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Hacia un espacio europeo de investigación

Archivos

La Unión Europea (UE) tiene una larga tradición de excelencia en los ámbitos de la investigación y la innovación, pero esta excelencia suele estar dispersa, por lo que la Comisión Europea ha tomado la iniciativa de adoptar una Comunicación que siente las bases de un espacio europeo en este ámbito. Dicho espacio tiene por objetivo establecer una zona de investigación sin fronteras en que los recursos científicos se utilicen mejor al efecto de fomentar el empleo y la competitividad en Europa. El presente documento define, en primer lugar, el concepto de espacio europeo de investigación (contexto, observaciones, retos, elementos constitutivos, etc.) y repasa luego las vías y medios a los que recurrir para poder crear este espacio de cara a 2010.

ACTO

Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - Hacia un espacio europeo de investigación [COM (2000) 6 final - no publicada en el Diario Oficial].

SÍNTESIS

La actuación de la UE en el ámbito de la investigación siempre ha consistido en estimular la cooperación entre socios de distintos países, en el marco de sus programas marco sucesivos. Desde el principio de los años 80, estos programas han participado en la instauración de un nuevo planteamiento de cooperación en una sociedad cambiante. Un verdadero «espacio europeo de investigación» comenzaba a dibujarse en el continente.

En un mundo «universalizado», la investigación y el desarrollo tecnológico progresan a un ritmo acelerado gracias a los intercambios de investigadores, de información y de resultados científicos que circulan de un país a otro cada vez más libre y rápidamente.

Sin embargo, es imposible afirmar la existencia actual de una política europea de investigación, pues el 80 % de la investigación pública en Europa se gestiona a escala nacional, principalmente en el marco de los programas de investigación nacionales o regionales. En otras palabras, la política de investigación de los Estados miembros y la de la UE caminan en paralelo, sin constituir un conjunto coherente, con la consecuencia de que los esfuerzos realizados suelen ser vanos.

Además, la investigación europea tiene puntos débiles. El desarrollo científico y tecnológico es el motor del crecimiento económico y social, sobre todo para la creación de empleo. Sin embargo, muchos indicadores indican un dinamismo muy inferior respecto a nuestros principales competidores. Así, el gasto de la UE en investigación cayó al 1,8% del PIB frente a casi el 3% en los Estados Unidos y Japón a finales de la década de 1990.

Por otra parte, la UE ocupa una posición de primer plano en ámbitos como la investigación médica o la química. Este potencial debe mantenerse, reforzarse y aprovecharse plenamente en cooperación con las empresas, los institutos de investigación y las universidades de fuera de Europa.

En definitiva, la investigación debe desempeñar un papel más afirmado y central en el funcionamiento de la economía y la sociedad europeas. Desde este punto de vista, la Comisión propuso, el 18 de enero de 2000, la creación de un espacio europeo de investigación (EEI). El objetivo principal es contribuir a la formación de un contexto general más favorable a la investigación en Europa. La UE desea concluir la creación de un espacio europeo de investigación para 2010.

ESTRUCTURA

El EEI combina tres conceptos:

  • la creación de un «mercado interior» de la investigación (verdadero espacio de libre circulación de los conocimientos, los investigadores y las tecnologías), dirigido a reforzar la cooperación, estimular la competencia y sacar el máximo partido a la asignación de los recursos;
  • una reestructuración del tejido europeo de investigación, consistente fundamentalmente en una mejor coordinación de las actividades y políticas de investigación nacionales, ya que éstas representan la mayor parte de la investigación realizada y financiada en Europa;
  • el fomento de una política europea de investigación que vaya más allá de la mera financiación de las actividades de investigación y que incluya todos los aspectos de las demás políticas nacionales y europeas relacionadas con la misma.

Comprende los elementos siguientes:

  • un conjunto de recursos materiales e infraestructuras optimizado a escala europea;
  • instrumentos y medios públicos utilizados con más coherencia;
  • una inversión privada más dinámica;
  • un sistema común de referencia científico y técnico para la ejecución de las políticas;
  • recursos humanos más abundantes y móviles;
  • un territorio europeo dinámico, abierto y atractivo para los investigadores y las inversiones;
  • un espacio de valores compartidos.

El principal instrumento financiero del EEI es el Sexto Programa Marco de investigación, que expira a finales de 2006, y que ha sido sustituido por el Séptimo Programa Marco a partir de 2007. Este último está pensado de tal forma que ayude a la UE a alcanzar los objetivos que se fijó en Lisboa (DE) (EN) (FR), y constituir, así, el fundamento de la construcción de una economía del conocimiento.

Un conjunto de recursos materiales e infraestructuras optimizado a escala europea

La realización del EEI pasa por la creación de «centros de excelencia», es decir, la reagrupación en redes de las instituciones de investigación puntera.

En prácticamente todos los ámbitos existen centros europeos que destacan mundialmente. Sin embargo, sus especializaciones precisas no siempre son suficientemente conocidas fuera de las fronteras europeas.

Las formas de trabajo a distancia que permiten las redes electrónicas hacen posible crear verdaderos «centros virtuales de excelencia científica», multidisciplinares y que podrían asociar a universidades y empresas.

Las redes electrónicas abren a los investigadores toda una nueva gama de posibilidades de trabajo: laboratorios virtuales, manipulación de instrumentos a distancia o acceso casi ilimitado a bases de datos complejas, etc.

Instrumentos y medios públicos utilizados con más coherencia

Hasta ahora, los programas nacionales de investigación han sido muy independientes los unos de los otros. Con el fin de evitar este aislamiento, los responsables de las Administraciones nacionales de investigación en los Estados miembros han decidido recomendar la adopción del principio de apertura mutua de los programas nacionales. La Comisión puede desempeñar un papel de iniciador y catalizador, proporcionando a los Estados miembros medios logísticos e instrumentos jurídicos para coordinar mejor las actividades de investigación realizadas en Europa. En este contexto, se ha creado una serie de organizaciones europeas de cooperación científica y tecnológica en un marco intergubernamental: FES (Fundación Europea de la Ciencia) (EN), ESA (Agencia Espacial Europea) (EN), COST (Cooperación Europea en el Ámbito de la Investigación Científica y Técnica) (EN), EUREKA (Programa extracomunitario de investigación) (EN), etc.

Con el fin de mejorar la coherencia de la investigación europea, el objetivo es doble:

  • aplicar con mayor coordinación los programas de investigación nacionales y europeos;
  • reforzar las relaciones entre las organizaciones de cooperación científica y tecnológica europeas.

Una inversión privada más dinámica

El actual sistema europeo de patentes, cuyos elementos clave son la Oficina Europea de Patentes (DE) (EN) (FR) y las oficinas nacionales, se basa en la expedición de patentes nacionales, válidas solamente en los Estados miembros para los que se expiden. Este sistema es costoso y uno de los principales obstáculos a su amplia utilización en Europa. Por ello, la Comisión prevé proponer la creación de una patente comunitaria única que cubra el conjunto del territorio de la Unión Europea.

La creación del EEI debería facilitar lo siguiente:

  • una mejor utilización de los instrumentos de apoyo indirecto a la investigación;
  • la creación de instrumentos eficaces para la protección de la propiedad intelectual, estimulando la creación de empresas y las inversiones de capital de riesgo.

Un sistema común de referencia científico y técnico para ejecutar las políticas

El sistema europeo de investigación debe organizarse para tener en cuenta las necesidades que se manifiestan en las distintas fases de aplicación de las políticas públicas. Será necesario a este respecto eliminar las trabas administrativas y oficiales que obstaculizan la actividad de la investigación científica. En este espíritu, las investigaciones llevadas a cabo directamente por la Comisión deberían ajustarse a las grandes preocupaciones de los ciudadanos y de los responsables políticos: protección del medio ambiente, seguridad alimentaria y de los productos químicos o seguridad nuclear.

Desde este punto de vista, deben fomentarse en mayor medida las investigaciones necesarias para la toma de decisiones políticas, así como un sistema común de referencia científico y técnico.

Recursos humanos más abundantes y móviles

Los tres retos principales del EEI en el ámbito de los recursos humanos serán:

  • aumentar la movilidad de los investigadores;
  • mejorar el lugar y el papel de las mujeres en la investigación;
  • estimular el gusto de los jóvenes por las carreras científicas.

Los investigadores son en general más móviles que el resto de la población. Sin embargo, los investigadores europeos no están muy familiarizados con las culturas de investigación de los demás países. A este respecto, los métodos de contratación favorecen en Europa a los ciudadanos del país para las carreras académicas o científicas. La ausencia de unas estructuras de carrera adecuadas para los investigadores de otros países europeos priva a los organismos de investigación de la posibilidad de aprovechar esta experiencia.

Las mujeres suman un 50 % de los licenciados universitarios. Paradójicamente, su participación en la investigación científica sigue siendo marginal.

Por último, se observa en todos los países europeos una pérdida de interés de los jóvenes por las carreras de investigación. El interés por las ciencias y las técnicas comienza en la escuela primaria, por lo que la Unión debe reforzar la enseñanza de las ciencias en todos los niveles educativos: enseñanza primaria, secundaria y superior.

Un territorio europeo dinámico, abierto y atractivo para los investigadores y las inversiones

Las regiones se afirman cada vez más en el ámbito de la investigación y la innovación, contando con medios importantes y lanzando iniciativas para promover los vínculos entre las universidades, las empresas y los centros de investigación. Así pues, constituyen un protagonista central del EEI cuyo papel conviene reforzar. Más en profundidad, se trataría de analizar y establecer las condiciones de un «territorialización» real de las políticas de investigación (adaptación de éstas al contexto socioeconómico de cada territorio).

Los países candidatos dedican hoy a la investigación escasos recursos y sus estructuras de investigación deben adaptarse a las exigencias de aplicación de los conocimientos con fines económicos y sociales. Parece indispensable, pues, favorecer la integración de las comunidades científicas de Europa occidental y oriental.

Europa no ofrece a los investigadores de terceros países condiciones materiales y administrativas especialmente ventajosas. Las disposiciones reglamentarias, las culturas científicas y las lenguas varían de un país a otro. Para atraer a los laboratorios europeos a los mejores investigadores del mundo podría crearse un sistema europeo de becas para científicos de países terceros. En el caso de los países en vías de desarrollo y con el fin de lograr un potencial de investigación local, este sistema debería concebirse para fomentar la vuelta de los investigadores beneficiarios a su país de origen.

Un espacio de valores compartidos

Las presiones crecientes sobre el medio ambiente, las graves crisis en materia de seguridad alimentaria o la comercialización de OGM suscitan con razón interrogantes entre la población y pueden desestabilizar su confianza en la ciencia. Se trata aquí de fomentar el diálogo entre los investigadores y los demás agentes sociales (ciudadanos, expertos, responsables industriales y responsables políticos).

Las cuestiones éticas ligadas al progreso de los conocimientos científicos y tecnológicos, sobre todo en ámbitos tales como las ciencias de la vida, se valoran de manera diferente según los países. Los lazos entre los comités de ética nacionales y europeos («Grupo Europeo de Ética de las Ciencias y Nuevas Tecnologías») deberían reforzarse con el fin de desarrollar enfoques concordantes.

En otras palabras, la construcción de un espacio común de investigación persigue:

  • aportar a las cuestiones de ciencia y sociedad toda su dimensión europea;
  • crear una visión común de las cuestiones de ética de la ciencia y la tecnología.

ACTOS CONEXOS

Decisión 2006/1982/CEdel Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre de 2006, relativa al Séptimo Programa Marco de la Comunidad Europea para acciones de investigación, desarrollo tecnológico y demostración (2007 a 2013).

Decisión 2006/969/CEdel Consejo, de 18 de diciembre de 2006, relativa al séptimo programa marco de la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Euratom) de acciones de investigación y formación en materia nuclear (2007 a 2011).

Informe de la Comisión, de 15 de noviembre de 2006, «Informe anual sobre las actividades de investigación y desarrollo tecnológico de la Unión Europea en 2005» [COM (2006) 685 final - no publicado en el Diario Oficial].

Recomendación de la Comisión, de 11 de marzo de 2005, relativa a la Carta europea del investigador y un código de conducta para la contratación de investigadores [C (2005) 576 final - no publicada en el Diario Oficial].

Informe de la Comisión, de 2 de agosto de 2004, «Actividades de investigación y desarrollo tecnológico de la Unión Europea - Informe anual 2003» [COM (2004) 533 final - no publicado en el Diario Oficial].

Decisión nº 1608/2003/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de julio de 2003, relativa a la producción y desarrollo de estadísticas comunitarias en materia de ciencia y tecnología [Diario Oficial L 230 de 16.9.2003].

Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento europeo, de 18 de julio de 2003, «Los investigadores en el espacio europeo de la investigación: una profesión con múltiples carreras» [COM (2003) 436 final - no publicada en el Diario Oficial].

Comunicación de la Comisión, de 16 de octubre de 2002, «El espacio europeo de investigación: un nuevo impulso - Reforzar, reorientar, abrir nuevas perspectivas» [COM (2002) 565 final - no publicada en el Diario Oficial].
Este documento consta de una evaluación de los avances y progresos registrados en la aplicación del EEI, y abre también nuevas perspectivas sobre la evolución posterior del mismo. Dos años después del lanzamiento del EEI, la Comisión ha considerado que la iniciativa ha facilitado la toma de conciencia de la dimensión europea de la investigación a nivel nacional. La Comunicación señala igualmente la existencia de un buen número de actividades y desarrollos positivos, y anima a los Estados miembros a que se movilicen para aumentar su participación en el proyecto.

Comunicación de la Comisión, de 11 de septiembre de 2002, «Más investigación para Europa - Objetivo: 3 % del PIB» [COM (2002) 499 final - no publicada en el Diario Oficial].
El objetivo definido por el Consejo de Barcelona en marzo de 2002 prevé aumentar el nivel de inversión del porcentaje actual del 1,9 % del PIB al 3 % de cara al 2010. Más del 60 % de este aumento deberá proceder del sector privado.

Comunicación de la Comisión, de 3 de octubre de 2001, «La dimensión regional del espacio europeo de la investigación» [COM (2001) 549 final - no publicada en el Diario Oficial].
Este documento tiene por objeto incitar a las autoridades locales y regionales a aprovechar al máximo las nuevas posibilidades ofrecidas por el EEI. Las regiones se reconocen como elementos clave en la creación de una economía europea del conocimiento. Además, el desarrollo regional se considera crucial para el crecimiento y la competitividad futuros de la UE.

Comunicación de la Comisión, de 25 de junio de 2001, «La dimensión internacional del espacio europeo de la investigación» [COM (2001) 346 final - no publicada en el Diario Oficial].

Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo al Consejo y al Parlamento Europeo, de 20 de junio de 2001, «Una estrategia de movilidad para el espacio europeo de investigación» [COM (2001) 331 final - no publicada en el Diario Oficial].

Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo, de 20 de abril de 2001, «El cumplimiento de la misión del CCI en el espacio europeo de la investigación» [COM (2001) 215 final - no publicada en el Diario Oficial].

Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones, de 4 de octubre de 2000, «Realización del "espacio europeo de la investigación": Orientaciones para las acciones de la Unión en el ámbito de la investigación (2002-2006)» [COM (2000) 612 final - no publicada en el Diario Oficial].

Comunicación de la Comisión, de 17 de febrero de 1999, «Mujeres y ciencia - Movilizar a las mujeres en beneficio de la investigación europea» [COM (1999) 76 final - no publicada en el Diario Oficial].

 
Última modificación: 30.07.2007
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