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La estrategia de seguridad alimentaria de la UE:

Todos los alimentos, ya sean locales o de importación, deben cumplir estrictas normas europeas.
La estrategia alimentaria de la UE consta de tres elementos fundamentales:
Además, se aplican medidas especiales cuando la protección específica del consumidor así lo justifica. Estas medidas regulan, por ejemplo:
Al elaborar sus normas, la UE pone gran cuidado en que no excluyan del mercado a los alimentos tradicionales, no impidan la innovación y no perjudiquen a la calidad.
Cuando los nuevos países miembros ingresan en la UE (y, por tanto, en el mercado único), a veces es necesario aplicar medidas transitorias con el fin de darles tiempo para que puedan adaptarse a las estrictas normas europeas de seguridad alimentaria. Pero entre tanto no están autorizados a exportar alimentos que no cumplan estas normas.
Con respecto a los OMG, la clonación y la nanotecnología, lo que se conoce en conjunto como "nuevos alimentos", la Comisión sigue la pauta de la innovación responsable, que ofrece a los ciudadanos de la UE las mejores garantías de seguridad y el más fuerte impulso al crecimiento económico.

Puede tener pasaporte propio y viajar con usted.
Los animales también pueden circular libremente por toda la UE. Ahora bien, las normas sobre seguridad y bienestar de los animales que se aplican en la granja deben cumplirse también durante el transporte. Si aparecen brotes de enfermedad, la UE interviene de inmediato para bloquear el comercio en caso necesario.
Los "pasaportes para animales de compañía" de la UE facilitan que los ciudadanos puedan llevarse a la mascota cuando viajan. Sin embargo, y para evitar la propagación de enfermedades, se toman las mismas precauciones que con los demás animales.
Las plantas y el material vegetal pueden circular por la UE sin restricciones pero, eso sí, siempre que estén libres de plagas. El examen del material vegetal importado y los controles del territorio de la UE pueden ayudar a detectar plagas incipientes.
Esto permite tomar medidas preventivas y ayuda a evitar otras medidas curativas que pueden entrañar el uso de plaguicidas. El pasaporte fitosanitario que acompaña a los árboles jóvenes indica que han crecido en condiciones saludables.
La UE cuenta con un sistema de alerta rápida para proteger a los ciudadanos contra las intoxicaciones alimentarias. Este sistema permite también determinar si los alimentos contienen sustancias prohibidas o cantidades excesivas de sustancias de alto riesgo, como residuos de medicamentos veterinarios o colorantes alimentarios cancerígenos.
Cuando se detecta una amenaza, se alerta a toda la UE. A veces es suficiente con detener un determinado lote pero, si es necesario, se interceptan todas las partidas de un determinado producto procedentes de una explotación agropecuaria, una fábrica o un puerto de entrada. También se puede proceder a la retirada de productos que ya se encuentren en los almacenes o en el mercado.
Cuando se detectan brotes de enfermedades animales o intoxicaciones alimentarias importantes que afectan a los consumidores europeos, las autoridades de la UE pueden rastrear los movimientos de los productos alimentarios a lo largo de la cadena de producción, ya se trate de animales vivos, de productos derivados de animales o de plantas.
Estas operaciones de trazabilidad y gestión del riesgo pueden llevarse a cabo gracias a TRACES, el sistema informático veterinario integrado que se utiliza para los controles fronterizos y la certificación de las mercancías comercializadas.
La ciencia es la base principal de las decisiones de la UE en materia alimentaria. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ![]()
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(EFSA, por sus siglas en inglés) asesora en el proceso de elaboración de normativas y aconseja a los responsables políticos en situaciones de alarma alimentaria.
La Comisión aplica el principio de precaución: es decir, actúa de inmediato en el momento en que los científicos le comunican que existe un peligro, aunque sea potencial.
La Comisión supervisa el cumplimiento de la normativa comunitaria sobre piensos y alimentos comprobando que se haya integrado correctamente en la legislación de cada uno de los países de la UE y que se aplique en todos ellos; también efectúa inspecciones sobre el terreno dentro y fuera de la UE.
La Oficina Alimentaria y Veterinaria
(OAV) de la Comisión lleva a cabo inspecciones de las plantas de producción de alimentos, pero su principal tarea es cerciorarse de que tanto la administración de los Estados miembros como la de otros países que exportan sus productos a la UE dispongan de los mecanismos necesarios para garantizar que sus productores de alimentos cumplan rigurosamente las estrictas normas europeas de seguridad alimentaria. Desde 2013, el ámbito de aplicación de las actividades de la OAV incluye también los productos sanitarios.