La Unión Europea se ha comprometido a defender el carácter universal e indivisible de los derechos humanos, que promueve y protege activamente tanto dentro de sus fronteras como en sus relaciones con otros países. Para ello colabora estrechamente con sus Estados miembros, los países asociados, las organizaciones internacionales y regionales y la sociedad civil.

Los derechos humanos no tienen límite de edad.
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Aunque, en general, la situación de los derechos humanos en la UE es satisfactoria, siempre hay margen para la mejora. La Unión apoya las iniciativas para combatir el racismo, la xenofobia y otros tipos de discriminación por razones de religión, sexo, edad, discapacidad u orientación sexual, y se preocupa particularmente por los derechos humanos en el ámbito del asilo y la inmigración. Además, tiene una larga tradición de acogida de personas de otros países, tanto de quienes vienen a trabajar como de los que huyen de sus hogares a causa de guerras o persecuciones.
Combatir la discriminación
A través de su Programa para el Empleo y la Solidaridad Social (PROGRESS), la UE financia una amplia gama de actividades destinadas a luchar contra el racismo y la xenofobia dentro de sus fronteras. Casi una cuarta parte del presupuesto de 743 millones de euros con los que está dotado el programa se destina a la lucha contra la discriminación. La UE ha creado también una Agencia de los Derechos Fundamentales.
Los esfuerzos para detener la trata de seres humanos, especialmente de mujeres y niños, constituyen una prioridad política para la Unión, que ha puesto en marcha una serie de programas transfronterizos con este fin, en particular en cooperación con los países candidatos y vecinos del Sureste de Europa.

Este cartel contra la discriminación ganó un premio en un concurso para estudiantes de 12 a 14 años.
Impulsar los derechos humanos en todo el mundo
La cuestión de los derechos humanos ha ocupado un lugar preferente en las relaciones de la UE con otros países y regiones. Todos los acuerdos comerciales o de cooperación con países no pertenecientes a la UE contienen una cláusula que estipula que los derechos humanos son un elemento esencial de las relaciones. En la actualidad existen más de 120 acuerdos de este tipo.
El más amplio es el Acuerdo de Cotonú 
, pacto comercial y de ayuda que vincula a la UE y a 79 países de África, el Caribe y el Pacífico (los denominados países ACP). Si alguno de estos países no respeta los derechos humanos, las concesiones comerciales pueden suspenderse y los programas de ayuda restringirse. La UE cree que la reducción de la pobreza, principal objetivo de su política exterior de desarrollo, sólo puede alcanzarse con estructuras políticas democráticas, y aplica el mismo principio a los demás países asociados.
El programa de ayuda humanitaria urgente de la UE se aplica en todo el mundo y normalmente no está sujeto a restricciones debidas a violaciones de los derechos humanos. El único objetivo de la ayuda —ya sea en efectivo, en especie o en forma de asistencia técnica— es aliviar el sufrimiento de los seres humanos, independientemente de que su causa sea una catástrofe natural o los abusos de un régimen opresivo.
En estos últimos años la UE ha mantenido un diálogo sobre derechos humanos con países como Rusia, China e Irán y ha impuesto sanciones por infracciones a Birmania/Myanmar y Zimbabue.
Tomar la iniciativa
Para impulsar los derechos humanos en todo el mundo, la UE financia la Iniciativa Europea para la Democracia y los Derechos Humanos. Esta iniciativa, dotada con un presupuesto de 1.100 millones de euros para 2007-2013, sitúa el respeto de los derechos humanos y la democracia en un contexto global y se centra en cuatro ámbitos:
- consolidación de la democracia, la buena gobernanza y el Estado de Derecho (apoyo al pluralismo político, libertad de expresión y un sistema judicial saneado)
- supresión de la pena de muerte en los países que aún la aplican
- lucha contra la tortura a través de medidas preventivas (como la formación de policías y la educación) y punitivas (creación de tribunales internacionales y juzgados de lo penal)
- lucha contra el racismo y la discriminación, asegurando el respeto de los derechos políticos y civiles.
La iniciativa también financia proyectos a favor de la igualdad entre los sexos y la protección de la infancia. Además, apoya la acción conjunta de la UE y otras organizaciones comprometidas en la defensa de los derechos humanos como la ONU, el Comité Internacional de la Cruz Roja, el Consejo de Europa y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa.