Políticas


Fiscalidad

¿Quién decide la cuantía de sus impuestos?

La fiscalidad es competencia de los gobiernos nacionales, no de la Unión Europea.

Los gobiernos establecen los tipos del impuesto de sociedades y del impuesto sobre la renta de las personas físicas, el ahorro y las plusvalías (los beneficios obtenidos por la venta de un bien, como una casa, por ejemplo). La UE se limita simplemente a vigilar estas decisiones para garantizar que sean justas para el conjunto de la Unión.

Esto significa que debe comprobar que las normas impositivas nacionales sean acordes con el objetivo europeo de crear empleo y no obstaculicen la libre circulación de mercancías, servicios y capitales en la UE ni favorezcan a las empresas de un país en detrimento de las de otro.

Además, los gobiernos nacionales siguen teniendo la última palabra por lo que respecta a las subidas de impuestos, ya que la legislación de la UE establece que no se tomarán decisiones a escala europea sobre cuestiones impositivas, a menos que estas cuenten con el respaldo unánime de todos los países miembros.


Panorama

Surtidor de gasolina © Carofoto

Las normas comunes sobre los impuestos del petróleo garantizan un comercio justo.

¿Y la cuantía del gasto de las administraciones nacionales?

Los países de la UE tienen opiniones distintas en cuanto a la cuantía de los impuestos que recaudan y la manera de gastar esos ingresos, y la UE nada tiene que objetar, siempre y cuando el gasto se mantenga dentro de límites razonables.

Sin embargo, si los países rebasan estos límites y se endeudan en exceso, pueden poner en peligro el crecimiento económico en otros países de la UE y la estabilidad de la zona del euro.

Competencia fiscal justa entre países de la UE

La UE presta especial atención al impuesto de sociedades por el riesgo de que las exenciones fiscales aplicadas en un país puedan atraer deslealmente a las empresas a este y disuadirlas de establecerse en otros países competidores. Los países de la UE se han comprometido a seguir un código de conducta que les impide recurrir a estas prácticas.

¿Por qué interviene la UE en el IVA?

Contrariamente a lo que ocurre con la mayoría de los impuestos directos (impuesto de sociedades, impuesto sobre la renta, etc.), el IVA requiere cierta intervención de la UE. Esto se debe a su importancia fundamental para el correcto funcionamiento del mercado único y la competencia leal en toda la UE.

Por este motivo, la UE ha establecido:

  • normas aplicables en toda la UE sobre el funcionamiento del IVA, y
  • un tipo de IVA mínimo.

Sin embargo, los países conservan un margen de flexibilidad considerable a la hora de fijar los tipos del IVA: no se han establecido tipos máximos, los gobiernos pueden aplicar tipos reducidos a una amplia gama de bienes y servicios, y, de todas formas, algunos países están temporalmente exentos de estas normas.

Pareja leyendo formularios de impuestos © Imageselect

El impuesto sobre la renta, competencia de los gobiernos nacionales.

Gasolina, alcohol y tabaco: ¿por qué varían los precios?

Las diferencias en los impuestos sobre estos productos (impuestos especiales) pueden distorsionar muy fácilmente la competencia entre los países de la UE. De ahí que también estén sujetos a algunas normas comunes que, no obstante, dejan amplio margen para tener en cuenta:

  • las diferencias culturales; una de las razones por las que los precios de la cerveza y el vino varían tanto dentro de la UE
  • las diferencias económicas; los países cuyas finanzas públicas están muy saneadas no tienen por qué aplicar unos impuestos tan elevados a estos productos, lo que explica que los impuestos especiales en Luxemburgo sean más bajos que en los países con los que comparte frontera.

Normas comunes sobre la fiscalidad de la energía

Es lógico que en la UE existan normas comunes sobre los impuestos aplicables a los productos energéticos, pues permiten utilizarlos de manera uniforme como incentivos a la eficiencia energética. Pero también en este caso hay flexibilidad suficiente para adaptarse a las circunstancias de cada país.

Los impuestos que nos afectan directamente

Las normativas y los tipos del impuesto sobre la renta de las personas físicas son competencia de los Estados miembros, salvo en caso de que afecten a los derechos transfronterizos de un ciudadano. De ahí que la Comisión Europea haya tomado medidas que garanticen que no haya problemas de transferencia y fiscalidad de las pensiones y los derechos de pensión tales que disuadan a los ciudadanos de la UE de trabajar en otros países.

Pero la UE también contribuye a prevenir la evasión fiscal transfronteriza. Los Gobiernos de la UE pierden ingresos legítimos si los residentes no declaran las rentas obtenidas con sus ahorros depositados en el extranjero.

Si bien los ciudadanos de la UE pueden depositar sus ahorros en el lugar en el que esperen obtener una mayor rentabilidad, no pueden hacerlo para evitar el pago de impuestos. Por eso, la mayoría de los países europeos han acordado intercambiar información sobrelas cuentas de ahorro de losno residentes.

Los pocos países que constituyen una excepción (como Austria o Luxemburgo) aplican, en su lugar, una retención a cuenta y transfieren gran parte de su importe al país de residencia del titular de la cuenta. Se trata de un pago global que permite garantizar, sin perjuicio del anonimato del titular de la cuenta, que el impuesto se perciba en el país que corresponda.

Legislación

Más información

Instituciones y organismos de la UE

Publicaciones, estadísticas y comunicados de prensa

Posibilidades de financiación

  • Subvenciones DeutschEnglishfrançais

Contratos

  • Licitaciones (contratación pública) DeutschEnglishfrançais

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