al
respeto de los derechos humanos. El Consejo Europeo recordó la Resolución
adoptada por el Consejo de Desarrollo el 28 de noviembre de 1991 relativa
a los derechos humanos, la democracia y el desarrollo.
La Comunidad y sus Estados miembros han participado activamente en el
apoyo del proceso electoral en varios países africanos. Continuarán sus
esfuerzos para coordinar esta ayuda con el fin de garantizar que todos
los países africanos que atraviesan un proceso de transición hacia la
democracia reciban el apoyo y la atención necesarios.
El éxito del referéndum sobre la independencia de Eritrea después de
30 años de guerra civil ha alimentado la esperanza de que los conflictos
de Africa puedan resolverse por la vía pacífica.
El Consejo Europeo acoge con satisfacción el compromiso cada vez mayor de
los países africanos para resolver las crisis y los conflictos armados,
como se ha podido ver recientemente en varios casos. El Consejo también
espera que los Jefes de Estado de la OUA aborden, en su próxima cumbre en
El Cairo, la importante cuestión de la prevención y resolución de
conflictos. Se estableció un contacto provechoso con la OUA durante la
visita a Copenhague, en junio, del Secretario General de dicha
organización.
La Comunidad y sus Estados miembros han seguido reforzando la cooperación
al desarrollo con Africa. El Convenio de Lomé supone un importante
elemento de esta cooperación. La eficacia y la prontitud en la aplicación
del Fondo Europeo de Desarrollo son cada vez mayores, en beneficio de
todas las partes.
Los Ministros de Desarrollo han acordado una iniciativa especial de
rehabilitación para Africa. Al menos 100 millones de ecus se destinarán
inmediatamente a programas de rehabilitación urgente en una serie de
países subsaharianos. El Consejo de Ministros está estudiando otro
programa especial de rehabilitación para países en desarrollo.
Sudáfrica
El Consejo Europeo acogió con agrado los recientes e importantes
progresos del proceso de negociación en Sudáfrica. El Consejo Europeo
expresó su esperanza de que las partes lleguen en un futuro muy próximo a
un acuerdo que estabilice a Sudáfrica en la vía hacia la democracia.
La creación de un Consejo Ejecutivo de transición constituirá un paso más
en la normalización y refuerzo de las relaciones políticas y económicas
entre la Comunidad y sus Estados miembros y Sudáfrica.
El Consejo Europeo reafirmó su compromiso de contribuir al desarrollo
económico y social de la nueva Sudáfrica. La reconstrucción y el
crecimiento económico sostenible sólo tendrán lugar en un medio
democrático y no violento. En consecuencia, la Comunidad y sus Estados
miembros están dispuestos a facilitar apoyo sustancial a las primeras
elecciones libres previstas para abril de 1994, incluidos observadores de
las mismas, y también a reforzar su ayuda al proceso de democratización y
a los esfuerzos para contener la violencia.
Sudán
El Consejo Europeo expresó su preocupación por la continua guerra civil
en Sudán entre el Gobierno de Khartoum y las facciones del SPLA del sur.
Ya han muerto 500.000 personas y muchas más se han visto desplazadas. Las
conversaciones de Abuja entre las partes han hecho pocos progresos para
llegar a una solución. Igualmente es motivo de grave preocupación la
situación de los derechos humanos en Sudán, incluida la represión de la
población civil que el Gobierno está llevando a cabo en el norte de
Sudán, las matanzas, detenciones y tortura por las fuerzas del Gobierno
en las zonas de guerra, y las matanzas, detenciones y ejecuciones por
parte de las fuerzas rebeldes. Insta al Gobierno de Sudán a no apoyar las
actividades que vayan en contra de una relación constructiva con la
Comunidad y sus Estados miembros.
El Consejo Europeo mostró su satisfacción ante la mayor atención que la
comunidad internacional presta ahora a la catástrofe que desde el punto
de vista humanitario se registra en el país. Una misión de la Troika de
Ministros de Desarrollo de la CE visita en la actualidad Sudán para
patentizar la seriedad con que la Comunidad y sus Estados miembros se
plantean la crisis humanitaria y la urgente necesidad para todas las
partes de asegurar la resolución de los problemas. Tras el informe de la
misión, la Comunidad y sus Estados miembros estudiarán la mejor forma de
contribuir al alivio de las difíciles circunstancias en que se encuentra
el pueblo sudanés, incluida la restauración del respeto de los derechos
humanos.
Somalia
El Consejo Europeo acogió con agrado los grandes esfuerzos de las
Naciones Unidas para contribuir a la restauración de la paz y la
seguridad, a la reconciliación y estabilización política en Somalia e
impedir otra catástrofe humana. A tal fin, son objetivos de importancia
el desarme de las facciones y la restauración de la ley y el orden. Los
Jefes de Estado y de Gobierno condenaron el ataque perpetrado contra
soldados paquistaníes de las Naciones Unidas, con el resultado de 23
muertos y numerosos heridos. Debe juzgarse a los responsables. Igualmente
lamentaron todas las víctimas civiles e hicieron llegar sus condolencias
a todos los afectados por estos trágicos acontecimientos. El Consejo
Europeo pidió a todas las partes que apliquen en su totalidad las
Resoluciones del Consejo de Seguridad.
Angola
El Consejo Europeo lamentó profundamente la suspensión de las
negociaciones entre el Gobierno de Angola y UNITA, y los esfuerzos
continuados de UNITA por ganar territorio mediante la fuerza militar. El
Consejo Europeo expresó su pleno apoyo a la Resolución 834 de
1 de junio de 1993 del Consejo de Seguridad, en la que se condenaban
firmemente las acciones de UNITA y se hacía un llamamiento a ambas partes
para que vuelvan cuanto antes a la mesa de negociaciones y restablezcan
el alto el fuego. El Consejo Europeo reafirmó que para resolver la crisis
actual debe encontrarse una solución pacífica basada en la reconciliación
nacional y en los principios del acuerdo de paz. El Consejo Europeo se
mostró profundamente preocupado por la situación humanitaria en Angola.
Pide a UNITA que acepte el plan de las Naciones Unidas de ayuda
humanitaria. La Comunidad y sus Estados miembros se comprometieron a
responder al llamamiento de las Naciones Unidas para la asistencia, a
raíz de la Conferencia de Donantes del 3 de junio.
Mozambique
El Consejo Europeo lamentó el grave retraso en el proceso de pacificación
en Mozambique. Si bien resulta alentador que se mantenga el alto el
fuego, decepciona el que no se hayan hecho muchos progresos en la
aplicación del acuerdo de paz. El Consejo Europeo pidió al Gobierno de
Mozambique y a Renamo que cumplan con los compromisos contraídos cuando
se firmó el acuerdo de paz. Además, la Comunidad y sus Estados miembros
reiteraron su compromiso a contribuir a la rehabilitación y al desarrollo
económico y social de Mozambique.
Liberia
El Consejo Europeo deploró las absurdas matanzas de civiles acaecidas
recientemente en Liberia. Estas muertes subrayan la urgente necesidad de
encontrar una solución política a la crisis. La Comunidad y sus Estados
miembros reafirmaron su convencimiento de que el Acuerdo de
Yamoussoukro IV constituye el mejor marco posible para esta solución
pacífica del conflicto liberiano e instaron a todas las partes a apoyar
los esfuerzos de los representantes de las Naciones Unidas y de la OUA
para acabar de forma pacífica con la guerra civil.
Malawi
El Consejo Europeo acogió con satisfacción la pacífica y eficiente
celebración del referéndum en Malawi el 14 de junio, incluida la
sustancial mejora de las condiciones de las fases finales del período de
campaña electoral. La Comunidad y sus Estados miembros están convencidos
de que el resultado refleja fielmente la opinión del pueblo de Malawi.
Instaron a los líderes políticos de Malawi a trabajar de forma conjunta
en las nuevas circunstancias, en pro de la salvaguardia de los derechos
humanos y el fomento de la democracia, y a abordar los temas de gobierno
pendientes, abriendo de esta forma el camino hacia la reanudación de la
plena cooperación económica.
Zaire
El Consejo Europeo reiteró su apoyo al proceso de reconciliación nacional
y manifestó su preocupación por el deterioro de la situación en el Zaire,
que se caracteriza por una interrupción del proceso de democratización y
por reiteradas violaciones de los derechos humanos, en particular la
detención arbitraria y la encarcelación de personas por delitos de
opinión.
El Consejo Europeo denunció asimismo cualquier incitación al odio étnico,
como se refleja en la violencia política y en los excesos en algunas
regiones del país que están provocando desplazamientos masivos de
poblaciones. El Consejo Europeo reafirmó su apoyo al Presidente del Alto
Consejo de la República y le instó a continuar sus esfuerzos.
Nigeria
El Consejo Europeo tomó nota, con gran preocupación, de los últimos
acontecimientos en Nigeria que podrían poner en peligro la transición
hacia un gobierno civil tras el éxito de las elecciones presidenciales el
12 de junio. El Consejo Europeo manifestó la esperanza de que se permita
que continúe el proceso de transición hacia un gobierno civil, para que
pueda implantarse sin demora la democracia plena en la mayor nación de
Africa.
Oriente Medio
El Consejo Europeo se felicitó de la reanudación de las conversaciones
bilaterales encaminadas a lograr una solución justa, duradera y global
del conflicto árabe-israelí y de la cuestión palestina. El Consejo
Europeo instó a todas las partes interesadas a que consoliden los
resultados ya obtenidos y a que potencien unas negociaciones sustantivas,
fundadas en la buena voluntad y el compromiso.
El Consejo Europeo hizo una vez más un llamamiento a todas las partes
interesadas para que se abstengan de todo acto que pueda minar el proceso
de paz. Reiteró su convicción de que tanto las medidas de recuperación de
la confianza sugeridas por la Comunidad y sus Estados miembros, como una
mejora significativa en la zona, incluida la situación de los derechos
humanos, serían determinantes para hacer avanzar el proceso de paz hacia
una conclusión satisfactoria.
De acuerdo con sus ya conocidas posiciones de principio, la Comunidad y
sus Estados miembros seguirán desempeñando un papel activo, constructivo
y equilibrado en el proceso de paz del Oriente Medio, tanto en su aspecto
bilateral como en el multilateral. Elogiaron los continuos esfuerzos
realizados por los copatrocinadores para impulsar el proceso y están
dispuestos a participar en acuerdos internacionales en apoyo de una
solución pacífica.
América Central
El Consejo Europeo tomó nota con satisfacción del progreso realizado en
la América Central para alcanzar la paz, el diálogo y la reconciliación,
así como de los logros en la consolidación de la democracia y de la
integración regional.
En este contexto, el Consejo Europeo vio con agrado el avance en la
aplicación de los acuerdos de paz de El Salvador y exhortó a los
signatarios a que cumplan todos los compromisos pendientes, incluidas las
recomendaciones de la Comisión ad hoc y de la Comisión de la Verdad, para
completar el proceso de paz y alcanzar la reconciliación nacional.
El Consejo Europeo expresó su satisfacción por el resultado pacífico y
constitucional de la reciente crisis de Guatemala y espera que el
nombramiento de un nuevo Presidente constitucional contribuya al
fortalecimiento de las instituciones democráticas, al pleno respeto de
los derechos humanos y de las libertades fundamentales y a la reanudación
de las negociaciones de paz.
El Consejo Europeo se congratuló asimismo de la firma en San Salvador del
Acuerdo de Cooperación entre la Comunidad Europea y los países del istmo
de la América Central, que contribuirá a intensificar y a aumentar la
cooperación entre todos ellos.
Camboya
El Consejo Europeo se congratuló del desarrollo de las elecciones en
Camboya, realizadas gracias al apoyo de las Naciones Unidas, que han dado
testimonio de la aspiración del pueblo camboyano a la paz y a la
democracia.
El Consejo tomó nota de la decisión de la Asamblea constituyente de
confirmar al Príncipe Norodom Sihanouk en la Jefatura del Estado de
Camboya. El Consejo expresó su deseo de que el proceso de paz pueda
completarse en las mejores condiciones con la adopción, antes de tres
meses, de una Constitución y con la próxima formación de un Gobierno que
permita poner en marcha la reconciliación nacional.
* * *