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La UE aplica una política de consumidores que tiene como prioridad:
En una economía europea efectiva e integrada, basada en normas válidas para toda la Unión, los consumidores pueden adquirir bienes y servicios en otros países de la UE con la tranquilidad de que sus derechos estarán protegidos si surge algún problema.
La UE ha puesto en marcha un Programa de protección de los consumidores (2007-2013) para ofrecer un alto nivel de protección jurídica y garantizar que la legislación se aplique adecuadamente.

¿Mercado de barrio o internet? La UE protege los derechos de los consumidores.
Con su política la UE garantiza a los consumidores un elevado nivel de seguridad en muchos ámbitos:
La UE también protege los intereses generales del consumidor en áreas como:

Todo juguete debe cumplir las normas de seguridad europeas.
Ante el crecimiento de los servicios financieros y el comercio electrónico, la Comisión ha propuesto directrices de buenas prácticas de comercio electrónico y normas sobre todo lo relacionado con el crédito al consumo y los medios de pago distintos del efectivo.
Los intereses de los consumidores se tienen en cuenta en la legislación que liberaliza servicios públicos fundamentales como transportes, electricidad y gas, telecomunicaciones y correos. El objetivo es garantizar el acceso universal a servicios de alta calidad a precios asequibles.
Los ciudadanos tienen que poder recurrir en caso de aplicación incorrecta de las normas europeas. Para ello los países de la UE deben cooperar mejor. Los procesos judiciales pueden ser largos y costosos, sobre todo cuando deben celebrarse fuera del propio país. Para fomentar los acuerdos extrajudiciales, la Comisión ha creado formas gratuitas o baratas de resolver los litigios.
En toda la UE son ahora ilegales las prácticas comerciales desleales, como la publicidad engañosa y las técnicas comerciales agresivas que recurren al acoso, la coacción y el abuso de influencia.
Muchos consumidores desconfían de las compras transfronterizas porque no están seguros de sus derechos y temen las estafas. Las nuevas normas europeas les garantizan la misma protección frente a las prácticas comerciales agresivas y los profesionales deshonestos tanto si compran en la tienda de la esquina como si lo hacen en una web de otro país miembro.
Otra posibilidad de recurso es dirigirse a la Red de Centros Europeos del Consumidor (Red CEC). Encuentre el centro más próximo .