Navigation path

Left navigation

Additional tools

El órgano de la sociedad civil de la UE pide un régimen común de fiscalidad energética

European Economic and Social Committee - CES/13/12   14/02/2013

Other available languages: EN FR DE IT PL

CES/13/12

14 de febrero de 2013

El órgano de la sociedad civil de la UE pide un régimen común de fiscalidad energética

Para que la UE alcance los objetivos de sus políticas energética y climática, necesita instaurar un régimen común de fiscalidad energética, afirma el Comité Económico y Social Europeo (CESE) en el dictamen que adoptó ayer sobre el mercado interior de la energía.

El CESE afirma que los Estados miembros de la UE tienen que «rediseñar enteramente la fiscalidad energética» para que sea «homogénea y más inteligente» en toda Europa. Sugiere crear un marco fiscal común que pueda vincular el tipo impositivo a la fuente de energía e integrar el nivel de emisiones de CO2.

«Así, respecto de la electricidad, el peso de las cargas y del IVA varía desde el 4,7 % en el Reino Unido hasta el 45,6 % en Dinamarca, sin tener en cuenta el contenido energético de la electricidad producida», afirmó Pierre-Jean Coulon (Grupo de Trabajadores, Francia), ponente de este dictamen.

Según el CESE, los impuestos locales y nacionales distorsionan los precios, lo cual penaliza gravemente a los consumidores particulares y a las industrias de alto consumo eléctrico.

El mercado energético europeo, de europeo solo tiene el nombre

El dictamen, que recoge la opinión de la sociedad civil europea sobre el plan de la Comisión para completar el mercado interior de la energía antes de 2014, lamenta que los mercados de gas y electricidad sigan teniendo de europeos solo el nombre.

«En la práctica funcionan más como una yuxtaposición de prácticas, mercados y operadores», afirmó el Sr. Coulon.

El mercado interior de la energía tenía por objetivo ofrecer a los consumidores más dónde elegir y una mejor relación calidad-precio, al permitirles cambiar a otro proveedor de energía. Supuestamente, tenía también que servir para orientar las fuerzas de mercado hacia las tan necesarias inversiones en el sector energético.

En realidad, hemos pasado de tener monopolios a oligopolios, con escasa competencia entre los agentes del mercado, afirma el CESE. «En un tercio de los Estados miembros de la UE, el 80 % de la electricidad procede de los productores históricos. En cuanto al mercado interior de gas, es esencialmente virtual dada la posición dominante de los proveedores nacionales de gas», añadió el Sr. Coulon.

Lamenta el efecto de la regulación de los precios a nivel nacional sobre el consumo energético y los beneficios empresariales. «Las tarifas energéticas reguladas no generan las señales de precio necesarias para que los consumidores reduzcan su consumo energético. Tampoco compensan los costes reales de la producción y distribución de la energía». En su opinión, ello debilita el balance de las empresas del sector y las inversiones, tanto en materia de producción como en lo referente a las redes, que son necesarias con vistas a los próximos decenios.

Las tarifas reguladas son contrarias a los intereses de la UE y solo pueden aceptarse «con carácter temporal» y en circunstancias excepcionales, afirma el Comité en su dictamen. Además, reitera su llamamiento para que se adopte una definición europea de la pobreza energética, lo cual suscitará políticas nacionales de apoyo a los más vulnerables.

«La Unión Europea tiene que disociar claramente las políticas de lucha contra la pobreza energética de las prácticas proteccionistas, que son contrarias al espíritu del mercado interior», afirmó el Sr. Coulon.

Otorgar la prioridad a los consumidores

El CESE ha señalado que los consumidores deben ser la prioridad de la política energética de la UE, para que puedan aprovechar al máximo las oportunidades de un mercado de la energía nuevo y más inteligente.

Por ello ha pedido a la Comisión Europea que emprenda una gran campaña de información que proporcione a los consumidores de toda la UE información práctica y fácil de entender sobre sus derechos y beneficios. Como señala el Sr. Coulon, «al parecer pocos son los consumidores que han cambiado de proveedor de energía desde que, en 2007, pasó a ser legalmente posible. Es el mero reflejo de un déficit crónico de información y de comunicación de los Estados, de los reguladores y de los proveedores».

En su dictamen, el CESE pide a los productores de dispositivos energéticos inteligentes que los diseñen y fabriquen en estrecha colaboración con las asociaciones de consumidores, es decir, que velen por que sean «beneficiosos y útiles para los consumidores y que les permitan cambiar de proveedor».

Para más información, sírvase ponerse en contacto con:

Karin Füssl, jefa de la Unidad de Prensa

Correo electrónico: karin.fussl@eesc.europa.eu

Tel.: +32 2 546 8722


Side Bar

My account

Manage your searches and email notifications


Help us improve our website