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Infraestructura portuaria: Libro Verde

El presente Libro Verde se propone lanzar un debate sobre la eficiencia de los puertos y las infraestructuras marítimas, su integración en la red multimodal transeuropea y la aplicación de las reglas de competencia a este sector.

ACTO

Libro Verde, de 10 de diciembre de 1997, sobre los puertos y las infraestructuras marítimas [COM (97) 678 final - no publicado en el Diario Oficial].

SÍNTESIS

Contexto

Por los puertos europeos transita más del 90 % del comercio de la Unión con terceros países y aproximadamente el 30 % del tráfico intracomunitario, así como un número superior a 200 millones de pasajeros al año. Este sector se caracteriza por su gran diversidad en estructura, explotación, organización y régimen jurídico, aspectos en los que se observan grandes diferencias regionales.

Diversos factores están intensificando la competencia entre los puertos y en el interior de los mismos, poniendo de relieve los elementos que obstaculizan los flujos comerciales entre los Estados miembros. Estos factores son:

  • liberalización del mercado interior
  • evolución de las tecnologías (aplicación de las tecnologías de la información, normalización de las unidades de carga)
  • desarrollo de la red transeuropea, que permite ofrecer a los usuarios y operadores un mayor número de opciones en un entorno intermodal.

Parece necesario crear un marco comunitario que garantice una competencia libre y leal.

Los puertos y la política común de transporte

El Libro Verde recuerda que, hasta ahora, los puertos no han ocupado un lugar destacado en el desarrollo de la política común de transporte, si bien tienen su sitio en la red transeuropea de transporte (RTE-T), ya que permiten:

  • hacer más eficaz el sistema europeo de transporte
  • fomentar el crecimiento del comercio intracomunitario y con terceros países
  • aliviar la congestión de los principales corredores terrestres
  • mejorar los enlaces marítimos con las regiones insulares y periféricas
  • reforzar el aspecto multimodal de la RTE-T.

Con vistas a la conexión de la RTE-T con las redes de Europa Central y Oriental y de la cuenca mediterránea, la Comisión invita a fomentar en los puertos de esos países normas comparables con las que se aplican en los puertos comunitarios. Los programas de cooperación con los países terceros contribuyen a la consecución de este objetivo.

El transporte intermodal es un elemento esencial de la política común de transporte fundamental para la movilidad sostenible. En este sentido, resulta evidente la importancia de los puertos, en la medida en que son puntos cruciales para la transferencia de pasajeros y mercancías entre el transporte marítimo y los modos terrestres. La mayor eficiencia de los puertos contribuirá a la integración de los diferentes modos en un sistema único, siempre que se garanticen la interoperabilidad y la interconexión de estos sistemas (sistema de información común, simplificación de los procedimientos administrativos, normalización de las unidades de carga).

A pesar de que globalmente ha aumentado el volumen de mercancías que transitan por los puertos europeos, el tráfico marítimo intracomunitario no ha experimentado un incremento de su cuota de mercado en relación con el sector del transporte por carretera. El fomento y la integración en las redes de transporte multimodal de un transporte marítimo de corta distancia, respetuoso con el medio ambiente, se ha convertido en uno de los objetivos de la política de transporte de la Unión. Así pues, se da prioridad a los proyectos de transporte marítimo de corta distancia en las RTE-T y se apoyarán las medidas del programa PACT. Por otra parte, una política de tarificación basada en la recuperación de los costes en el transporte por carretera y que permita interiorizar los costes externos podría hacer más dinámico el transporte marítimo de corta distancia.

El Libro Verde destaca la importancia de la seguridad marítima, que, aun estando orientada al buque, afecta también directamente a los puertos, obligando a las autoridades portuarias a cooperar en la aplicación o el control de la buena aplicación de las normas vigentes y garantizar un elevado nivel de calidad de servicios portuarios tales como el practicaje, el amarre y el remolque, que están intrínsecamente relacionados con la seguridad de los buques. La Comisión hace también sugerencias para integrar mejor las consideraciones de carácter medioambiental en la planificación de las instalaciones portuarias.

Por último, en el marco de los programas de investigación y desarrollo, la Comisión da su apoyo a los proyectos marítimos y portuarios relacionados, por ejemplo, con los sistemas de seguimiento de carga y los sistemas electrónicos de visualización de cartas de navegación.

Financiación y tarificación de los puertos y la infraestructura marítima

La financiación de los puertos y la infraestructura marítima y las políticas de tarificación varían considerablemente de un país a otro, debido a las considerables diferencias del modo en que se estructuran la propiedad y la organización. Algunos puertos pueden ser propiedad del Estado, de entidades regionales o locales o de empresas privadas. En el pasado, los puertos se consideraban como entidades que prestaban servicios de interés económico general ofrecidos por el sector público y financiados por el contribuyente. Sin embargo, hoy suele considerarse que los puertos son entidades comerciales que deben recuperar la totalidad de sus costes a través de los usuarios, que son quienes se benefician de ellos directamente. Por este motivo, la industria portuaria se nos presenta como una industria en transición.

El Libro Verde hace balance de la posición actual de la Unión Europea, especialmente en lo que se refiere a las ayudas estatales aplicables al sector de los transportes marítimos; destaca la falta de transparencia de la contabilidad portuaria, condición, sin embargo, esencial para una aplicación eficaz y equitativa de las disposiciones relativas a las ayudas estatales; y propone realizar un inventario de las financiaciones públicas concedidas a los grandes puertos dedicados al tráfico internacional y de las prácticas en curso en lo que se refiere a las tasas portuarias, poniendo de relieve la necesidad de reorientar la política europea y proponiendo un marco comunitario para la fijación de las tasas portuarias.

La aplicación de tal enfoque deberá ser progresiva e ir paralela con la elaboración de un enfoque general de la tarificación de las infraestructuras y la financiación de todos los modos de transporte. Para desarrollar este marco deben tenerse presentes otros factores, sobre todo el hecho de que un determinado número de puertos europeos está situado en regiones menos desarrolladas y periféricas, o insulares. El marco deberá ser, por tanto, lo bastante flexible para satisfacer sus necesidades.

En el interior de la zona portuaria, la Comisión preconiza un marco general que exige que las tarifas se calculen en función de los costes. Los derechos portuarios más frecuentes son:

  • los pagos derivados de la prestación de servicios y del uso de instalaciones que permiten a un buque entrar en puerto y utilizarlo de forma segura
  • los que se abonan por los servicios y el aprovisionamiento recibidos
  • los alquileres o tasas por utilización del suelo o los equipos propiedad del puerto.

En función del puerto, las tarifas reflejan en distinto grado el uso de los servicios y las instalaciones, y ello deberá abordarse en el futuro marco de tarificación.

En cuanto a las infraestructuras, es posible utilizar distintos sistemas de tarificación:

  • tarificación por costes medios
  • tarifas por costes de explotación
  • tarifas por costes marginales.

Según el Libro Verde, el objetivo a largo plazo de una política de tarificación de las infraestructuras debería ser la aplicación de tarifas en función de los costes sociales marginales de utilización de las infraestructuras (costes de inversión, costes de explotación, costes medioambientales, los derivados de la congestión, etc.). Esto permitiría garantizar que las nuevas inversiones se realizasen en función de la demanda y que la competencia en los puertos a largo plazo se diese en condiciones de igualdad.

En el exterior de la zona portuaria, la política basada en el principio de que el usuario paga, según propone la Comisión para todos los modos de transporte, haría más leal la competencia e incidiría en la distribución de los flujos de carga entre los puertos europeos.

La Comisión se interesa más concretamente por:

  • el acceso de los puertos por mar: sugiere aplicar con reservas el principio de que quien contamina paga en los puertos que, por su situación, están sometidos a procesos de sedimentación y requieren, por tanto, considerables gastos de dragado
  • los instrumentos de ayuda a la navegación (faros, balizas, sistemas de radionavegación, sistemas de organización del tráfico marítimo, etc.)

Servicios portuarios: organización y acceso al mercado

Los puertos ofrecen toda una gama de servicios e intalaciones: practicaje, remolque, amarre, manipulación, almacenamiento, etc. También ofrecen otros servicios complementarios, como lucha contra incendios, suministro de combustible y agua y recepción de residuos. Según el puerto, los servicios se ofrecen como un todo global o separadamente, y con carácter obligatorio o voluntario.

Por lo que se refiere a los servicios de carga, la manutención es una de las actividades más afectadas por el desarrollo tecnológico y la competencia entre los puertos. La tendencia del mercado se caracteriza por la concentración de capital, la especialización y la integración vertical. La prestación de servicios está pasando del sector público al sector privado, a fin de incrementar la eficiencia y reducir el gasto público que se destina a los costes laborales portuarios.

Por lo que se refiere a los servicios al buque, el Libro Verde distingue entre:

  • el practicaje, ejemplo característico de servicio técnico-náutico obligatorio, organizado como un monopolio en la mayoría de los puertos europeos
  • los servicios de dragado y amarre, ofrecidos bien por el sector público, bien por el privado, con carácter voluntario u obligatorio, y en exclusiva o en competencia con otros operadores.

Según el Libro Verde, estos servicios portuarios deben considerarse como parte integrante del sistema de transporte marítimo. Así pues, las normas del Tratado en materia de competencia principalmente deberían aplicarse de una forma más sistemática, ajustándose a la política de la Unión Europea de fomento de la modernización y la eficiencia ante la evolución estructural de la competencia internacional.

En conclusión, parece deseable un marco regulador a nivel comunitario que permita una liberalización más sistemática del mercado de servicios portuarios en los principales puertos de tráfico internacional, cuyo objetivo sería establecer condiciones de competencia equilibradas entre los puertos comunitarios y en el interior de los mismos, garantizado el cumplimiento de las normas de seguridad marítima y portuaria.

ACTOS CONEXOS

Directiva 2005/65/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de octubre de 2005, sobre mejora de la protección portuaria (Texto pertinente a efectos del EEE) [Diario Oficial L 310 de 25.11.2005].

Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo, de 13 de febrero de 2001, «Refuerzo de la calidad de los servicios en los puertos de mar: una clave para el transporte europeo» [COM (2001) 35 final - no publicada en el Diario Oficial].

 
Última modificación: 11.01.2008
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