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Competencia


La finalidad de las normas de competencia de la UE es garantizar condiciones leales y equitativas a las empresas, dando cabida al mismo tiempo a la innovación, la unificación de las normas técnicas y el desarrollo de las pequeñas empresas.

La competencia debe ser leal

Descarga de un camión © Imageselect

Algunas empresas de mudanzas internacionales han sido multadas por ponerse de acuerdo para fijar los precios.

Según las normas de la UE, las empresas no pueden:

  • fijar precios o repartirse los mercados entre ellas
  • abusar de su posición dominante en un mercado determinado para expulsar a sus competidores 
  • fusionarse, si eso las sitúa en una posición de control del mercado.
    En la práctica, esta norma solo impide un pequeño número de operaciones de este tipo. Las grandes empresas que hacen muchos negocios en la UE no pueden fusionarse sin la autorización previa de la Comisión Europea, aunque tengan su sede fuera de la UE. 

Protección de las pequeñas empresas

Las grandes empresas tienen prohibido aprovechar su poder de negociación para imponer condiciones que dificulten a sus proveedores o clientes negociar con sus competidores. La Comisión multa a las empresas que incurren en esta práctica, ya que incrementa los precios y quita posibilidades de elección a los consumidores.

Cuando la UE investiga las prácticas contrarias a la competencia no solo se ocupa de las mercancías sino también de las profesiones liberales y los servicios, incluidos los financieros (por ejemplo, la banca minorista o las tarjetas de crédito).

Sin andaderas

La Comisión también vigila cuánta ayuda conceden a las empresas los gobiernos de los países de la UE ("ayudas estatales"), por ejemplo:

  • préstamos y subvenciones
  • desgravaciones fiscales
  • suministro de bienes y servicios a tarifas preferentes
  • garantías públicas que mejoran la calificación crediticia de una empresa con respecto a sus competidoras.

El riesgo de estas ayudas es que pueden favorecer los intereses particulares de las empresas que las hayan recibido, en detrimento de aquellas que no, con un dinero que proviene de los contribuyentes. Controlar estos subsidios inmerecidos es una forma barata y eficaz para hacer de Europa un lugar más justo y promover el crecimiento económico.

Normas flexibles 

Estas normas se aplican con sentido común y de forma flexible. El criterio fundamental es si el acuerdo beneficiará a los consumidores y si perjudicará a otras empresas. Por ejemplo, se permite a los Estados ayudar a las nuevas empresas o a las empresas en crisis si tienen posibilidades reales de ser rentables y de esta forma conservar, o incluso crear, puestos de trabajo. Lo que no se les permite es ayudar a empresas en crisis que no tengan perspectivas de viabilidad.

Otras excepciones para estas normas generales son las siguientes:

  • empresas que cooperen en la elaboración de una norma técnica unificada para todo el mercado
  • pequeñas empresas que cooperen para poder competir mejor con las más grandes
  • iniciativas de investigación e innovación
  • proyectos de desarrollo regional.

Casos recientes

Entre los asuntos de competencia más conocidos en que haya intervenido la Comisión Europea figura el que le opuso al gigante informático Microsoft. El Ejecutivo europeo multó a la empresa estadounidense por vender distintos tipos de programas en un paquete único, lo que limitaba las posibilidades de elección de los consumidores, mantenía los precios en un nivel artificialmente alto y obstaculizaba la innovación en la industria del software.

Boceto de un coche en 3D ©_Leonello_Calvetti_Dreamstime

La lucha contra los carteles en el sector de las piezas de automóvil beneficia a empresas y consumidores por igual.

La Comisión ha multado recientemente a una serie de fabricantes de piezas de automóvil que habían acordado en secreto cobrarles de más a los fabricantes de vehículos por los rodamientos y el cableado, lo que redundaba en un aumento del precio para los consumidores. 

Control y equilibrio

Las amplias facultades de la Comisión para investigar y poner fin a infracciones de las normas de competencia de la UE están sujetas a una serie de controles y reajustes internos, así como al control jurisdiccional del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Las empresas y los gobiernos de los Estados miembros recurren con cierta regularidad, y a veces con éxito, las decisiones de la Comisión.

Comienzo

Competencia

Publicado en julio de 2013

Esta publicación forma parte de la serie “Comprender las políticas de la Unión Europea”


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