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Lucha contra el bioterrorismo (Comunicación)

La presente Comunicación destaca los problemas y dificultades con que se enfrenta la Unión Europea, en cuanto a los aspectos sanitarios de su actuación, para luchar contra el bioterrorismo. En ella se presenta la situación actual, los resultados de los progresos realizados al respecto y las perspectivas.

ACTO

Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo, de 2 de junio de 2003, relativa a la cooperación en la Unión Europea en materia de preparación y respuesta ante atentados con agentes biológicos y químicos (seguridad sanitaria) [COM (2003) 320 final - no publicada en el Diario Oficial].

SÍNTESIS

La presente Comunicación surgió poco después de producirse los atentados terroristas sin precedentes en Estados Unidos de septiembre de 2001. Los gobiernos y los organismos internacionales respondieron a ellos pasando revista a los medios disponibles para evitar y neutralizar las amenazas y mitigar los efectos de este tipo de atentados, y procedieron a concebir respuestas adecuadas para hacer frente a un nuevo tipo de amenaza: la de las emisiones deliberadas de agentes biológicos y químicos.

En la presente Comunicación se tratan los aspectos sanitarios de la actuación de la Unión Europea (UE) en su lucha contra el bioterrorismo, se describen las medidas adoptadas a fin de reforzar las defensas sanitarias frente a las emisiones deliberadas de agentes biológicos y químicos, y se alude a los desafíos relacionados con la preparación y la respuesta a los que hace frente el sector sanitario.

INCIDENTES BIOTERRORISTAS RECIENTES Y REPERCUSIONES EN LA UNIÓN EUROPEA

Poco tiempo después de los atentados terroristas del 11 de septiembre, Estados Unidos sufrió una oleada de incidentes bioterroristas en los que se utilizaron esporas de carbunco. Estos atentados terroristas tuvieron una repercusión considerable en Europa. Los servicios de protección civil y de seguridad se pusieron en estado de alerta y los sistemas de sanidad pública tuvieron que hacer frente a numerosas cartas y paquetes postales con polvos de los que se sospechaba que estaban contaminados con el bacilo del carbunco. Si bien no se detectó ningún ataque bioterrorista cuyo objetivo fuese Europa, la presión en los países europeos se mantuvo alta, ya que tuvieron que movilizar urgentemente recursos para hacer frente a este nuevo tipo de amenaza. En enero de 2003, el descubrimiento, en un inmueble londinense, de la presencia de ricino -sustancia tóxica que puede ser letal- sirvió como un brusco recordatorio para los responsables de sanidad y seguridad de la necesidad de intensificar sus esfuerzos de lucha contra el bioterrorismo.

Las instancias internacionales y la Unión Europea reaccionaron ante esta nueva amenaza adoptando las medidas siguientes:

  • Conclusiones del Consejo de Sanidad de 15 de noviembre de 2001: la Presidencia belga llegó a una serie de conclusiones en las que se invitaba a la Comisión a desarrollar un programa de acción de cooperación en materia de preparación y respuesta a las amenazas planteadas por los agentes biológicos y químicos.
  • Iniciativa de Ottawa: el 7 de noviembre de 2002 se reunieron en Ottawa los Ministros de Sanidad de los países del G7, con la participación del Secretario de Salud de México y del miembro de la Comisión responsable de Sanidad y Protección de los Consumidores. En dicha reunión se acordó una actuación concertada y global con vistas a reforzar la respuesta de la sanidad pública ante la amenaza del terrorismo biológico, químico y radionuclear internacional.
  • Respuesta de la Comisión: la Comisión puso en marcha una serie de actuaciones coordinadas en los ámbitos de la protección civil, la salud, la empresa (fármacos), la investigación, el sector nuclear, el transporte y la energía, de las que informó en la Comunicación titulada « Protección civil: Estado de alerta preventiva frente a posibles emergencias », publicada en noviembre de 2001. El 20 de diciembre de 2002, la Comisión aunó esfuerzos con el Consejo adoptando un programa conjunto para mejorar la cooperación entre los Estados miembros en materia de evaluación de los riesgos químicos, biológicos y radionucleares, así como en los ámbitos de la alerta, la intervención, el almacenamiento de medios y la investigación.

PREPARACIÓN Y RESPUESTA DE LA SANIDAD PÚBLICA

Preparación

Para lograr mitigar los efectos de las emisiones deliberadas de agentes biológicos y químicos es necesaria la detección temprana de los agentes implicados y el reconocimiento de los casos de las personas afectadas. La labor de las autoridades y los organismos sanitarios es crucial a este respecto. A tal efecto, deben:

  • implantar una vigilancia eficaz;
  • familiarizar al personal sanitario con los síndromes que han de detectarse;
  • difundir directrices relativas a la gestión de los casos;
  • instaurar mecanismos eficaces para la notificación inmediata a las autoridades encargadas de recopilar y evaluar la información epidemiológica;
  • coordinar las respuestas en materia de sanidad pública.

Los laboratorios deben disponer de los conocimientos y la capacidad necesarios para hacer frente a agentes de alto riesgo y a una tecnología compleja, así como a un repentino aumento de la demanda en caso de atentados múltiples.

Respuesta

En caso de atentado, se deben poder adoptar medidas urgentes de protección física y asistencia, y se debe realizar una evaluación inicial de las consecuencias y los riesgos, de tal modo que se puedan iniciar inmediatamente las intervenciones adecuadas. Las autoridades sanitarias se encargarán de tomar las medidas preventivas, correctivas y terapéuticas necesarias, tales como la descontaminación de las personas expuestas, la toma de muestras para el análisis, la administración de tratamientos profilácticos, etc. Además, el establecimiento de planes de emergencia debe generar un alto grado de confianza en la capacidad de ofrecer una respuesta multisectorial eficaz. Por último, deben reforzarse los medios de intervención y la capacidad de despliegue de los responsables de la intervención sanitaria, con vistas a una gestión óptima en caso de ataque.

Coordinación en la Unión Europea

En un espacio abierto como el que constituye la Unión Europea es esencial que existan los mecanismos adecuados para garantizar la rapidez de la notificación y del intercambio de información en caso de amenazas y atentados. La importancia de la acción concertada de la UE condujo a la creación, en octubre de 2001, del Comité de seguridad sanitaria, compuesto por representantes de alto nivel de los Ministros de Sanidad, con la finalidad de favorecer la cooperación en la lucha contra el bioterrorismo. El Comité acordó crear un programa de cooperación en materia de preparación y respuesta en caso de atentados con agentes biológicos y químicos, que recibió el nombre en clave de BICHAT. Las acciones de este programa se agrupan en torno a cuatro objetivos:

  • Establecer un mecanismo de alerta y de intercambio de información.
    Este mecanismo está formado por un Comité de seguridad sanitaria y un sistema de alerta rápida. El Comité de seguridad sanitaria es responsable del intercambio de información sobre amenazas relacionadas con la salud, planes de preparación y respuesta y estrategias de gestión de crisis. Desde junio de 2002 está en marcha un sistema específico de alerta rápida (cuyo nombre en clave es RAS-BICHAT), que tiene por objeto la notificación de incidentes que entrañen la emisión deliberada o la amenaza de emisión de agentes biológicos y químicos con fines nocivos.
  • Crear una capacidad para la detección y la identificación de agentes biológicos y químicos que puedan ser utilizados en atentados.
    La detección de las emisiones deliberadas de agentes biológicos depende, en primer lugar, de los sistemas de vigilancia con los que cuentan los Estados miembros para controlar la aparición de enfermedades infecciosas. Es fundamental que los Estados miembros sigan desarrollando nuevos métodos diagnósticos para la detección rápida. La coordinación de estos sistemas de vigilancia a escala comunitaria se lleva a cabo en el marco de una Decisión de septiembre de 1998 sobre seguimiento y control de enfermedades contagiosas. Los agentes biológicos de posible utilización en bioterrorismo ya han sido objeto de una clasificación, por orden de prioridad, basada en determinados criterios. Además, el Reglamento (CE) nº 1334/2000 del Consejo incluye listas de agentes biológicos y químicos a los que se aplican estrictas disposiciones ligadas al control de las exportaciones. En muchos Estados miembros sigue siendo insuficiente la capacidad de los laboratorios, por lo que es indispensable que los Estados miembros compartan sus recursos y que aquellos que dispongan de infraestructuras avanzadas asistan a los que estén desprovistos de ellas.
  • Crear una base de datos sobre la reserva de medicamentos y los servicios sanitarios (véase la sección siguiente), y contar con un establecimiento que ponga a disposición medicamentos y especialistas en atención sanitaria en caso de atentados.
  • Elaborar normas y divulgar orientaciones sobre cómo hacer frente a atentados desde el punto de vista sanitario, y coordinar la respuesta comunitaria y los vínculos con terceros países y organizaciones internacionales. Las consultas a escala comunitaria e internacional pusieron de manifiesto que el proceso de ajuste de los planes nacionales de emergencia a la nueva amenaza de una emisión encubierta de agentes químicos o biológicos no ha acabado todavía en todos los Estados miembros. Urge intensificar los trabajos sobre la planificación de emergencia y fomentar la elaboración de modelos, con la finalidad de reforzar los planes de emergencia en caso de amenazas o atentados.

El Consejo, en febrero de 2007, prorrogó por tres años el mandato del Comité de seguridad sanitaria.

DISPONIBILIDAD Y RESERVAS DE MEDICAMENTOS

Después de los atentados terroristas en Estados Unidos, se hizo patente el carácter crucial de la disponibilidad de medicamentos en la UE y la capacidad de la industria de paliar toda deficiencia en términos de producción y suministro. En diciembre de 2001 se creó un grupo operativo conjunto «Comisión-industria farmacéutica» con el fin de explorar la disponibilidad, las capacidades de producción, almacenamiento y distribución de medicamentos que puedan emplearse en respuesta a atentados bioterroristas.

Reservas nacionales

Para responder a atentados bioterroristas, la mayor parte de los Estados miembros han constituido -o están constituyendo- reservas nacionales de antibióticos. Dos de los Estados miembros de mayores dimensiones se ofrecieron a compartir sus reservas con otros Estados miembros. No obstante, la mayoría de los demás Estados miembros no quisieron aceptar las ofertas realizadas, cerrándose así el debate relativo a la manera de compartirlas.

El virus de la viruela se considera un soporte ideal para la fabricación de armas biológicas (por su gran infecciosidad y su letalidad potencial), por lo que se ha llevado a cabo una evaluación de las reservas nacionales de vacunas antivariólicas, que ha puesto de manifiesto que la mayoría de los Estados miembros o bien dispone de reservas de vacunas antivariólicas o las está adquiriendo.

Reserva comunitaria

Todavía no se ha creado ninguna reserva comunitaria de medicamentos. Sin embargo, el grupo operativo «Comisión-industria farmacéutica» y los Estados miembros consideraron la necesidad de crear una reserva comunitaria de vacunas antivariólicas, antibióticos y antivíricos.

Por lo que se refiere a los antibióticos, la reserva comunitaria debería incluir una gama de antibióticos amplia y versátil, que permita abarcar el mayor número posible de agentes patógenos potenciales. Además de la realización de economías de escala, la creación de tal reserva comunitaria aumentaría la sensación de seguridad entre los ciudadanos europeos. Entre los problemas que pueden surgir para crear una reserva de antibióticos figuran las dificultades para llegar a un acuerdo sobre la elección de los antibióticos dentro de las distintas clases terapéuticas y sobre la elección del producto final.

En cuanto a las vacunas antivariólicas, se considera que dicha reserva debería coexistir con las reservas nacionales y no sustituirlas; y que debería garantizar un acceso equivalente a todos y la igualdad para todos los ciudadanos de la UE. Las consultas sobre las opciones para constituir una reserva comunitaria ponen de manifiesto que la mayoría de los Estados miembros no es favorable a la creación de una reserva de vacunas antivariólicas a escala de la Comunidad.

Actuaciones previstas

Se han iniciado actuaciones en el marco del programa de seguridad sanitaria con vistas a estudiar la necesidad de cooperación en materia de medicamentos. Asimismo se examinará periódicamente la evolución de la situación en cuanto a la producción y la disponibilidad de vacunas antivariólicas.

INVESTIGACIÓN

Por iniciativa de la Comisión, se creó en 2001 un grupo de expertos en investigación y desarrollo sobre la neutralización de los efectos del terrorismo biológico y químico, que elaboró un informe en el que se hacía un inventario de las actividades de investigación desarrolladas por los Estados miembros, sobre cuya base se han formulado varias recomendaciones.

La problemática de la lucha contra el bioterrorismo puede abordarse en el Sexto Programa Marco de investigación, en los campos temáticos prioritarios «ciencias de la vida, genómica y biotecnología aplicadas a la salud» y «calidad y seguridad de los alimentos». Las necesidades específicas en materia de investigación pueden abordarse también en la sección del programa dedicada al «apoyo científico a las políticas», donde se ha introducido una línea de acción específica sobre «cuestiones relacionadas con la protección civil y la gestión de crisis».

PUESTA EN MARCHA DE UNA RESPUESTA MULTISECTORIAL

Prevenir los actos terroristas y paliar sus consecuencias exige la movilización de agentes y recursos de numerosos sectores además del sanitario. Revisten una importancia especial los sectores siguientes:

  • Seguridad de los alimentos: La Comunidad cuenta con un amplio corpus legislativo aplicable a la producción primaria de productos agrícolas y la producción industrial de alimentos transformados. No es necesario crear nuevos sistemas, sino más bien ajustar los mecanismos actuales a fin de mejorar su funcionamiento teniendo en cuenta la amenaza del bioterrorismo.
  • Seguridad de los animales: Al igual que en el caso de la seguridad alimentaria, la UE cuenta con un amplio corpus legislativo en este ámbito. Hay que aprovechar los mecanismos existentes a fin de incorporar a ellos la amenaza del terrorismo biológico y químico.
  • Seguridad de los vegetales: El uso de productos fitosanitarios en los cultivos forma parte de la gestión de la cadena alimentaria. En la Comunidad ya existen estructuras cuya finalidad específica es prevenir la utilización abusiva de estos productos, al objeto de evitar o descubrir casos de contaminación involuntaria.
  • Seguridad del agua: El programa conjunto Consejo-Comisión pide a los Estados miembros y a la Comunidad que comprueben si las medidas comunitarias relativas a la calidad del agua potable y de las aguas superficiales se ajustan lo suficiente a los requisitos de seguridad y detección temprana de agentes infecciosos o de sustancias tóxicas.

COOPERACIÓN INTERNACIONAL

En la reunión de Ottawa de noviembre de 2001 se creó el Grupo global de acción sanitaria y de seguridad a fin de poner en práctica el plan concertado acordado en la reunión. Dicho plan prevé el intercambio de información y experiencias sobre los planes de preparación y de respuesta, la colaboración de los laboratorios, la formación del personal sanitario y el desarrollo de métodos de comunicación y gestión de riesgos.

La Comisión colabora con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en una serie de cuestiones relacionadas con el tratamiento de los efectos de las emisiones deliberadas de agentes biológicos y químicos. Las reuniones celebradas por el Consejo, la Comisión y la OTAN dieron lugar a un intercambio de documentos relativos a las actividades relacionadas con incidentes químicos, biológicos, radiológicos y nucleares, lo que podría servir como base para una cooperación ulterior sobre la problemática.

ACTOS CONEXOS

Libro Verde de la Comisión, de 11 de julio de 2007, sobre la preparación frente a amenazas biológicas [COM (2007) 399 final - no publicado en el Diario Oficial].
El terrorismo es uno de los principales problemas a los que se enfrenta hoy la Unión Europea. Los atentados de Madrid, Londres y Nueva York han puesto de manifiesto que el terrorismo es una amenaza para todos los países. Los terroristas podrían recurrir a medios no convencionales como materiales biológicos con capacidad de infectar a miles de personas, destruir la agricultura, infectar a las poblaciones de animales y envenenar los alimentos. El riesgo de un atentado «bioterrorista» es reducido, pero sus consecuencias pueden ser devastadoras.
Las enfermedades de origen natural, los accidentes en los laboratorios o la emisión involuntaria de agentes infecciosos o patógenos representan amenazas que también pueden crear problemas en las sociedades europeas.
El objetivo del presente Libro Verde es lanzar un proceso de consulta a nivel europeo sobre cómo reducir los riesgos biológicos y mejorar la preparación y la respuesta a la amenaza biológica. El término «preparación» se utiliza en sentido genérico para cubrir los aspectos de prevención, protección, capacidad de primeros auxilios, persecución de delincuentes/terroristas, vigilancia, capacidad de investigación, respuesta y recuperación.
La consulta va dirigida, en concreto, a las instancias nacionales de prevención de riesgos e intervención, de salud pública o de aduanas, a la policía, a la industria de materiales biológicos y a los profesionales de la epidemiología y de la sanidad. La consulta podría dar lugar en 2008 a acciones concretas en materia de preparación frente a las amenazas biológicas.
Las respuestas de las partes interesadas podían enviarse a la Comisión hasta el 1 de octubre de 2007.

Comunicación de la Comisión, de 28 de noviembre de 2005, relativa al refuerzo de la coordinación en el ámbito de la planificación genérica de la preparación frente a emergencias de salud pública a escala de la UE [COM (2005) 605 final - no publicada en el Diario Oficial].
El objetivo de esta Comunicación es ayudar a los Estados miembros a elaborar planes generales aplicables a todo tipo de urgencia sanitaria, teniendo en cuenta la dimensión europea. Esta Comunicación sienta las bases sobre las cuales los Estados miembros podrán establecer sus propios planes, y en ella se describen los elementos principales que hay que tener en cuenta para prepararse frente a situaciones de urgencia sanitaria.

Comunicación de la Comisión, de 28 de noviembre de 2001, «Protección civil: Estado de alerta preventiva frente a posibles emergencias» [COM (2001) 707 final - no publicada en el Diario Oficial].

Decisión nº 2119/98/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de septiembre de 1998, por la que se crea una red de vigilancia epidemiológica y de control de las enfermedades transmisibles en la Comunidad [Diario Oficial L 268 de 3.10.1998].

Última modificación: 09.01.2008

Véase también

En el sitio web « Salud Pública » de la Comisión Europea pueden encontrarse informaciones complementarias sobre las medidas de lucha contra el bioterrorismo.

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